Septiembre 2008
Foro Argentino sobre el Antisemitismo Internacional
El Consejo Argentino para las Relaciones Internacionales (CARI) y
Los expositores desarrollaron sus temas con precisión y brillo. La primera mesa, moderada por el embajador Fernando Petrella, consideró El nuevo antisemitismo. En ella Robert Wistrich, profesor de
En la segunda mesa moderada por Eduardo Kohn, director para Latinoamérica del B´nai B´rith participaron: Claudio Escribano de
El juez Rafecas aportó detallados elementos jurídicos tanto locales como internacionales. El Dr. Jacovkis, aun reconociéndose no especialista, dio una explicación excelentemente razonada de la cuestión, sobre la base de la experiencia argentina pero trascendiéndola con holgura. Su clasificación de los antisemitismos es relevante porque incluye viejos pero también nuevos elementos, como los intelectuales con buenas intenciones concede (generosamente) antiisraelíes y antisionistas, a veces de izquierda, agrega (con más generosidad aún). Pero es el mal denominado progresista el que más le preocupa (y no sólo a él). Los ejemplos locales señalados por Jacovkis son altamente significativos y es valioso recordarlos, como declaraciones públicas de intelectuales del genocidio israelí (en ocasión de la última guerra en territorio libanés) calificándolo como no se ha visto nada igual (de perverso) y sin ninguna contrapartida respecto de Hezbollah. Es oportuno que alguien muestre así hasta qué punto puede exagerarse en esta cuestión. Jacovkis recordó también el pasado antisemita en las ideologías de izquierda, y ejemplos extremos particulares como
La tercera y última mesa contó con la ministra de
Cabe subrayar el alto y valioso nivel general de Foro, seguido por un numeroso público más de 200 personas que colmó el CARI durante todo su transcurso. Es encomiable y positivo que ambas instituciones hayan cooperado para llevarlo a cabo y se haya desarrollado tan satisfactoriamente.
Un fantasma recorre el Cáucaso
La iniciativa del presidente de Georgia, Mijail Saakashvili, de recuperar Osetia del Sur mediante una ofensiva militar contra los separatistas locales el 8 de agosto último, rápidamente se transformó en una guerra contra Rusia, país que desde 1992, con consentimiento de
La reacción rusa a la ofensiva georgiana del 8 de agosto fue rápida: en menos de 48 horas no sólo obligó la retirada total de las fuerzas georgianas sino que expandió sus operaciones militares hacia un radio más amplio que Osetia del Sur, bombardeando durante varios días el territorio de Georgia, y postergó su resolución a la propuesta de fin de hostilidades gestada por
El breve conflicto bélico de Osetia del Sur rápidamente reavivó los fantasmas de
Sin embargo, el 19 de agosto, los Estados Unidos y Polonia firmaron el acuerdo que transformaría al país centroeuropeo, junto con
Esta rápida vinculación de un enfrentamiento armado -en otras circunstancias pasaría casi inadvertido- con la dinámica del balance de poder en el contexto global podría redefinir la geopolítica en términos clásicos. Es decir: aunque los islamistas de Al-Qaeda prosigan con sus atentados suicidas, la verdadera competencia para el poder no se define en la abstracción de la guerra contra el terrorismo sino en el terreno real de la ocupación espacial y la expansión de influencia.
Esta reacción en cadena de los acontecimientos responde a la compleja trama entre la irresuelta cuestión de las nacionalidades en el Cáucaso, el proceso de construcción del estado, la determinación de Moscú de mantener bajo su influencia a los países de la periferia de
Con respecto al tema pendiente de las nacionalidades en el Cáucaso, tanto Osetia del Sur como Abkhazia son territorios que jurídicamente formaron parte de
Si el origen georgiano de Stalin jugó un rol a la hora de determinar el reparto territorial en el Cáucaso es una cuestión no explicitada todavía. Los georgianos sufrieron las represiones estalinista y postestalinista tanto como los otros pueblos, aun cuando en el liderazgo bolchevique hubo georgianos famosos como Grigori Ordjonikidze y Lavrenti Beria. Más aún, a pesar del posicionamiento tan cercano al poder en Moscú -siendo el último Eduard Schevardnatze, canciller de Mikhail Gorbachov-, en Georgia se desarrolló un sentimiento nacionalista muy fuerte que, por un lado, se enfrentó con el centro e hizo fracasar proyectos de asimilación -como la adopción del alfabeto cirílico en reemplazo del georgiano- y, por otro, se transformó en una amenaza para las demás etnias de Georgia. De hecho, el poder en Tbilisi nunca reconoció el derecho de estas etnias a una identidad propia y las consideró una suerte de quinta columna de los rusos. Inevitablemente, esta actitud, que se tradujo en políticas prohibicionistas e incluso represivas hacia las etnias no georgianas, generó rechazo, resistencia y, finalmente, enfrentamiento directo.
Georgia se independizó en 1991, e inmediatamente el Parlamento georgiano votó una ley que eliminaba las autonomías locales, una decisión que llevó directamente al estallido de los conflictos armados en Abkhazia y Osetia del Sur.
Desde que empezó a desarrollarse como fuerza de modernización con una burguesía emergente en las grandes ciudades, particularmente en
Dos factores revirtieron esta situación. En primer lugar, que los georgianos empezaran una tarea de lobbying muy fuerte en Washington contratando firmas especializadas en esa actividad. En segundo lugar, que el descubrimiento de las reservas petroleras en el Mar Caspio despertara los intereses de las empresas petroleras occidentales, las cuales presionaron para lograr una mayor intervención diplomática de sus gobiernos en el Cáucaso. Ante el rechazo de Azerbaiján de incluir a Armenia en el proyecto del oleoducto que llevaría el crudo caspiano de Bakú a la ciudad portuaria turca de Ceyhan, en el mar Mediterráneo, Georgia se transformó en país clave para la concreción del proyecto. Sin embargo, fue con la administración de George W. Bush que Georgia se transformó en una pieza fundamental para la nueva proyección global del poder de Estados Unidos después del 11-S. Así, en abril de 2003, y con el pretexto de la aparición de terroristas en el valle de Pankisi, Washington empezó a entrenar fuerzas especiales georgianas. Georgia, a su vez, envió dos mil efectivos como parte de las Fuerzas de
Todos estos acontecimientos, lógicamente, causaron fuerte preocupación en Moscú. Aún debilitada por el impacto de la transición económico-social durante los inicios de los 90, Rusia nunca dejó de preocuparse por la estabilidad de su vecindad inmediata. Ante el desafío georgiano, los rusos respondieron con su apoyo militar y diplomático a Abkhazia y Osetia del Sur sin reconocer jamás su independencia; esto hubiera podido generar un antecedente peligroso en
El ataque de Georgia contra Osetia del Sur y la declaración de guerra de Saakashvili contra Rusia desbordaron su paciencia.
Reflexiones sobre el lugar de la mujer en la Iglesia
La reciente publicación por parte de esta revista de un artículo sobre el problema del sacerdocio femenino ha suscitado perplejidad en algunos lectores, quienes han manifestado su abierto desacuerdo con la posición adoptada por el autor de dicha colaboración. Y no es de extrañar que cosas parecidas sucedan cada vez que se discute este tema, el cual reúne todos los elementos necesarios para una tormenta perfecta. Se trata de una cuestión zanjada por una declaración definitiva del magisterio, pero que sigue siendo objeto de un áspero debate: la imagen de una sacerdotisa católica provoca profundas resistencias culturales y afectivas, y al mismo tiempo parece ser un paso obvio en el camino de la emancipación de la mujer y su equiparación con el varón en todos los ámbitos de la vida social.
Volver sobre ello, sin embargo, no significa necesariamente reavivar la polémica. Por el contrario, el análisis de las razones que han llevado al magisterio a rechazar de plano esta posibilidad puede aportarnos elementos para trascender el debate puntual y encarar una cuestión mucho más amplia y urgente: el lugar de la mujer en la sociedad civil y en
Una breve historia
A lo largo de sus dos milenios de vida, la Iglesia rechazó taxativamente la posibilidad del sacerdocio femenino. Para ello, el factor decisivo fue, indudablemente, el hecho de que Jesús eligiera sólo varones para conformar el grupo de los Doce, aunque también influyó la circunstancia de que fueran siempre sectas gnósticas las que propugnaran la ordenación femenina. Mientras tuvo vigencia una cultura patriarcal en la cual las mujeres, entre otras restricciones, eran incapaces de desempeñar cargos públicos, esta praxis permaneció incuestionada. Sin embargo, las condiciones culturales cambiarían dramáticamente con el proceso moderno de emancipación de la mujer.
El Concilio Vaticano II, al dar nuevo relieve al sacerdocio universal de los fieles en virtud del bautismo, y al proponer una visión más funcional del ministerio (visto ya no tanto como un ser sino sobre todo como un actuar in persona Christi), generó las condiciones para que la ordenación femenina se transformara en un tema candente dentro del ámbito católico, como estaba sucediendo en las Iglesias evangélicas desde hacía décadas.
En respuesta a una carta en la que el arzobispo anglicano de Cantórbery comunicaba a Pablo VI que
- Jesús no confió a ninguna mujer el ministerio apostólico. Esto no se debe simplemente a que Jesús fuera hijo de su época, ya que su conducta hacia la mujer había roto muchos convencionalismos de su ambiente.
- La misma actitud adoptaron los apóstoles. Aunque María estuviera presente, y sin duda en un lugar privilegiado, en las reuniones en el Cenáculo después de la Ascensión del Señor, el lugar dejado vacante por Judas fue provisto con la elección de un varón. San Pablo tampoco elige mujeres para el ministerio. Cuando habla de colaboradores suyos (Rom 16,3) se refiere indistintamente a hombres y mujeres; cuando habla de colaboradores de Dios (1 Cor 3,9), se refiere sólo a hombres.
- A su vez, la Iglesia primitiva, si bien se había encontrado, en el ámbito helenístico, con cultos paganos desempeñados por sacerdotisas, y hubiera podido adaptarse a esta realidad cultural, no lo hizo.
A los argumentos de
Además,
El documento mencionado, sin embargo, no logró aplacar
Debe entenderse bien que no se trata de un derecho del varón sino de una capacidad, que no deriva del bautismo sino del don gratuito de Dios, que no implica superioridad alguna sino consagración al servicio, y que no es fuente de mayores derechos que quiebren la igualdad fundamental entre los fieles, la cual consiste en una igualdad en dignidad y acción y no en una identidad de funciones. El único carisma superior que debe ser apetecido es la caridad” (4).
La visión sacramental de la realidad
Esbozados muy brevemente los datos fundamentales del tema, me parece útil profundizar ulteriormente la argumentación teológica a la que aludimos con anterioridad, y que tiene su fuente en lo que podemos denominar la visión sacramental de la realidad” (5).
La sexualidad, el modo de ser varón o mujer, no es simplemente una realidad biológica, sino que incluye las notas características que constituyen a las personas, como hombres y mujeres en el plano biológico, psicológico y espiritual” (6). La psicología profunda nos ilustra acerca de cómo el varón y la mujer expresan aspectos profundos y complementarios del ser humano. En la mujer se hace presente el elemento simbiótico, es decir, el hecho de que el ser humano nace a la vida en un estado de unión fusional con la madre y anhela constantemente el retorno a esa unidad primitiva. En cambio, con el varón irrumpe en la vida del niño el elemento de alteridad, que quiebra esa unidad originaria, simbiótica, y lo proyecta hacia el mundo, de donde surge la posibilidad de vincularse a los otros en tanto que otros. Simbiosis y alteridad están presentes, a modo de énfasis, en la base del ser mujer o varón, más allá de sus expresiones sociales y culturales, y en su tensión recíproca abren el horizonte de las relaciones auténticamente humanas, caracterizadas por la capacidad conjunta de intimidad y auto-trascendencia.
Ahora bien, si consideramos el acontecimiento salvífico desde esta perspectiva simbólica implícita en la sexualidad, el hecho de que el Hijo de Dios sea varón no puede atribuirse simplemente a una inculturación de
Es significativo que sean precisamente las religiones que propugnan una relación simbiótica con la divinidad (por ej., los cultos de la fertilidad) las que tengan sacerdotisas a cargo del culto, mientras que aquellas religiones que enfatizan la trascendencia de Dios cuenten sólo con sacerdotes masculinos. Entre estos extremos, la fe cristiana, de algún modo, ocupa un lugar intermedio, en cuanto el ministro varón hace visible la trascendencia de la salvación que viene desde fuera, mientras que la figura de la Iglesia como mujer, Esposa de Cristo y Madre de los creyentes, expresa el llamado a la unión e intimidad con Dios.
El simbolismo matrimonial formulado por San Pablo en
Una perspectiva necesaria
Por supuesto que no estamos ante argumentos apodícticos. A ello se suma otra dificultad: no es sencillo para la cultura occidental contemporánea, tan marcada por la mentalidad científica, acceder a una comprensión adecuada de este tejido de referencias simbólicas (aunque no carece de sustento científico). Sin embargo, debemos evitar la tentación de fáciles aggiornamenti que nos lleven a dejar de lado esta perspectiva, sin la cual algunos fenómenos sociales no pueden ser entendidos en su verdadera profundidad.
Es sugestivo que la reivindicación a favor del sacerdocio femenino se desarrolle principalmente en Europa occidental y en los Estados Unidos, es decir, en sociedades donde las tendencias igualitarias se asocian a un pensamiento que tiende a reducir la sexualidad a su dimensión estrictamente biológica, minimizando la diferencia entre los sexos y uniformando sus roles.
Como ha señalado agudamente von Balthasar, detrás de esa pretendida asexualidad late un ideal único de signo masculino, determinado por el rendimiento, la voluntad de poder y la búsqueda exclusiva de la autorrealización individual (8). Me atrevo a agregar que esta asexualidad también encubre una apelación de signo femenino, en el sentido degradado de una masculinidad y una feminidad que no se complementan y equilibran entre sí. Me refiero a la ausencia notoria de la figura masculina en la educación, entendida como presencia de la autoridad, la ley, la exigencia y el mérito, lo cual estimula la tendencia simbiótica a vivir en la fantasía de un universo sin límites, regido por el placer y por la propia veleidad.
Fenómenos como los mencionados deben hacernos comprender que la cuestión acerca de lo específico del ser varón o de lo específico del ser mujer con total independencia del problema de la ordenación de la mujer es una de las cuestiones decisivas del momento actual” (9). Y por ello mismo, parecería sumamente contraproducente, en este contexto cultural preciso, admitir el sacerdocio femenino, ya que más allá de las buenas intenciones que pudieran inspirar esa medida, objetivamente no podría sino reforzar la tendencia a la equiparación indiscriminada entre los sexos.
La mujer en la Iglesia
En el trasfondo de la discusión sobre el sacerdocio femenino se encuentra también el problema más específico del rol de la mujer en
Ello implica que, sin otro requisito que su idoneidad, los laicos varones y mujeres tienen la capacidad (no derecho) de ser llamados por los sagrados Pastores para desempeñar oficios eclesiásticos y encargos. En este sentido, según el ordenamiento canónico, los laicos pueden participar a título consultivo, a nivel de
Además de estas funciones propias, los laicos pueden ejercer funciones de suplencia de clérigos ante situaciones de necesidad, como la cura pastoral de parroquias, el ministerio de la palabra, la presidencia de oraciones litúrgicas, la administración de bautismos, la distribución de la comunión, la asistencia a matrimonios, la administración de sacramentales, etc. En relación con el anuncio de
Ante este panorama, una pregunta se impone: ¿se aprovechan plenamente estas posibilidades para instaurar una igualdad efectiva entre varones y mujeres en el seno de
Como puede apreciarse, la decisión definitiva del magisterio acerca del sacerdocio femenino puede convertirse en una oportunidad, si en vez de empantanarnos en este debate puntual, encaramos un diálogo eclesial valiente y abierto sobre algo de mucho mayor alcance y urgencia: cómo dar al carisma femenino, en los hechos, el lugar que le corresponde. Ello produciría, sin duda, transformaciones importantes en el modo de pensar, en el estilo y en la praxis eclesial en todos los órdenes, y permitiría a los creyentes descubrir de nuevo el verdadero rostro de
1. Pablo VI, Carta al Arzobispo de Cantórbery, 30 de noviembre de 1975, AAS 68 (1976) 599-601.
2. Esta misma argumentación es confirmada y desarrollada en Juan Pablo II, Mulieris dignitatem, 15 de agosto de 1988, n.23ss.
3. Communicatio 27 (1995) 212.
4. Inter insigniores 39.
5. Sigo de cerca la reflexión de G. Greshake, Ser sacerdote hoy, Salamanca, Sígueme, 2003, 192-208.
6. Congregación para
7. El texto de Efesios es comentado extensivamente en Mulieris dignitatem 23-27.
8. H. U. von Balthasar, Neue Klarstellungen, Einsiedeln 1979, 111, citado por G. Greshake, op.cit., 204.
9. Ibidem.
10. (A)nte Cristo y ante
11. Una exposición de las mismas puede verse en A. Bunge, Varón y mujer, ¿igualdad de derechos?, Anuario argentino de Derecho Canónico VIII (2001). Para el aspecto canónico me baso en este excelente estudio.
12. La evolución hacia una visión más igualitaria en el rol de los géneros puede apreciarse en Juan Pablo II, Familiaris consortio, 23-24.
13. Ch. Curran, Catholic Social Teaching, 1981 present. A Historical, Theological and Ethical Analysis,
14. Familiaris consortio 23.2.
15. Inter insigniores 40.
Excomunión para quien ordene mujeres
El Osservatore Romano del 30 de mayo pasado publica el texto de un decreto general de
En el Osservatore Romano del 1º de junio de 2008, el arzobispo monseñor Angelo Amato, entonces secretario para
Se verificaron algunos casos, pero hay que aclarar enseguida que, para
Argentina: Una nación por construir
Debemos reflexionar sobre la manera de asumir las responsabilidades, de crecer como comunidad, de superar una larga historia de intolerancias mutuas, de fragmentaciones y escaladas de violencia para vivir en la verdad y el bien común. Tenemos que ir al encuentro de creencias y valores, indagando en las bases reales sobre las que construimos día a día la nación, para que ella pueda cobijar el sano desarrollo de las futuras generaciones. Como expresara Juan Pablo II en su encíclica Centesimus annus: Una democracia sin valores se convierte con facilidad en un totalitarismo visible o encubierto, como demuestra la historia.
En diciembre de 2008 se cumplirán 25 años de la reinstauración de la democracia en nuestro país. Tiempo exiguo para muchas repúblicas sólidamente establecidas, pero que para los argentinos representa un indudable logro de fines del siglo XX. Significa que pudimos superar más de una crisis y tender a la articulación de instituciones republicanas en el marco de la democracia. Y que también cabe reconocer aciertos en los sucesivos mandatos, superando reinterpretaciones históricas que minimicen logros del pasado sólo para magnificar supuestas grandezas presentes.
Isaac Newton decía: “Si he visto más lejos es porque estoy sentado sobre los hombros de gigantes”. ¿Cómo interpretarlo aquí y ahora? No es preciso que busquemos construir nuevos gigantes de
A escasos dos años del bicentenario de nuestro nacimiento como nación, nos encontramos frente a situaciones nuevas. En junio de 2001, ACDE presentó el documento Pensando
En los últimos tiempos se recuerda el Pacto de
No podemos dejar de preocuparnos por la situación de perplejidad en la que se encuentra nuestra patria, con tantos temas irresueltos, tantos frentes abiertos, tanta energía disipada, tan pocos resultados concretos y perdurables. Todos cuantos tenemos responsabilidades de conducción o hemos sido beneficiados en nuestras vidas con más talentos o más bienes, debemos estar presentes a la hora de aportar a
Ningún hombre es una isla, completa en sí misma; cada hombre es un trozo del continente, una parte del todo; si un terrón fuese arrastrado por el mar (y Europa es el más pequeño), sería lo mismo que si fuese un promontorio, una finca de tus amigos o tuya propia; la muerte de cualquier hombre me disminuye, porque yo estoy involucrado en la humanidad.
Como argentinos, conocemos los grandes valores de nuestro pueblo, especialmente para sortear momentos difíciles. Pero también debemos ser conscientes de los grandes desafíos actuales. Siguiendo a John Donne podríamos decir que el hambre, el frío y la falta de posibilidades de cualquier chico de la calle nos disminuyen como seres humanos e hijos del mismo Dios, abiertos a atender el sufrimiento del prójimo. El desempleo de un número significativo de compatriotas, que los conduce a la exclusión y a la pérdida de posibilidades de crecimiento, nos disminuye como custodios y generadores de riqueza. Las agresiones verbales y físicas, la toma por la fuerza de espacios públicos, los piquetes y cualquier corte de vías de comunicación disminuyen nuestra capacidad de convivencia. La reescritura y alteración arbitraria de nuestra historia nos disminuye en la búsqueda de consolidar una identidad como nación. La excesiva regulación de mercados y la falta de reglas confiables disminuye nuestra vocación empresaria y de co-creación. La búsqueda de concentración de poder antes que la construcción de autoridad moral y la continua interferencia entre los poderes independientes del Estado disminuye nuestra capacidad de consolidar instituciones sólidas, confiables y perdurables. La ambición de establecer un pensamiento único que acalle los disensos y amordace los pensamientos libres nos disminuye como ciudadanos que quieren construir soluciones sumando miradas distintas.
Que Dios nos dé sabiduría para realizar una profunda reflexión y llevar a nuestros lugares de trabajo acciones concretas de mejora; esperanza para redescubrirnos como pueblo que merece vivir mejor; y alegría para sentirnos protagonistas de nuestro destino, personal y como nación.
1. Devociones, capítulo XVII, página 104. Santiago Arcos Editor.
Recuperar la economía amenazada
La economía argentina atraviesa un frente tormentoso. El famoso viento de cola internacional, cuyo impulso fue decisivo para la recuperación económica iniciada en
Pero más acá del mundo, ha habido impericia en nuestro puente de mando (circunstancia traducida en la disparada del riesgo país y el derrumbe de la bolsa) al influjo de la resistencia a devolver al INDEC una credibilidad laboriosamente ganada y brutalmente destruida y del vaudeville de los bonos vendidos a Venezuela. Si el supuesto amigo presta a más del 15% anual en dólares, no caben dudas: hay problemas.
Hace ya varios años advertíamos que la muy exitosa recuperación de la economía argentina dependía demasiado del viento de cola y se estaba desaprovechando la oportunidad para sentar bases sólidas para un desarrollo sostenido; mientras, en cambio, se cultivaban pesadas herencias como la alta inflación, precios relativos distorsionados y una solvencia fiscal algo precaria por su dependencia de los precios externos. Se rehuía, y se rehúye, una mirada de más largo plazo, y su lógico resultado es un país a la deriva en el mundo, sin una estrategia de desarrollo, ineficientes contrarreformas del estado como puede terminar siendo la reestatización de Aerolíneas Argentinas, y un sistema impositivo centralista y plagado de distorsiones. Esta mochila curioso obsequio del gobierno anterior al actual será más difícil de cargar en el marco mundial 2008-2009.
Los desafíos más urgentes son restaurar la confianza perdida, mostrar un programa de estabilización coherente, superar las amenazas que se ciernen sobre la solvencia fiscal, hasta ahora la principal clave interna de la recuperación, y presentar un plan financiero coherente para el año 2009. Para reconquistar la confianza es crucial colocar al INDEC bajo una dirección creíble y competente, y empezar a producir números acordes, sobre todo en los precios al consumidor, la pobreza y la indigencia, que han sido los más afectados por las manipulaciones. Estabilizar la economía requerirá una política fiscal más austera, con menor crecimiento del gasto y aumento del superávit. Esto exige atravesar el trago amargo del ajuste de los precios de la energía y los combustibles, hasta ahora evitado con subsidios que este año casi alcanzarán a 30.000 millones de pesos, nada menos que un 3% del PIB.
Puede hacerse gradualmente, sin llegar a un rodrigazo. Pero hay que hacerlo por razones de lógica económica y también de equidad. En el primer caso, porque si no se alienta decididamente la exploración y la producción de petróleo y gas, en poco tiempo
En cuanto a la equidad, por dar sólo un ejemplo, resulta insólito que hoy el interior del país y el sector agropecuario, con su aporte a las retenciones a las exportaciones, subsidien el consumo energético de los sectores sociales pudientes del Gran Buenos Aires. Hay distorsiones aún peores, por ejemplo, que el precio del gas natural domiciliario sea casi seis veces menor que el de la garrafa que consumen los más pobres. Una mejora de la situación fiscal reduciría el nivel de riesgo soberano de
Estas medidas encontrarían también algunos datos de contexto favorables. Una es la caída del precio del petróleo, que permitiría reducir los subsidios. La otra es que la inflación, aunque todavía muy alta, muestra signos de desaceleración, por el insólito enfriamiento político de la economía, la nueva política monetaria de tipo de cambio bajo y la caída de los precios de las commodities. Más allá de esto, seguimos creyendo que la tendencia de fondo de crecimiento de los países emergentes es sólida y que, depurados los excesos especulativos, los precios externos de los alimentos de los próximos lustros serán claramente más altos que los del último cuarto del siglo XX.
La situación es compleja aunque técnicamente manejable, si se actúa rápidamente. Las dudas importantes surgen en torno de las decisiones políticas. ¿Serán las adecuadas? No se trata de una rectificación integral sino más bien de recurrir a la sensatez: respetar las estadísticas, recomponer la solvencia fiscal, atacar en serio la inflación y anunciar un plan financiero creíble.
Es mucho lo que está en juego. Porque significa también mostrar que
DVD: Los crímenes de Oxford
Martin, un estudiante de matemáticas norteamericano, llega a Oxford con el objetivo de completar su tesis de doctorado cuando comienza a desencadenarse una serie de asesinatos. El responsable involucra a Arthur Seldom, un matemático famoso a quien el protagonista admira. De allí en más, ambos comenzarán a investigar juntos lo sucedido, con la intención de prevenir nuevas muertes.
El director Alex de
Los cálculos previos resultan aquí ser correctos. El director hace lo que puede con un material claramente adecuado para otro tipo de cineasta. Incorpora algún tipo de riqueza visual (destaca un largo travelling en el que se intercalan las acciones simultáneas de varios personajes antes de un asesinato), con un excelente trabajo de fotografía y un buen aprovechamiento de las locaciones, pero el resultado no es del todo exitoso. Existe, además, un error mayúsculo de casting: Elijah Wood no sólo parece demasiado joven e inocente como para interpretar a Martin, el protagonista del filme, sino que destaca por su inexpresividad absoluta. Alrededor suyo prestan su oficio el inglés John Hurt, el francés Dominique Pignon,
DVD: Persépolis
Residente en París, la dibujante iraní Marjane Strapi realizó una novela gráfica semi-autobiográfica que fue best-seller y luego se convirtió en esta premiada película. La historia (co-dirigida por el también dibujante y artista Vincent Paronnaud) comienza con el relato su infancia en Irán durante los años 70, cuando la caída del sha dio paso a un régimen político estricto que lo cambió todo. Ella, su madre y abuela, al igual que el resto de las mujeres de ese país, debieron entonces cubrirse delante de los hombres, y seguir las disposiciones más estrictas de la religión musulmana. Durante su adolescencia, Marjane es enviada por su familia a Viena para estudiar en otro tipo de ambiente. Pero ella tampoco encaja en esta ciudad, lejos de sus valores y de los suyos, y decide regresar.
Persépolis fue nominada al Oscar al Mejor Filme Animado, y por el jurado del Festival de Cannes y recibió una dura respuesta de grupos fundamentalistas islámicos que afirman que presenta una visión poco realista de la gloriosa revolución islámica.
Es una película dura y poética a la vez, que muestra cómo los hechos cotidianos de la vida de sus personajes se modifican a través de los acontecimientos del país. Persépolis cuestiona el tratamiento dado a las mujeres en Irán y aunque no ahorra en mostrar muertes y desgracias deja en claro que Marjane y los suyos intentan de todos modos ser felices y salir adelante en el peor de los contextos. Lejos de alivianar el tono, esta falta de solemnidad le otorga a la película un peso político mayor.
Un puñado de off-Hollywood al frente
Muerte en un funeral y 2 días en París juegan con la muerte cercana y con la neurosis cotidiana de manera amena y divertida. Las dos constituyeron raros éxitos en una cartelera comercial que privilegia a los grandes tanques del cine norteamericano. Ahora salen en video y es válido analizar su escondido suceso, al que no escapa la certera comedia nacional Un novio para mi mujer, que en su estreno es un gran éxito de taquilla.
Consultada la opinión del espectador que supo del trajín de la calle Lavalle de antaño, dirá sobre Muerte en un funeral que es un ejercicio menor de humor farsesco. Quien se deleitó e incluso debatió en los pasillos universitarios las patologías psicoanalíticas de los personajes de Woody Allen, opinará que 2 días en París le resulta una fotocopia de baja calidad. Empero, no dudaron un instante en ir al cine y, por lo bajo, seguramente las alquilarán ahora que acaban de salir en video. Paradojas del destino, el cine que en otros tiempos otorgaba el halo indispensable del intelectual, ahora ofrece su cara vergonzante. Difícilmente, en las generaciones jóvenes, Indiana Jones, Hulk o cualquier superhéroe reciclado genere timidez. O por lo menos, la que en tiempos pretéritos llevaba a afirmar que todos habían visto la última de Bergman pero ninguna de cowboys, aunque los tiros en el desierto fueran un placer a escondidas. Al momento de su estreno en cines, los films de Frank Oz y Julie Delpy contaron con un insignificante lanzamiento comercial y lograron cifras más que aceptables. En el caso de la comedia mortuoria inglesa, fue la única película off-Hollywood que ingresó al top ten del primer semestre del año (octava y con más de medio millón de espectadores). No menos sorprendente es la cifra de cien mil espectadores de las amargas reflexiones de la ex chica Kieslowsky en sus devaneos recorriendo
La palabra que puede resumir la labor en ambos films es eficacia. No son productos para entrar en los anales del cine, pero sí sobreviven a un zapping de sábado por la tarde y siempre son la opción amena para el público adulto. El condimento tuvo un inusual y olvidado ingrediente, el famoso boca a boca que resurgió de sus cenizas y probó autonomía frente al cada vez más aceitado aparato publicitario. La crítica, que se ha separado del gusto popular y resulta ahora una vara distante y sólo atendible para productos de autor, se consustanció con las propuestas y brindó sus votos de aprobación. Ante un universo de anodinos personajes como Meteoro, por un lado, y un Honor de Cavalleria que alienta al sueño antes que a la reprobación, Muerte en un funeral y 2 días en París recuperaron el sano equilibrio del cine popular pero posible incluso para un público exigente. Se suma con pericia el último trabajo de Juan Taratuto, Un novio para mi mujer, que al cierre de esta edición es el único film nacional que logró el primer puesto de taquilla y un impactante éxito de público en lo que va del año. Asistencia que, para el cine argentino en relación con los primeros cuatro días de exhibición, sólo registra en la temporada 2006 la abominable Bañeros 3, Superpoderosos.
Muerte en un funeral traslada la escena al velatorio del patriarca de la familia y la reunión de sus dos hijos, uno que vivía con sus padres y otro afamado instalado en Nueva York, junto con una galería de personajes donde se destaca el que ingiere una pastilla por error y otro de muy pequeña estatura, pero con un secreto demasiado grande. Frank Oz, que instaló un clásico como La tiendita del horror, consigue una obra que es un crescendo de calamidades. Por su parte, la actriz Julie Delpy revitaliza la crisis de los 30 y las parejas disfuncionales tan de moda en el cine de hoy con 2 días en París y un paseo que dista mucho de ser romántico cuando Marion, la propia Delpy como una fotógrafa, y su novio estadounidense llamado Jack, llegan a París de un previo viaje por Venecia que no resultó lo halagador que se esperaba. En parecida sintonía trabaja Taratuto su último film, con una inolvidable Valeria Bertucelli y un correcto Adrián Suar. Aquí la historia se sumerge en la clase media argentina y una esposa,
Los tiempos de George Cukor, Frank Capra o nuestro Carlos Schlieper han cambiando. El estereotipo de lo moderno, la familia disfuncional y la adolescencia tardía, sumados a diálogos ingeniosos, hicieron atractivas a propuestas por las que muchos sólo habrían apostado por su fracaso. Quizás el secreto sea que, en sus vulgaridades y destellos de ingenio, los personajes que velan al muerto o aquellos que hacen lo propio con un romance que perfecciona el arte de la discusión, no olvidan su escala humana. Ante tantos superhéroes miran lo cotidiano desde un lugar reconocible.
Criterio presenta su blog
¿Qué es un blog? Blog es la simplificación de web-log, y log es la traducción de bitácora o diario. Así, un web-log o blog es una bitácora donde se publican frecuentemente notas, comentarios, opiniones, que quedan presentadas cronológicamente en orden descendente, desde la más reciente (arriba) hasta la más antigua (al final), como si fueran apuntes o comentarios de un diario personal. Sus autores pueden ser personas individuales o instituciones. Los blogs se popularizaron en los últimos años sobre todo por permitir que una persona cuente con un medio propio de comunicación y opinión, con tecnología gratuita y de utilización sencilla. Además, los lectores o visitantes pueden opinar sobre los contenidos de los blogs, generando así intercambios, discusiones o debates sobre los temas publicados. Se trata de una herramienta de comunicación adoptada recientemente por muchos diarios online.
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