Octubre 2008
Entrevista a Diana Maffía (Versión completa)
- Una idea central que surgió en la entrevista con
- En toda la historia ha habido mujeres excepcionales: en la Antigüedad, en el Medioevo, en el Renacimiento, en la Modernidad, en
- Pudieron desprenderse pero con dificultad. Victoria Ocampo contaba en su autobiografía que tenía que leer novelas a escondidas, debajo de la almohada, porque no tenía el permiso de los padres.
- Al siglo XIX pertenecen esas mujeres que empezaron a leer y tenían avidez por el conocimiento. Esa posibilidad de educación influyó en el espíritu libertario y creo que la alfabetización temprana de las mujeres en
- ¿Cuáles serían los ejes de la relación de las mujeres y la política en el siglo XX argentino?
- El siglo XX fue de cambios muy rotundos, por eso lo dividiría en dos. Durante la primera mitad, hasta después de
- Pacto que sostiene el valor de la vida en general desde el momento de la concepción
- Debe entenderse que el gobierno tiene la obligación de proteger la vida desde el momento de la concepción, cosa que no hace. Y cuando dice protección de la vida en general quiere decir que éste, como cualquier otro derecho, no es un derecho absoluto sino que vale en la constelación de otros derechos y que puede colisionar con éstos. Hay una cuestión importante para el movimiento de mujeres que es el derecho a la no punibilidad del aborto porque es precisamente la resolución de un conflicto de derechos. El artículo 86 del Código Penal da las causas en las cuales el aborto no es punible: para nuestra ley, si bien la vida humana es un valor extraordinariamente importante no es un valor absoluto. Hay circunstancias en las cuales el aborto está permitido porque se presenta un conflicto entre el derecho a la vida del embrión y otro derecho superior. ¿Cuáles podrían serlo? El derecho a la vida de la mujer, el derecho a la salud de la mujer, el derecho a la autonomía de la mujer, por eso una mujer que ha sido violada tiene derecho a no hacerse cargo de la consecuencia de un embarazo que no ha buscado, porque ha sido forzada. O una mujer idiota o demente que no tiene capacidad de consentir, no tiene si no ha consentido la relación sexual- que hacerse cargo de las consecuencias. Vida, salud, autonomía e integridad corporal son valores protegidos para la mujer en el Código Penal, aunque de hecho no se cumpla en la vida cotidiana. Lo quiero aclarar porque tiene mucho que ver con un aspecto también muy importante del siglo XX y sobre todo en los 90 que fue el énfasis en los derechos sexuales y reproductivos. Otro aspecto importante del siglo XX son los encuentros nacionales de mujeres: con la democracia iniciamos un trabajo de construcción colectiva que cumplió 24 años.
- ¿En qué consisten?
- Cada año el Encuentro Nacional de Mujeres se realiza en una provincia diferente. En el primero éramos mil mujeres en
- ¿Cómo evolucionó ese marco institucional?
- Durante el gobierno de Raúl Alfonsín se creó una Secretaría de
- ¿Por qué se retrasa tanto, incluso por parte del poder político, la posibilidad de impulsar un debate serio, riguroso, con todos los atenuantes y matices?
- Los debates están ocurriendo. Hay cuatro proyectos en
- ¿En qué sentido?
- Cuando hay un conflicto moral, la religión católica dice que la mujer debe reflexionar con libertad y en profundidad, pero que es una decisión que debe tomar ella. Las posiciones dogmáticas que pretenden decidir por otros no son religiosas sino fundamentalistas. La doctrina católica da libertad de conciencia, por eso resulta curioso que las normas del Derecho Canónico no se correspondan con lo que los representantes institucionales de esa religión dicen en los medios de comunicación o a esas personas. Por eso creo que la negación a un mayor protagonismo de las mujeres en la religión no es inocente. Por ejemplo, a las mujeres islámicas les prohibían leer el Corán pero ellas creían que había un precepto que decía que les tenían que mutilar el clítoris, de ahí que la clitoridectomía se considerara una práctica religiosa. Así también, en su momento, las mujeres prácticamente no podían leer ninguno de los textos en los cuales se basaba la tutela sobre sus vidas. Cuando comienzan a estudiar derecho, medicina y teología, las cosas cambian; pensemos por ejemplo en el movimiento Teologanda, integrado por teólogas católicas y protestantes en
- ¿Cómo puede evaluarse el impacto concreto de la ley de cupo en una mayor participación de las mujeres en los partidos políticos?
- Han pasado prácticamente quince años y creo que la diferencia más relevante es que la ciudadanía tiene un rasgo relativamente abstracto. Cuando uno piensa en un ciudadano, no piensa en alguien con particularidades; el ciudadano es abstracto. Pero cuando la ciudadanía es abstracta, sus particularidades son las del grupo hegemónico. Es decir que el ciudadano es abstracto, pero cuando es una mujer, llama la atención; lo mismo sucede si es indígena, negro o discapacitado. Son particularidades con respecto a esa abstracción que es la identidad hegemónica, que no se nombra porque es implícita de quienes tienen el poder, se reconocen como pares. Lo raro es que llegue alguien que no tiene esas condiciones. Por eso un aspecto muy relevante de la ley de cupo es que puso sobre el escenario político el cuerpo de las mujeres, fue parte del debate político. No es que la ciudadanía no tuviera cuerpo, pero era un cuerpo de varón. Y al cuerpo de varón hay muchas cosas que no les pasa, por ejemplo, no es, en general, objeto de violencia. Las mujeres son el 90% de las víctimas de violencia y del 10% que son varones, el 80% son víctimas de otros varones. Esto refleja una construcción ideológica de los géneros en la cual las mujeres son víctimas y los varones, violentos y victimarios. Que la violencia doméstica se denuncia, que la policía la tiene que recibir, que se abre una causa judicial, que se puede separar al agresor del hogar, que hay un hospital al cual concurrir por violencia o violencia sexual, todo este andamiaje que hoy está disponible hace 10 años no existía y es un efecto de la ley de cupo. También las medidas de equidad laboral y que haya una comisión tripartita en el Ministerio de Trabajo para combatir la discriminación laboral hacia las mujeres es efecto del cupo. No son normas que no se les hubieran podido ocurrir a los varones pero no estaban sensiblemente en sus experiencias como para que hicieran de ellas un objeto de
- El advenimiento del peronismo alteró significativamente las relaciones de clase pero no significó una feminización del poder, pese a la sanción del voto femenino y el protagonismo singular que adquirió Evita. ¿Por qué es una figura tan problemática para el feminismo?
- Totalmente problemática porque cuando el feminismo estaba actuando a favor del voto surge la figura de Eva Perón, una mujer que no es feminista en su discurso. Al contrario: es domesticador, promueve que las mujeres se queden en sus casas. Yo, como casi todas las mujeres que actuamos en política, tenemos que saldar la cuenta con Eva Perón. Era una mujer que estaba ideológicamente lejos de mis inclinaciones, yo soy más bien socialista, y supongo que siento lo mismo que Alicia Moreau cuando decidió no apoyar la ley del 47. Un debate similar sucedió cuando Menem iba a dar el cupo y la reacción fue pensar cómo vamos a permitir que se dé un derecho en un gobierno que estaba manipulando la voluntad de las mujeres y que lo iba a utilizar para la preservación de su propio poder patriarcal. Lo mismo se decía del voto del 47; el discurso de Eva era Mujeres: ahora tenemos el derecho del voto para votar a Perón. Para el feminismo resultaba chocante. Sin embargo, cuando en el año 2000 me pidieron una biografía muy breve de Eva Perón para una Agenda de mujeres latinoamericanas en Cuba, fue la oportunidad de profundizar en su figura. Descubrí que justamente en esa contradicción es que ella atrapaba algo con su discurso literal y otra cosa muy diferente con lo que su acción construía como narrativa. Por un lado les decía a las mujeres Quédense en su casa, y por otro distribuía máquinas de coser, un emblema que les permitía autonomía económica, significaba la posibilidad de subsistencia sin depender de otro. Ella había aprendido eso de su madre, quien la había mantenido, estando sola, con una máquina de coser. Era lo que hoy las feministas llamarían el orden genealógico femenino: ella, hija de una madre que se había podido hacer cargo sola de su hogar gracias a que tenía una máquina de coser, le entregaba a otras mujeres la capacidad de autonomía que derivaba, sin salir de su casa, en ser libres.
- Ella tampoco se quedaba en su casa
- Obviamente, ella estaba en los sindicatos, dando órdenes a dirigentes sindicales a los que sólo ella se les atrevía, recorriendo lugares a los que la gente pobre concurría cotidianamente porque ella había estado también en situaciones de humillación, cuando iba a los hospitales y obligaba a cambiar la comida o las sábanas. La memoria peronista tiene que ver con verla aparecer como una heroína porque revertía el sojuzgamiento y daba dignidad. Los pobres podían tomarse vacaciones en lugares donde los mozos los atendían con guantes blancos cuando a ellos les tocaba, por lo general, ser los mozos. Iban a tener, al menos en un momento como en las vacaciones, ese espacio de consideración y de atención. Creo que en Eva operaba una apropiación de aquello que le había sido ajeno y negado, los íconos de una clase social a la que no pertenecía, que la renegaba y repudiaba. Cuando se ponía sus vestidos de Christian Dior, sus alhajas, e iba a una gala del Teatro Colón estaba diciéndoles: Yo puedo apropiarme de todo esto que ustedes creen que les pertenece sólo a ustedes. Con este gesto, que se podría criticar porque no había una verdadera conciencia de lucha de clases, estaba la emancipación para estar en el lugar del otro. Eva mostraba al resto de las mujeres que aquello que era un destino Si naciste mujer, lo que te toca en la sociedad es esto-, con voluntad, y sobre todo con voluntad política, se puede cambiar y revertir. Bajo ese aspecto de superficialidad de vestidos, alhajas, viajes, con su manera de ubicarse en esos espacios que tradicionalmente habían sido de la clase alta y apropiárselos, estaba revirtiendo un destino con voluntad política. Esta es la lección revolucionaria e histórica formidable de Eva Perón.
- ¿Qué hubiera sido de Perón sin ella?
- Lo que creo que fue: un militar, burgués y machista. Ella tenía espíritu, una llama revolucionaria fanática con los modos de la época, con una ferocidad que sería difícil imitar. Nada de esto es lo que pasa con la vestimenta y las carteras de Cristina Kirchner. Ahí no se revierte nada, no hay ninguna lección política detrás excepto la frivolidad y la falta de sensibilidad. Hace poco la vi al lado de Lula da Silva con la banderita de brillantes como la que tenía Eva Me da mucha pena ver algunos simulacros.
- En cuanto a la relación de las mujeres y la política en la sociedad argentina de las últimas décadas también son insoslayables las Madres y las Abuelas de Plaza de Mayo. ¿Qué importancia les atribuye en la esfera pública y la construcción de la ciudadanía?
- Fueron y siguen siendo un movimiento absolutamente revolucionario, subversivo en el sentido de revertir el orden natural. Subvirtieron esa naturalidad de un espacio pasivo, silencioso y doméstico, salieron a la calle y confrontaron el poder no con la lógica del poder sino con un contradiscurso desquiciante para los militares, que fue el de dar vueltas alrededor de una pirámide. No lo enfrentaron con el lenguaje de violencia y contraviolencia sino con un contradiscurso en otra sintonía. Es un ejemplo de muchos otros movimientos de reclamo, de protesta; es ejemplar en el sentido de que permitió que muchas otras protestas fueran significativas sin ser violentas. Cuando pensamos en las mujeres que bailaban frente al Palacio de
- ¿Por ejemplo?
- La degradación del kirchnerismo quebró a las organizaciones de Derechos Humanos que trabajaban juntas desde hacía más de veinte años. Sucedió lo mismo con muchos otros movimientos sociales, quebrados con el mecanismo de la cooptación económica. Es muy penoso que Hebe de Bonafini haya dejado de hacer las rondas y haya abandonado lo que fue el movimiento durante tantos años para transformarse en la vocera oficialista de cuestiones coyunturales. Perdió esa potencia de legitimidad en su palabra. No obstante están las Madres de Línea Fundadora y muchos movimientos de Madres del interior. Cuando Hebe de Bonafini les quiso hacer firmar los convenios de construcción de viviendas a las Madres de Rosario y de Neuquén, ellas le dijeron No somos constructoras de viviendas, ni pymes sino Madres de Plaza de Mayo. Hay una enorme responsabilidad en cuidar esa identidad, con todo el respeto que me merece Hebe como luchadora. Hay otros aspectos valiosos de hechos vinculados a los derechos humanos de este gobierno como los juicios contra los crímenes de
C.T: ¿Tiene sentido preguntarse por qué Madres y no Padres?
D.M: Sí, ellas lo responden. Si bien hubo padres involucrados, fue una manera de jugar con el aspecto patriarcal de
- ¿Por qué la necesidad de las mujeres de politizar el duelo al estilo de Antígona?
- Antígona fue uno de los mitos con los cuales se vinculó muchísimo a las Madres de Plaza de Mayo. Que alguien desafíe el poder por reclamar el cadáver de sus hijos era una analogía muy directa. No puedo creer la irracionalidad de las guerras y, sin embargo, la veo en la forma cotidiana de ejercer política, en
- ¿Qué opina de los nuevos liderazgos políticos femeninos en el Cono Sur? ¿Podrías trazar una comparación entre Michelle Bachelet y
-Me parece relevante pensar que en el siglo XX las mujeres hemos tenido cambios absolutamente espectaculares y hemos llegado a los lugares más significativos en la concepción tradicional del poder: ministras, juezas, presidentas, empresarias… Pero también hay que pensar que no es lo mismo ser mujer que no condescender el poder patriarcal. No alcanza con ser mujer, porque el poder es político, no es hormonal. Alguien que sea hormonalmente mujer puede tener una concepción política absolutamente tradicionalista y patriarcal del poder.
- ¿Cómo Sarah Palin, la candidata republicana a la vicepresidencia norteamericana?
- Se trata de una mujer conservadora, una mujer fálica, como lo fue Margaret Thatcher. También Cristina Kirchner tiene una concepción tradicional del poder: pertenece a una fuerza política que tiene una concepción del poder muy fuerte, muy vertical, muy personalista. Así se abrió camino y no debe haber sido fácil. Sabemos que impugnó a otras mujeres por haber llegado por el apellido de sus maridos en un congreso en el que Aníbal Fernández habló de discusión de alta peluquería. Quizás Michelle Bachelet está un poco más comprometida con algunos cambios en esa concepción tradicional y con parte de la agenda de las mujeres. Cristina no quiere ni oír hablar de la agenda de las mujeres porque coincide con muchos políticos en que esas son cuestiones menores, insignificantes, en las que no vale la pena distraerse. A la vez, Bachelet mostró una enorme insensibilidad con los reclamos de los pueblos originarios, de los mapuches en Chile, y en esto se pone del lado más tradicional del poder patriarcal en una lucha que muestra la absoluta imposibilidad de convivencia entre el capitalismo y el feminismo, desde mi punto de vista. Las mujeres somos propietarias del 2% de los medios de producción en todo el mundo, incluyendo la tierra, por eso no nos pueden decir que el capitalismo es igualdad de derechos. De ninguna manera en un sistema de esta naturaleza vamos a alcanzar
- ¿En qué estás trabajando actualmente?
- Estoy investigando los centros de salud, porque las salitas son los lugares más accesibles en los barrios, y están en condiciones deplorables. El resultado es llamativo: el 80% de los usuarios son mujeres, que en muchos casos concurren con sus hijos, con sus padres ancianos. Es un lugar feminizado, deteriorado, en el que no se invierte económicamente, donde no les dan salas de espera ni condiciones dignas de atención. La democracia adeuda a las mujeres mucho más que lugares de representación y aquellas que hemos alcanzado esos lugares tenemos que comprometernos fuertemente con las políticas públicas. La ley de cupo es un derecho, pero también es una responsabilidad. No veo para nada que Cristina Kirchner lo esté haciendo.
En el centenario de la Canción a la Bandera
El origen de las canciones y los himnos nacionales que identifican a un país es sumamente variado. También son variados las razones y motivos de su elección como tal. Fuesen marchas, canciones o himnos, pueden tener procedencia en un canto bélico, un himno religioso, una marcha militar o de cortejo, una canción tradicional, una composición encargada ex profeso y aun una ópera. Hay países que poseen dos himnos y otros ninguno; los hay que lo comparten con una nación vecina; otros los cambiaron según las épocas políticas, y pocos son aquellos que tienen un himno nacional que nació siéndolo, cuando nacía la patria y lo conservaron un par de siglos, como es el caso del de nuestro país.
La Argentina tiene su Himno Nacional, por todos conocido y siempre respetado, prenda de unión entre sus habitantes,
En septiembre de 1908, en el recientemente inaugurado Teatro Colón de Buenos Aires, subía a escena la ópera argentina Aurora, música de Héctor Panizza, argumento de Héctor Quesada y Luigi Illica, este último autor de numerosos libretos de óperas italianas famosas. En 1906 el músico había recibido el pedido oficial de componer un trabajo lírico para la noche del estreno del nuevo teatro, dado el renombre que había adquirido como director de orquesta del género lírico y autor de óperas. La obra no se dio en la noche de la inauguración del teatro sino varias funciones más adelante, pero tuvo el honor de ser la primera ópera argentina estrenada en la gran sala.
La temática de Aurora es nacional, pero escrita sobre libreto italiano no lo es en cuanto a su música, que carece de los elementos musicales necesarios para serlo cabalmente. Sigue la línea de otros trabajos líricos anteriores de autores argentinos, que expresaban en ópera italiana asuntos del país sin recurrir a la música popular tradicional de la nación, como es de rigor en la ópera nacional. Aun no siendo la primera ópera argentina nacionalista -que vendría poco después-, algo de ella quedaría, en el futuro, asociado a la nacionalidad argentina.
La ópera consta de tres actos, con acción en la provincia de Córdoba, el año 1810. Su temática es heroica y revela la intención de quedar asociada a una fiesta nacional, como habría de ser la inauguración del nuevo teatro Colón. No debe perderse de vista que ya nos hallamos en tiempos del Centenario patrio de 1910 y que ya en 1907, cuando Panizza realiza en Italia su trabajo, tiene en mente este gran acontecimiento del cual su ópera tomará parte.
El argumento presenta el conflicto de amor y rivalidad política, recurso operístico usual y pretexto para cantar sentimientos líricos y épicos. Así, en
Esta ópera habrá de tener un ingrediente más de carácter nacional, una página que ya había llamado la atención antes de su estreno. Una revista comentaba: “Entre el segundo y tercer acto figura un intermezzo épico del cual tenemos excelentes informes artísticos.” (Caras y Caretas, n. 517, 29 de agosto de 1908, s/p) En el Intermedio Épico, un coro canta glorias y vivas a
Las crónicas del estreno, que no fueron muy entusiastas respecto de la ópera, lo fueron menos con
El mismo autor se refirió, en sus memorias escritas en 1948, al momento y las consideraciones que tuvo al componer esta página: Una mañana en que todos habían ido a misa, compuse (todo de una vez)
En 1945, traducida al castellano por Ángel Pettita y Josué Quesada, hijo del libretista original, volvió a subir a escena en el Teatro Colón. Se consideró que para que la apreciara una nueva generación, debía ser cantada en idioma nacional. Así se la ofreció, con algunos cambios en la parte musical y con algunos problemas prosódicos que produjo
La difusión de la ópera en su nueva versión fue grande, porque se la representó frecuentemente y contó con grabaciones sonoras, haciéndose de ella numerosas audiciones radiales. Por su parte, la canción del Intermedio Épico figuró en veladas de gala oficiales del Teatro Colón, en conmemoraciones patrióticas.
El mismo Panizza habla de ella en sus memorias: “
No queda duda que la gran difusión de esta Canción se produjo cuando adquirió su letra castellana, pero ignoramos si se la ejecutaba previamente en forma instrumental y si ya había tenido traducción antes de 1945, cuando lo fue toda
En esta calidad estuvo asociada esta canción al izado y descenso de la bandera en los patios escolares. Estaban por entonces en uso al menos tres canciones a la bandera que los niños entonaban en los actos públicos patrios, la más difundida
Esta solemnidad que presenta la canción de Panizza, le fue dando entidad de himno y, ciertamente, de un himno nacional. Este carácter lo fue adquiriendo muy lentamente. Aun conocida por todos desde la niñez, asociada al izar y arriar la bandera, cada vez más se la cantó en actos públicos. De este modo acompañó a
En muchas ocasiones y a favor de su carácter de página lírica,
Cuando una canción es de este modo sentida en su país, sin intervención de agentes institucionalizados, estamos en presencia de una canción o un himno nacional, que toca los sentimientos profundos de sus habitantes. Pero si ese pueblo se pone de pie para escucharlo, lo está reverenciando con carácter de símbolo de
È la bandiera del paese mio,
del sol nacida que me ha dado Dios.
Réquiem
A Kate
Con el atardecer
Se va apagando
La luz del sol.
Así, nuestra vida
Biológica.
Pero otra luz
Se va encendiendo
En lo más íntimo,
Lo más profundo
De nuestra conciencia.
Allí entramos en la posesión definitiva
De lo nuestro:
Amistades,
Amores,
The marriage of true minds
And bodies,
Que nada puede borrar.
Así me siento,
Mi partida
Que es llegada.
Dejo la playa conocida
Y sin miedo,
Con alegría,
Entro en el nuevo mar.
Trazos sobre la ciudad
Las ciudades son tan antiguas como la historia de la humanidad, por eso son construcciones de todos que seguiremos haciendo y que, seguramente, mutarán señaló
Maria Clara Bingemer: Cito a Italo Calvino en Las ciudades invisibles: Lo que importa es buscar esa tierra prometida, visitada por la imaginación, pero aún no conocida ni fundada. Es la forma de la utopía de Marco Polo. Por su parte, Kublai Kan lanza la amenaza de que el último puerto del viajero humano pueda ser la ciudad infernal, que succionará a todos; a lo que Marco Polo contraargumenta: El infierno de los vivos no es algo que será. Si existe, es el que está aquí. Perfección e infierno, sueño y desolación, utopía y desaliento son términos que no se anulan sino que mantienen la tensión y la dialéctica en la visión de las ciudades contemporáneas. Italo Calvino parece apuntar a una preocupación que marcó el final del siglo XX y el inicio del presente siglo: la afirmación de lo urbano, la lucha por el derecho a la ciudad, el deseo de reapropiarse de ella. Marco Polo propone la solución como una tarea arriesgada, que exige atención y aprendizaje continuado: leer las representaciones de las ciudades contemporáneas en la literatura, percibiendo la utopía en los rasgos infernales de las megalópolis en las cuales vivimos sin renunciar a la capacidad de indignación, de admiración, y a las posibilidades del presente aunque sea precario. La búsqueda de una operación poética para leer las ciudades ficcionalizadas puede ser revestida no sólo de preocupación política sino, sobre todo, de postura ética. La ciudad como problema, interpelación que se instala cuando el mundo se vuelve eminentemente urbano, cuando se agudizan las tensiones entre lo local y lo global, donde se desestabilizan las marcas identitarias unívocas frente a los clamores por el derecho a la diferencia de las identidades autóctonas, cuando se ponen en crisis conceptos fuertes como nación, identidad nacional, fronteras. A pesar de toda esa complejidad, el espacio urbano se presenta como lugar privilegiado de intercambio material y simbólico del habitante, el lugar donde se verifica la distribución desigual de ese capital simbólico, rasgo que subraya las contradicciones y desigualdades internas de las ciudades. Lo cierto es que las teorías del orden urbano ya no dan cuenta de esa ciudad babélica que se ha convertido en paisaje inevitable, morada muchas veces insegura, con sus otras lógicas, insospechadas, que nos interpelan. Si la ciudad es un trozo del mundo, sus imágenes son enigmas. Además de ser el territorio donde fijamos imágenes que nos llevan a un pasado o a un fragmento que nos pertenece, reconstruimos en otras imágenes a esa ciudad idealizada. Existen muchas hipótesis para descifrar los enigmas cuando no son efímeras imágenes de la publicidad, donde el enigma se deshace o se desagua en el consumo. En la ciudad moderna hay un exceso de imágenes sin pasado ni porvenir. Las lógicas de la ciudad se organizan en torno a ejes que se multiplican en la medida en que consideramos a la ciudad más detenidamente.
Marcelo Magadán: Buenos Aires hoy se parece más a alguna de esas ciudades latinoamericanas a las que no hubiéramos querido parecernos, pero los únicos culpables somos nosotros. Muchas veces nos arrogamos la autoridad de alterar el patrimonio, de destruirlo, pese a que tiene un valor simbólico social y también tiene, obviamente, un valor cultural. En realidad, el patrimonio da cuenta de quiénes fuimos como sociedad y cómo fuimos capaces de evolucionar a través de
Santiago Kovadloff: Creo que el destino de las ciudades no difiere del de
Crisis espiritual
Maria Clara Bingemer: Con esa fragmentación de las ciudades modernas, la religión sufre el impacto de no ser entendida como antes, cuando la fe, la religión, la tradición de culto se heredaba. Presento dos imágenes que se utilizan para describir el campo religioso en los centros urbanos. Una es la del supermercado, donde la persona toma elementos de varias propuestas religiosas y compone la propia, como ante las góndolas. Esto en Brasil se ve muchísimo porque el sincretismo religioso ha sido una constante a partir de una resistencia a la imposición del blanco sobre los esclavos africanos. Fue sufriendo evoluciones a tal punto que hoy, para ser iniciado en el candomblé, la religión africana por excelencia en Brasil, hay que estar bautizado en
La ceguera de los medios
Código demorado
Marcelo Magadán: Nos manejamos con un Código de Planificación Urbana de la década del 70, tan emparchado que excepto para un especialista en la normativa, resulta difícil de acceder, leer, entender y aplicar. Además, el Plan Urbano Ambiental que se viene discutiendo tiene un futuro incierto. Si bien muchos estamos honestamente preocupados por la conservación del medio ambiente, los medios de comunicación instalan problemáticas importantes pero lejanas, como los pingüinos empetrolados. Mientras leemos esas noticias tenemos las napas de agua contaminadas y aspiramos los gases de los colectivos; nos distraemos con cosas que son importantes, pero lejanas. Cuando se toma el concepto de desarrollo es en referencia a la construcción de más metros cuadrados especulativos. Incluso en algún momento, el actual Jefe de Gobierno, Mauricio Macri, en su campaña lo expresó claramente: el desarrollo pasaba por construir más. Claro que se encontró con la decisión de ganar la calle por parte de algunos grupos de vecinos que empezaron a rechazar las torres. Lo que se pierde para siempre es la calidad de vida, los edificios históricos y la memoria urbana. Pasan las administraciones y se sigue gastando el dinero público en lo superfluo sin atacar los problemas de fondo. Creo que hemos renunciado a la utopía de mejorar la calidad de vida; pedimos, simple y sencillamente, que no la empeoren.
Diferentes semejantes
Santiago Kovadloff: Hay una relación entre las ciudades ocupadas o en agonía y el concepto de globalización vigente. Percibo un proceso de des-urbanización fundamental, en el sentido noble de la palabra urbano. Se tiende a buscar esa monotonía que hace de lo homogéneo la condición de la expresión de la convivencia, lo cual es incompatible. Una globalización que crece a expensas de las diferencias culturales, es decir, la no-integración orquestada de las diferencias, termina por transformar la superficie de la tierra en un paisaje sin ningún reconocimiento recíproco. Para poder reconocernos es indispensable que seamos diferentes. Si no somos diferentes, no nos podemos reconocer como semejantes. El concepto criminal de la globalización guarda, por lo tanto, mucha relación con el anonimato vigente en las ciudades. Sin las grandes entidades internacionales que, al menos en lo formal, aspiran a promover la convivencia, entiéndase las Naciones Unidas, el Mercosur o
Ana Falú: Los temores en la ciudad limitan el ejercicio de soberanía
Ana Falú es directora de
- ¿Qué dificultades y potencialidades presentan las ciudades de América latina para superar sus escenarios de violencia?
- Las ciudades de América latina, como todas las del mundo, son territorio de oportunidades. El gran salto de las ciudades en la década de los 50 tuvo un motor: la sustitución de importaciones y el desarrollo industrial. Masas de población se desplazaron del interior hacia las grandes ciudades en busca de cambios y oportunidades de un trabajo mejor. Hoy, en este mundo globalizado, las ciudades exhiben la impronta del capital financiero e inmobiliario. Los aglomerados urbanos siempre parecieron ofrecer esperanzas de cambios positivos en educación, trabajo, recreación; la modernidad de cada momento. Sin embargo, son estas mismas ciudades, vitales por cierto, como Río de Janeiro o Buenos Aires, las que están sufriendo nuevos flagelos: criminalidad, bandas delictivas, drogas
Esto genera un escenario de violencias concretas y de las que se perciben o temen. En estas ciudades, las articulaciones posibles entre la voluntad política de los gobiernos, sobre todo de los gobiernos locales, y la ciudadanía organizada son las que pueden desarrollar propuestas para una mejor convivencia ciudadana.
-¿Qué políticas destacaría?
- Es difícil responder con precisión porque existe un abanico que va desde lo macro a lo más cotidiano. En lo macro, un tema central es
- ¿Cómo es la vida de la mujer en las violentas ciudades latinoamericanas?
- No es fácil, lo digo desde 1980, cuando comenzamos a estudiar las diferencias de vivir en la ciudad para hombres y mujeres. Sin duda, no son iguales las ciudades para los distintos sexos, ni para las distintas edades, menos aún para la mujer, pobre e indígena, y para quienes tienen otra opción sexual. Las discriminaciones son muy fuertes en nuestras sociedades, es necesario de-construirlas. La violencia creciente y lo que la prensa trasmite sobre esa violencia genera temores. En estudios que hemos apoyado desde UNIFEM se constata que las mujeres sienten más temor que los hombres. Y nos preguntamos si esto responde a las construcciones culturales y sociales del ser mujeres. Es posible que sí. Si nos pasa algo en la calle, inmediatamente nos culpabilizamos: ¿será por cómo nos vestimos?, ¿porque llevo cartera?, debería esconder mi monedero, ¡no debería haber ido al cine! Algo increíble. También es interesante notar que, ante el temor, las mujeres cambian recorridos y tienden a desarrollar estrategias grupales mucho más que los varones. La vida de las mujeres en las ciudades de la región, en nuestras más de cincuenta ciudades de más de un millón de habitantes, no es fácil. Abandonan muchas actividades por temor, y esta percepción es un límite a la libertad de ciudadanía de las mujeres.
- ¿Es posible identificar tipos de violencia según las ciudades?
- No creo que existan diferencias; en casi todas las ciudades la violencia se expresa sobre las mujeres de igual manera. Si bien la violencia intrafamiliar, en el mundo privado, sigue siendo un flagelo mucho más frecuente que la violencia que se registra en los lugares públicos, lo que se observa es una suerte de continuum en la forma en que los cuerpos de las mujeres son agredidos, sea en el espacio privado o en el público. Los cuerpos de las mujeres parecen ser percibidos como objetos de apropiación y avasallamiento. Esto responde a pautas culturales de sociedades en donde la violencia de un sexo sobre el otro es una forma de ejercicio de poder.
- ¿Cuáles son los principales desafíos de los ciudadanos y las ciudadanas en tanto activos miembros de sus sociedades para mejorar su calidad de vida en las ciudades?
- Las canadienses dicen ver y ser vistas, oír y ser escuchadas. Esto habla de estrategias en donde se involucra a la sociedad y a
-¿Cómo evolucionan las diferencias de género en las ciudades pequeñas y las grandes capitales?
- No sabría decirlo con seguridad, pero estimo que, por un lado, las grandes ciudades promueven más los derechos de las mujeres; nuevamente tiene que ver con las oportunidades. En la ciudad de Buenos Aires el índice de mortalidad materna es mucho menor que el de ciudades del interior, más pobre y tradicional. Esto refleja una apropiación de las mujeres de sus derechos y también, por qué no, de un menor control social que puede implicar, en algunos casos, cariño y contención, pero en otros opresión y dominación. Antes y después de Camila OGorman, las mujeres siguen sufriendo violencias y violaciones de sus derechos. Quizás las grandes ciudades, con legislaciones más avanzadas, como en el DF de México,
- En perspectiva, ¿hay alternativas o modelos a seguir para enfrentar los problemas de exclusión?
- Es el tema emergente de la agenda urbana, las discriminaciones, las segregaciones más que exclusiones y las violencias urbanas crecientes. Necesitamos, en un nuevo pacto social, acordar conjuntamente no sólo desde la punición, sino también desde la generación de mayores oportunidades para los y las jóvenes, para la población que mira la opulencia de algunos desde múltiples carencias de derechos que no son sólo económicos. La migración es un tema sobre el cual debemos intercambiar información y acciones concretas. Observemos lo que pasa en Europa: no podemos enrejarnos ni cerrarnos en los barrios de perímetro controlado porque no habrá rejas que alcancen si no trabajamos para el desarrollo social, por la mayor distribución de las riquezas y mejores oportunidades para todas y todos. También el espacio urbano cuenta como espacio de identidades, el espacio público se define como de dominio público, de uso social colectivo de diversidades, tanto de personas como de actividades. El reconocido estudioso español Manuel Castells dice que en este mundo de comunicaciones virtuales y de espacios de flujos, de disolución de las identidades, el espacio público de los lugares es el que expresa la identidad de la población: Soy de
- Las organizaciones no gubernamentales trabajan en este sentido. ¿Hay vinculaciones y trabajo en red entre las diferentes ciudades o es, por ahora, una expresión de deseo?
- Las hay muchas y diversas. Desde los 80 han crecido con fuerza en toda la región latinoamericana, y no sólo aquí. Hay ONGs vinculadas, trabajando en redes, con altos y bajos, pero algunas han logrado acumular un buen nivel de conocimientos específicos en algunos temas; por ejemplo, las ambientalistas, las volcadas al ámbito de los derechos de las mujeres. En general, son grupos serios y su trabajo es predominantemente voluntario. Incluso hay vinculaciones regionales y mundiales, aunque es necesario ampliar la base, lo que se da en llamar la masa crítica social.
- ¿La arquitectura de las ciudades condiciona la consumación de los hechos de violencia?
- Es un tema largamente estudiado en arquitectura, desde la utopía de
DVD: Cordero de Dios
Para su ópera prima
Cedrón cuenta la historia de Guillermina (Leonora Balcarce) a quien un día de 2002 en Buenos Aires le avisan que su abuelo (Jorge Marrale) ha sido secuestrado. Mientras espera que Teresa (Mercedes Morán), su madre, llegue de París, donde vive, Guillermina debe negociar con criminales el rescate del hombre. Teresa, en tanto, parece casi indiferente a los reclamos de dinero y amenazas que los secuestradores lanzan desde el celular de su hija. Poco a poco, la historia anterior (ambientada a fines de los 70) y la actual se van desenvolviendo paralelamente, de manera casi orgánica, para entregar desde el pasado las explicaciones que se intuyen desde el presente.
Cedrón se anima a hablar de los secuestros perpetrados por los militares y compararlos abiertamente con criminales comunes y corrientes. Más allá de alguna frase demasiado altisonante, sorprenden el pudor y la austeridad con la que aborda una historia prácticamente autobiográfica. Destaca, además, el acople entre las dos parejas de actrices que interpretan a Teresa y Guillermina en distintas épocas. Entre todas ellas brilla, como siempre, Mercedes Morán.
DVD: Lars y la chica real
Lars tiene un trabajo de oficina, algunos compañeros con los que intercambia palabras, vecinos del pueblo que lo saludan en la iglesia, pero ninguna otra vida social. Un muchacho de veintipico que vive en el garage de la casa de su hermano y pasa todo su tiempo libre en soledad. Su amable cuñada, que espera un bebé, se encarga de invitarlo todos los días a comer con ellos, a lo que él se niega con excusas poco elaboradas. Hasta que un día les pide que le den alojamiento a Bianca, una amiga que viene de lejos. La chica es una muñeca gigante comprada en los sitios que ofrecen sexo en Internet, pero Lars la trata como a una persona real. Por consejo de la psicóloga del pueblo (
Lo más interesante de esta historia es ver la coherencia con que se sostiene una premisa totalmente absurda. El personaje de Lars se construye alrededor de estas imposibilidades, con los silencios y los mínimos gestos que le presta el actor: el muy talentoso Ryan Gosling (Half Nelson, Diario de una pasión). Esta metáfora sobre la soledad y la incomunicación compensa en gran parte la pátina color de rosa con la que se pinta a los personajes del pueblo, y también algunas obviedades en los apuntes psicológicos del pasado del protagonista.
El Negro Sammaritano
Alguna vez nos comentó el humorista y dibujante Eduardo Ferro, creador del buzo Chapaleo, Bólido, y Langostino, el navegante solitario: Hay gente que te pone el pie para que te caigas. Yo conozco un tipo que, apenas te conoce, te pone escaleritas para que subas. Se llama Salvador Sammaritano.
Alegre, animoso, amablemente burlón, lleno de anécdotas risueñas y cuentos no siempre repetibles, el Negro Sammaritano fue, durante años, periodista, cineclubista, bromista, difusor cultural y, sobre todo, amigo, en el más viejo, querible y porteño modo de la palabra amigo. Y no necesitaba conocer demasiado a una persona, para tenderle la mano. Pocas veces alguien tuvo un apellido mejor aplicado que el suyo.
Así dejó el buen recuerdo en las redacciones de
Lo recuerdan en cines, distribuidoras de cine, salas, sucesivas y variadas salas por donde acarreó latas para las funciones del Club Gente de Cine, a fines de los cuarenta, y por donde condujo su propio cineclub, el prestigioso Núcleo, que cofundó con otros soñadores en 1954, y todavía funciona, como un relojito, siendo hoy, acaso, el más viejo de toda Latinoamérica. Núcleo: grupo de fieles congregados en torno a un Salvador, bromeaba el crítico e historiador Roland, cuando, durante unos años, el club pasó a dar funciones en el Instituto de Cultura Religiosa Superior.
Lo recuerdan en diversos festivales internacionales, como el de Mar del Plata, del que fue uno de sus primeros jefes de prensa, o los de Cannes y
También quienes fueron empleados del INC (Instituto Nacional de Cinematografía), y quienes hoy trabajan en el INCAA (Instituto Nacional de Cine y Artes Audiovisuales), del que llegó a ser subdirector, y en diversas escuelas de cine, como la histórica de Santa Fe, o
Otra anécdota lo pinta en contertulios con el censor Miguel Paulino Tato, alias Néstor (¡qué diría Tato si supiera cómo se impuso ahora su nombre artístico!). Era el propio censor quien le autorizaba, y a veces hasta le suministraba, las películas prohibidas, para pasarlas en Núcleo. Total, los socios de tu cineclub son gente especial, bromeaba el Hombre de las Tijeras.
Otra anécdota viene de sus tiempos de periodista radial, y tiene que ver con sus gustos de melómano refinado, dueño de una enorme colección de discos clásicos. De paso para la emisora, lo tentó una disquería y de ahí salió entusiasmado con dos discos de ópera bajo el brazo. Llegó, feliz, y apenas quiso mostrar sus nuevas adquisiciones un viejo colega le dijo, en tono cómplice y como despabilándolo, ¡Guardá eso! ¡Se van a dar cuenta de que sos culto!
Una vez, por desinteligencias con las nuevas autoridades, lo sacaron de su cargo en el INCAA. Los amigos le hicieron entonces una cena de desagravio. Había más de 300, entre ellos varios cineastas, escritores, y hasta dos ex secretarios nacionales de Cultura, de dos gobiernos bastante diferentes, Pacho ODonnell y Jorge Asís. Esa noche, el Negro agradeció en su discurso a cada uno, y a cada uno de los más de 300 los fue nombrando, y describiendo con alguna humorada.
Con el tiempo, es natural, fue perdiendo la memoria. La gente se daba cuenta porque contaba los mismos chistes. Fuera de eso, tuvo un solo defecto: nunca quería molestar. Por no molestar a su familia, disimuló más tiempo de lo conveniente una dolencia que después ya no tendría cura. Lector entusiasta, su único título era el de maestro normal nacional.
Coherente ironía, falleció justo el Día del Maestro. Nosotros también lo recordamos.
Procesos canónicos, Catálogo (1688-1888), Archivo del Arzobispado de Córdoba
El Pbro. Dr. Nelson Dellaferrera, profesor de
La información de Procesos canónicos está distribuida en tres partes según se trate de causas por esponsales, causas de divorcio y nulidades, y causas penales. Cada una sigue el orden cronológico, de modo que en ellas se percibe, a partir de las personas e instituciones que participan, el ritmo de las distintas épocas. Tras las indicaciones topográficas que remiten al archivo, se enuncian los datos fundamentales de cada legajo, desde la cantidad y el estado de las fojas hasta la sentencia o las últimas derivaciones del caso, pasando por fechas, nombres de las partes, el tribunal, etc. Al final del volumen hay una explicación de Términos y expresiones menos comunes usados en las actas según el derecho entonces vigente, en orden alfabético, y un exhaustivo Índice de nombres: esa explicación no sólo es imprescindible ayuda para los legos sino también una valiosa contribución para acercarse al lenguaje de la época.
Dellaferrera destaca en el Prólogo las distintas dimensiones judiciales que se manifiestan en estos procesos eclesiásticos como controversias, reivindicaciones de derechos, declaraciones de hechos jurídicos; además de cómo se fue creando un derecho americano a partir de
Desde el punto de vista de la investigación histórica, pueden aducirse ejemplos. El catálogo contiene numerosos datos sobre la prolongada actuación como juez eclesiástico del Deán Gregorio Funes, personaje central de la época de
Este catálogo abre la puerta hacia un ámbito histórico de dos siglos que no está claramente presente en nuestra conciencia. No es sólo cuestión de recordar lo que ocurrió en tal o cual proceso sino entender ese sector del pasado en el que quedan algunos vestigios del enigma de nuestro presente. Acaso cueste comprender el problema de los esponsales, pero poco a poco van surgiendo varias preocupaciones como la defensa del vínculo, importante para las dos partes enfrentadas pero también para
Hay que agradecer a Dellaferrera que el haber hecho la ingente tarea del catálogo, con mano experta y sabia, para ofrecer el acceso a fuentes que pueden ser objeto de estudio en diversas especialidades.
La pesca
Como primer estadio de una trilogía deportiva que se completará con el boxeo y el fútbol, La pesca se exhibió, aun en proceso de gestación y con una extensión más reducida, en
Una historia por demás curiosa es el punto de partida de esta propuesta, mediante la cual el director se propuso repensar teatralmente un tema que lo asedia: la incidencia del peronismo en nuestra historia pasada y presente y algunas cuestiones tangenciales vinculadas con el ser argentino como el afán de mitologizar la realidad o el culto al machismo.
El sótano inundado de una fábrica abandonada, que linda con el entubamiento del arroyo Maldonado, fue alguna vez la sede del Club de Pesca bajo techo denominado
El pozo, que literalmente se cavó en la sala donde se ofrece el espectáculo, es el núcleo de la puesta escenográfica como también lo es, en el espacio simbólico, de la anécdota que se narra. En el plano actoral los resultados dan cuenta de un trabajo sutil y articulado: Sergio Boris el novato en el rito de la pesca, Luis Machín el pescador y fabulador obsesivo y Carlos Defeo el viejo maestro recrean con matizada expresividad sus patéticos personajes, buscando esa resonancia profunda en el espectador que surge del componente poético del teatro de Bartís.




