Julio 2009
Dengue: epidemia y síntoma
Es probable que cuando estas líneas lleguen al lector el descenso de la temperatura haya detenido la expansión de la epidemia de dengue. Y, alejado el tema de las primeras planas, las autoridades sanitarias consideren propio el éxito de la contención.
Es probable asimismo que la discusión sobre el número de afectados desde 20.000, Ocaña dixit, hasta los 100.000 de otras fuentes quizás igualmente desconfiables haya pasado a integrar el conjunto de incertidumbres ciudadanas sobre las estadísticas oficiales.
En este contexto será necesario que la sociedad no se incorpore a este olvido anunciado y, reflexionando sobre lo ocurrido, pueda sacar algunas conclusiones que induzcan políticas y acciones por parte de autoridades sanitarias que eviten la recurrencia de estas situaciones. Y que entre todos aportemos ideas, conductas y recursos para acceder no sólo a mejores niveles de salud sino a disminuir los riesgos sanitarios a grados aceptables. Será un aporte sustantivo a la mayor seguridad ciudadana que no podemos limitar a los atentados contra la propiedad privada, por violentos y frecuentes que sean, la cual abarca el acceso a un estilo de vida más humano, solidario y con mayores niveles de equidad y a las satisfacción de las condiciones elementales para nuestra calidad de vida y el futuro de nuestras familias.
La epidemia
No cabe duda de que hemos sufrido un brote epidémico, previsible, evitable en su magnitud y extensión, y que ha desnudado las debilidades del sistema de salud, que exceden las instancias específicamente sanitarias, aunque no exima de responsabilidad principal a las autoridades.
El origen y la modalidad de transmisión del dengue son conocidos, identificados su productor, el vector y los reservorios, y su forma de contagio. La prevención se orienta a eliminar al mosquito transmisor y controlar aquellos lugares aptos para su reproducción y la conservación de larvas. Son necesarias acciones también conocidas y normadas que incluyen las propias de las autoridades sanitarias y ambientales, orientadas a eliminar los focos de riesgo y fundamentalmente, aguas estancadas, basurales, aguas servidas, en especial las ubicadas cerca de la población y con clima favorable a la reproducción y la conservación de larvas y mosquitos. A su vez, aparece la necesidad de educación de
La educación de la población debe consolidarse con formas efectivas de participación comunitaria. La generación de hábitos saludables y la tarea de eliminar factores condicionantes no se logra con la mera información. Más aún en aquellos conjuntos poblacionales en donde la marginación y la pobreza hacen de la carencia y del acoso ambiental y social una realidad cotidiana. En este marco las políticas públicas suponen una presencia efectiva de los gobiernos locales y su articulación con las organizaciones y líderes sociales. En este sentido, el punterismo y la dádiva son conductas que han degradado el capital social de nuestras comunidades. No es fácil conseguir que se eliminen, por ejemplo, cubiertas o recipientes con agua residual, en un ambiente donde la inexistencia de cloacas hace del contacto con las aguas servidas una experiencia cotidiana y donde el agua potable es vendida por aguateros o provista por grifos alejados de las viviendas. Aquí también la pobreza es el factor negativo más importante.
De existir políticas públicas nacionales, su penetración en los gobiernos provinciales y municipales supone un liderazgo sectorial que en el área de salud se ha perdido y diluido en acciones aparentemente moralizantes o en decisiones directamente discriminatorias y sectarias. Ejemplos de esto serían la eliminación de las Universidades Privadas del Consejo Asesor del Ministerio de Salud o la baja, sin justificación conocida, del Posgrado de Salud Social y Comunitaria que desarrollaron 17 universidades públicas y privadas durante más de cuatro años, y con logros demostrables.
El síntoma
Es claro que la epidemia ha puesto en evidencia las falencias de las políticas públicas no sólo en medidas directas sino en acciones que tienen un fundamento conocido y aceptado en el mundo de la salud, tales como el reconocimiento de los factores determinantes de la salud; los campos de salud de Marc Lalonde o la intersectorialidad de las intervenciones.
Lo grave de este diagnóstico es que desnuda la vulnerabilidad para la mayoría de las conocidas como nuevas patologías: violencia familiar, adicciones, enfermedades de transmisión sexual, accidentes. Por el contrario, la respuesta sanitaria debería ser:
a) intersectorial: con políticas públicas e instrumentos organizativos que así las implementen;
b) participativa: con acciones concretas en los niveles locales, superando el punterismo y la dádiva;
c) integral: en la medida que se superen la actual fragmentación y la parcialidad de las respuestas;
d) desde una perspectiva de los derechos humanos: en donde la integralidad de las respuestas, la exigibilidad de la superación de las carencias y la identificación de responsabilidades sean la base de un accionar en el que cada carencia aparezca como un atentado a los derechos. Esto generaría una exigibilidad en donde la responsabilidad social, gubernamental y personal estén presentes;
e) con una visión desde la salud comunitaria (1): con el Estado como garante del bien común, la sociedad organizada en sus instituciones, los derechos humanos como base ética.
1. Salud Comunitaria es una concepción de Salud explicitada y desarrollada por el Dr. Norberto Liwski, presidente del Comité de Defensa de
Crisis internacional, crisis local
Para saber qué puede llegar a ocurrir en la economía nacional y mundial, le presto atención a lo que está pasando, semblanteo a las autoridades, leo historia y
pienso.
Al mismo tiempo ignoro por completo los pronósticos (no pierdo tiempo ni con quienes afirman que 2010 va a ser mejor que 2009, ni con aquellos que me recontrajuran que va a ser peor); tampoco le presto atención a quienes utilizan la crisis para llevar agua para su molino, a quienes aseguran que el nuevo sistema monetario internacional va a ser distinto o a quienes sueñan con futuros controles al sistema financiero, que evitarán nuevas crisis como la presente.
¿Qué está pasando? Desde el último trimestre de 2008 el mundo está en recesión. De los 200 países en que está dividido, en por lo menos 190 el PBI real está cayendo en términos absolutos, y donde sigue creciendo (ejemplo: China) lo hace más despacio. Además de generalizada la recesión es severa. Tal como era de esperar, con la caída del nivel de actividad aumenta la desocupación de mano de obra.
Como dije, no le presto atención a los pronósticos (que en realidad son conjeturas condicionadas), no porque quienes los confeccionan sean brutos sino porque es imposible saber.
Sí le presto atención a
La historia enseña que buena parte de lo que se aprende en una crisis, se olvida cuando vuelve
La historia también muestra que la intensidad y la duración de una crisis dependen de cómo las autoridades diagnostican y actúan en consecuencia. Según los libros,
En otras palabras, la que terminó siendo la crisis de la cual casi 80 años después seguimos hablando, comenzó como cualquier otra, pero se complicó en cuanto a intensidad, duración y amplitud geográfica, por lo que hicieron las autoridades, y particular aunque no exclusivamente el Sistema de
¿Cómo veo a las autoridades hoy? El comunicado que el Grupo de los 20 emitió en Londres, luego de la reunión de presidentes, es impecable porque precisamente recoge la experiencia de la década de 1930. Concretamente dijo que los gobiernos que lo firmaron se abstendrán de realizar devaluaciones competitivas, proteccionismo comercial y financiero, e implementarán paquetes de estímulo fiscal
¡simultáneamente! Es exactamente lo que hay que hacer.
Como en Rebelión en la granja, somos todos iguales pero los chanchos son más iguales que los demás. Por eso cuando pienso en semblantear a las autoridades no me da lo mismo cómo veo a las de los Estados Unidos, China, etc., que a las del resto del grupo de los 20.
En los Estados Unidos, Ben Bernanke, titular del FED (que hace un año y medio que está en funciones), sabe lo que tiene que hacer y lo está haciendo: baja las tasas de interés lo más que puede y provee liquidez. Está atento a las ulteriores consecuencias inflacionarias, pero por ahora le preocupan la recesión y la deflación (cuando John Maynard Keynes dijo que en el largo plazo estamos todos muertos, lo que quiso decir es que quien no actúa durante una crisis modifica cualitativamente el largo plazo. ¿De qué largo plazo hablaban en la década de 1930, con Hitler y Stalin?). Bernanke no es parte del problema, pero eso no alcanza. El resto lo tiene que hacer la política fiscal, que lo va a terminar haciendo
a velocidad creciente, porque Obama y su equipo como todo presidente nuevo está viviendo un acelerado proceso de aprendizaje. A los chinos les preocupa el futuro poder adquisitivo del dólar, pero saben que como ahora son importantes no pueden sacar los pies del plato.
En una palabra, hoy en el mundo las autoridades no parecen ser parte del problema, y ésta es una diferencia muy importante con respecto a la década de 1930.
¿Y en
La lectura profesional de lo que ocurrió a partir de 2003 es que el gobierno infló la economía, aprovechando la recesión anterior, las inversiones en infraestructura que se hicieron durante la década de 1990 y la notable mejora de los términos del intercambio. Se consumió el capital y se antagonizó con todos, dentro y fuera de nuestras fronteras. Pero de suyo las reactivaciones se agotan. Esto es lo que ocurrió a lo largo de 2008, y encima nos cayó la crisis internacional. Aquí las autoridades son una parte importante del problema.
Icebergs patagónicos
En noviembre de 2008 el Gobierno impulsó la ley de eliminación del sistema de jubilación privada, estructurado desde 1994 sobre un conjunto de empresas Administradoras de Fondos de Jubilación y Pensión (AFJP). El sistema había acumulado hasta entonces aproximadamente 30.000 millones de dólares en aportes de personas físicas. Alrededor del 70 % de éstos estaban destinados a inversiones en bonos y acciones de empresas, brindando así financiamiento de largo plazo y estabilidad a distintos sectores productivos. El motivo esgrimido por el Gobierno, y que tuvo un llamativo y veloz apoyo de los legisladores de ambas Cámaras, fue la defensa de los intereses de los futuros jubilados, aun cuando meses antes una gran mayoría de ellos había optado por permanecer en el sistema privado.
Entre las inversiones mencionadas, las AFJP tenían participación accionaria en cerca de 40 compañías, con limitaciones legales para incidir directamente en las decisiones clave, manteniendo un máximo de 5 % de participación y sin derecho a nombrar directores. Su único rol era aportar solidez financiera y ligar el ahorro a resultados de largo plazo. Con la eliminación del sistema también se extinguieron estas limitaciones, y
La secuencia descripta podría equipararse a una violación donde el agresor no resulta condenado y pretende ejercer el derecho de paternidad, sobre todo si ésta acarrea poder económico. El hecho es que el gobierno estaría habilitado ahora para ocupar plazas de directores en otras empresas privadas de distintos sectores, asumiendo así una participación directa en los mercados pocas veces vista en nuestro país, tan castigado históricamente por abusos de poder, no sólo de origen militar.
En estos momentos se sabe del interés del Gobierno por sancionar una nueva ley de radiodifusión. Al igual que en el caso de las AFJP alguno de los argumentos iniciales son, por lo genérico de su enunciado, atendibles ¿quién no estaría de acuerdo con tener medios de comunicación libres y sin condicionamientos? o de corte eminentemente popular: resulta al menos simpático escuchar al ex presidente Kirchner asociando esta nueva ley con la posibilidad de que todos los argentinos puedan ver el clásico del domingo sin necesidad de contratar un servicio de TV por cable.
Se sabe que los icebergs ofrecen a la vista sólo una octava parte de su volumen, por lo general un agradable y armonioso paisaje. También se sabe que esconde sus mayores proporciones, con peligrosas aristas, más riesgosas aún cuando son detectadas tardíamente, y en general con penosas consecuencias. Los icebergs que se están desprendiendo del cada vez más agrietado glaciar patagónico pueden afectar seriamente la libertad y la economía del país. No parecen haber sido evaluados con seriedad y sinceridad los riesgos a los cuales nos enfrentan, tanto a los ciudadanos como a los mercados, y a la misma gobernabilidad.
El G 20 y un contexto más auspicioso
Es prematuro para decirlo, pero la reunión de jefes de Estado del G20 de principios de abril puede marcar el inicio de una nueva etapa de las relaciones político-económicas internacionales, signada por dos novedades: el renacer del multilateralismo y un mayor protagonismo de los países emergentes. En cuanto a las medidas concretas los resultados fueron buenos pero insuficientes, y por eso el festejo de los mercados financieros fue moderado.
Entre los logros se destaca el de triplicar, hasta 750.000 millones de dólares, los recursos del FMI lo que implica, en la práctica, que ningún país que acepte la revisión normal del artículo 4 irá al default. Baja así estructuralmente el riesgo de los países emergentes en tal condición, que no es el caso de
Estos resultados ayudan y se agregan a las señales de que la economía global parece haber iniciado el descenso para aterrizar a mediados de año o comienzos del tercer trimestre. Otra historia es cuándo y cómo se iniciará la recuperación de la economía global. Todavía deberán afrontarse nuevas y duras pruebas, como las de los balances bancarios y los deudores hipotecarios. Cuanto antes se acierte en soluciones genuinas a estos problemas, más temprana será
¿Aprovechará
El Teatro Colón en cuatro actos
Por más que puedan molestar algunas expresiones del nuevo director general, Pedro Pablo García Caffi, nadie duda de la existencia y el progresivo crecimiento de bolsones de ineficiencia laboral, producto de nombramientos, edades, intereses e incompetencias que son una rémora significativa para la pesada y difícil gestión directorial.
Como en los argumentos de ópera más estrafalarios, la saga del Colón cerrado transita una trama complicada, plagada de personajes, circunstancias y digresiones que no ayudan a una clara lectura de la situación, y que todavía tiene un desenlace incierto. Resulta flaco consuelo pensar que se repite una historia similar a la de hace casi 120 años, cuando se iniciaron las obras del actual teatro con la idea de inaugurarlo en 1892 en coincidencia con el cuarto centenario de la llegada de Colón a América, aunque la apertura oficial se logró dieciséis años más tarde, el 25 de mayo de 1908 (si bien hubo obras del foyer y del Salón Dorado que se terminaron dos años después). O sea, un plazo cinco veces más prolongado que el previsto originalmente, un presupuesto mucho mayor y sucesivos cambios de administraciones, modalidades y protagonistas, pedidos de informes y pleitos judiciales, además de dos arquitectos fallecidos y varios empresarios fallidos. Claro que de allí en adelante surgió el Colón que fue durante cien años el centro musical latinoamericano de mayor calidad internacional, verdadero emblema de la imagen y la cultura de Buenos Aires. Si pensamos que esta historia triste con final alegre puede repetirse, es lícito y sobre todo oportuno suponer también que pueda reeditarse un resultado parecido, y que Buenos Aires vuelva a tener un Colón recuperado para el resto del siglo XXI.
Ante todo, hay que tener en cuenta que las dificultades en la gestión del Teatro, el deterioro de su eficiencia como organismo artístico y la natural obsolescencia del edificio y sus instalaciones no son cuestión de estos últimos años, sino que llevan, como mínimo, un cuarto de siglo de tropiezos. O sea que las acciones u omisiones al respecto afectan a varias gestiones de gobierno municipal e incluso del nacional, porque más allá de su pertenencia institucional a la ciudad el Colón es una bandera que fue usada y sigue usándose para ser desplegada o enrollada según los casos por las máximas autoridades de
Para tratar de aclarar la actual complejidad de la reapertura del Colón, es menester analizar cuatro elementos fundamentales del problema: la voluntad política oficial, el trámite de las obras en curso, la situación laboral y sindical, y los objetivos específicos del futuro teatro. Cuatro aspectos que se integran en un único continuum, pero de los que es necesario conocer sus fortalezas, sus debilidades y su dirección posible.
Acto I: La voluntad política oficial
Cualquier organismo de la importancia y complejidad del Colón, sea dependiente o autárquico, necesita recibir gran atención y amplio respaldo de la autoridad, sobre todo en tiempos de conflicto como los que se dan hoy. Sea por falta de conocimiento del tema, atención de otras prioridades de gestión o desconfianza ante la situación heredada de Jorge Telerman, lo cierto es que el gobierno de Mauricio Macri perdió casi un año en encarar el problema del Colón; y esto, en términos de gestión política, es irrecuperable. En su transcurso se detuvieron trabajos, se acumularon deudas, se inflaron los pedidos de modificación de proyecto, se perdieron recursos económicos y se propició la desconfianza en la opinión pública. A río revuelto, ganancia de pescadores. No ayudaron en nada las endebles idas y venidas respecto de la autarquía, el titubeo en las designaciones del nuevo directorio y la ineficaz gestión del director Horacio Sanguinetti, enlazados en una comedia de equivocaciones aprovechada por algunos antagonistas políticos, periodistas y sindicalistas para acercarla justificadamente aunque exagerando los conflictos al terreno de la tragedia.
Seamos claros, el Colón no puede funcionar con normalidad si las autoridades de gobierno especialmente los legisladores de la ciudad no lo defienden por lo que es y por lo que representa, y no respetan la continuidad de las gestiones directoriales que correspondan. Un período de dirección de cinco años es lo mínimo que puede pedirse para pretender resultados positivos y recomponer la confianza internacional (en los últimos cinco años, en cambio, se han sucedido cinco directores).
Acto II: El trámite de las obras en curso
El Master Plan de la gestión Telerman preveía cinco años de cateos, diagnósticos, proyectos y licitaciones (2001-2005) y dos años de obras a teatro cerrado (2006/2007).
El desafío era grande, el optimismo fue mucho quizá excesivo pero el equipo convocado para el proyecto y las asesorías resultó muy bueno, y es el que en líneas generales sigue en funciones. Como sucede en tópicos similares de conservación patrimonial y renovación funcional, hubo polémicas previsibles, que reflejaron diversos puntos de vista teóricos y personales. La documentación de anteproyecto realizada entonces es la que, a grandes rasgos, se mantiene actualmente. No se trata del proyecto de teatro ideal y es verdad que contiene, en varios casos, soluciones de compromiso, pero hay que comprender que la reorganización funcional depende de un límite insuperable: la superficie total y absoluta del Colón, incluidos los subsuelos, es de
El proyecto que se está ejecutando no afecta el perfil productivo integral del teatro, rasgo característico que lo destaca en el panorama internacional y que se ha decidido mantener a ultranza. Todo se ha previsto en función de privilegiar la producción, preparación y realización del espectáculo con centro en el escenario. La segunda confitería y el fantasioso shopping fueron dos anécdotas desmedidamente agigantadas en los medios; la confitería seguirá siendo la actual y el sitio de venta será mucho más recoleto que lo que es dable imaginar en un teatro de su proyección. Lo que se relocalizará son áreas de depósitos en parte ya trasladados y talleres o instalaciones de riesgo, además de la biblioteca y centro multimedial de última generación, que no hay posibilidad de incluir dentro del edificio actual. Un escollo cierto, en cambio, es que la única gran sala existente en subsuelo la 9 de Julio no puede seguir albergando indistintamente ensayos de las dos orquestas con sede en el teatro, además de los de ópera y ballet. Esto obliga a que hasta la construcción de una segunda sala, prevista en un sector subterráneo sobre Libertad y Toscanini, postergada por falta de presupuesto se deberá utilizar para ensayos el taller para decorados de grandes dimensiones, que a su vez se mudaría a uno, un poco más reducido, del segundo subsuelo.
Por la operatividad imprescindible y por la seguridad de las personas, el teatro permanece cerrado para empleados y visitantes desde fines de 2007 (el Master plan preveía cerrarlo en 2005). Unos meses antes, dentro del Ministerio de Desarrollo Urbano de
Así, si bien el problema de las obras es técnicamente muy complejo y está sumamente limitado en los plazos y en los recursos, se prevé que tenga un desarrollo exitoso, en tanto no medien nuevas interrupciones. El Gobierno de la Ciudad ha previsto instalar una pantalla de televisión que muestre las obras en ejecución, así como un sistema de visitas de público cuando el avance de las obras lo permita.
Acto III: La situación laboral y sindical
Un problema de larga data en el Colón reside en la azarosa relación contractual con los distintos sectores que conforman su personal, y que ha derivado en huelgas, quites de colaboración, demoras sorpresivas y suspensión de espectáculos. El tema presente con intermitencias desde fines de los años cincuenta, pero muy acentuado desde 2000 está habitualmente centrado en reivindicaciones sobre sueldos, horarios, horas extra, saldos impagos, situaciones de revista, etc. Es indudable que la burocracia municipal se ha mantenido históricamente incólume frente a la necesaria agilidad con que debe manejarse un organismo artístico como el Colón, situación que la flamante autarquía deberá demostrar que es capaz de solucionar en el nivel estructural y de procedimientos.
Sin duda habrá que revisar y solucionar temas pendientes que dan razón a las frecuentes demandas de los trabajadores de la casa, así como a los reclamos de contratados locales y extranjeros por honorarios y servicios impagos, incluso desde hace varios años.
Pero también es cierto que a lo largo de sucesivas gestiones el personal del Colón ha crecido hasta llegar a los más de 1300 integrantes de la planta actual, lo cual es a todas luces excesivo. Es razonable pensar que el Teatro puede conservar intacta su capacidad de producción integral con 800 / 850 personas, de las cuales 250 serían instrumentistas de sus tres orquestas Estable, Filarmónica y Académica, 150 coreutas y bailarines, y 20 directores de estudios y maestros internos. Por más que puedan molestar algunas expresiones del nuevo director general,
La decidida acción encarada por el gobierno de la ciudad al respecto personalizada en el director ejecutivo Mariano Emiliani ha logrado ya la reubicación de un centenar de trabajadores en otras órbitas administrativas, pero ha generado también la previsible reacción de los dos sindicatos SUTECBA y ATE que operan en el teatro. Negociación dura, siempre oportuna y bienvenida dentro de las reglas democráticas, pero que se ha subvertido por la violencia del segundo de estos gremios (incomparablemente menor en cantidad pero muy afianzado en su ambición de protagonismo y su ánimo combativo) que ha llegado a los insultos y amenazas de viva voz y a la agresión física a las autoridades, intentando una toma del teatro a fines de diciembre, o impidiendo la lectura del informe de García Caffi ante
La propia dinámica de la campaña electoral en curso añade a esto sus componentes de rivalidades e intereses explícitos e implícitos de varias procedencias, para acentuar la crispación general y la dificultad para encarar acciones de largo aliento. Y no cabe duda de que cualquiera sea el resultado eleccionario de junio, el clima crispado seguirá hasta fin de año y se instalará en el próximo, que es prólogo de nuevas elecciones. En ese sentido y en esas circunstancias, el Colón es un boccato di cardinale para ser despedazado por propios y ajenos. Ojalá prime el buen tino y la constancia de la mayoría silenciosa que forma parte del Teatro, y que quiere que las mejores condiciones a las que aspiran no se sigan alejando por falta de oportunidad de trabajar.
Acto IV: Los objetivos específicos del futuro teatro
El cuarto y último punto se refiere al tipo de teatro que se buscará revivir. Esta no es una elección obvia sino una reflexión que deberá hacerse carne, puesto que en todo el mundo se ha hecho difícil mantener un teatro lírico de calidad internacional; cuánto más en nuestro país, solo y alejado del circuito internacional y de la facilidad para encarar coproducciones o participar en la red de intercambios que son habituales en Europa y América del Norte. Es cierto que el Colón carga sobre sus hombros el desafío de ser un elefante autosuficiente y muy caro para las arcas de la ciudad, pero ésa es también su naturaleza, su razón de ser y su destino.
Existe el riesgo de querer utilizar el símbolo como vidriera y administrarlo con un criterio prioritario de marketing. Voces críticas se han levantado aquí frente a la probabilidad de privilegiar en el Colón áreas de gastronomía o espacios de venta, y también se han dado ejemplos de alquileres muy poco edificantes para la currícula del Teatro. Quizás fue much ado about nothing (mucho ruido y pocas nueces), pero el peligro de tomar el camino más fácil siempre está cerca.
Esperemos que no se siga el atajo y que reviva un Colón de excelencia, adaptado a los requerimientos artísticos propios de su género, que en la actualidad se han globalizado y son mucho más exigentes. Eso depende de sus directivos no caben dudas de que su actual director conoce el tema y es un sincero defensor de este objetivo y de los funcionarios ejecutivo y legislativo de la ciudad, pero también depende de que el personal y los amigos de la música y del teatro apoyen cada paso que se dé en esa dirección. Los teatros de ópera sufren tanto con el silencio de quienes debieran hablar o cantar, como con los gritos y las desafinaciones de quienes harían mejor en callar.
En los últimos años el Colón ha soportado la inacción y el silencio cómplice de muchos, junto a los rencores y gritos de otros tantos. Ahora ha vuelto a arrancar, un poco a los tumbos, con unos primeros pasos titubeantes y esquivando zancadillas, pero con un rumbo bien orientado. Todavía es una cáscara muda que hay que llenar nuevamente con músicas y armonía; una cáscara que hoy está medio vacía o a medio llenar, según se quiera ver (ambas miradas tienen razón). La propuesta es tender a ayudar para que el llenado sea de la mejor calidad y esté listo lo antes posible. Y que al final de esta folle journée (días locos) podamos cantar con Mozart y Da Ponte: Questo tempo di tormenti, di capricci e di follìa, in contento e in allegria corriam tutti a festeggiar (En este tiempo de tormentos, de caprichos y locura, corramos todos a festejar contentos y en alegría).
Carta de la Iglesia de Honduras: “Edificar desde la crisis” (3 de julio de 2009)
El cardenal Óscar Andrés Rodríguez respaldó a las nuevas autoridades de Honduras al asegurar que “los tres poderes del Estado, Ejecutivo, Legislativo y Judicial, están en vigor legal y democrático de acuerdo a la Constitución de la República”. (Versión completa) Leer más
Carta Encíclica: Caritas in Veritate (4 de julio de 2009)
La nueva Encíclica del papa Benedicto XVI se detiene en el desarrollo humano integral en la caridad y en la verdad. Recuerda que la caridad es “la vía maestra de la doctrina social de la Iglesia”. Por otra parte, dado el “riesgo de ser mal entendida o excluida de la ética vivida” advierte que “un cristianismo de caridad sin verdad se puede confundir fácilmente con una reserva de buenos sentimientos, provechosos para la convivencia social, pero marginales”. (Documento completo en español) Leer más
Los herederos de Jacques Tati
Rumba, la película dirigida por Fiona Gordon, Dominique Abel y Bruno Romy tuvo su primera proyección en nuestro país en el encuentro cinematográfico argentino-europeo Pantalla Pinamar en el mes de marzo. Su estreno porteño fue opacado por el Festival de Cine Independiente (BAFICI), que le restó atención y público. Leer más
Roberto Benigni: Tutto Dante
Sin su principessa, pero con el Sumo Poeta, como llaman sus fanáticos a Dante Alighieri, el cómico Roberto Benigni dio el 17 de junio su única función en Buenos Aires. Lo hizo ante un Gran Rex colmado en sus 3.000 y pico de butacas, y seguro que volvería a llenarlas. Pero… ¿cómico? ¿función? Leer más
DVD: Amorosa soledad
Argentina, 2009; Dirección: Victoria Galardi y Martín Carranza; Intérpretes: Inés Efrón, Nicolás Pauls, Fabián Vena, Ricardo Darín; A.T.P.
Las comedias románticas son un género que, en los últimos años (definitivamente no los mejores para el cine nacional) se ha desarrollado con éxito de público y crítica en nuestro país. Leer más




