Espacio Teatral Del Borde

Esta obra breve, cuyo título original es Fragmento de teatro I, data de fines de los cincuenta, aunque sólo se publicó años más tarde en la revista Minuit y en 1987 como parte del volumen que, con el título de Pavesas en la versión castellana, incluyó a Krapp, la última cinta magnética, y otros textos cortos.

Desde el título, la obra delata la intencionalidad del autor de practicar una escritura cada vez más sumaria y despojada, en especial en su teatro, que él consideraba una suerte de remanso frente a las mayores exigencias que le planteaba la narrativa. Nuevamente se dan cita en este brevísimo texto –cincuenta minutos de representación– las constantes del universo de Beckett: un ámbito desolado y ruinoso y dos seres sin nombre, física y espiritualmente desvalidos. Uno ciego y el otro cojo, desvinculados de su pasado y ávidos de oír una “voz humana” –aunque sólo sean gemidos–, intentan un acercamiento que les permita acompañarse en sus “desgracias” hasta que llegue la muerte. La espera une sus voluntades. Un precario diálogo, que alterna trivialidades con descarnadas pero fugaces confesiones, es el único sostén de la situación dramática que oscila entre los intentos de encontrar algunos “jirones de amor” y la hostilidad e incomprensión con que el lisiado responde a los gestos solidarios del ciego. Un tiempo indefinido, ya que no pueden percatarse de si es de día o de noche –porque será lo que a cada uno le parezca– enmarca la imposible convivencia.

En el reducido escenario de esta sala del circuito alternativo, la puesta en escena de Mauro Molina logra plasmar con gran sentido plástico el universo de Beckett, más allá de algunos retoques del texto. Desde lo escenográfico, resulta sugestivo el reemplazo de los escombros que indica la  acotación, por arena que cae en dos hilos finos de manera constante desde lo alto del escenario. La iluminación atenuada remite con acierto a la virtual oscuridad –literal o metafórica– en la que se mueven los personajes. La música del tramo final, en cambio, aparece desencajada en ese silencio denso que envuelve a los protagonistas y que sólo quiebran las palabras y los imaginarios ruidos y voces que se esfuerza por escuchar el violinista ciego. Facundo Cardosi –el cojo– y César Riveros –el ciego– recrean sus respectivos personajes con intensidad expresiva, amplio dominio del cuerpo y variedad de matices, y los sostienen a pura actuación en un texto carente de acción como es éste. Merecidamente esta propuesta fue nominada a los Premios Estrella del Mar 2009 como Mejor espectáculo Off.

Comments

comments

2 Readers Commented

Join discussion
  1. john aguirre on 8 Junio, 2010

    Muy buena labor de los actores, aprovechando al máximo lo mínimo,en este caso el espacio escénico. ¡Excelente interpretación y puesta en escena, vayan a verla!

  2. Josefina Nazco on 24 Noviembre, 2010

    Hola, me encantaría, si es posible, saber alguna dirección de descargar del texto Fragmento de teatro I, de Beckett. Mil gracias de antemano.

¿ QUIERE DEJAR UN COMENTARIO ?