Dos películas, desde diferentes perspectivas y estéticas, indagan en la vida cotidiana y el sentido de la existencia. Poesía para el alma, del surcoreano lee Chang-dong, y Alamar, del mexicano Pedro González Rubio.

Alamar, del mexicano Pedro González Rubio.

Alamar, del mexicano Pedro González Rubio.

“Para escribir poesía deben abrir bien sus ojos. Lo más importante en la vida es ver, para ver hay que mirar, vivimos mirando cosas, cierto. Es importante observar todo lo que nos rodea”. Eso dice el profesor como primera lección para escribir un poema, pero una alumna ha llegado tarde y no escuchó parte de esa explicación. Aunque la señora Mi-Ja busca algo más al anotarse en el taller: superar la mediocridad cotidiana en una búsqueda desesperada de belleza. ¿Esta es inalcanzable? ¿Pertenece a un estadio superior del alma? ¿Se encuentra solamente en nuestra capacidad de observación?

Es una premisa simple, pero de profundo valor ético y estético el que confiere el gran director, y antes novelista, Lee Chang-dong a su película Poetry. Lejos del melodrama formal, pero sin escapar de una narración clásica, construye el camino de autoconocimiento de su protagonista, una excelsa Yoon Jeong-hee, que consigue finalmente expresar su dolor mediante la palabra. Pero con la contrición y el descubrimiento de la poesía en las pequeñas cosas también se pondrán de manifiesto el horror cotidiano y los límites de la fortaleza moral. Tan espiritual como inteligente, junto a la reflexión sobre el lugar del poeta en la contemporaneidad, es un profundo ejercicio acerca de la justicia y el perdón.

En las antípodas narrativas parece encontrarse el mexicano Pedro González Rubio. Alamar es una película que descansa en lo no-dicho para mostrar la relación de un padre con su pequeño hijo antes de la separación y un largo viaje. Un encuentro que tiene lugar en una casita de madera, rodeada de agua y de un arrecife de corales. Un relato hilvanado con marcado énfasis en la experiencia sensorial para reconstruir el vínculo filial y con el entorno natural. Los pocos elementos de la historia confinan al espectador a una actitud contemplativa y no sorprende en su mixtura de géneros. ¿Es una dispar ficción o un lúcido documental? Seguramente las dos al mismo tiempo, en una sorprendente lírica de la naturaleza.

Al estar la crítica sujeta a la palabra, en el profesor de Poesía para el alma, puede encontrarse una perfecta explicación: “Si realmente están viendo algo lo pueden sentir. Es un acto natural como el agua que cae en una cascada”. En estas películas por sendas distintas, también la figura del agua es un regreso, trágico y sublime, al origen de la existencia con la sutileza y el esplendor de la poesía. Al amparo de voces, o sin ellas.

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3 Readers Commented

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  1. Alfredo on 1 diciembre, 2011

    Desde los tiempos de J. Potenze que aprendí a gustar cine con Criterio. Gracias por estos comentarios.

  2. Boris Kalnicki on 5 diciembre, 2011

    Lee Chang Dong tituló su trabajo con una sola palabra “Poetry” (poesía) que es más adecuada a su intención. Esta es que todo el ser humano en su integridad responde a la expresión poética, como los árboles, como las flores o los desechos suburbanos. En sus bajezas y en sus grandezas, con sus miserías y sus riquezas. Tal como nos lo muestran las narraciones bíblicas que a veces nos asombran con sus crudezas y descripciones de infamias al lado de la heroicidad de la que fueron capaces nuestros padres en la religión y en la épica.
    Porque los hombres y de las mujeres son más comparables a un mosaico de diversos materiales y colores que a un elemento gris y uniforme. Por ello esta apelícula persiste largamente luego de verla.

  3. Juan Roshbalam Chilam on 6 diciembre, 2011

    NO BASTA CON VER….
    Es necesario la mirada profunda que lleve a la íntima comprensión del objeto….la contemplación serena que lleva al entendimiento cierto de la verdadera belleza, del encanto de todas las criaturas y del universo que las contiene.
    Llevado…hacia el infinito mar….─alamar─
    pronto, y con buenas nuevas, el padre habrá de regresar…
    lleno de experiencias de estética y belleza,
    que al pequeño niño seguro lo ayudarán madurar…

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