Empezando el año

Balance de la gestión K en el Incaa.

“Corrige al sabio, y será más sabio. Corrige al necio, y será tu enemigo”. Antiguo, preciso y eterno consejo que hemos puesto en un papelito bien a la vista, cosa de tenerlo sobre la computadora cada vez que abrimos el facebook. ¡Es que uno se encuentra a cada rato con alarmistas, tremendistas, resentidos, odiadores sin pausa ni razonamiento, vanidosos de relatos insostenibles, difusores de noticias inconcebibles, declamadores, declaradores de guerra, dueños de la verdad única e irrefutable, voceros del pueblo que la mayoría de la población desconoce u olímpicamente ignora!
Y uno los lee y se siente impulsado a explicarles ciertas cosas básicas, a corregirles muchos datos que repiten sin pensar, a pedirles que no se hagan tanta mala sangre y de paso dejen de amargar un poco a los demás. Entonces alza la vista hasta ese papelito, lee aquel antiguo consejo, y pasa a ocuparse de otra cosa. Ya el tiempo calmará los ánimos. Entretanto, es cierto, mucha gente ha estado perdiendo el tiempo, la salud, la oportunidad de brindar juntos y de hacer algo juntos. Incluso, de continuar haciendo algo, como ha ocurrido en estos últimos meses en el ambiente del cine.
Es que, a diferencia de otros sectores, en estos últimos tiempos el cine nacional (y el grueso de la actividad audiovisual) fue creciendo en premios y boleterías, disfrutó de varias iniciativas elogiables del Incaa, podría avanzar todavía más. Pero también tendría que corregir mucho más. No vamos a aplastar al lector con cifras y porcentajes de lectura fastidiosa. Sólo lo necesario para dar a entender que estos últimos fueron años de vacas gordas, pero también de vacas hinchadas. Veamos.
A diciembre último, el cine argentino ocupaba más del 14% del mercado interno y superaba por tercer año consecutivo el tope de 7 millones de espectadores, calculando 50 para todos los estrenos del año. Algo más: el éxito se repartió bastante, lo que fortaleció el término medio indispensable para que mucha gente pudiera seguir avanzando. Pero más es la que apenas recupera la inversión, o estrena directa y conscientemente a pérdida. Parece que se confía demasiado en los circuitos alternativos, los jubilados que van a ver cualquier cosa al Gaumont, y los subsidios del Incaa, que de todos modos tampoco alcanzan. ¿Entonces?
Previsoramente, la gestión de Liliana Mazure impulsó la multiplicación de los Espacios Incaa, la mejora de salas mediante crédito y asesoramiento, la creación de Incaa TV y de un mercado de cine latinoamericano desde Buenos Aires, y la generación de plataformas de video on demand a nivel nacional y regional. Eso, entre muchas otras iniciativas, que ella se ocupó de recordar en un simpático libro de autobombo, “La creatividad desatada-Gestión Audiovisual 2008/2013”.
Cuando Mazure fue electa diputada, la sucedió su mano derecha, Lucrecia Cardoso, con el beneplácito de casi toda la gente de cine. Hija del recordado Oscar Raúl Cardoso, gran periodista de Internacionales de Clarín, ella es dialoguista, dinámica, de buen carácter y también de gestos democráticos. Bajo su gestión tuvieron alguna ayuda estatal por lo menos dos documentales críticos del kirchnerismo: La lluvia es también no verte, sobre los manejos posteriores al drama de Cromagnon, y La jugada del peón: el agronegocio letal, que muestra a la propia Cristina Kirchner avalando con entusiasmo la expansión de la discutida Monsanto.
Cardoso cumplió ampliamente con todas las expectativas, y generó además otras cuantas iniciativas. La formación de nuevas generaciones en Capital y en el interior mediante estudios formales e informales, el lanzamiento de la plataforma Odeon, dedicada a la difusión de películas y series nacionales, la participación activa en un plan de salas sudamericanas que difundirán cine de la región vía satélite, lo mismo que la Red de Salas Digitales, son aportes concretos en beneficio del quehacer audiovisual con acento argentino e iberoamericano. Concretos y onerosos, ahí está también el detalle.
Como el Incaa es un organismo autárquico, que genera su propio presupuesto a partir de un impuesto a las entradas y otras formas de difusión del material audiovisual (gran acierto de la Ley de Cine que lleva la firma del doctor Carlos Menem), muchas críticas que se hacen sobre abuso del erario público son infundadas y capciosas. Pero otras son ciertas. Es muy cierto que hubo despilfarros y que el número de empleados del Incaa fue aumentando en progresión geométrica, lo que obligó a alquilar más y más oficinas (problemas de crecimiento, diría alguien bondadosamente). La abierta participación en las contiendas electorales desde el propio Incaa, es otro problema.
Cardoso es cristinista. Aún así, ¿podíamos darnos el lujo de perderla, y perder también a algunos de sus mejores gerentes? Cierto que mucha gente acérrimamente cristinista se ha vuelto cerrilmente antimacrista. ¿Pero no sería posible, acaso, un trabajo en común, en beneficio del cine? Pues no. Al cierre de esta página acaba de renunciar. Peor aún: parecía que iba a reemplazarla un veterano productor y distribuidor, reconocido por todos y avalado por Campanella, pero no lo aprobaron porque hace cinco años distribuyó la película sobre Néstor Kirchner (que encima le fue mal en boletería). Así estamos. Alguno compara este gobierno con el de la Libertadora, pero se equivoca. Entonces no había facebook.

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2 Readers Commented

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  1. LUCAS VARELA on 7 enero, 2016

    Amigos,
    Para aquellos que desconocen el ambiente cinematográfico argentino, que es mi caso, me parece apropiado que se sepa quién es Paraná Sendrós:

    Paraná Sendrós es crítico de cine. Ha desarrollado su actividad profesional como periodista especializado en Cine en Ámbito Financiero, Criterio, Film.
    Como parte de su actividad académica es Titular de la cátedra de Historia Analítica de los Medios Internacional en la carrera de Diseño de Imagen y Sonido UBA. Facultad de Arquitectura y Urbanismo de la Universidad de Buenos Aires.
    Paraná Sendrós es investigador, humorista y miembro del Museo del Cine Ducros Hicken.
    Se desempeña como miembro directivo de la Asociación de Cronistas Cinematográficos de la Argentina.
    Como biógrafo, a publicado libros de la serie de Los directores del cine argentino, sobre Eliseo Subiela y Fernando Birr, con el auspicio económico del Instituto Nacional de Cinematografía.

    Solo me resta decir que, con libertad y honestidad intelectual, las verdades pueden y deben decirse para bien de todos.

  2. Roberto O'Connor on 7 enero, 2016

    Nobleza obliga: es una perla encontrar personas que no ven la cultura argentina sólo como obra de ángeles o demonios. Nos hace bien a todos, y podemos aprender. Gracias, Daniel Sendrós.

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