Cultura
Dos charlas sobre recientes estrenos
por Sendrós, Daniel · Comentar
Mario Pontecorvo: Pa-ra-da
Lo dijimos cuando el último festival marplatense: ésta es una obra hermosa, intensa y sencilla, bien emotiva, sobre la lucha real de un payaso franco-argelino que con sus oficios circenses ha salvado a muchísimos chicos de la calle en Bucarest, Rumania. El público le brindó sus mayores aplausos en todas las funciones, le otorgó su premio, con 9,46 de promedio, nada menos, y la mayor ovación de la sala cuando el director subió a recibirlo. Él se llama Marco Pontecorvo, hijo del recordado Gillo Pontecorvo. Coincidimos varias mañanas en el desayuno del hotel, y charlamos bastante. Aquí, un resumen:
- ¿Es cierto que se llama así por el León de San Marco que su padre ganó con La batalla de Argelia?
-Sí, yo estaba a término, y mi madre se emocionó tanto con el premio que casi nazco en la sala. También me llamo Sebastian, en homenaje a Bach. Y mis hermanos, Igor y Johannes, por Stravinski y Brahms. Uno es pintor, y el otro físico nuclear como su tío (conduce una parte del experimento del agujero negro en Suiza).
- ¿Y desde chico quiso ser director como su padre?
- De niño uno siempre quiere ser como el padre. Pero a los 16 años me volqué a la fotografía. Me formé con varios buenos especialistas, pero quien me tomó de la mano, se convirtió en mi maestro, y me enseñó a pararme en un set, fue Pasqualino De Santis, el director de fotografía de Romeo y Julieta, Muerte en Venecia, Un día muy particular, y muchas otras, muy bueno tanto en blanco y negro como en color.
-Y a usted le toca ser bueno en fílmico y digital.
-¿Lo dice por la serie televisiva Roma? ¡Es toda en Super
- Así que es en fílmico. ¿Cuál fue su parte?
-Hice sobre todo los tres primeros capítulos de la primera parte, es decir, yo establecí el look de la serie, que luego siguieron otros colegas bravísimos.
- Cuéntenos ahora de su trabajo con Francesco Rosi y Michelangelo Antonioni.
-Me incomoda, soy muy pequeño para hablar de autores tan grandes. Rosi era amigo de mis padres, su padrino de bodas, y con él tuve mi primera experiencia fuerte, cuando fuimos a Ucrania para filmar La última tregua, sobre el famoso viaje de posguerra de Primo Levi. Allí, en pleno rodaje, murió De Santis. Trabajó hasta el último día de su vida. Yo, que fui como camarógrafo, debí reemplazarlo. Rosi me ayudó en ese camino de perder a mi maestro y sustituirlo. Me dio mucha fe. Y hay algo que me gusta: la última toma de la película ya estaba filmada. De Santis es quien cierra el film.
De Antonioni, apenas me hizo llamar, empecé a ver toda su obra, para ir entrando en su mundo. Como sabe, él ya estaba muy mal de salud, no podía charlar normalmente, pero de algún modo tuvimos un entendimiento muy fuerte. Yo lo apreciaba mucho, es natural, porque era un maestro. Y él me tomó mucha estima, pero esto no tendría que haberlo dicho. Suena fanfarrón que yo lo diga.
- También Richard Loncraine, el de Ricardo III, lo estima bastante.
- El director que más sabe de técnica, muy preparado, arma bien los personajes, les pone alma y calidad a los films comerciales. Con él ya hice tres, incluyendo Me One and Only, una comedia con Renée Zelgegger.
- Que vino a Mar del Plata en 1996, cuando nadie la conocía.
- Y mi padre en 1959, cuando ganó un premio con Kapó. Me emociona estar ahora donde él estuvo.
-¿Qué enseñanzas le dio su padre?
- Más que nada, cómo encarar el trabajo. Se metía de lleno. Me enseñó el amor a la verdad, el respeto, la simplicidad, también la ligereza, y el tirante.
- ¿Qué es eso?
- De chico, yo escribía cuentos. Y él, siempre, recuerda el tirante: eso que te impulsa a dar vuelta la página que estás leyendo para ver cuanto antes cómo sigue la historia. Lo mismo pasa en el cine. Otra cosa: mi padre alcanzó a leer el guión de Pa-ra-da, y me decía bello, pero está lleno de riesgos, si no sabes eludirlos puede resultar algo meloso, retórico, falso, o demagógico. Eso lo tuve muy en cuenta, por ejemplo en la escena donde el payaso sale triunfante de una discusión, y uno supone que veremos cuando los chicos le dan vivas. Y en el final, que vuelve a ser un llamado a la realidad de lo que pasa también en muchas otras grandes ciudades.
-Lo cual se nota y se agradece. Pero aún tenía otro riesgo: ¿cómo hizo para dirigir tantos chicos, varios de los cuales son de la calle?
-Te cuento una anécdota. En Pa-ra-da los chicos aspiran pegamento falso. Pero una vez olí que uno estaba aspirando de veras. Lo levanté de una oreja, dije que no, y a mí me vas a respetar. A partir de ahí se portó como un santo. El amor se expresa mediante el respeto. Primero te haces respetar. Eso sí, cuando ganaste su respeto, debes ser un maestro para ellos, porque te toman como guía y te siguen.
- ¿Ya tenía experiencia para dirigir niños?
-Ninguna, pero tengo dos hijos. Me ayudó mucho el actor, Jalil Espert, que con ellos era como un hermano mayor. Más que un film, fue una gran experiencia de vida, para todos. A propósito, y cerrando el círculo, una vez Jalil me contó que sus padres se conocieron durante el rodaje de La batalla de Argelia, donde el papá tenía un pequeño papel. ¡Y ahora ambos hijos trabajamos juntos!
Ningún documental sobre las bellezas del planeta y la vida animal tuvo hasta ahora el sonido de Earth, donde el espectador puede sentir, de pronto, un rugido de león a sus espaldas, o el canto de una ballena a su izquierda y la respuesta de otra a su derecha. Ni hablar de las imágenes. Para lograrlas, los del programa Planeta Tierra, de
- Pregunta capciosa. ¿Cómo pudieron captar tan claramente el reclamo de un osito a su mamá, que está junto a él, y que ustedes filman a
- Alastair Fothergill (director): Usted destaca un punto muy importante. Ese sonido lo grabamos cuando la osa se fue por un rato y pudimos acercarnos, fingiendo con bolsas el ruido de sus pisadas. Es una pequeña trampita. El sonido es un punto fuerte de esta película frente a la tevé.
- Sophokles Tasioulis (productor): Además el cine tiene gran fuerza emotiva, y permite contar historias complejas sin que nadie cambie de canal. ¡La naturaleza tiene unos culebrones muy atractivos! Earth funcionará bien con las familias, con el público de cine arte, y hasta con los adolescentes que no ven esto por tevé, pero sí cuando hay un gran espectáculo en la sala. Para ellos tenemos además tres escenas de cacerías.
- Alix Tidmarsh (coproductora): Hay secuencias muy fuertes de un lobo, un chita, y una manada de leones persiguiendo a sus presas, pero tuvimos mucho cuidado en hasta dónde podíamos mostrar. Y equilibramos con escenas tiernas o graciosas, como la de los monos babuinos cruzando un arroyo como bañistas rezongones.
- S.T.: Otras películas muestran toda la cacería y también el almuerzo. Allá ellas y su público, que lo disfruten.
- A.F.: Nosotros queríamos hacer el retrato completo del planeta, y para ello una osa, una elefanta, y una ballena, cada cual con su cría, además de cubrir espacios muy diferentes, eran personajes claves. Para hablar del recalentamiento global, ninguna imagen mejor que la del oso macho tratando de apoyarse en un casquete que se derrite. Para hablar de la creciente falta de agua, la caravana de elefantes cruzando el desierto de polvo en busca del lago que está cada vez más chico. Y para hablar de la polución, la ballena que cruza todo el océano, y necesita que esté limpio.
- A.T.: Earth no es sólo malas noticias. Este mensaje celebra lo que todavía nos queda. Seguro que contribuirá a la conciencia sobre la fragilidad del planeta, pero el cine también tiene que ser entretenimiento y evasión. La gente debe querer viajar con nosotros 99 minutos.
- S.T.: Es cierto, pudimos ser duros, como los de Una verdad incómoda. Pero las alarmas, y las sugerencias, las dejamos para nuestro sitio web. La película es celebración, es la naturaleza totalmente natural.
- A propósito, ¿qué tan naturales son las tomas del paso de las estaciones en las hojas de los árboles de Vermont?
- Mark Linfield (codirector): Todos los colores son ciertos. Filmamos en verano, luego filmamos exactamente en el mismo sitio en otoño, e hicimos un fundido. Es todo transformación natural, igual que los planos de los cerezos en Japón. Pero, bien, después usamos por computadora un control de movimiento de las hojas, para que el fundido sea más armónico.
- A.F.: También lo usamos para las tomas del paso del sol a lo largo del día, y para estabilizar las imágenes tomadas desde un avión, cuando seguimos a las grullas damisela cruzando el Himalaya, o mostramos las nubes que van formando el ojo de un huracán. Ese proceso de estabilización posterior nos llevó años.
-¿Con qué cámaras lograron filmar tan detenidamente al tiburón blanco saltando del agua, o al chita persiguiendo al venado?
- M.L.: Con una HD de súper-alta velocidad, a 1.000 imágenes por segundo, lo que permite un gran ralentado. Si quieres hacer lo mismo en
- A.F.: Hablando de Microcosmos, yo ahora quisiera seguir algo más chico que una ballena. Pero le sintetizo lo de las cámaras. La de




