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El anhelo de la paz
por Poirier, José María · 1 Comentario
Como no podía ser de otra manera, la guerra entre Israel y Hezbollah detrás de la cual están también los Estados Unidos y buena parte del mundo árabe ocupa gran parte de este número como eje central de política internacional. Según en seguida se explica, el editorial titulado El crimen de la guerra no es sino una introducción a la rica conversación de dos especialistas con el Consejo de Redacción de la revista. Jean-Yves Calvez y Khatchik Derghougassian exponen algunas claves para la comprensión del conflicto. ¿Un nuevo Lepanto? ¿Nunca aprenderemos que todo se gana con la paz y todo se pierde con la guerra? ¿Tanto más fácil es encerrarse en posiciones simplistas y violentas que aceptar el complejo campo de negociaciones que requiere la historia posible? Además de las palabras del cardenal francés Roger Etchegaray, publicamos el editorial de la revista norteamericana America.
Siguiendo con las colaboraciones sobre Jorge Luis Borges, esta vez ofrecemos significativos fragmentos de la ponencia del filósofo español Félix Duque sobre el tiempo en la obra del genial escritor argentino. El texto completo puede consultarse en www.revistacriterio.com. Alberto Espezel escribe sobre la Pedagogía del corazón; Arturo Prins a propósito de los conflictos entre el Ejecutivo y la prensa; Carmelo Mesa-Lago se ocupa de la economía cubana post-Castro; y Roberto Bosca se detiene en la influencia de John C. Murray en la declaración conciliar sobre la libertad religiosa. Se publica además la breve declaración con respecto al aborto firmada por la Comisión permanente de los obispos argentinos. En medio de tanta manipulación mediática y política, entre las más encontradas y a veces desatinadas opiniones, la voz de los pastores católicos argentinos refleja claridad, firmeza y comprensión. La extensa y muy interesante entrevista de algunas televisiones alemanas al actual Pontífice, permite descubrir otros elementos agradablemente sorprendentes del pensamiento y la sensibilidad de Joseph Ratzinger.
En el plano interno, y al cierre de estas líneas, acaban de realizarse la marcha y las contra-marchas (¿fueron dos?) en la Plaza de Mayo y en la de la República. Independientemente de las coincidencias que se puedan tener o no con las propuestas y el estilo de Juan Carlos Blumberg, cabe anotar la legitimidad y seriedad del reclamo cívico ante la creciente inseguridad pública. De Luis DElía y sus ya conocidas provocaciones, que el ejercicio de la función pública agravan, no diremos más. Del premio Nobel Adolfo Pérez Esquivel, hombre honesto pero siempre políticamente descolocado, tampoco agregaremos comentarios. La tentación de ser aprovechados, unos y otros, por la manipulación política está al acecho. Por su parte, el Gobierno entre autista y soberbio parece ignorar una vez más el dolor de muchos. La falsa dicotomía que enfrenta delincuencia y desocupación, derechos y deberes, atropello y orden, acción social y violencia… es un error que no ayuda a la solución de los problemas y a la implementación de políticas de Estado.





Coincido totalmente con el comentario y agrego que si se le hubiera hecho caso a la propuesta del señor Blumberg, estarían vivos muchos ciudadanos/as honrados de nuestro país, además continúa la ola de asesinatos y drogadicción, cada vez en mayor escala.