Sociedad
Rita Levi Montalcini, 100 años de una vida dedicada a la ciencia y a la educación
por Battro, Antonio M. · 29 Comentarios
Premio Nobel de medicina en 1986 y senadora vitalicia de la República Italiana, es un ejemplo para una humanidad en búsqueda de los valores universales de la verdad, el bien y la belleza.
Somos colegas en la Pontificia Academia de Ciencias y hemos compartido numerosas reuniones científicas. En 2003 fue la Presidenta de honor de nuestro seminario sobre la mente, el cerebro y la educación y desde entonces hemos entablado una amistad sincera que se renueva en cada visita a Roma. Tuve el enorme privilegio de asistir a la celebración en el Campidoglio en su honor y este pequeño relato es mi homenaje agradecido y cariñoso a Rita en su siglo de vida.
Rita Levi Montalcini nació en Turín el 22 de abril de 1909 en una familia judía destacada por su trabajo y su innovación. Su padre, el ingeniero Adamo Levi, creó una importante empresa; su hermano Gino fue un arquitecto de renombre y su hermana melliza Paola, una artista plástica de merecida fama, discípula de Felice Casorati. Rita, lo confiesa, se sentía como “el patito feo de la familia”. Convenció a su padre, de carácter severo y tradicional, de que le permitiera ingresar a la Facultad de Medicina con el ánimo de ayudar a las personas más necesitadas. Su sueño era trabajar con Albert Schweitzer en África. La influencia de su querida madre Adele Montalcini fue sin duda decisiva en su formación, siempre atenta a lo social, que hoy continúa con su Fundación dedicada a la educación de las mujeres africanas. Su hermana Anna se casó con un Montalcini –sin parentesco con su familia materna– y es la única que dejó descendencia. Paola y Rita no se casaron y fueron inseparables aunque vivieron décadas en diferentes continentes. Paola murió en 2003 y Rita escribió un libro sobre su querida melliza, Un universo inquieto (2001), con una dedicatoria que dice “A Paola, libre, tránsfuga vestal del arte”. En el libro se publican muchas cartas encabezadas por un cariñoso “Rí, cara”. Parte del maravilloso acervo artístico con esculturas y pinturas de Paola se encuentra en la casa de Rita, que es un verdadero museo, alegre y florido; otras obras, donadas a la Galería Nacional de Arte Moderno de Roma, han merecido excelentes exhibiciones. Rita compartió con su hermana artista el amor por la belleza y diseñó con frecuencia sus propias joyas, algunas de las cuales lucía en su cumpleaños. Incidentalmente, un genio de las ciencias del cerebro, Santiago Ramón y Cajal, “héroe” para Rita, fue un notable dibujante que nombró a las neuronas, por la enorme belleza que despliegan en las coloridas preparaciones microscópicas, como “mariposas del alma”. En Rita es proverbial su cuidado en el vestir, el peinado y el andar. Se trata de la “gran dama” de la ciencia contemporánea y su presencia, menuda y coqueta, es –a los cien años– un ícono inconfundible de la elegancia romana, en el sentido más pleno del término, evidente al verla entrar a la imponente sala Giulio Cesare Imperatore del Campidoglio del brazo del jefe de gobierno de Roma, donde fue recibida de pie con la ovación de los cientos de asistentes que colmaban el lugar. El palacio, concebido por Miguel Ángel, parecía construido a medida de este festejo excepcional; sólo faltaba la corona de laureles que se ceñía en la frente de los grandes poetas. Uno de los conferencistas, su amigo Torsten Wiesel, también premio Nobel, se refirió con cariño y admiración a Rita como “the queen of neuroscience, her majesty Rita Levi Montalcini” y, en muchos sentidos, lo fue en ese momento, sentada en el centro de la magnífica sala, sede del antiguo tribunal senatorial. Para Rita esta bellísima ceremonia en su honor tenía un sentido especial, pues se trataba de una conferencia internacional sobre “El cerebro en la salud y la enfermedad”, en el que intervinieron muy destacados investigadores de todo el mundo. Tal fue el mejor regalo para sus cien años. Al finalizar la conferencia, que se extendió desde las 10 a las 18 horas, con un intervalo para un almuerzo en las bellísimas terrazas del palacio, Rita se puso de pie y caminó hacia el podio para improvisar un discurso admirable por su tono, su inteligencia y su coraje. Nos dejó un vibrante mensaje de esperanza. Una ovación cerrada concluyó esta ceremonia inolvidable.
A la noche, en los jardines iluminados y deslumbrantes del Palazzo Piccolomini, en la via Aurelia Antica, tuvo lugar la cena de gala. Rita brindó con todos y participó con enorme alegría de la fiesta, acompañada hasta casi la medianoche con un conjunto de cámara. Rita nos dijo que a su edad dormir más de tres horas es una pérdida de tiempo…
Cuando la joven Rita egresó como médica en 1936, las leyes raciales de Mussolini le impidieron ejercer la profesión y tuvo que trasladarse a Bélgica para desarrollar su incipiente interés por la investigación del sistema nervioso, inspirada por su maestro turinés, el gran histólogo Giuseppe Levi (padre de la escritora Natalia Ginzburg). Aquellos tiempos difíciles para la comunidad judía italiana no disminuyeron su pasión científica y organizó un pequeño laboratorio de investigación en su propio dormitorio para seguir trabajando, contra viento y marea –ha escrito un libro maravilloso que lleva el título Sin aceite y contra viento (1996). Ya se perfilaba su coraje y su total dedicación a la búsqueda de la verdad en el terreno de la razón científica. Lamentablemente, ni siquiera ese trabajo a escondidas pudo continuar: los horrores del nazismo obligaron a Rita y a su familia a abandonar Turín y refugiarse en Florencia bajo nombres y documentos ficticios. Felizmente salvaron sus vidas. En 1947 Rita decidió viajar a los Estados Unidos ya que las condiciones de trabajo en la Italia de posguerra eran muy deficientes para emprender una carrera científica. La misma decisión tomaron sus dos amigos y compañeros de estudio Renato Dulbecco y Salvador Luria, quienes también recibieron el premio Nobel por sus trabajos de biología después de la guerra en los Estados Unidos. Este éxodo de talentos continúa hoy en Italia y Rita lo dijo muy claramente, aún ante los ministros reunidos en el Campidoglio. Repatriar a los científicos italianos y promover la investigación en su país es una de las grandes luchas que ha llevado al Senado y en su prédica cotidiana en su laboratorio de neurociencias EBRI (European Brain Research Institute), donde cobija a un notable grupo de jóvenes investigadores.
Rita pensaba estar poco tiempo en el laboratorio de Viktor Hamburger en la Universidad de Washington, Saint Louis, pero se quedó tres décadas y el descubrimiento del factor de crecimiento de las neuronas (NGF - Nerve Growth Factor) le valió el premio Nobel. Merece la pena leer la correspondencia con su familia durante todos esos años en su libro Cántico de una vida (2000). Se trata de un relato apasionante, una aventura prodigiosa en el mundo de las incipientes neurociencias, de innumerables viajes y congresos, cursos y visitas, ilusiones y desilusiones, trabajos y fatigas compartidos con sus colegas en la difícil búsqueda del NGF, esa molécula que renovó nuestra comprensión del desarrollo cerebral. Hoy se publican unas tres referencias diarias sobre NGF, cuya aplicación al tratamiento de algunas enfermedades neurológicas abre nuevas esperanzas, especialmente en la enfermedad de Alzheimer.
En la conferencia del Campidoglio, Stanley Cohen, que fuera un joven colega de Rita en el laboratorio de Saint Louis y copartícipe del premio Nobel, habló de su descubrimiento de otro factor de crecimiento celular llamado EGF (Epidermal growth factor). Afirmó luego que las eventuales aplicaciones médicas “serán el desafío de las próximas generaciones”. Las aplicaciones de la ciencia, en efecto, tienen su propio desarrollo a partir de un descubrimiento que en su origen es siempre desinteresado y cuyo objetivo es, simplemente, el conocer; tal es el secreto de la pasión del científico. El lema de Rita, dicho en un libro de ensayos Ten el coraje de conocer (2004), es de Kant: Sapere aude (Atrévete a saber).
Para Rita, “la ciencia debe llevar sobre todo a la verdad y con la verdad a la paz”, y así entra en otra dimensión, relacionada con la justicia, la solidaridad y el amor al prójimo, que ha caracterizado su hermosa vida. En una entrevista reciente dijo que “el mal es el excesivo empeño por el propio bienestar y el descuido del bien común”. Ella ha demostrado hasta qué punto el compromiso por el bien común puede guiar una vida fecunda. El sugestivo título de su libro Elogio de la imperfección (1987) lo dice todo. Y, refiriéndose a sí misma, afirmó que en lugar de agregar años a la vida, es mejor añadir vida a los años. Para ello recomendó realizar siempre un trabajo intelectual, con pasión y alegría. Ella es el mejor ejemplo pues concurre a su laboratorio de EBRI todos los días.
Para Rita, el cerebro es la “carta ganadora” del ser humano, título de uno de sus libros más apreciados, El as en la manga hecha jirones (1998), un relato de la vida de grandes ancianos que son artistas, políticos y científicos. Por eso sostuvo que el cerebro “no debe jubilarse jamás” y que “cien años es una edad ideal para realizar descubrimientos”. Algunas estadísticas mencionadas en la conferencia indican que a más edad, los científicos publican mayor número de trabajos; existe una “reserva cognitiva” intacta en la vejez que la humanidad debe saber apreciar y cuidar.
El interés que Rita manifiesta por la educación se extiende también al mundo de la informática y de las comunicaciones. Ha escrito un libro (con Giuseppina Tripodi), Los nuevos Magallanes de la er@ digital (2006), que merece ser leído: es un alegato hacia el progreso científico y tecnológico al servicio de un mundo mejor. Nada innovador le resulta ajeno y nos alienta a seguir explorando: “A los Magallanes de la era digital que son portadores de nuevos principios democráticos queda la tarea de navegar por Internet circunnavegando el globo para poner en práctica metodologías de desarrollo necesarias para la supervivencia de la entera especie humana”. Y a los educadores nos deja otro legado: “El objetivo –nos ha dicho en la Academia Pontificia de Ciencias– es que los miembros de las nuevas generaciones se conviertan en actores y no espectadores en la arena mundial de la vida”. Gracias, Rita.
Algunos libros y ensayos de Rita Levi Montalcini
www.ebri.it/Public/ data/media/RLM.jpg
Elogio dell’imperfezione (Garzanti, 1987)
Il tuo futuro (Garzanti, 1987)
L’asso nella manica a brandelli (Baldini & Castoldi, 1998)
La galassia mente (Baldini & Castoldi, 1999)
Cantico di una vita (Cortina, 2000)
Senz’olio contro vento (Baldini & Castoldi, 2001)
Un universo inquieto, Vita e opere di Paola Levi Montalcini (Baldini & Castoldi, 2001)
Abbi il coraggio di conoscere (Rizzoli, 2004)
I nuovi magellani nell’er@ digitale (Rizzoli, 2006)
Foreword, Towards a new pedagogical and didactic approach, en A. M. Battro, K. W. Fischer y P. J. Léna, The educated brain: Essays in neuroeduction. (Cambridge University Press & Pontifical Academy of Sciences, 2008).





No tengo palabras para manifestar el impacto emocional que me ha causado conocer la vida en síntesis de Rita Levi, en impactante contraposición de lo que para la humanidad, y en un tiempo histórico compartido, resultó el nacimiento de esta gran mujer y el accidente genético, la malformación biológica de Adolfo H. Gran esperanza para la humanidad tenemos en la replica de múltiples nacimientos como el de Rita Levi. Saludos hermosa dama!
Lic. German Rojas
La Gran Dama de la Neurociencia es un ejemplo a seguir. Ella afirma categóricamente que mientras exista discriminación sexual contra las mujeres , no habra progreso ni paz. Principalmente se refiere a los países machistas, como los estados Islámicos, y también a Latino-américa y desde luego a algunos países asiáticos como China, Japón, Korea y la India. Ella nunca se casó ni tuvo hijos porque vivió con el recuerdo de su atormentada Madre, que sufrió mucho bajo un extricto regimen patriarcal, por lo que decidió liberarse ella de esa carga, de ser esposa y madre. Prefirió dedicarse a la ciencia.
les felicito por tan noble labor a su vez, les ruego que expandan el nuevo fármaco para la posible cura del mal de alzheimer, mi madre la padece, y lo daría todo por devolverle su luz….. Dios les bendiga siempre. Desde Venezuela estado Táchira.
Para mi ser mujer, el haber conocido por este medio hoy a TAN GRANDE MUJER!!! es un ejemplo de vida, juventud, pasión, compromiso que recordaré para siempre. Rita Levi, será a partir de hoy un modelo al que haré referencia, en mis cursos de entrenamiento. Cuánto podemos aprender de ella!!! Hermosa, hermosa mujer!!!
Realmente estoy impresionado por la grandeza espiritual y sabiduría de esta formidable dama. Es un ejemplo de que su mente y su alma han derrotado al paso del tiempo y mientras los demás envejecemos, ella demuestra tener 100 años de juventud acumulada.
T’ador Rita!! Ets la meva ídol!! Quant de coratge transmets amb les teves paraules!! La teva juventut és eterna. Que Dèu t’acompanyi sempre. Que visquin les dones revolucionaries com tú. Revolucionaries per la PAU i el benestar comú . Gràcies, moltes gràcies!! Mai moriràs
Rita Levi , angel en tierra, que benévolo y reconfortante es saber de ti, tu vida es maravillosa. Tu rostro es tan expresivo… cuanta belleza y dulzura. Felicidades Dios te guarda.
Me dejo impesionado:
La gran humildad de esta gran mujer y 100 años que parecen haber pasado como un dia para Rita, la felicito y le `pido a la humanidad completa….DEJEN QUE LAS PERSONAS SEAN LIBRES Y DENLES LA OPORTUNIDAD DE SALIR ADELANTE….FELICIDADES A RITA LEVI Y ojala llegue a los 200 años para seguir gozando de su sabiduria y poder conocerla algun dia en vivo.Gracias Dios les Bendiga…
¡Qué maravilloso ejemplo de mujer, de libertad, de inteligencia y de generosidad! Muchas gracias por este testimonio de vida, de estudio y de entrega a los demás. Por otro lado, la vida de Rita rompe con los clásicos modelos de “mujer” = “esposa y madre”, que tanto daño han causado y siguen causando a muchas mujeres en una sociedad machista que no les permite otras posibilidades de existencia. Ojalá su ejemplo ilumine a mujeres y hombre en la búsqueda de un mundo mejor para todos.
Graciela Moranchel
me gustaria recibir noticias interesantes de personas como
Rita Levi es un testimonio de vida fabuloso.-
mil gracias
quiero seguir conectada con la neurociencia
envíenme todo lo mejor de los cientificos
gracias.-
Qué maravilloso ejemplo, qué fuerte estímulo es transitar por la historia de la doctora. Que útil sería del conocimiento universal acerca de ella y revalorizar el trabajo como condición fundamental de la sanidad física y mental. Un modelo en todas sus aristas conocidas.
No tenía noticias de la existencia de esta mujer, pero cuando la he descubierto no puedo más que decir “chapeau”, me encanta la actitud hacia la vida de esta ¿pequeña? mujer. Me ha agradado profundamente y seguro que la tendré siempre en mi cabeza. ¡lástima de cerebros que se les han negado el derecho a “salir” por el solo hecho de ser mujeres!. ¡ESPLÉNDIDA!
Una de las emociones más impactantes fue conocer la vida de esta gran hermosa dama,científica,humana,luchadora,idealista,y realista,que siempre fue hacia adelante en una fuerte quijoteada.Merecedora de un Premio Nobel a nivel formal,y de todo el respeto y admiración que pudiera darse a una mujer,que mañana 22 de abril cumple sus hermosos 101 años.
Un ejemplo para los jóvenes,estudiosos y luchadores también,para que guiados por este trabajo magnífico ,hecho por Rita Levi Montalccini,puedan seguir sus pasos y brindar un aporte inmenso a la humanidad. Muy feliz cumpleaños para Rita!!!!!!!!!!!!
Quisiera saber si todavía,este ejemplo de Mujer,trabaja en el Senado.Seres humanos como este NO DEBERIAN ABANDONARNOS NUNCA ¡HERMOSA,gracias por tu coraje y valentía
Rita Levi Montalcini es mi admiración, ya que ella siguió sus sueños a pesar de tener obstáculos, además luchó por destacar a las mujeres ya que en tiempos pasados eran discriminadas. Ella es inspiradora y un buen ejemplo de mujer.
Es una gran persona que aún teniendo esa edad no se da por vencida y sigue adelante, es una persona admirable.
Es un magnífico legado..escuchar a Rita Levi..Profundo respeto y admiración es lo que debemos los hombres del mundo sentir, y seguir a Rita, esta MUJER !! He leído algo en 2009, febrero para ser mas precisa, y en este mundo de apuros la había olvidado..HOY APARECIO COMO POR GRACIA UN CORREO ELECTRONICO QUE ME LA RECORDO..GRACIAS A ELLA Y A DIOS…
Creo que ella es un ejemplo de vida, gracias por la historia.
Mujer bella e incomparable.La he colocado como un ejemplo de la ciencias de estos tiempos a todos mis estudiantes de la universidad.
Me enorgullece mucho esta maravillosa mujer. Es una demostración de que a pesar del machismo y la desigualdad social de género que la han invisibilizado, la mujer siempre se destaca y demuestra que tiene las mismas capacidades intelectuales que el hombre.
Gracias Rita por tus importantísimos aportes a la neurociencia y a la medicina.
Sólo me queda expresar “Gracias Jesús” por permitir que existan personas como “Rita Levi Montalcini”, ejemplo de mujer. De ahora en adelante la tendré como ejemplo a seguir. Dios la bendiga por siempre.
Simplemente una maravillosa mujer
Indudablemente mi màs profunda admiraciòn a esta gran mujer. un ejemplo a seguir y una esperanza de paz. Una isnpiraciòn a seguir colaborando con nuestro granito de arena para que este mundp sea mejor. Que Dios la guarde por muchos años màs.
Ella es mi inspiración para investigar con determinación, libertad y alegría. Ejemplo de científica, de mujer que defiende y sostiene su discurso desde la práctica. Rita, que sigue realizando en la vida sus sueños y sus ideales, que nos enseña la solidaridad como camino de vida y que ya dejó y seguira dejando un legado científico sobre el que cimentar y hacer crecer los conocimientos.
Musa para muchos, agradezco que mujeres como ella sigan en este mundo.
Me alegro que se transmita y multiplique su obra y su mensaje.
Gracias
Marina Laverán
que historia de vida!!!
un ejemplo para todos
a imitarla!!!
por sus aportes y su lucha…
gracias…
coincido plenamente con el pensamiento de R M L
un sueño que se quiere: que un día todas las personas utilizemos al maximo la capacidad cognitivas de nuestros cerebros.
no hay palabras para la descripción de esta bella persona.
GRACIAS rita montalcini, me has ayudado mucho.
Que ejemplo de vida tan interesante, y que mensaje deja, mujer valiente en la adversidad, constante en su trabajo, dulce en sus pensamientos, se puede poner como un ejemplo a seguir, adelante, Rita, te admiro,