Confieso que siento perplejidad republicana ante algunos medios oficialistas que piden a los obispos sustituir autoritariamente a los jueces de la Nación en sus fallos, indicando o cuestionando además lo que aquellos deberían decir en sus homilías. ¿Dónde queda la separación Iglesia y Estado que tanto pontifican?
Si bien en el Santuario de Luján (donde colaboro pastoralmente los fines de semana y feriados) se recibe a todos, me da la impresión que estos medios no todo lo registran ni comunican objetiva e independientemente: poquísimo se dijo, por ejemplo, acerca de las recientes y multitudinarias “misa por la Vida” (08/07) o de la “peregrinación anual de jóvenes” (06/10).
En cambio, el sábado 20/10 los gremios de trabajadores, junto a otras organizaciones sociales, celebraron un acto religioso, del mismo modo que lo hacen las fuerzas de seguridad o la policía, la pastoral de las villas y los enfermos, o numerosas colectividades y diócesis del país a lo largo del año… ¡y ardió Troya!
Intuyo que, llegado el caso, también podrían hacerlo si quisieran los trabajadores de La Nación o TN (que sigo y leo) sin que nadie les pregunte quién financia sus líneas editoriales, o el mismísimo Presidente con su gabinete y Cambiemos (a quien voté en 2015) si así lo desearan. Entonces, ¿por qué se quejan? ¿Qué hay de malo en una misa, cuando está vigente el Estado de derecho en una sociedad libre, democrática y republicana?
Además de avasallar la educación pública de gestión privada [=Educación Sexual Integral] o cuestionar el estilo y pertinencia de una pastoral social cercana a los más pobres [=de Monseñor J. Lugones], ¿ahora también vamos a restringir o cuestionar la expresión celebrativa del culto litúrgico? Basta mirar los videos on-line del evento con su homilía, que hasta el momento los encontré todos recortados, para ver de qué estamos hablando: ¡pastoral y no política! Por favor, creamos y respetemos las instituciones y libertad democrática “que supimos conseguir”, y no volvamos a confundir Iglesia y Estado.

El autor es Teólogo.

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12 Readers Commented

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  1. Cristian on 26 octubre, 2018

    Gestos y palabras comunican y anuncian. Ni dejarse usar por unos ni manipular por otros?

  2. Guillermo Thomas on 26 octubre, 2018

    El Sr. Ramos intenta explicar lo equivocados que estamos o la perversidad de nuestras intenciones cuando manifestamos enojo y dolor por la ausencia de la denuncia profética de algunos obispos respecto de la corrupción que lastima al Pueblo de Dios.

  3. Graciela Moranchel on 26 octubre, 2018

    No fue una “misa”. Fue un claro acto político y partidario.
    No conozco ningún “gesto litúrgico” que sea hacer la “V” durante la celebración, como lo han hecho los asistentes a este encuentro.

    • Gerardo Daniel Ramos on 26 octubre, 2018

      Graciela, eso va por cuenta de algunos de los asistentes, pero en términos generales, mirando incluso los videos de la misa, fue todo muy respetuoso y ordenado. Si vamos a ver las cosas con mala intención también podríamos decir que esa “especie de señal de la cruz” que suele hacer y repetir una y otra vez Macri en los Te Deum es políticamente intencionada.

      • Graciela Moranchel on 1 noviembre, 2018

        No tengo “mala intención” Gerardo. No está bien que juzgues así. Sí trato de ser objetiva y de interpretar lo que la mayoría de las personas hemos interpretado: que esta celebración fue un claro acto político organizado adrede por un sector de la oposición con el fin de mostrar complicidades y apoyo de la institución católica, falsa unidad y poder frente al gobierno nacional. Lo de la “V” es secundario, aunque bastante decidor también y nada tiene que ver con que el Presidente Macri no sepa hacer el signo del cristiano. Saludo cordial.

        • Lucas Varela on 2 noviembre, 2018

          Estimada Graciela,
          Por favor, no me incluya en la mayoría; tampoco en minorías, intento tener opinión independiente.
          El tema, creo yo, involucra a “opositores” y “no opositores”. Respeto a “La Iglesia” es, entre otras cosas, no usar la institución para hacer “mala política”. Por un lado va el Evangelio y por otro lado estamos todos nosotros con nuestra “grietas”.
          Usted enfatiza la falta de respeto de algunos asistentes, otros, enfatizamos la falta de respeto de los medios de “incomunicación” y algunos funcionarios del actual gobierno. Nuestro punto de unión, podría ser un deseo de que la “buena política” sea efectiva para resolver los problemas de la gente.

          • Graciela Moranchel on 8 noviembre, 2018

            Estimado Lucas Varela: No lo estoy incluyendo a Usted ni en mayorías ni en minorías. Trato de expresar, como varios aquí, lo que se ha visto en la famosa “Misa sindical”. Es notable cómo se usa la religión y al mismo Dios para pretender fundamentar ideologías o posturas políticas. Por eso es que las “jerarquías” no deberían perder jamás el Centro cuando predican, que es Jesucristo y el mismo Reino de Dios, que está más allá de este o aquél sindicato o postura partidaria y de este o aquel estado social: pobres, ricos, santos, corruptos, etc. Por mi parte, no enfatizo la “falta de respeto” de muchos asistentes, sino el pretender llamar “acto religioso” a algo que no fue más que un ejercicio partidario de manipulación y búsqueda de complicidades, en vistas a las próximas elecciones. Saludo cordial.

    • horacio on 8 noviembre, 2018

      ¿Por qué se hizo la “V” durante la misa no fué misa?¿No hubo consagración?¿Cristo total no estuvo presente bajo las especie de pan y vino?

  4. María Inés Maceratesi on 26 octubre, 2018

    Discernir, es el verbo que mejor refleja estas acciones. Me permito no creer en la buena intención de quienes ponen a la Iglesia en situación de quedar bien con todos en nombre de Dios.. Dios y el enemigo existen y compiten, que no nos gane este último por ser tan condesciendentes. En definitiva, Él tiene la última palabra y los hechos se evaluarán a la distancia.

  5. Lucas Varela on 27 octubre, 2018

    A mi entender, el Señor Gerardo Ramos pretende enfatizar el respeto del Estado a la Iglesia como institución religiosa.
    No son respetuosos los medios de “incomunicación”. Y ahora, hasta algunos presbíteros tienen la soberbia de descalificar a su propia Iglesia como “opositora”.
    Quizás, con más humildad y buena voluntad para reconocerse en el “opositor”, mejoremos el respeto mutuo.
    La buen vida es mucho más que mala política.

  6. Gerardo Daniel Ramos on 29 octubre, 2018

    Somos más libres y creíbles en la Iglesia que en los partidos políticos, reparticiones públicas, empresas privadas y multimedia.

  7. Lucas Varela on 30 octubre, 2018

    Estimado Gerardo Daniel Ramos y amigos,
    Libertad y credibilidad, son valores consecuentes de nuestras actitudes. El sólo hecho de involucrarse, con respeto y consideración, es el camino que cada uno debe transitar desde su verdad.
    Me produce placer, y un profundo respeto, tenerlo al autor a “bajo nivel” en los comentarios.
    La ascendencia de la revista Criterio se logrará, solamente, considerando a los lectores como un fin, y no como medio.

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