En el portal oficial en Internet de la Jefatura de Gobierno puede encontrarse el sitio de Argentina Futura, una iniciativa creada por medio de la Resolución Nº 10 del 29 de enero de 2020.
Se trata de una “Unidad Ejecutora Especial Temporaria” que deberá “delinear una visión de la República Argentina a largo plazo, que promueva diálogos y debates como insumos de la programación de las políticas públicas” y “coordinar acciones, a solicitud del Jefe de Gabinete de Ministros, frente a situaciones de crisis que puedan afectar la seguridad nacional, con las áreas con competencia en la materia”.
En su portal, Argentina Futura se define como “un espacio de pensamiento para estimular un debate colectivo, federal e inclusivo, que integre a la ciudadanía en la construcción de un horizonte democrático y plural”.
Allí se propone una amplia gama de acciones que van desde “Diálogos del Futuro”, con encuentros con distintos referentes de trayectoria, colectivos y organizaciones de la sociedad civil que enriquezcan y discutan los contenidos del Congreso del Futuro; un “Mundo abierto”, con conversaciones con pensadores de todo el planeta, una “Asamblea Futura”, camino para construir nuevos horizontes comunes, y una “Red Futura Federal” para amplificar y visibilizar nuevas voces del país.
Aquellos propósitos serían alcanzados trabajando sobre once amplios ejes que van desde el trabajo y la tecnología a la integración regional y la inserción en el mundo, pasando por la pobreza, la inclusión, la igualdad de género, el acceso al agua, el crecimiento económico, la democracia, el federalismo y el cambio climático
En los considerandos de la Resolución se dice que “que nuestro país, la región y el mundo atraviesan múltiples desafíos y cambios en los patrones productivos, tecnológicos, culturales y demográficos que influyen en la composición de los mercados, la distribución del ingreso, los horizontes de sentido y en nuevas demandas sociales”. Agrega que “para delinear una visión de país a largo plazo y sostener el desarrollo con justicia social, resulta esencial la posibilidad de anticipar tendencias y retos y de incorporar aportes, diálogos y acuerdos plurales y multisectoriales”.
Argentina Futura tiene por tanto el propósito de “generar una plataforma de pensamiento, plural y diversa, con perspectiva federal y local”, previendo la “convocatoria de destacados referentes que representen diversidad de intereses y orientaciones”. Buscará contribuir a una visión de largo plazo, con plena vigencia de la democracia y los derechos humanos. Aportará también “a la construcción de diversos capítulos de nuevos acuerdos sociales, nuevos contratos ciudadanos y “nuevos horizontes de sentido”.
La ambiciosa agenda de trabajo tiene un límite temporal: según la Resolución que la crea, su cometido deberá haber sido satisfecho a fin de diciembre del año que viene.
La dirección de la Unidad ha sido confiada a Alejandro Grimson, Doctor en Antrolpología, a quien se le ha asignado rango y jerarquía de subsecretario. En el portal no se consignan los nombres de las personas que integran su equipo de trabajo.
Por el momento, lo que ha trascendido del trabajo de Argentina Futura es un libro digital, El futuro después el Covid 19, subido en la red a fines de febrero último. Recoge en 211 páginas los ensayos de 28 autores*, varios de ellos docentes o investigadores, con mayoría de sociólogos y también politólogos, filósofos, periodistas y de otras disciplinas como la Historia, la Semiología, la Psicología y la Antropología.
El hilo conductor de los ensayos es la pandemia y sus efectos, así como la orientación de los cambios a que puede dar lugar en la sociedad y su cultura, la economía y la política.
El libro se caracteriza por su crítica de la ideología neoliberal a la que se le asigna una parte significativa del atraso argentino, sin que se encuentre una reafirmación de la vigencia de las instituciones republicanas y las libertades públicas que garantiza nuestra Constitución. Además, omite otras causas concurrentes de nuestro descalabro. Entre ellas la corrupción, la codicia política y la falta de grandeza que ha caracterizado a una porción importante de “los que mandan”, al decir de José Luis de Imaz. Algo que podría decirse en particular de los que durante más tiempo han mandado en la política argentina desde 1945.
Respecto de la situación que enfrentaremos cuando haya pasado la pandemia, entre los autores del libro las opiniones se dividen. Uno de ellos afirma que “cuando disminuya el sentimiento de riesgo y urgencia actual, es imaginable una reversión al estado pre-pandemia”. Otro considera que “asistimos, en realidad, a un colapso de las estructuras que sostuvieron la normalidad”, como sostiene Henry Kissinger, a quien cita.
Un tercero considera que “es muy difícil pensar que, a partir de esta pandemia, se vaya a producir necesariamente un colapso del capitalismo” y agrega que ”queda por ver cómo los países emergentes, los únicos aún capaces de una invención política distinta, son capaces de reinventar un justicialismo del siglo XXI”.
En las últimas páginas del libro se vuelcan dos diálogos, de Diego Kling y del equipo de Argentina Futura con Diego Alemán, a quien se presenta como “Consejero Cultural de la Embajada Argentina en España desde 2004”. Cabe inferir que las citas que siguen son afines con las ideas que animan el proyecto.
“Hay líderes políticos que no conciben otra vida que lo que hasta ahora ofreció el Capitalismo, y hay otros que no desean sacrificar a sus pueblos a las exigencias del Capital. Para estos últimos, y ya que se ha apelado a la metáfora bélica, la que reclama siempre un estado de movilización general, no basta con la inevitable cuarentena… Se impone una nueva relación entre los movimientos sociales, las organizaciones militantes y las fuerzas armadas y de seguridad coordinadas desde el Estado en un nuevo proyecto de soberanía popular. No existirá control de la pandemia en los lugares donde no se puede cumplir con la cuarentena sin unas fuerzas armadas integradas al gobierno popular. A su vez, es casi seguro que habrá un nuevo reordenamiento mundial entre los países que eligen a la comunidad frente a los imperativos del Mercado”.
“Asistimos a la tercera guerra mundial, por capítulos. Es del papa Francisco esta expresión, estoy de acuerdo, actualmente ninguna guerra se declara, ninguna guerra tiene ni principio ni final, ninguna guerra tiene armisticio, no hay banderas blancas, no se firman más los tratados de paz, la guerra forma parte del movimiento circular del capitalismo, y como no tiene ni comienzo ni fin, es muy similar a esta pandemia, en el sentido de que no va a tener un final explícito”.
“La pandemia luego, a posteriori, va a ser reutilizada y reimplementada por los grandes bloques de poder para que la paguen los que siempre pagan el pato, y ahí sí pienso que evidentemente continúa esta guerra, esta tercera guerra mundial por partes. Que no es otra guerra que la de los ricos contra los pobres, una guerra de los propietarios contra el mundo de los pobres, pero también es una guerra entre propietarios. Y estoy seguro de que va a ser muy difícil, y habrá que pensar a los que nos interesa un proyecto emancipatorio, cómo se hace para que esta vez no sean los pobres los que paguen los costos de esta pandemia”.
Difícilmente el papa Francisco identificaría su frase sobre la tercera guerra mundial por capítulos, con una “de los ricos contra los pobres “.
Finalmente, entre las colaboraciones se habla de la pandemia como una “oportunidad para construir nuevas reglas”; porque “son tiempos en los que se derriban las formas jurídicas, políticas y religiosas, artísticas o filosóficas con que las personas nos explicamos los conflictos”.
Las nuevas reglas surgirían de “la discusión y definición de una ética específicamente estatal”. Sería una forma de ética sectorial o de parte, funcional a un poder que ostentara un libreto proclive a la hegemonía política y recursos para imponer un modelo de cambio no necesariamente democrático.
El relativismo ético que se profesa en el discurso presidencial, (“la verdad es relativa”) tanto como sus dicciones y contradicciones, variables según la conveniencia que sugieran los momentos políticos, sería funcional para las nuevas reglas a que se alude en “Argentina Futura”.

* Los autores del libro, cuyas opiniones “no necesariamente representan la posición de Argentina Futura”, son Alejandro Grimson, Roberto Follari, Paula Canelo, Diego Sztulwark, Vicente Palermo, Horacio González, Juan Gabriel Tokatlian, Ricardo Forster, Eduardo Fidanza, Atilio Boron, Rita Laura Segato, Julián Rebón, Maristella Svampa y Enrique Viale, Helena Carreiras y Andrés Malamud , Beatriz Sarlo, Dora Barrancos, Silvio Waisbord, María Esperanza Casullo, Walter D. Mignolo, Sandra Valdettaro, Cristian Alarcón, María Pía López, María Moreno, Diana Maffía, Andrea Giunta , Gabriela Cabezón Cámara y Jorge Alemán.

7 Readers Commented

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  1. Luciano Tanto on 16 junio, 2020

    Comiencen por el final: donde queda en claro el enésimo mensaje peronista, como siempre disfrazado de «democrático y plural», redundancia de quienes no creen en el significado – idéntico – de ambas palabras. Eso, menos gre-gre y más contundencia.

  2. jose smon on 17 junio, 2020

    Entiendo que para una «Argentina Futura» están faltando los representantes de los trabajadores en sus distintas diciplinas, representantes de las tres religiones monoteistas, es decir una Argentina Futura incompleta y demasiado ideologizada en los extremos.

  3. Beatriz Vedoya on 17 junio, 2020

    Pregunto a Vicente si no sería importante mandar esto a la prensa. La verdad que es la primera vez que escucho hablar de esto. Gracias, Beatriz

  4. Norberto Quaglia on 17 junio, 2020

    El organismo que debe ocuparse del lineamiento de los proyectos y planes a largo pkazo, de los estudios prospectivos y de la propyesta de toma de medidas de anticipacion estrategica necesariamente debe ser un organusmo parlamentario a efectos de asegurar la continuidad deblas poluticas propuestas y adopradas.
    Norberto Quaglia
    Coordinador Academuco de la Especializacion en Prospectiva Estrategica
    UCES

  5. m ines delfino on 18 junio, 2020

    amigos, en estos tiempo no se confia absolutamente de nadie. en especial cuando se nombra subsecretaria en epocas tan criticas en donde ningun » experto «tiene la grandeza o ha tenido la grandeza de ofrecer su sabiduria en forma desinteresada. y gratis. todo se paga !! y los ciudadanos de a pie que son los que mantienen con sacridficio que va de mal en peor las ideologias encerradas de nuestros » servidores publicos » estamos fundidos en todo sentido
    acaso hay algun acto generoso ??? alguien se rebajo su sueldo? alguien sabe estar en mesa de dialogo sin acusar al otro? .hoy extraño profundamente a mareia eugenia Vidal y otras mujeres ,que como tantas en Argentina se ponen el dia al hombro y el hambre y la injusticia de la desidia la afronbtan con garra y cansancio Son años de democracia que en lo social e instituciones espanta. la desidia y las anteojeras de ideologia mata la patria …y duele tan profundamente !!! que lloro.

  6. Alfredo Barcia on 18 junio, 2020

    Lamentable gobierno de «slogans» y voluntarismo estúpido que a través del tiempo se imponen sobre la triste realidad de la decadencia….La «Huerta de Salud», cuando Perón alentaba dedicarse a la agricultura en la época del pan negro; «Argentina Potencia» en algún otro momento. Ahora «futura» tanto como para crear una comisión «transitoriamente a perpetuidad» como todas las que crean los populistas-voluntaristas. Cualquier de nosotros, desde los diesieis años para arriba, que no esté dominado por el fanatismo militante y cerril, sin recurrir a los augures puede presentir el negrísimo futuro de una Argentina gris en declive imparable a caballito de las medidas retrógradas – aunque coherentes con las mentes de quienes las pergeñan – que nos lleva inexorablemente, sino a la desaparición como Nación, al limite de la disgregación social y el colapso económico. Detrás de esta supuesta ingenuidad se esconde una quasi inimputabilidad lindante con la memez, solo alterada por algo peor: una mendacida perversa al servicio de la manipulación de la población, la apropiación las voluntades y el enfrentamiento interno. El Bien Común como meta ha desaparecido consumido en la pira que consume la Constitución y la ética pública y privada.

  7. Pedro Gorondi on 23 junio, 2020

    Querido Vicente; Estoy totalmente de acuerdo con el contenido de tu artículo. Que el Señor te bendiga.

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