No es la muerte de Fabián Gutiérrez la que incrimina a Cristina Kirchner, sino su vida. Ese penoso homicidio pone a la luz una vez más el obsceno festival de corrupción que fue su gobierno y lo inexplicable (o demasiado explicable) de las fortunas amasadas por ella misma y por sus allegados.
En estos días se ha implicado a un secretario de Mauricio Macri en una supuesta red de espionaje ilegal, es decir, en haber eventualmente continuado prácticas que comprobadamente se realizaban durante el gobierno kirchnerista. Lo que en caso de comprobarse debería ser obviamente castigado. Pero el hecho es que ese secretario mantiene el mismo modesto nivel de vida que tenía antes de pasar por la función pública. En cambio, quienes rodeaban a la familia Kirchner, y la familia misma por cierto, usaron del poder para multiplicar astronómicamente sus patrimonios. El grosero enriquecimiento de los Kirchner, los Báez, los Muñoz, los López, los De Vido, los Jaime y tantos otros es verdaderamente obsceno, porque ofende el pudor de cualquier persona decente. Si la Justicia hubiera cumplido con su deber en tiempo y forma y todos ellos estuvieran presos como deberían estar, el homicidio de Gutiérrez sería sólo un lamentable hecho policial. Pero no: es el recordatorio de una intolerable impunidad.
Sobre el presidente Fernández no pesan acusaciones de hechos personales de corrupción como los que enchastran inevitablemente a su socia política y mentora. Pero carga con la pesadísima mochila que también obliga a tantos peronistas honestos –que los hay– a imposibles contorsiones dialécticas y éticas para justificar lo injustificable: las desesperadas maniobras para ocultar lo inocultable y garantizar aquella ansiada impunidad. El Presidente tiene la oportunidad de impulsar una actuación pronta y eficaz de la Justicia, o el riesgo de convertirse en cómplice por encubrimiento. El mundo contempla azorado la incapacidad argentina de reconocer y castigar la corrupción. Los argentinos de bien, que queremos creer que somos mayoría, ansiamos esperar contra toda esperanza para poder decir a nuestros hijos que todavía tienen futuro en esta Patria.

12 Readers Commented

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  1. lucas varela on 6 julio, 2020

    Dr. Navarro Viola,
    Usted sabe que «la justicia» es una institución republicana. Déjela que trabaje independientemente de sus sentires. El actual presidente, y el anterior, no tienen autoridad ni derecho para «impulsar» a la justicia.
    Usted con su actitud, lo único que logra es odios. Quizás, ese es su objetivo.

    • Juan Navarro Floria on 14 julio, 2020

      Estimado: por supuesto, la Justicia es independiente, o lo debe ser. Pero en las causas por corrupción de funcionarios públicos donde el perjuicio económico es para el Fisco, el Poder Ejecutivo es querellante. Y además es quien puede aportar pruebas, u ocultarlas.
      No deseo ni promuevo odios. Me bastaría con que se conozca la verdad y se sancionen los delitos. Si el Sr. Gutiérrez, la Sra. de Kirchner y los demás mencionados hubieran tenido a bien explicar cómo es que se enriquecieron de ese modo siendo funcionarios, no haría falta discutir nada.

  2. Tomás Loewy on 6 julio, 2020

    Perfecto artículo, incluso por el tamaño. Solo agregaría que no podemos depender del «humor» de una persona, así sea el presidente. SOMOS MAYORÍA, los argentinos de bien y allí esta la esperanza y en ninguna otra parte…..

  3. Agustín Stellatelli on 6 julio, 2020

    Excelente análisis! No hay justicia y abunda la impunidad. Qué difícil escapar a la complicidad para los que están en el Gobierno. Encima se habla de una reforma judicial…..

  4. Juan Navarro Floria on 7 julio, 2020

    Me hace notar un amigo que estaríamos muy mal si la investigación y castigo de los delitos dependiera del Poder Ejecutivo y no del Judicial. Es cierto, pero en el caso concreto de los hechos de corrupción el Estado debería seguir siendo querellante, y activo. No es lo mismo eso que un gobierno que entorpezca las investigaciones en lugar de impulsarlas.

    • lucas varela on 12 julio, 2020

      La realidad es una sola, y es solo con «hechos» que se define.
      Decir que el gobierno actual entorpece las investigaciones judiciales es muy serio y merece una exposición de hechos que induzcan a la sospecha (al menos). Tal afirmación no se ajusta a la realidad del momento, porque «hechos» no existen. Y si los hubiera, la Revista Criterio debería ser la primera en denunciarlos, antes de cualquier pre-juzgamiento. Es lo que podríamos calificar «prensa republicana»

    • lucas varela on 12 julio, 2020

      Estimado Navarro Floria,
      Por ejemplo, Usted pone en un mismo grupo a «los Kirchner» con «los Lopez», y los hechos hacen una diferencia. El Lopez «revoleó» bolsos con dólares (6 o8 millos aprox.) por arriba del cerco de un convento, es el hecho por el cual está «bien» preso.
      «Los Kirchner» por ahora no tienen ningún bolso volando por ahí, y eso hace una diferencia en nuestro sistema republicano.
      Yo diría que, para mantener la salud física y mental, es mejor dejar al «judicial» que trabaje con libertad e independencia.

      • Juan Navarro Floria on 14 julio, 2020

        Estimado Lucas: gracias por el comentario. No veo una gran diferencia entre revolear los dólares en un convento, guardarlos en una caja de seguridad o usarlos para comprar hoteles: en todos los casos debería poder explicarse de dónde salieron. Sobre todo cuando López (el que está «bien preso») trabajaba para los Kirchner y tanto él como los que le pagaban a él han reconocido que el destino final de las coimas era Olivos o el departamento de la calle Juncal.

        • lucas varela on 17 julio, 2020

          Siempre cae en lo mismo, que es un pre-juzgar inútil y no constructivo. Tanta obsesión deliberada presupone algún interés que no es republicano precisamente.

  5. amelia pataro on 8 julio, 2020

    no tengo ningun problema que figure mi nombr e..y.creo que para nosotros los argentinos de bien, ya deja de ser riesgo, para Fernandez Alb erto considerarse cómplice, por ser la realidad..
    atte….

  6. Horacio Rachid on 8 julio, 2020

    Claro, impecable, veraz, certero, de lo mejor que he leído.

  7. Ricardo on 8 julio, 2020

    Evidentemente LA JUSTICIA NO FUNCIONA y a la vez PASA A SER FUNCIONAL.
    LOS CONTROLES INSTITUCIONALES TAMPOCO. Con lo cual estamos en anarquía.
    En otras épocas ya no tendríamos DEMOCRACIA. Con lo cual me temo que será EL PUEBLO quien deba poner LA CASA EN ORDEN. El momento actual debe ser bisagra. O LIBERTAD CON OBLIGACIÓN Y DERECHOS O SUMISIÓN A DOCTRINAS ANACRÓNICAS.

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