{"id":10237,"date":"2015-04-04T18:30:23","date_gmt":"2015-04-04T21:30:23","guid":{"rendered":"http:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/?p=10237"},"modified":"2015-04-04T18:30:23","modified_gmt":"2015-04-04T21:30:23","slug":"el-eclipse-de-la-subjetividad","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/?p=10237","title":{"rendered":"El eclipse de la subjetividad"},"content":{"rendered":"<p><em><strong>La desencializaci\u00f3n ha invadido nuestra cultura: la sustancia es desprestigiada frente a lo instrumental.<\/strong><br \/>\n<\/em><\/p>\n<p>\u201cNo es buena la homogeneidad\u201d, sentenci\u00f3 (y nunca mejor empleado el verbo) el presidente de la Corte, el doctor Ricardo Lorenzetti, en el c\u00f3ctel de fin de a\u00f1o que los jueces ofrecen al periodismo. Si bien las palabras, referidas a la controversial ley de medios, encuentran una justificable aplicaci\u00f3n en el sensible tema de la libertad de expresi\u00f3n, el concepto parece haber sufrido un proceso inflacionario. La globalizaci\u00f3n del concepto puede convertirlo en un absoluto y por lo tanto en un criterio no solamente equ\u00edvoco sino incluso negativo para la convivencia social.<br \/>\nEn el pasado, la homogeneidad era vista como un valor vinculado a la unidad: si somos iguales, estaremos unidos por nuestros valores, costumbres e ideales. Pero una concepci\u00f3n autoritaria de la homogeneidad ha sido lesiva para la libertad, con el consiguiente descr\u00e9dito. En efecto, en los \u00faltimos a\u00f1os se ha extendido, al calor del proceso de globalizaci\u00f3n, un saludable aprecio por la diversidad de \u00f3pticas en la consideraci\u00f3n de la realidad social. La multiculturalidad es favorablemente percibida como un valor en s\u00ed misma, conformando una suerte de nueva ideolog\u00eda: el multiculturalismo, que ser\u00eda un movimiento saludablemente reactivo contra el asimilacionismo. Este \u00faltimo podr\u00edamos graficarlo con la popular sentencia de tono biologista: el pez grande se come al chico.<br \/>\nEn la matriz de esta nueva normativa late la idea de que una sociedad monocolor carece de la vitalidad y la riqueza que pueden brindar en cambio una diversidad de fuentes culturales.<\/p>\n<p><strong>Cantidad no es calidad<\/strong><br \/>\nMe permito colocar prudentemente un interrogante ante la posibilidad que representa considerar un cierto encanto y una fascinaci\u00f3n por el distinto, por el mero hecho de serlo. Es posible que esta idea no suscite hoy ning\u00fan entusiasmo y hasta pueda provocar una cierta resistencia, pero merece la pena ser considerada, aun a riesgo de recibir la tacha de fundamentalismo, ultramontanismo o arca\u00edsmo.<br \/>\nEn efecto, se encuentra muy extendido un verdadero terror, pudorosamente oculto por un prurito vergonzante sobre todo entre los intelectuales, de ser considerados poco amplios de esp\u00edritu si contradicen el politically correct, y esta prevenci\u00f3n lleva en m\u00e1s de una ocasi\u00f3n a callar y asentir mansamente la imposici\u00f3n de ese canon dominante.<br \/>\nRen\u00e9 Guenon en una obra que ha pasado a ser un cl\u00e1sico del tradicionalismo, El reino de la cantidad, anota un rasgo caracter\u00edstico de la mentalidad moderna: el reduccionismo cuantitativo de la realidad. Los n\u00fameros parecen mandar. Sin embargo, ser muchos no significa ser m\u00e1s. Seg\u00fan se mire, el todo no es mejor que la parte. Un vestido de muchos colores no necesariamente es m\u00e1s bonito que el de uno solo, ni es buena la suma de estar sano y estar enfermo sino estar sano solamente y sin ninguna pluralidad de situaciones sanitarias. Del mismo modo, las fotograf\u00edas en color son una maravilla pero no puede negarse que las fotos en blanco y negro muchas veces permiten una expresi\u00f3n del arte superior.<br \/>\nTodos estos ejemplos tratan de mostrar que la pluralidad elevada a un objetivo m\u00edtico no constituye ning\u00fan valor. Adem\u00e1s, la verdad no se consigue por una sumatoria de pareceres contrastantes y menos por un juego dial\u00e9ctico de tesis y ant\u00edtesis. Me pregunto si no estar\u00e1 llegando el momento de repensar la posmodernidad, si no habr\u00eda que revisar algo para separar la paja del trigo.<\/p>\n<p><strong>P\u00e9rdida de identidad<\/strong><br \/>\nEl principio de identidad tambi\u00e9n cuenta, y de un modo primario ante otros. No se puede ser y no ser al mismo tiempo. La irrupci\u00f3n de redivivos integrismos e incluso de nuevos fundamentalismos podr\u00eda obedecer a una b\u00fasqueda de identidad en un mundo que aparenta arrasarlo todo, aun la misma condici\u00f3n sexual que parecer\u00eda ser una de las identidades m\u00e1s primarias despu\u00e9s del ser.<br \/>\nUna de las mayores angustias es el dolor de ya no ser, pero tambi\u00e9n el no saber ni siquiera qui\u00e9n es uno mismo. La despersonalizaci\u00f3n de la cultura contempor\u00e1nea genera este conflicto, que tiene que ver tambi\u00e9n con el consumismo, porque el multiculturalismo puede ser le\u00eddo como un consumismo de identidades. Pero tambi\u00e9n tiene una relaci\u00f3n con la comunicaci\u00f3n, a la que afecta.<br \/>\nLa significaci\u00f3n comunica algo cuando revela una identidad. Porque algo que transmite todos los significados no transmite ninguno, est\u00e1 eclipsado en esas expresiones que lo anulan como tal. \u00bfCu\u00e1l es la personalidad de quien tiene infinitas? Mucho me temo que ninguna.<br \/>\nEn Matrix se muestra un mundo existente en la mente del protagonista, y es una par\u00e1bola sobre la subjetividad, uno de los grandes temas de la filosof\u00eda. La pel\u00edcula admite m\u00faltiples lecturas, pero exhibe un rasgo muy propio de la posmodernidad: la creaci\u00f3n de la realidad por la subjetividad, un rasgo del relativismo. El subjetivismo, el egocentismo, el autismo o el solipsismo en el \u00e1mbito individual; y el nacionalismo, el fundamentalismo, el totalitarismo y las formas autoritarias en los sistemas democr\u00e1ticos en lo social son expresiones patol\u00f3gicas de la identidad o de la unidad.<br \/>\nPero la unidad o la subjetividad no son indeseables, como parece sobrevolar en cierta mentalidad de nuestros d\u00edas, donde se ha llegado a decir que argumentar es autoritario. La unidad es considerada un valor sospechoso en s\u00ed mismo por el riesgo del unanimismo, cuando en realidad no es responsable de sus instrumentaciones autoritarias, de la misma manera que constituye una incongruencia considerar al deporte causa eficiente respecto de las barras bravas.<br \/>\nDesde luego que la unidad no es un valor en s\u00ed misma, pero eso no significa que deba ser desconocida. De otro lado, tampoco la pluralidad lo es. Las dictaduras de los unitaristas pueden ser algo detestable, pero no lo son menos las de los relativistas.<\/p>\n<p><strong>La unidad de la fe<\/strong><br \/>\nDigo esto porque en los planteos historiogr\u00e1ficos es frecuente encontrar hoy un velado menosprecio por el periodo colonial de la sociedad hispanocriolla como la expresi\u00f3n de una cultura tradicional articulada sobre el esquema propio de la cristiandad medieval, y regimentada por un canon religioso autoritario y excluyente que encuentra en la Inquisici\u00f3n su m\u00e1s claro exponente. Esta visi\u00f3n es tributaria de la concepci\u00f3n iluminista que piensa a los siglos medios como un apag\u00f3n cultural o un estadio hist\u00f3rico pre-racional de la humanidad.<br \/>\nDe este modo quedan opacados valores propios de esa sociedad, lo cual constituye una omisi\u00f3n que conviene atender si no queremos reproducir una imagen desfigurada del pasado, incurriendo en una verdadera miop\u00eda hist\u00f3rica.<br \/>\nNo se trata de restaurar ninguna cristiandad medieval, pero tampoco satanizarla por realidades que en su momento tuvieron un sentido. No est\u00e1 demostrado que toda sociedad pluralista sea por ello cualitativamente superior y, desde luego, nada autoriza a suponer que su opuesto sea una sociedad uniformista y totalitaria.<br \/>\nTampoco es un dato menor partir del supuesto de que en el momento del descubrimiento y conquista, Espa\u00f1a ven\u00eda de una guerra descomunal que le hab\u00eda insumido la friolera de siete siglos, y se enfrentaba con la llamada contrarreforma \u2013la actitud de los obispos espa\u00f1oles en el Concilio de Trento fue relevante\u2013 como una actitud reactiva al desgarro que produjeron los cismas protestantes en el seno de la cristiandad.<br \/>\nLa unidad no es un valor integrista ni constituye necesariamente un signo autoritario o absolutista. Tampoco lo es la unidad en la fe, que significa un verdadero bien cuando es libremente asumida, mientras sean adecuadamente respetados los derechos de las minor\u00edas. La fe cat\u00f3lica fue un valor altamente significante en el Virreinato del R\u00edo de la Plata, donde no se registraron las cruentas guerras religiosas de la modernidad europea.<br \/>\nDe ese modo, la religi\u00f3n cat\u00f3lica pasar\u00eda, por la propia din\u00e1mica del proceso hist\u00f3rico, a formar parte inescindible de su propia identidad. Con el tiempo, esa identidad religiosa ha pr\u00e1cticamente desaparecido, aunque conserva todav\u00eda una rica significaci\u00f3n en la religiosidad popular.<br \/>\nLa implantaci\u00f3n de la fe cristiana constituye el mayor factor de civilizaci\u00f3n que puede concebirse a partir del momento del descubrimiento del nuevo mundo. Que haya tenido luces y sombras no deber\u00eda sorprender a nadie que conozca la imperfecta naturaleza de la condici\u00f3n humana. Esta inculturaci\u00f3n de la fe en concurrencia con factores \u00e9tnicos, geogr\u00e1ficos y econ\u00f3micos, adem\u00e1s de los pol\u00edticos, gravitar\u00eda sobre el car\u00e1cter individual y colectivo, imponiendo maneras propias de pensar y de sentir.<\/p>\n<p><strong>El eclipse del ser<\/strong><br \/>\nQuiz\u00e1s esa misma religiosidad es la que puede dar sentido a tantos desconciertos que sufren el hombre y la mujer de nuestros d\u00edas. De otra parte, cada vez es m\u00e1s evidente que en este mundo relativista la verdad ha pasado a ser una creaci\u00f3n de la subjetividad. Esto es el subjetivismo, que parad\u00f3jicamente representa una negaci\u00f3n de esa misma subjetividad. La articulaci\u00f3n antimetaf\u00edsica y su menosprecio por la raz\u00f3n ha entronizado el pensamiento d\u00e9bil. Cuando hoy se quiere desacreditar un argumento, puede decirse de \u00e9l que responde a una concepci\u00f3n esencialista. El anatema de esencialista es la orden inquisitorial que fulmina cualquier capacidad de ser escuchado.<br \/>\nUna desencializaci\u00f3n ha invadido nuestra cultura, donde la forma instrumental se privilegia sobre la sustancia. Ella importa una supresi\u00f3n de la racionalidad y la primac\u00eda de la apariencia sobre la realidad. Los nuevos sofistas pontifican sus falacias con una atroz hipocres\u00eda. La expresi\u00f3n de la verdad es reemplazada por una l\u00f3gica del poder que resulta funcional a una sociedad c\u00ednica, donde naufraga irremediablemente la condici\u00f3n humana. Pero el hombre es m\u00e1s, sobre todo cuando no espera todo de s\u00ed, cuando mira a una realidad m\u00e1s alta que su propia estatura.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La desencializaci\u00f3n ha invadido nuestra cultura: la sustancia es desprestigiada frente a lo instrumental. \u201cNo es buena la homogeneidad\u201d, sentenci\u00f3 (y nunca mejor empleado el&#8230;<\/p>\n","protected":false},"author":5,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_jetpack_newsletter_access":"","_jetpack_dont_email_post_to_subs":false,"_jetpack_newsletter_tier_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paywalled_content":false,"_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":""},"categories":[944],"tags":[355,758],"class_list":["post-10237","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-actualidad-2","tag-filosofia","tag-sociedad"],"acf":[],"jetpack_featured_media_url":"","jetpack_sharing_enabled":true,"jetpack_shortlink":"https:\/\/wp.me\/p6FC4i-2F7","_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/10237","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/5"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=10237"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/10237\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=10237"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=10237"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=10237"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}