{"id":10250,"date":"2015-01-01T16:00:19","date_gmt":"2015-01-01T19:00:19","guid":{"rendered":"http:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/?p=10250"},"modified":"2015-01-01T16:00:19","modified_gmt":"2015-01-01T19:00:19","slug":"jorge-mejia-un-enamorado-de-la-palabra","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/?p=10250","title":{"rendered":"Jorge Mej\u00eda, un enamorado de la Palabra"},"content":{"rendered":"<p>El 8 de diciembre de 1965 Pablo VI celebraba la misa de clausura del Concilio Vaticano II. En las p\u00e1ginas de la revista,  Jorge Mej\u00eda, perito conciliar, escrib\u00eda \u201cuna especie de Tedeum\u201d al culminar la serie quincenal de su Cr\u00f3nica Conciliar. Y conclu\u00eda su nota:   \u201cEl director de CRITERIO a quien fue concedida la gracia de tomar parte activa en el gran acontecimiento salv\u00edfico que fue el Concilio, se hace el deber de mantener a los lectores de la revista, en cuanto le sea posible, informados de las v\u00edas que toma el Esp\u00edritu despu\u00e9s de la gran explosi\u00f3n pentecostal que hemos vivido, \u2018desde Jerusal\u00e9n (o desde Roma) por Judea y Samar\u00eda, hasta los extremos l\u00edmites de mundo\u2019 (Hech. 1,8)\u201d. Para ese n\u00famero, que era el de Navidad, Mej\u00eda tradujo la Constituci\u00f3n Pastoral Gaudium et Spes, lo que de por s\u00ed era una definici\u00f3n. En los a\u00f1os siguientes lo que individualizaba como los temas centrales, \u201cel ecumenismo, la conciencia de la Iglesia como comuni\u00f3n,  la apertura al mundo o, como habr\u00e1 que llamarlo en adelante, el nuevo humanismo\u00bb, estuvieron en los aportes de colaboradores, muchos de ellos ilustres, pero muy especialmente en la nueva serie que firmaba el director: \u201cCr\u00f3nicas de la vida de la Iglesia\u201d. Fueron a\u00f1os apasionantes pero nada f\u00e1ciles: Mej\u00eda, con valent\u00eda e independencia, escrib\u00eda sin temer ni la incomprensi\u00f3n ni las cr\u00edticas tanto de los exponentes del tercermundismo como de los m\u00e1s conservadores. <\/p>\n<p>A exactamente un a\u00f1o del cincuentenario de esa memorable jornada, el cardenal Jorge Mar\u00eda Mej\u00eda, archivero y bibliotecario em\u00e9rito, a la edad de 91 a\u00f1os, entreg\u00f3 su alma a Dios. Era el \u00faltimo y definitivo Tedeum, al que nos unimos quienes lo conocimos, quisimos y valoramos, as\u00ed como la Iglesia y el sucesor de Pedro, a los que sirvi\u00f3 hasta el fin. Todos los que formamos CRITERIO nos unimos a la acci\u00f3n de gracias por quien, sucediendo tras un breve interregno, a monse\u00f1or Gustavo Franceschi, dirigi\u00f3 la revista, la orient\u00f3 y abri\u00f3 a la participaci\u00f3n de quienes formaron el Consejo de Redacci\u00f3n entre 1957 y 1977,  y sigui\u00f3 vinculado con ella.  En efecto, su \u00faltima colaboraci\u00f3n fue en 2014, con un t\u00edtulo elocuente: \u201cLa santidad como vocaci\u00f3n de todo cristiano\u201d, con motivo de las canonizaciones de los papas Roncalli y Wojtyla (n\u00ba 2404, junio 2014).   <\/p>\n<p>Al tiempo que el presb\u00edtero Jorge Mej\u00eda desembarcaba en CRITERIO, comenzaba su tarea docente en la Facultad de Teolog\u00eda. A lo largo de los a\u00f1os, su impresionante conocimiento y su capacidad de transmitirlo formaron a generaciones de seminaristas y a no pocos laicos en los estudios de la Biblia. Era un hombre de la cultura religiosa y humanista que dominaba varias lenguas, entre ellas hebreo, lat\u00edn y griego. Sin embargo sus clases y cursos especiales no eran simplemente eruditas, hab\u00eda pasi\u00f3n y espiritualidad profunda, lo que se trasluc\u00eda tambi\u00e9n en sus predicaciones.  <\/p>\n<p>La Biblia a la vez fue el punto de contacto con uno de los temas m\u00e1s novedosos y sensibles  del Concilio, la relaci\u00f3n con el juda\u00edsmo. Como con el camino del ecumenismo, Mej\u00eda fue un pionero. En la secretar\u00eda de Ecumenismo del CELAM, que vivi\u00f3 en esos lejanos a\u00f1os su tiempo de esplendor, y del organismo arquidiocesano primero y del episcopado despu\u00e9s, se\u00f1al\u00f3 rumbos, recurr\u00eda para ayudar a sacerdotes, religiosos y laicos, ya que, dec\u00eda, es compromiso de toda la Iglesia, no solamente de los ministros ordenados. <\/p>\n<p>En 1978, sobre el fin de su pontificado, Pablo VI llam\u00f3 a Mej\u00eda,  que por ese entonces era objeto de amenazas contra su vida, a ocupar el cargo de secretario de la Comisi\u00f3n de Relaciones Religiosas con el Juda\u00edsmo. En su fugaz pontificado, Juan Pablo I le dio el t\u00edtulo de monse\u00f1or. Cuando su sucesor, el flamante papa polaco reci\u00e9n electo, pas\u00f3 a saludar a  la Curia, se detuvo y se\u00f1alando a Mej\u00eda dijo que se conoc\u00edan de estudiantes en el Angelicum y que siempre el que m\u00e1s sab\u00eda era el argentino. <\/p>\n<p>Jorge Mej\u00eda es firmante (los otros son el cardenal Willebrands y el padre Pierre Duprey OP) del importante documento \u201c Notas sobre la correcta forma de presentar a los jud\u00edos y el Juda\u00edsmo en la predicaci\u00f3n y la catequesis de la Iglesia Cat\u00f3lica Romana\u201d (mayo, 1985 ). Fue \u00e9l quien transmiti\u00f3 al rabino Elio Toaff el deseo de Juan Pablo II de visitar la sinagoga de Roma. Relata Mej\u00eda en su Historia de una identidad que la respuesta fue: \u201cBendito el que viene en nombre del Se\u00f1or\u201d. Un acontecimiento hist\u00f3rico con cuya organizaci\u00f3n terminaba una etapa del servicio de Mej\u00eda a la Santa Sede.<br \/>\nConsagrado obispo en 1986 asumi\u00f3 la vicepresidencia del Pontificio Consejo Justicia y Paz, a cuyo frente estaba el cardenal Roger Echegaray. La experiencia de CRITERIO, sol\u00eda decir su ex director, le result\u00f3 muy \u00fatil para encarar problemas relacionados con la Doctrina Social de la Iglesia. \u201cLa justicia y la paz se abrazan\u201d (Sal. 85, 9-14), se necesitan rec\u00edprocamente, y esa es parte de la tarea de organismo vaticano. <\/p>\n<p>En 1994 el Papa lo design\u00f3 secretario de la Congregaci\u00f3n para los Obispos, que presid\u00eda el cardenal africano Bernardin Gantin, evidentemente un puesto clave y de alt\u00edsima responsabilidad hasta que ces\u00f3 en el cargo cuando cumpli\u00f3 75 a\u00f1os. <\/p>\n<p>En un gesto revelador de especial reconocimiento, pese a la edad, fue promovido a archivero y bibliotecario de la Santa Iglesia Romana. Para un hombre como Mej\u00eda, el cargo era fascinante, y \u00e9l lo vivi\u00f3 as\u00ed, contribuyendo a la publicaci\u00f3n de documentos, puesta en valor de colecciones y modernizaci\u00f3n de los sistemas. El 21 de febrero de 2001 recibi\u00f3 en la Plaza de San Pedro las insignias cardenalicias, cuyo color simboliza la entrega a Cristo y a la Iglesia \u201cusque ad effusionem sanguinis\u201d. El otro cardenal argentino creado entonces era el arzobispo de Buenos Aires,  Jorge Mario Bergoglio. A los 80 a\u00f1os, Mej\u00eda dej\u00f3 su cargo y pas\u00f3 a ser em\u00e9rito pero continu\u00f3 algunos a\u00f1os m\u00e1s como representante de la Santa Sede en una comisi\u00f3n mixta de gran significaci\u00f3n para ese di\u00e1logo, la de los secretariados del Gran Rabinato de Jerusal\u00e9n y de la Santa Sede.  Por razones de edad no particip\u00f3 en las votaciones de los c\u00f3nclaves de 2005, en el que se eligi\u00f3 a quien hab\u00eda sido como \u00e9l perito conciliar, Benedicto XVI, y el de marzo de 2013. Francisco, en un primer gesto al salir del C\u00f3nclave, fue a visitar a Mej\u00eda enfermo, y volvi\u00f3 a hacerlo en otras oportunidades, la \u00faltima de las cuales el 16 de noviembre pasado. <\/p>\n<p>El c\u00e1ncer y los a\u00f1os, con sus altibajos, no lo privaron de recibir y conversar en su departamento de la Piazza San Calisto, a metros de Santa Maria in Trastevere, a sus muchos amigos, obispos, sacerdotes y laicos, hasta d\u00edas antes de su fallecimiento.<br \/>\nJorge Mej\u00eda ven\u00eda peri\u00f3dicamente a la Argentina, en especial para estar con la numerosa familia para la que, como escribi\u00f3 una de sus integrantes, era un patriarca muy querido. Amaba Roma e hizo de ella su casa y el destino final de sus restos, despedidos en la Bas\u00edlica de San Pedro por el Santo Padre, el compatriota al que lo un\u00eda una larga amistad. <\/p>\n<p>De la mano de Mar\u00eda, cuyo nombre portaba y en cuya fiesta falleci\u00f3, el cardenal Mej\u00eda,  servidor fiel y prudente, maestro enamorado de la Palabra de Dios, obispo testigo de la Resurrecci\u00f3n, estar\u00e1 en la mansi\u00f3n eterna. Desde CRITERIO lo despedimos con tristeza pero con esa gozosa certeza.  <\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El 8 de diciembre de 1965 Pablo VI celebraba la misa de clausura del Concilio Vaticano II. 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