{"id":10281,"date":"2015-01-01T17:35:40","date_gmt":"2015-01-01T20:35:40","guid":{"rendered":"http:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/?p=10281"},"modified":"2015-01-01T17:35:40","modified_gmt":"2015-01-01T20:35:40","slug":"carlos-floria-el-arte-de-la-conversacion","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/?p=10281","title":{"rendered":"Carlos Floria. El arte de la conversaci\u00f3n"},"content":{"rendered":"<p><strong>A dos a\u00f1os de su muerte, recordar a Carlos Floria no significa para m\u00ed sumar un homenaje m\u00e1s, siquiera modesto, a los muchos que se le han venido tributando desde entonces. Es evocar, adem\u00e1s, virtudes en fuga que Floria encarn\u00f3 ejemplarmente, tanto en su vida privada como en su rol de intelectual comprometido con la b\u00fasqueda de la verdad y con los destinos de su pa\u00eds.<\/strong><br \/>\nFloria fue, ante todo, un hombre moderado, cualidad que rigi\u00f3 siempre su conducta y su reflexi\u00f3n. Fue tambi\u00e9n un hombre de fe y un reconocido defensor de la democracia republicana, r\u00e9gimen al que sab\u00eda imperfecto pero el \u00fanico en el que los principios de la soberan\u00eda del pueblo y gobierno limitado se sostienen mutuamente. Liberal por temperamento y por convicci\u00f3n, nunca sucumbi\u00f3 a la tentaci\u00f3n autoritaria.<br \/>\nA estos rasgos salientes de su personalidad podr\u00edan agregarse su limpieza de alma, el amplio alcance de sus simpat\u00edas y el generoso trato que dispensaba hasta al m\u00e1s ocasional de sus interlocutores. En este sentido, de Floria pod\u00eda decirse que era la imagen del verdadero gentleman de que hablaba John Henry Newman, siempre preocupado \u201cpor hacer sentir a todos a gusto y en casa\u201d.<br \/>\nAs\u00ed me hizo sentir durante los a\u00f1os en que me prodig\u00f3 su amistad, su consejo y su cordial conversaci\u00f3n. Porque Floria era, adem\u00e1s, un extraordinario conversador, una persona con la que era posible compartir ratos inolvidables durante los cuales se produc\u00eda ese efecto que Michael Oakeshott, en un ensayo maravilloso, describi\u00f3 como \u201cuna espont\u00e1nea aventura intelectual\u201d, \u201cuna relaci\u00f3n oblicua\u201d entre voces que no componen una jerarqu\u00eda, que tampoco buscan persuadir ni refutarse rec\u00edprocamente y que, sin la exigencia de un beneficio extr\u00ednseco o de una conclusi\u00f3n perentoria, \u201cpueden diferir sin estar en desacuerdo\u201d.<br \/>\nS\u00e1ndor M\u00e1rai era el escritor que m\u00e1s me mencionaba \u00faltimamente. Y por cierto algunos nombres consagrados en el campo de la ciencia pol\u00edtica: Raymond Aron, Stanley Hoffmann, Robert Dahl, Sartori\u2026, junto a otros que no me eran conocidos m\u00e1s que de o\u00eddas. Tambi\u00e9n eran recurrentes sus referencias al nacionalismo, tema que de veras lo obsesionaba. Por invitaci\u00f3n de CRITERIO me fue dado escribir una rese\u00f1a de su libro Pasiones nacionalistas. De ah\u00ed recuerdo, en particular, los p\u00e1rrafos sobre el affaire Dreyfus, \u201ccara lecci\u00f3n para los simplificadores de izquierda y derecha\u201d, y la aseveraci\u00f3n seg\u00fan la cual para poder integrar la marcha progresiva de la sociedad hacia la democracia pol\u00edtica es menester que el nacionalismo abandone su extracci\u00f3n organicista reconociendo al hombre concreto como centro de ese proceso en lugar de disolverlo en su colectividad. Tambi\u00e9n acude a mi mente un art\u00edculo publicado en Revista de Occidente bajo el t\u00edtulo \u201cPor amor a la patria. Sobre nacionalismo y patriotismo\u201d, donde Floria procuraba distinguir dos conceptos de procedencia distinta pero que a menudo se encuentran y confunden. Por lo pronto, afirmaba, \u201clas pasiones nacionalistas no contienen la combinaci\u00f3n de amor a la patria y compasi\u00f3n que forman parte del dep\u00f3sito hist\u00f3rico y la resonancia potencial de las razones patri\u00f3ticas\u201d. Y recurr\u00eda en su apoyo a la pluma de Simone Weil para mostrar c\u00f3mo el patriotismo de la compasi\u00f3n, que \u201cno divide las culpas\u201d, sufre y \u201casume la verg\u00fcenza\u201d por los cr\u00edmenes, los esc\u00e1ndalos y las injusticias propias.<br \/>\nSubrayo nuevamente la moderaci\u00f3n y la disposici\u00f3n al di\u00e1logo de Carlos Floria. En una sociedad hostigada por la discordia, que parece haber perdido la capacidad de escuchar y de escucharse, rescatar esas dos virtudes quiz\u00e1 resulte algo tan ingenuo como anacr\u00f3nico.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>A dos a\u00f1os de su muerte, recordar a Carlos Floria no significa para m\u00ed sumar un homenaje m\u00e1s, siquiera modesto, a los muchos que se&#8230;<\/p>\n","protected":false},"author":5,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_jetpack_newsletter_access":"","_jetpack_dont_email_post_to_subs":false,"_jetpack_newsletter_tier_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paywalled_content":false,"_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":""},"categories":[4],"tags":[684,949],"class_list":["post-10281","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-cultura","tag-carlos-floria","tag-perfil"],"acf":[],"jetpack_featured_media_url":"","jetpack_sharing_enabled":true,"jetpack_shortlink":"https:\/\/wp.me\/p6FC4i-2FP","_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/10281","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/5"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=10281"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/10281\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=10281"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=10281"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=10281"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}