{"id":10298,"date":"2014-01-01T18:04:09","date_gmt":"2014-01-01T21:04:09","guid":{"rendered":"http:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/?p=10298"},"modified":"2014-01-01T18:04:09","modified_gmt":"2014-01-01T21:04:09","slug":"no-nos-movio-ni-un-pelo","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/?p=10298","title":{"rendered":"No nos movi\u00f3 ni un pelo"},"content":{"rendered":"<p><strong>Hace un tiempo se realiz\u00f3 en las salas de Proa, en el hermoso conjunto que se levanta en La Boca, una muestra dedicada por entero a Marcel Duchamp.<\/strong><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Concurrimos un gran amigo y yo; y la directora, la siempre cordial Adriana Rosenberg, design\u00f3 amablemente a una de las gu\u00edas para que nos acompa\u00f1ara. Cuando est\u00e1bamos frente a la rueda de bicicleta y yo me dispuse a hacerla girar, la muchacha casi grita y alcanz\u00f3 a detenerme con un manot\u00f3n desesperado. Le se\u00f1al\u00e9 que Duchamp hubiera visto con agrado el efecto cin\u00e9tico del c\u00edrculo vibr\u00e1til en el aire; y para darle m\u00e1s fuerza a mi argumento le se\u00f1al\u00e9 que Duchamp proclam\u00f3 como una sentencia que eso que mostraba \u201cno era una obra de arte\u201d. Y para completar el concepto le dije que uno debiera ir a orinar al mingitorio que se exhib\u00eda all\u00ed con la misma pompa que se podr\u00eda mostrar la Gioconda.<br \/>\nNo voy a describir la cara con la que esa chica me miraba (segura de estar frente a un loco de remate) ni la expresi\u00f3n de mi amigo. Lo cierto, y es el tema que viene a justificar este escrito, es que al salir, cuando Adriana me pregunt\u00f3 qu\u00e9 me hab\u00eda parecido la excelente exposici\u00f3n (por el montaje y la prolija curadur\u00eda) le respond\u00ed con una sincera frase que inclu\u00eda las sensaciones que experimentamos mi amigo y yo: \u201cNo se nos movi\u00f3 ni un pelo\u201d.<br \/>\nSiempre que se manifiesta un debate, una controversia o una simple charla en torno de una muestra de artes visuales (aunque lo mismo valdr\u00eda, a mi modo de ver, para un concierto de m\u00fasica o un recital de danza, o una obra teatral), mi respuesta es parecida: creo que uno debe sentir una conmoci\u00f3n, una emoci\u00f3n o alguna experiencia que lo haga salir distinto al que era al ingresar.<br \/>\nSi todo consiste en ver las habilidades manuales de un dibujante virtuoso o un colorista corajudo, si como en el caso de Duchamp se trata de aquella c\u00e9lebre expresi\u00f3n francesa de \u201c\u00e9pater le bourgeois\u201d, la visita ha sido vana.<br \/>\nAlgunos de estos razonamientos pueden ser en este tiempo sorprendentes o desafiantes, pero se trata de poner sobre la mesa la reacci\u00f3n genuina de alguien que es amante del arte desde la m\u00e1s temprana juventud, alguien que en Nueva York se qued\u00f3 hasta que se cerraba la galer\u00eda para admirar sin tiempo las obras de Paul Klee; alguien que se pele\u00f3 en la calle Lavalle, a la salida de un cine, al escuchar la famosa frase que alud\u00eda a Picasso: \u201cmi sobrino pinta mejor\u201d. Eran otros a\u00f1os, pero puedo asegurar que muchos de los que proclaman su admiraci\u00f3n por personajes tan dudosos como el \u00abcreador\u00bb de tiburones embalsamados (Damien Hirst), o el escultor de grandes figuras de \u201ctubos de metal inflados\u201d (Jeff Koons), en ese tiempo al que aludo ignoraban a aquellos pintores de vanguardia aut\u00e9ntica: Picasso, Matisse, Juan Gris, Mir\u00f3, que hoy est\u00e1n en el Olimpo.<br \/>\nCit\u00e9 s\u00f3lo cuatro nombres, a\u00fan a riesgo de ser reductivo en exceso, para centrar el an\u00e1lisis en artistas que actuaban fuera del circuito marketinero que frecuentan los aludidos en el p\u00e1rrafo anterior. Y aunque me duela, debo decir que buena parte de esta situaci\u00f3n ambigua del arte comienza con Marcel Duchamp y su confusa decisi\u00f3n de lo que \u201cno es una obra de arte\u201d.<br \/>\nEn un libro de reciente publicaci\u00f3n, F\u00e9lix Ovejero Lucas expone, bajo el t\u00edtulo de El compromiso del creador. \u00c9tica de la est\u00e9tica (Barcelona, 2014), una serie de reflexiones a prop\u00f3sito de lo enunciado en el t\u00edtulo, se interroga a menudo \u00ab\u00bfEsto es arte? y en las l\u00edneas finales destaca: \u00abSi no tenemos modo seguro de justificar las obras (en el campo de las artes visuales), es buena cosa saber que sus autores se toman en serio lo que hacen, que han puesto lo mejor de s\u00ed mismos. Nos ayudar\u00e1 a saber qu\u00e9 podemos esperar y ser\u00e1 una v\u00eda para comenzar a valorar la obra. La probidad no es condici\u00f3n suficiente, pero s\u00ed condici\u00f3n necesaria de la calidad de los resultados. No podemos esperar nada bueno de quien no se emplea con bondad\u00bb.<br \/>\nLo que curiosamente consagra a algunas figuras que ocupan lugares destacados en museos y galer\u00edas, es el monto pagado por sus obras. Y eso no fue jam\u00e1s un cartab\u00f3n para ponderar la obra de un artista. Si no, deber\u00edan descolgarse todas las pinturas de VanGogh. Vivimos una \u00e9poca en la que hay, en la evaluaci\u00f3n de las obras de la pl\u00e1stica, una alta dosis de ambig\u00fcedad combinada con partes a\u00fan m\u00e1s altas de frivolidad. Esto alimenta la voracidad de los comerciantes en este campo y alienta la redacci\u00f3n de escritos presuntamente cr\u00edticos destinados a impulsar a figuras de menor val\u00eda coloc\u00e1ndolas en las car\u00e1tulas de publicaciones que incluyen entrevistas en extremo banales.<br \/>\nPor diversas razones, lo escrito hasta aqu\u00ed estuvo abandonado durante una semana. Tuve que viajar, y al regreso me encuentro con la revista dominical de La Naci\u00f3n, que anuncia en su \u00edndice \u00abJeff Koons, el artista vivo m\u00e1s cotizado llega al Pompidou\u00bb, pero con el mismo estilo afirma en su portada que \u00abPar\u00eds se rinde ante el arte de Jeff Koons\u00bb. Estas afirmaciones resultan ambivalentes y son por completo contrariadas por el texto de Nathalie Kantt, que me tom\u00e9 el trabajo de leer, releer y subrayar. Despu\u00e9s de informar que la muestra de marras es la primera retrospectiva que Europa le consagra al autor (nacido en Pennsilvania en 1955), Nathalie enumera la lista de millonarios que apoyan la producci\u00f3n (no encuentro un t\u00e9rmino m\u00e1s apropiado) que culmin\u00f3 con el Balloon Dog naranja, que se vendi\u00f3 en 43,6 millones de euros. Aconsejo a los lectores conseguir una reproducci\u00f3n de esta escultura para verificar cu\u00e1l es la emoci\u00f3n que experimentan al observarla. Porque es evidente -a mi modo de ver- que ni el propio autor tuvo emoci\u00f3n alguna al llevarla a cabo, aunque mis amigos afirman que esa emoci\u00f3n la tuvo al recibir el cheque de los millones.<br \/>\nEs un modo de decir, porque no fue \u00e9l quien realiza sus obras, ya que el art\u00edculo del domingo 7 de diciembre detalla la gente que forma parte del \u00abestudio\u00bb de Koons: 128 personas, de las que 64 trabajan en el departamento de pintura (obs\u00e9rvese el nombre, m\u00e1s propio de una f\u00e1brica de autos), 44 en el de escultura, 10 en el digital y 10 en la administraci\u00f3n. Las palabras belleza, emoci\u00f3n o deleite est\u00e9tico est\u00e1n fuera de esta l\u00ednea de montaje.<br \/>\nNo me propuse otra cosa que impulsar un debate a prop\u00f3sito de las nociones de lo que consideramos \u00abarte\u00bb y de nuestras vivencias frente a una obra de arte. Sigo pensando en El compromiso del creador, y en las reflexiones que sugiere el subt\u00edtulo: la \u00e9tica de la est\u00e9tica. A esta altura de la historia, cuando las ciencias han ingresado en los laberintos de nuestros tejidos cerebrales y los circuitos que se arman en ellos, todav\u00eda ignoro cu\u00e1les son los mecanismos que hacen brotar l\u00e1grimas al escuchar un fragmento musical o nos erizan la piel frente a eso que llamamos una obra de arte. Pero m\u00e1s all\u00e1 de las explicaciones positivistas, nadie me convencer\u00e1 de los valores de objetos que no me hacen mover un pelo.<\/p>\n<p>El autor es arquitecto y autor de varios libros, entre ellos, <em>Argentinos arquitectos en el mundo<\/em> y <em>Peralta Ramos en la arquitectura<\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Hace un tiempo se realiz\u00f3 en las salas de Proa, en el hermoso conjunto que se levanta en La Boca, una muestra dedicada por entero&#8230;<\/p>\n","protected":false},"author":5,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_jetpack_newsletter_access":"","_jetpack_dont_email_post_to_subs":false,"_jetpack_newsletter_tier_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paywalled_content":false,"_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":""},"categories":[4],"tags":[521,522],"class_list":["post-10298","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-cultura","tag-arquitectura","tag-duchamp"],"acf":[],"jetpack_featured_media_url":"","jetpack_sharing_enabled":true,"jetpack_shortlink":"https:\/\/wp.me\/p6FC4i-2G6","_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/10298","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/5"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=10298"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/10298\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=10298"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=10298"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=10298"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}