{"id":10308,"date":"2014-12-12T17:23:42","date_gmt":"2014-12-12T20:23:42","guid":{"rendered":"http:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/?p=10308"},"modified":"2014-12-12T17:23:42","modified_gmt":"2014-12-12T20:23:42","slug":"navidad-un-rito-que-puede-transformarnos","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/?p=10308","title":{"rendered":"Navidad, un rito que puede transformarnos"},"content":{"rendered":"<p><strong>\u00bfSe vive el tiempo de Adviento como una oportunidad para renovarnos, para cambiar y reorientar nuestras vidas, para poder encarnar el mensaje evang\u00e9lico?<\/strong><\/p>\n<p>Estamos viviendo nuevamente el tiempo de Adviento, tiempo penitencial en el cual a los cristianos se nos invita a preparamos para la celebraci\u00f3n de la Navidad. Podemos preguntarnos, entonces, sobre el sentido de los ritos. \u00bfPor qu\u00e9 el ser humano frecuenta a\u00f1o tras a\u00f1o la misma acci\u00f3n? Un rito es un acto repetido, acostumbrado, tal como se repiten las estaciones del a\u00f1o. Es una celebraci\u00f3n tambi\u00e9n de car\u00e1cter simb\u00f3lico pero que modifica nuestra vida. \u201cSi vienes, por ejemplo, a las cuatro de la tarde; desde las tres yo empezar\u00eda a ser dichoso \u2013le dice el zorro al principito de Saint-Exup\u00e9ry\u2013. Cuanto m\u00e1s avance la hora, m\u00e1s feliz me sentir\u00e9. A las cuatro me sentir\u00e9 agitado e inquieto, descubrir\u00e9 as\u00ed lo que vale la felicidad. Pero si t\u00fa vienes a cualquier hora, nunca sabr\u00e9 cu\u00e1ndo preparar mi coraz\u00f3n&#8230; Los ritos son necesarios\u201d.<br \/>\nHay distintos tipos de ritos: los de purificaci\u00f3n y los de tr\u00e1nsito, que se realizan en los momentos claves de la vida de una persona: nacimiento, matrimonio, muerte. Los ritos de consagraci\u00f3n, los de acci\u00f3n de gracias. Y los ritos de conmemoraci\u00f3n, en los que se recuerda un acontecimiento, como sucede en este caso, al celebrar el nacimiento de Jes\u00fas. El rito a veces se cumple por una simple tradici\u00f3n cultural, cada vez m\u00e1s desdibujada con respecto a su origen. En otros casos tiene un profundo sentido humano y religioso y puede transformar realmente la vida de muchos de nosotros. Acaso por ello sentimos la necesidad de repetir la Navidad cada a\u00f1o, de volver a celebrarla.<\/p>\n<p>Pero podemos preguntarnos: \u00bfQu\u00e9 nos aporta el festejo de la Navidad a los hombres y mujeres de hoy?\u00bfPermitimos que Jes\u00fas nazca en nosotros de acuerdo a sus ense\u00f1anzas? \u00bfEs \u00e9l, al menos en este tiempo, el centro de la existencia?<\/p>\n<p>Durante este a\u00f1o fuimos testigos de la persecuci\u00f3n de cristianos en diversas partes del mundo. Iraq, Siria y otros pa\u00edses son un tr\u00e1gico ejemplo. El odio, la intolerancia, el desprecio por la vida se hacen patentes una y otra vez. A partir del sufrimiento y del martirio de muchos hermanos nuestros podemos preguntarnos: \u00bfque implica ser cristiano hoy? Francisco, en su exhortaci\u00f3n apost\u00f3lica Evangelii gaudium, dice que \u201cla alegr\u00eda del Evangelio llena el coraz\u00f3n y la vida entera de los que se encuentran con Jes\u00fas. Quienes se dejan salvar por \u00e9l son liberados del pecado, de la tristeza, del vac\u00edo interior, del aislamiento. Con Jesucristo siempre nace y renace la alegr\u00eda\u201d.<\/p>\n<p>\u00bfC\u00f3mo deber\u00edamos, entonces, prepararnos para vivir esta Navidad de una manera diferente, m\u00e1s aut\u00e9ntica y radical? Durante la liturgia del Adviento se nos ofrece la oportunidad de \u201cconvertirnos\u201d, de cambiar nuestra mirada para recibir como regalo el anuncio de salvaci\u00f3n y, consecuentemente, tambi\u00e9n modificar nuestras vidas. La Navidad es el misterio de la encarnaci\u00f3n del Hijo de Dios, quien junto a Mar\u00eda, su madre, nos asoma a otra historia desde un pesebre Se nos ofrece trabajar por la justicia y la paz, aprender a perdonar sin recurrir constantemente al pasado para reavivar las discordias y los enfrentamientos, rechazar la tentaci\u00f3n de las disputas y las ofensas. Lo cierto es que necesitamos un coraz\u00f3n reconciliado para poder alojar a Jes\u00fas dentro de nosotros. En efecto, \u00e9l nos invita a mirar hacia adelante y a construir d\u00eda a d\u00eda una sociedad m\u00e1s justa y fraterna, m\u00e1s atenta al dolor de los dem\u00e1s. S\u00f3lo con emprender esta consigna cambiar\u00edan muchas cosas incluso en nuestra sociedad y en la dimensi\u00f3n pol\u00edtica argentina, tan proclive a lo contrario.<\/p>\n<p>Sabemos bien que todo proceso de cambio suscita miedo y angustia. Escribe el bi\u00f3logo molecular Estanislao Bachrach en su obra En Cambio: \u201cCambiar muchas veces implica entrar en conflicto. Esto significa admitir que comportamientos de tu pasado estaban mal o simplemente no te hac\u00edan feliz, y esta ruptura con el pasado es un gran disparador de ansiedad\u201d. Tambi\u00e9n afirma que \u201ca pesar de los riesgos de quedar un poco vulnerable, vos pod\u00e9s elegir dar la bienvenida a los desaf\u00edos y tomarlos por lo que son: oportunidades para crecer, para aprender, para cambiar\u2026\u201d . Y Francisco se\u00f1ala en la exhortaci\u00f3n mencionada: \u201cLa pastoral en clave de misi\u00f3n pretende abandonar el c\u00f3modo criterio pastoral del &#8216;siempre se ha hecho as\u00ed&#8217;. Invito a todos a ser audaces y creativos en esta tarea de repensar los objetivos, las estructuras, el estilo y los m\u00e9todos evangelizadores de las propias comunidades\u201d. Y agrega en seguida que \u201clos males de nuestro mundo, y los de la Iglesia, no deber\u00edan ser excusas para reducir nuestra entrega y nuestro fervor. Mir\u00e9moslos como desaf\u00edos para crecer\u201d.<\/p>\n<p>Crecer y animarnos a lo nuevo, tal como se desprende del mensaje m\u00e1s profundo del reciente S\u00ednodo sobre la familia, es el salvoconducto para este tiempo. \u00bfPor qu\u00e9 no aprovechar de la preparaci\u00f3n de la Navidad para cambiar todo aquello que nos impide vivir la alegr\u00eda del evangelio? Todo lo que nos separa de nuestros pr\u00f3jimos, todo lo que nos imposibilita percibir las necesidades de los que nos rodean y contribuir a su dignidad y crecimiento. Bachrach llega a observar: \u201cSi se trata de cambiar para un mayor bienestar, el perdonar, agradecer y el humor ya no s\u00f3lo son conceptos espirituales, religiosos o de sentido com\u00fan, sino que existen evidencias cient\u00edficas de sus efectos en las personas (&#8230;) Al no perdonar el resentimiento y la amargura de esa emoci\u00f3n da\u00f1an a la persona que no perdona\u201d.<br \/>\n\u00bfPor qu\u00e9 no dejar, entonces, que en esta Navidad Jes\u00fas renazca en cada uno de nosotros y nos anime a tener la fortaleza y el coraje de perdonar y de amar, en lo personal y en lo socio-pol\u00edtico? La Navidad se\u00f1ala un horizonte de esperanza que es posible cultivar; depende de cada uno de nosotros.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00bfSe vive el tiempo de Adviento como una oportunidad para renovarnos, para cambiar y reorientar nuestras vidas, para poder encarnar el mensaje evang\u00e9lico? 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