{"id":10330,"date":"2014-12-12T13:47:35","date_gmt":"2014-12-12T16:47:35","guid":{"rendered":"http:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/?p=10330"},"modified":"2014-12-12T13:47:35","modified_gmt":"2014-12-12T16:47:35","slug":"sinodo-sobre-la-familia-los-desafios-pastorales","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/?p=10330","title":{"rendered":"S\u00ednodo sobre la familia. Los desaf\u00edos pastorales"},"content":{"rendered":"<p><em>El autor, director de la revista jesuita La Civilt\u00e1 Cattolica, particip\u00f3 del S\u00ednodo sobre la familia y escribi\u00f3 una larga cr\u00f3nica sobre su proceso. Aqu\u00ed publicamos varios segmentos del texto original para dar cuenta del acontecimiento convocado por Francisco y que cont\u00f3 la presencia de religiosos y laicos de diferentes pa\u00edses.<\/em><strong><\/p>\n<p>El amor entre un hombre y una mujer es imagen del amor de Dios. La vocaci\u00f3n a la familia est\u00e1 inscripta en la naturaleza humana, y toma la forma de un viaje comprometido y a veces conflictual, como por otra parte lo es toda la vida. Son incalculables la fuerza y la carga de humanidad que contiene: la ayuda rec\u00edproca, las relaciones que crecen a la par de las personas, los hijos, el acompa\u00f1amiento educativo, el compartir las alegr\u00edas y las dificultades. La tarea de los pastores debe ser prioritariamente la de valorar el atractivo de la vida familiar. Se trata de una experiencia fr\u00e1gil y compleja \u2013y por ello rica\u2013 que pone en juego no tanto ideas cuanto personas.<br \/>\nEste juego, hoy m\u00e1s que nunca, se ha tornado complicado. El hombre y la mujer se est\u00e1n interpretando a s\u00ed mismos de manera diferente al pasado, con otras categor\u00edas. \u00bfC\u00f3mo ubicarse de manera correcta, es decir evang\u00e9lica, frente a tales desaf\u00edos? El Papa abri\u00f3 un proceso que contempla dos s\u00ednodos, uno extraordinario y otro ordinario. El primero estuvo dedicado al tema de \u201clos desaf\u00edos pastorales sobre la familia\u201d y concluy\u00f3 el 19 de octubre pasado con la solemne misa por la beatificaci\u00f3n de Pablo VI, con la participaci\u00f3n de m\u00e1s de 70 mil personas.<br \/>\n***<br \/>\nA juicio del Santo Padre, el proceso sinodal iniciado deber\u00e1 plasmar cada vez m\u00e1s la vida de la Iglesia. Lo hab\u00eda ya anunciado claramente en la entrevista concedida a la revista La Civilt\u00e1 Cattolica en septiembre de 2013: \u201cDebemos caminar juntos: la gente, los obispos y el Papa. Hay que vivir la sinodalidad a varios niveles. Quiz\u00e1 es tiempo de cambiar la metodolog\u00eda del s\u00ednodo, porque la actual me parece est\u00e1tica\u201d. El Papa pretende imprimirle a la Iglesia la din\u00e1mica de la sinodalidad. Cabe recordar que el S\u00ednodo de los obispos fue instituido por Pablo VI en 1965 para mantener viva la experiencia del Concilio Vaticano II. En efecto, no fue casual que su beatificaci\u00f3n coincidiera con la clausura de la primera asamblea.<br \/>\nLa condici\u00f3n exigida por Francisco para que el proceso sinodal tenga realmente valor y eficacia consiste en la plena libertad de palabra y de expresi\u00f3n de sus actores.<br \/>\nEl Papa situ\u00f3 en su ministerio petrino la serenidad de conciencia para decir lo que se piensa: \u201cEl S\u00ednodo se desarrolla cum Petro et sub Petro, y la presencia del Papa es garant\u00eda para todos\u201d. En ese sentido, Pedro no debe ser comprendido de manera restrictiva como un \u201cdique\u201d a la palabra y al pensamiento dentro de la Iglesia, sino por el contrario como la \u201croca\u201d s\u00f3lida que hace posible la expresi\u00f3n, ya que \u00e9l es el supremo garante y custodio de la fe.<br \/>\nLibertad de palabra y humildad de escucha es lo que se exige para que la Iglesia se sit\u00fae en un serio proceso de discernimiento pastoral, sin temer a las divergencias y los conflictos. Hubo una importante advertencia: \u201cLas Asambleas sinodales no sirven para discutir ideas brillantes y originales, o para ver qui\u00e9n es m\u00e1s inteligente\u2026 Sirven para cultivar y guardar mejor la vi\u00f1a del Se\u00f1or, para cooperar en su sue\u00f1o, su proyecto de amor por su pueblo\u201d, dijo Francisco durante la misa de apertura del S\u00ednodo.<br \/>\n***<br \/>\nPrecisamente para que el debate fuera tal, el Santo Padre invit\u00f3 como miembros del S\u00ednodo a algunos prelados que hab\u00edan expresado opiniones opuestas y divergentes sobre los temas a tratar. Los medios de comunicaci\u00f3n quiz\u00e1 no estaban acostumbrados a tal apertura y pluralidad de posiciones por parte de la Iglesia y simplificaron el debate polariz\u00e1ndolo en algunas figuras. Pero no hubo nunca en el aula enfrentamientos sino expresiones de posturas muy diferentes, enriquecidas por la internacionalidad de la asamblea y la heterogeneidad de las experiencias pastorales. En el S\u00ednodo emergi\u00f3 una Iglesia en b\u00fasqueda y realmente \u201ccat\u00f3lica\u201d, que a partir de un tema espec\u00edfico se interrog\u00f3 sobre s\u00ed misma y su misi\u00f3n. Emergieron tambi\u00e9n modelos diferentes de Iglesia y configuraciones culturales, por momentos opuestas, seg\u00fan pa\u00edses y continentes de proveniencia. En este sentido puede afirmarse que en el aula se respiraba un clima \u201cconciliar\u201d.<br \/>\nEl S\u00ednodo fue tambi\u00e9n un acontecimiento de alto valor espiritual, con momentos de consolaci\u00f3n y otros de desolaci\u00f3n. El mismo Pont\u00edfice confirm\u00f3 un procedimiento donde no pod\u00eda esperarse una convergencia total. \u201cUnidos en las diferencias: no hay otra v\u00eda cat\u00f3lica para unirnos. Este es el esp\u00edritu cat\u00f3lico, el esp\u00edritu cristiano: unirse en las diferencias. Este es el camino de Jes\u00fas\u201d, hab\u00eda dicho el 29 de junio de 2013. Los disensos no son rupturas.<br \/>\nEl clima fue franco y sereno, part\u00edcipe y atento. El propio Francisco fue un modelo de escucha, siempre presente y prestando o\u00eddo a todas las intervenciones. Llegaba antes de hora para saludar a los participantes a su ingreso, y durante el break tomaba caf\u00e9 con ellos. Nunca se mostr\u00f3 preocupado o ansioso, a pesar de que alg\u00fan periodista haya intentado la improbable reconstrucci\u00f3n de un Papa en tensi\u00f3n. Todo suscitaba un ambiente de gran fraternidad.<br \/>\n***<br \/>\nEl proceso sinodal tuvo etapas precisas y ordenadas si bien dentro de una metodolog\u00eda renovada. Hubo quince congregaciones generales (sesiones de trabajo) de media jornada. Los tiempos de actividad estuvieron combinados con otros de oraci\u00f3n. El debate se vio enriquecido tambi\u00e9n por los testimonios vivos de parejas que hablaron desde su experiencia matrimonial.<br \/>\nFue relator general el cardenal h\u00fangaro Peter Erdo, que redact\u00f3 la primera relaci\u00f3n con la asistencia del secretario general, monse\u00f1or Bruno Forte. Esa relaci\u00f3n fue preparada gracias a las intervenciones recogidas por la secretar\u00eda del S\u00ednodo. Sirvi\u00f3 de base s\u00f3lida y segura para volver a proponer el debate. La relaci\u00f3n ten\u00eda como finalidad presentar los desaf\u00edos pastorales desplegados en las diferentes intervenciones de los padres sinodales; y ofici\u00f3 de gu\u00eda en los \u201cc\u00edrculos menores\u201d, que releyeron el texto y propusieron enmiendas y observaciones. Fue un texto de estilo muy din\u00e1mico, acaso no siempre lineal porque recog\u00eda la convergencia de muchas intervenciones, pero ciertamente capaz de presentar los desaf\u00edos que hab\u00edan emergido en la discusi\u00f3n. Su lectura en el aula concluy\u00f3 con un aplauso seguido por los elogios del cardenal brasile\u00f1o Damasceno Assis, uno de los presidentes delegados, quien la defini\u00f3 \u201cmuy amplia\u201d, ya que trataba \u201ctodos los puntos discutidos durante las reuniones\u201d.<br \/>\nAl leerla, muchos tuvieron la impresi\u00f3n de que el S\u00ednodo hab\u00eda mirado de frente la realidad, nombr\u00e1ndola incluso en sus aspectos m\u00e1s problem\u00e1ticos. Se consider\u00f3 la existencia concreta de las personas en lugar de hablar de la familia en abstracto, como un deber ser. Entre los puntos tratados hay que se\u00f1alar la valoraci\u00f3n de las parejas unidas exclusivamente por un v\u00ednculo civil, la situaci\u00f3n de los divorciados vueltos a casar y su eventual acceso a los sacramentos de la reconciliaci\u00f3n y la eucarist\u00eda, los matrimonios mixtos, los casos de nulidad, la situaci\u00f3n de las personas homosexuales, los desaf\u00edos de la educaci\u00f3n.<br \/>\nLa relaci\u00f3n tuvo en cuenta los elementos positivos que hay tambi\u00e9n en las formas imperfectas de familia y en las situaciones problem\u00e1ticas. Se habl\u00f3 de la importancia de confirmar el evangelio de la familia, as\u00ed como reconocer lo positivo en las situaciones irregulares; como por ejemplo, los j\u00f3venes y no tan j\u00f3venes que conviven sin casarse pero que pueden descubrir poco a poco la belleza y el sentido del matrimonio si encuentran una gu\u00eda. Esto es posible con el discernimiento pastoral, a partir de la historia real y de la bondad que se descubre. La relaci\u00f3n mostr\u00f3 una Iglesia que intenta usar las propias energ\u00edas para sembrar el trigo posible m\u00e1s que para arrancar la ciza\u00f1a. Si bien se trataba de un texto provisorio que deb\u00eda profundizarse y corregirse, provoc\u00f3 en algunos la alegr\u00eda de un lenguaje m\u00e1s \u201cfresco\u201d y adecuado a los tiempos, y en otros cre\u00f3 temor y ansiedad ante la posibilidad de que fuera puesta en discusi\u00f3n la doctrina y que no se se\u00f1alaran adecuadamente los riesgos y los peligros.<br \/>\nEntre l\u00edneas fue posible percibir actitudes diferentes en la comprensi\u00f3n del v\u00ednculo de la Iglesia con la historia y con el mundo, tema de profunda inspiraci\u00f3n conciliar. Se pasaba de quienes afirmaban que es necesario tener \u201cel coraje para llamar a las puertas prohibidas\u201d, y encontrar m\u00e1s all\u00e1 de ellas \u201cla amorosa presencia de Dios que nos ayuda a vivir los desaf\u00edos del hoy de una manera nueva e inimaginable\u201d, al rechazo completo del principio de \u201cgradualidad\u201d inspirado en el Vaticano II, en cuanto puede comportar la legitimaci\u00f3n a priori de situaciones irregulares.<br \/>\nEs interesante leer tambi\u00e9n las s\u00edntesis sobre los temas considerados m\u00e1s controvertidos. Por ejemplo, sobre las personas homosexuales se dice que, sin equiparar las parejas gay y las heterosexuales, debe darse una actitud de acogida y acompa\u00f1amiento que genere un compromiso de proximidad con la Iglesia, sin admitir discriminaciones injustas y violentas.<br \/>\n***<br \/>\nSe abre ahora un a\u00f1o de preparaci\u00f3n para el pr\u00f3ximo S\u00ednodo (ordinario), que supondr\u00e1 tambi\u00e9n una etapa en el proceso de discernimiento. Es necesario que la Iglesia en todos sus niveles se interrogue no solamente sobre una u otra cuesti\u00f3n particular sino sobre el modelo eclesiol\u00f3gico que encarna, para comprender la tarea de la Iglesia en el mundo y su relaci\u00f3n con la historia.<br \/>\n\u00bfQu\u00e9 imagen de Iglesia est\u00e1 proponiendo este pontificado? Para describirla, podr\u00edamos recordar que san Ignacio en los Ejercicios Espirituales nos lleva a considerar c\u00f3mo Dios mira al mundo. Ignacio percibe que Dios lo mira como el terreno de una batalla con muertos y heridos. Inmediatamente despu\u00e9s, la mirada de Ignacio se focaliza y ve la habitaci\u00f3n de Mar\u00eda en Nazaret y las Personas divinas que dicen: \u201crealicemos la redenci\u00f3n de g\u00e9nero humano\u201d.<br \/>\nCuando el Papa habla de la Iglesia como un hospital de campa\u00f1a despu\u00e9s de una batalla hace referencia a esta imagen y aclara el rol de la Iglesia a la luz de la mirada de Dios sobre el mundo. Es lo opuesto a la imagen de una fortaleza asediada. No se trata de una simple y hermosa met\u00e1fora po\u00e9tica: de ella puede resultar la comprensi\u00f3n de la misi\u00f3n de la Iglesia y del significado de los sacramentos de salvaci\u00f3n.<br \/>\n\u00bfCu\u00e1l es el campo de batalla hoy? He aqu\u00ed algunos desaf\u00edos que se refieren a la familia: la disminuci\u00f3n de los nacimientos y el envejecimiento de la poblaci\u00f3n que han trastocado las relaciones entre j\u00f3venes y ancianos; la contracepci\u00f3n que permite la escisi\u00f3n entre sexualidad y concepci\u00f3n; la procreaci\u00f3n asistida que rompe la identidad entre la generaci\u00f3n y el ser generador; las familias reconstruidas que llevan consigo roles parentales de complejas geograf\u00edas relacionales; parejas de hecho que plantean la cuesti\u00f3n de la institucionalizaci\u00f3n social de las relaciones; las personas homosexuales que se preguntan por qu\u00e9 no pueden llevar una vida de v\u00ednculos afectivos estables como creyentes practicantes.<br \/>\nEn realidad, acaso el verdadero problema, la herida mortal de la humanidad hoy, es que a las personas les cuesta cada vez m\u00e1s salir de s\u00ed mismas y establecer pactos de fidelidad con otras, incluso cuando se aman. La Iglesia percibe una humanidad individualista. Su primera preocupaci\u00f3n debe ser la de no cerrar las puertas sino abrirlas, ofrecer la luz que posee, salir al encuentro del hombre aunque \u00e9ste crea que no necesita un mensaje de salvaci\u00f3n.<br \/>\n\u00bfY c\u00f3mo la Iglesia, hospital de campa\u00f1a, puede hacerse presente en el mundo? En este sentido las dos relaciones y el mensaje final del S\u00ednodo concuerdan en hablar de una \u201cIglesia antorcha\u201d antes que de una \u201cIglesia faro\u201d. En efecto, la Iglesia es luz ya que su rostro refleja la luz de Cristo, que es Lumen gentium. Esta luz puede ser entendida al menos de dos maneras que no se excluyen pero que son diferentes. En cuanto \u201cfaro\u201d, su caracter\u00edstica es la de dar luz desde una posici\u00f3n est\u00e1tica, apoyada en un s\u00f3lido fundamento. Pero puede ser entendida tambi\u00e9n como \u201cantorcha\u201d. El faro es visible pero est\u00e1 inm\u00f3vil. La antorcha, en cambio, ilumina caminando donde est\u00e1n los hombres; ilumina esa porci\u00f3n de humanidad donde se encuentra, sus esperanzas pero tambi\u00e9n sus tristezas y angustias. La antorcha est\u00e1 llamada a acompa\u00f1ar en el camino, desde dentro de la experiencia del pueblo, iluminando paso a paso sin encandilarlos con una luz enceguecedora.<br \/>\n***<br \/>\nLas preguntas suscitadas perduran y exigen una profundizaci\u00f3n que reci\u00e9n comienza. \u00bfC\u00f3mo proceder? El papa Francisco ha insistido numerosas veces en que si estamos en marcha, el camino se abre gradualmente y es necesario ser guiados por la consolaci\u00f3n, es decir, por la percepci\u00f3n interior de la presencia de Dios, y no movidos por el miedo y los temores.<br \/>\nEl sendero justo para pensar en t\u00e9rminos de misericordia y de consolaci\u00f3n es el discernimiento pastoral, vivido con prudencia y con audacia. Se trata del resultado de lo que el Santo Padre ha definido como \u201cpensamiento incompleto\u201d y abierto, capaz de mirar siempre al horizonte y teniendo como estrella gu\u00eda a Cristo. Esto se aplica tambi\u00e9n a lo que el mismo Francisco define como \u201cdesaf\u00edos nuevos que hasta para nosotros a veces son dif\u00edciles de comprender\u201d.<\/p>\n<p><em>(Traducci\u00f3n de Mar\u00eda Mayer y J.M. Poirier)<\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El autor, director de la revista jesuita La Civilt\u00e1 Cattolica, particip\u00f3 del S\u00ednodo sobre la familia y escribi\u00f3 una larga cr\u00f3nica sobre su proceso. 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