{"id":10332,"date":"2014-12-12T13:50:21","date_gmt":"2014-12-12T16:50:21","guid":{"rendered":"http:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/?p=10332"},"modified":"2014-12-12T13:50:21","modified_gmt":"2014-12-12T16:50:21","slug":"sinodo-sobre-la-familia-en-el-clima-del-concilio-vaticano-ii","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/?p=10332","title":{"rendered":"S\u00ednodo sobre la familia. En el clima del Concilio Vaticano II"},"content":{"rendered":"<p><strong>Testimonio del arzobispo de Santa Fe y presidente de la Conferencia Episcopal Argentina, uno de los padres sinodales.<\/strong><em><\/p>\n<p>Despu\u00e9s de haber participado en el S\u00ednodo sobre la familia, creo que ha sido una prudente y sabia decisi\u00f3n haberlo pensado en dos momentos, uno extraordinario y otro ordinario. No puede decirse que la Iglesia no se haya ocupado del tema en los \u00faltimos a\u00f1os, pero las voces escuchadas hablan de una realidad en la vida de eclesial y social que merec\u00eda detenerse m\u00e1s prolongadamente para reflexionar sobre el tema. Ha sido importante el camino previo en el que han participado muchas personas e instituciones de todo el mundo, con la riqueza de sus aportes, preguntas y expectativas. Hay un camino iniciado y abierto en esta primera etapa que no es un salto al vac\u00edo, sino una actitud responsable ante realidades nuevas que necesitan y esperan una palabra de acompa\u00f1amiento por parte de la Iglesia. La moral cristiana no es un recetario de respuestas ya codificadas, sino una mirada siempre nueva desde el evangelio de la gracia, que nos presenta principios y orientaciones en el peregrinar hacia la Patria.<br \/>\nDebo destacar que hemos vivido este primer momento del S\u00ednodo en un clima eclesial de libertad, respeto y comuni\u00f3n, no exento de posiciones encontradas. En esto fue importante la presencia, la palabra y el silencio de Francisco. Alent\u00f3 a que habl\u00e1ramos, \u00e9l estuvo presente en todas las reuniones generales, pero s\u00f3lo escuchaba. Esto fue muy valorado. Me recordaba por momentos la realizaci\u00f3n del Concilio Vaticano II donde, si bien hab\u00eda acentos y posiciones diversas, se fueron encontrando con el tiempo amplios consensos en las votaciones finales. Este clima del Concilio lo percib\u00ed, incluso, en algunas publicaciones que me tra\u00edan a la memoria reflexiones que le\u00eda siendo seminarista. Cito una con un t\u00edtulo llamativo y provocativo: \u201cEl joven Ratzinger, el matrimonio y el regalo envenenado del estoicismo al cristianismo\u201d (Vatican Insider 16\/10\/14). Ello no significaba desconocer ni dejar de valorar el camino de Humanae Vitae ni de Familiaris Consortio, por el contrario, se buscaba leer desde el evangelio y el camino del magisterio una realidad que presentaba nuevas preguntas. Hab\u00eda una clara conciencia de que la Iglesia siempre debe ser \u201cMadre y Maestra\u201d. Verdad y misericordia no es una disyuntiva sino expresi\u00f3n de su riqueza.<br \/>\nEl S\u00ednodo, es importante decirlo, remarc\u00f3 la identidad y la verdad del matrimonio y la familia. As\u00ed, indisolubilidad, unidad, fidelidad y apertura a la vida fueron ejes centrales. Ahora bien, los desaf\u00edos que plantea la realidad no fueron negados, ni reducidos a algo carente de identidad; hab\u00eda que escucharlos, discernir y orientar, decir una palabra. Considero, por ello, que es un valor de este S\u00ednodo extraordinario en su Relatio finalis reconocer que esa palabra por decir a\u00fan debe profundizarse. En este sentido, valoro como importante lo que afirmaba el Instrumentum laboris cuando se refer\u00eda a la \u201crelaci\u00f3n que el evangelio establece con lo humano en todas sus declinaciones hist\u00f3ricas y culturales\u201d (21). Y destaco la b\u00fasqueda, en una continuidad creativa con el magisterio, en el hoy de la historia y al servicio del hombre y la sociedad.<br \/>\nSe denunci\u00f3 con fuerza una cultura que debilita los valores que sostienen el matrimonio y la familia, que lleva a un deterioro de las relaciones y a mucha gente, incluso, a no casarse. No hubo una actitud ingenua y conciliadora con todo lo actual, tampoco un desentenderse de esta realidad. No cabe para un cristiano quedarse en la nostalgia de un pasado que fue, sino revivir la esperanza de la fe en Jesucristo que es \u201cel mismo ayer y hoy, y lo ser\u00e1 siempre\u201d (Heb. 12, 8). Esta certeza de la fe, que tiene su fuente en un Dios creador y redentor que nos revel\u00f3 su designio de amor, es la que nos ilumina y orienta. Es en Jesucristo donde abrevamos la verdad siempre nueva del evangelio de la familia. Desde este marco surg\u00eda la conciencia y la necesidad de decir una palabra de pastores que disipe dudas, evite magisterios paralelos y sea un acompa\u00f1amiento a la familia. La dimensi\u00f3n escatol\u00f3gica, como elemento esencial de la verdad cristiana, lo es tambi\u00e9n del matrimonio y la familia. En este sentido podemos decir que hay una jerarqu\u00eda salv\u00edfica de verdades que debemos atender.<br \/>\nSer\u00eda injusto e incorrecto decir que se ha abierto una caja de Pandora y que no se sabr\u00e1 c\u00f3mo ordenarla o manejarla. Estamos en el \u00e1mbito del evangelio y la gracia, del valor de la persona y su conciencia, de su libertad y responsabilidad, de su vocaci\u00f3n y plenitud. Esto implica tanto la presentaci\u00f3n de la verdad del matrimonio y la familia, como el acompa\u00f1amiento humano y espiritual de parte de la Iglesia. Se\u00f1alar, adem\u00e1s, la responsabilidad que asume el matrimonio cristiano en la trasmisi\u00f3n y el cuidado de la vida, como su presencia y testimonio ante el mundo. La familia como Iglesia dom\u00e9stica es para el mundo de hoy un sujeto \u00fanico de evangelizaci\u00f3n.<br \/>\nEl camino hacia el S\u00ednodo ordinario debemos vivirlo en este contexto de fe y oraci\u00f3n, de confianza y compromiso. Hay un camino por recorrer, y en esto todos estamos convocados. Con este esp\u00edritu conclu\u00eda la relaci\u00f3n final: \u201cLas reflexiones propuestas, fruto del trabajo sinodal desarrollado con gran libertad y en un clima de rec\u00edproca escucha, ha intentando poner cuestiones e indicar perspectivas que deber\u00e1n ser maduradas y precisadas por la reflexi\u00f3n de las Iglesias locales en el a\u00f1o que nos separa de la Asamblea General Ordinaria del S\u00ednodo de Obispos prevista para octubre de 2015, dedicada a la vocaci\u00f3n y misi\u00f3n de la familia en la Iglesia y en el mundo contempor\u00e1neo\u201d (62).<br \/>\nCuando lo ve\u00eda y pensaba en la responsabilidad del Santo Padre de llevar adelante este S\u00ednodo, adem\u00e1s de confiar en la asistencia del Esp\u00edritu Santo, recordaba sus palabras: \u201cel tiempo es superior al espacio\u201d. En Evangelii Gaudium dec\u00eda que este principio \u201cpermite trabajar a largo plazo, sin obsesionarse por resultados inmediatos. Ayuda a soportar con paciencia situaciones dif\u00edciles y adversas, o los cambios de planes que impone el dinamismo de la realidad\u2026.\u201d (223).<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Testimonio del arzobispo de Santa Fe y presidente de la Conferencia Episcopal Argentina, uno de los padres sinodales. Despu\u00e9s de haber participado en el S\u00ednodo&#8230;<\/p>\n","protected":false},"author":5,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_jetpack_newsletter_access":"","_jetpack_dont_email_post_to_subs":false,"_jetpack_newsletter_tier_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paywalled_content":false,"_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":""},"categories":[945],"tags":[14,916],"class_list":["post-10332","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-fe-2","tag-iglesia","tag-sinodo-de-la-familia"],"acf":[],"jetpack_featured_media_url":"","jetpack_sharing_enabled":true,"jetpack_shortlink":"https:\/\/wp.me\/p6FC4i-2GE","_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/10332","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/5"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=10332"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/10332\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=10332"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=10332"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=10332"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}