{"id":10457,"date":"2015-03-03T12:19:30","date_gmt":"2015-03-03T15:19:30","guid":{"rendered":"http:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/?p=10457"},"modified":"2015-03-03T12:19:30","modified_gmt":"2015-03-03T15:19:30","slug":"china-el-cuarto-socio-estrategico-de-nuestra-historia-contemporanea","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/?p=10457","title":{"rendered":"China: \u00bfEl cuarto socio estrat\u00e9gico de nuestra historia contempor\u00e1nea?"},"content":{"rendered":"<p>Bajo ambicioso t\u00edtulo de \u201casociaci\u00f3n estrat\u00e9gica integral\u201d la Argentina firm\u00f3 con la Rep\u00fablica Popular China, entre julio de 2014 y febrero de este a\u00f1o, treinta y cinco acuerdos que incluyen desde el comercio y las inversiones hasta el apoyo financiero al Banco Central, y desde la energ\u00eda nuclear hasta el turismo. El proyecto aspira a un nivel no menor al que tuvieron las relaciones especiales de la Argentina con Gran Breta\u00f1a desde fines del siglo XIX hasta mediados del XX; las que de modo m\u00e1s discontinuo hubo luego con los Estados Unidos y, en fin, a las que se iniciaron con fuerza con Brasil y luego el Mercosur en tiempos de los presidentes Alfons\u00edn y Menem. Cada per\u00edodo tuvo logros y fracasos pero los segundos se hicieron m\u00e1s frecuentes que los primeros, resultando desde mediados de la d\u00e9cada del treinta un creciente retraso econ\u00f3mico de la Argentina tanto respecto de los pa\u00edses m\u00e1s desarrollados como de naciones en desarrollo comparables.<br \/>\nUna de las principales causas del retraso ha sido la oscilaci\u00f3n generalmente brusca entre una econom\u00eda abierta en pos del desarrollo del agro y de los servicios y una econom\u00eda m\u00e1s cerrada para proteger a la industria manufacturera. En el n\u00facleo de la idea del Mercosur, y especialmente de la relaci\u00f3n con Brasil, estaba la ampliaci\u00f3n del mercado para la industria argentina con una apertura regulada pero exportadora que funcion\u00f3 al principio, se estanc\u00f3 luego y finalmente retrocedi\u00f3. A principios de este siglo pareci\u00f3 que las lecciones se hab\u00edan aprendido y que se buscaba armonizar agro e industria. Pero desde antes del \u201cconflicto del campo\u201d en 2008 esto se transform\u00f3 en ilusi\u00f3n, reprimi\u00e9ndose la producci\u00f3n agropecuaria y cerr\u00e1ndose dr\u00e1sticamente la econom\u00eda, perjudicando a casi todos los sectores econ\u00f3micos, incluida la industria<br \/>\n\u00bfAyudar\u00e1 la \u201casociaci\u00f3n estrat\u00e9gica integral\u201d con China para resolver este conflicto entre agro e industria y apertura y proteccionismo que est\u00e1 en el coraz\u00f3n de nuestro retraso? El tiempo lo dir\u00e1, pero con la evidencia hasta el momento no hay lugar para el optimismo. No s\u00f3lo la industria argentina sino a\u00fan las agroindustrias \u2013vinos, l\u00e1cteos, fruticultura y muchas otras- estuvieron casi ausentes de la agenda. Por un lado no sorprende, porque la p\u00e9rdida de su competitividad ocasionada por la pol\u00edtica econ\u00f3mica es muy evidente y traba la producci\u00f3n y la exportaci\u00f3n, pero por otro lado llama la atenci\u00f3n el brutal contraste con el relato del \u201cmodelo productivo\u201d. Por ahora todo apunta a un notable parecido comercial y productivo con los aspectos m\u00e1s cuestionados de la relaci\u00f3n con Gran Breta\u00f1a: inversi\u00f3n privilegiada en infraestructura e importaci\u00f3n de bienes manufactureros y tecnol\u00f3gicos a cambio de commodities. Y que no se diga que ello se debe a nuestra \u201cforzosa\u201d dependencia sojera de China, porque si China nos dejara de comprar deber\u00eda comprarles a Brasil o Estados Unidos, a cuyos clientes actuales, en tal caso, les vender\u00eda sin problemas la Argentina. Son t\u00edpico argumentos tan t\u00edpicos como endebles, que se usan para justificar otras cosas.<br \/>\n<strong>Acuerdos y pol\u00edtica<\/strong><br \/>\nEl acuerdo de comercio e inversiones con China fue aprobado en el Senado de la Naci\u00f3n en diciembre pasado, sin debate previo. Resta la media sanci\u00f3n de la C\u00e1mara de Diputados. Ser\u00eda oportuno que los legisladores reflexionaran acerca de la legitimidad de una ley tan determinante para las pr\u00f3ximas d\u00e9cadas del pa\u00eds, donde quedan condicionados el comercio, las inversiones extranjeras, el reemplazo de mano de obra local por China y las licitaciones p\u00fablicas. Sorprende la insuficiente cr\u00edtica de la oposici\u00f3n, que deber\u00eda plantear claramente que llegando al gobierno revisar\u00eda la ley y renegociar\u00eda los t\u00e9rminos del acuerdo. Este hecho de por s\u00ed generar\u00eda beneficios en las negociaciones actuales, a meses del fin del mandato presidencial.<br \/>\n<strong>Preferencias en el comercio<\/strong><br \/>\nQue China se va transformando en el pa\u00eds l\u00edder del comercio internacional no es ninguna sorpresa. Y por comercio se entiende no s\u00f3lo exportaciones e importaciones de bienes y servicios, sino inversi\u00f3n extranjera directa y acceso a compras gubernamentales. En todo esto China viene ganando terreno global. En los a\u00f1os dosmil, con una determinante aparici\u00f3n como demandante global de importaciones de materias primas, l\u00e9ase granos, petr\u00f3leo, minerales, que explica parte del boom de precios de commodities que benefici\u00f3 a la Argentina en esos a\u00f1os. Tambi\u00e9n sigue creciendo su rol como gran inversor global, sobre todo en \u00c1frica y ahora en Am\u00e9rica Latina para asegurarse la provisi\u00f3n de materias primas, y tambi\u00e9n como oferente privilegiado en las compras gubernamentales en muchos pa\u00edses, ya que a diferencia de inversores de otros pa\u00edses, como ser de Norteam\u00e9rica o Europa, las empresas chinas no est\u00e1n sujetas a rigurosos controles o auditor\u00edas internacionales. China ofrece a cambio tentaci\u00f3n de acceder a un mercado de 1.400 millones de personas, bastante enga\u00f1osa porque no es nada f\u00e1cil entrar all\u00ed.<br \/>\nEn este contexto, el comercio de Argentina con China se ha incrementado en los a\u00f1os recientes, sobre todo por el lado de las importaciones, que pese a la recesi\u00f3n argentina se han mantenido muy estables desde 2011, promediando US$ 11.000 millones anuales. En contraste, las importaciones totales de Argentina han ca\u00eddo US$ 8.700 millones entre 2011 y 2014 y las de origen brasile\u00f1o aparecen m\u00e1s castigadas, pues bajaron US$ 7.400 millones en igual per\u00edodo, sobre todo por una dr\u00e1stica baja en 2014, a\u00f1o de proliferaci\u00f3n de las declaraciones juradas anticipadas de importaci\u00f3n \u2013las famosas DJAI- y otras restricciones a las importaciones. Hay pues un desv\u00edo de comercio desde Brasil hacia China, sobre todo en manufacturas industriales. En otras palabras, la pol\u00edtica comercial argentina est\u00e1 favoreciendo a China en desmedro de su principal socio del Mercosur. Por su parte, las exportaciones argentinas a China cayeron 18% anual el a\u00f1o pasado. Cierto, buena parte de lo que ocurre es tendencia global: China gana mercados, decide cuanto importa y desde donde y, si bien hasta ahora no \u201cperfor\u00f3\u201d nuestro comercio, pues ha logrado s\u00f3lo el 16,5% de las importaciones totales (2014), esta participaci\u00f3n es superior a su presencia en las importaciones globales, que es de 11.7%.<br \/>\nLo dicho no ser\u00eda para alarmase si en el futuro cercano las exportaciones argentinas a China, con creciente valor agregado, crecieran tal como ocurre en los casos de Australia y Nueva Zelanda. La l\u00f3gica indica que los acuerdos bilaterales firmados son convenientes para los pa\u00edses si no profundizan una relaci\u00f3n comercial injustificadamente asim\u00e9trica. Pero, como se dijo antes, el camino elegido parece conllevar un desequilibrio comercial cuantitativo y cualitativo. Una primera se\u00f1al en contrario ser\u00eda la moderaci\u00f3n del actual d\u00e9ficit bilateral de US$ 5.800 millones. Tambi\u00e9n habr\u00e1 que ver si lo acontecido con el comercio con Brasil es coyuntural o no, y si el comercio con el Mercosur se ve afectado por algunos aspectos del tratado bilateral con China, lo cual no ser\u00eda positivo y podr\u00eda entrar en colisi\u00f3n con algunas normas del bloque. Igual control merece el acceso preferencial a las compras gubernamentales en cuanto a su transparencia y acuerdo con est\u00e1ndares internacionales, o si responde a otro tipo de pr\u00e1cticas e ineficiencias dada la previsible falta de competencia.<br \/>\n<strong>Inversiones y represas<\/strong><br \/>\nEl caso de las dos represas hidroel\u00e9ctricas sobre el r\u00edo Santa Cruz es paradigm\u00e1tico. En 2006, la Secretar\u00eda de Energ\u00eda de la Naci\u00f3n evalu\u00f3 las condiciones de factibilidad y los costos de generaci\u00f3n de varios proyectos de inversi\u00f3n, entre ellos las represas C\u00f3ndor Cliff y Barrancosa, luego rebautizadas N\u00e9stor Kirchner y Jos\u00e9 Cepernic, y las ubic\u00f3 en los \u00faltimos puestos entre 30 posibles. No obstante, el proyecto ha avanzado, y el gobierno ha adjudicado la obra en 2014 a un consorcio formado por Electroingenier\u00eda \u2013pol\u00edticamente cercana al gobierno- y una empresa china. El costo financiero, el impacto ambiental y geol\u00f3gico al modificar el cauce del r\u00edo Santa Cruz, los efectos sobre el nivel del lago Argentino, el glaciar Perito Moreno y otros glaciares cercanos, el elevado costo y las nuevas inversiones para trasladar la energ\u00eda generada al resto del pa\u00eds, son algunos de los interrogantes para los que no hubo respuesta alguna.<br \/>\nOtros temas no menores y a\u00fan muy poco conocidos del acuerdo tratan sobre temas estrat\u00e9gicos para el pa\u00eds: inversiones en energ\u00eda nuclear para construir Atucha III con asistencia financiera y equipamiento chinos, inversiones en miner\u00eda en yacimientos de potasio y litio, y, finalmente, acuerdos de cooperaci\u00f3n aeroespacial que se suman a la construcci\u00f3n de una base de observaci\u00f3n espacial lunar en Neuqu\u00e9n.<br \/>\n<strong> Reflexiones finales<\/strong><br \/>\nEn lo inmediato, estos acuerdos con China hacen posible contabilizar yuanes, como si fueran d\u00f3lares, en las reservas del Banco Central mediante una operaci\u00f3n de pase por un total que podr\u00eda alcanzar gradualmente hasta 11.000 millones de d\u00f3lares en tres a\u00f1os, del que hasta ahora se han usado 2.400 millones. Si otro de los costos del cepo cambiario y de una precaria estabilidad macroecon\u00f3mica es condicionar estrat\u00e9gicamente el desarrollo del pa\u00eds en las pr\u00f3ximas d\u00e9cadas, vamos a las apuradas por un rumbo poco explicable.<br \/>\nNo deja de sorprender la premura por sancionar leyes que aceleren los tratados con China. Las pol\u00edticas de Estado de largo plazo deben formar parte de una estrategia pa\u00eds, consensuada entre actores centrales del sistema pol\u00edtico, y de las cuales tambi\u00e9n deber\u00edan formar parte otros estamentos: empresarios, cient\u00edficos, sindicatos, el sistema educativo, entre otros. La rep\u00fablica y sus instituciones a\u00fan cuentan con mecanismos para lograr los mejores acuerdos con China. Esperemos se activen a tiempo.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Bajo ambicioso t\u00edtulo de \u201casociaci\u00f3n estrat\u00e9gica integral\u201d la Argentina firm\u00f3 con la Rep\u00fablica Popular China, entre julio de 2014 y febrero de este a\u00f1o, treinta&#8230;<\/p>\n","protected":false},"author":5,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_jetpack_newsletter_access":"","_jetpack_dont_email_post_to_subs":false,"_jetpack_newsletter_tier_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paywalled_content":false,"_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":""},"categories":[6,3],"tags":[],"class_list":["post-10457","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-nota-tapa","category-politica-economia"],"acf":[],"jetpack_featured_media_url":"","jetpack_sharing_enabled":true,"jetpack_shortlink":"https:\/\/wp.me\/p6FC4i-2IF","_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/10457","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/5"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=10457"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/10457\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=10457"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=10457"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=10457"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}