{"id":10461,"date":"2015-03-03T12:23:50","date_gmt":"2015-03-03T15:23:50","guid":{"rendered":"http:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/?p=10461"},"modified":"2015-03-03T12:23:50","modified_gmt":"2015-03-03T15:23:50","slug":"calidad-y-escision","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/?p=10461","title":{"rendered":"Calidad y escisi\u00f3n"},"content":{"rendered":"<p>El esp\u00edritu humano es complejo por naturaleza. Combina de manera indisoluble unas tendencias cooperativas, constructivas y amorosas con otras competitivas, desp\u00f3ticas y destructivas. Esta puja constitutiva y complementaria eros-t\u00e1natos se verifica en la interioridad de cada alma y en todos sus espacios de relaci\u00f3n. En las parejas y en las familias, en las empresas y en los sindicatos, en las iglesias y en los Estados. Con variaciones en el tiempo, siempre hay relaciones de alianza, de amistad y enfrentamiento entre clases sociales, entre sectores econ\u00f3micos, entre etnias, entre partidos. La escisi\u00f3n centr\u00edfuga es una fuerza tan propia de la cosa com\u00fan como la cohesi\u00f3n centr\u00edpeta. Si s\u00f3lo fu\u00e9ramos tiburones, el orden colectivo ser\u00eda imposible; si s\u00f3lo santos, superfluo. Traicionando a Borges, digamos que no s\u00f3lo nos une el amor, sino tambi\u00e9n el espanto.<br \/>\nPero todo tiene un l\u00edmite. La pesadilla de la guerra hobbesiana de todos contra todos, de un lado, se espeja en el horror de una sociedad totalitaria sin diferencias ni opciones, del otro. En alg\u00fan lugar entre ambos extremos se encuentran las sociedades modernas, que pretenden pensarse como Estados de Derecho. De acuerdo con este ethos, la calidad de una forma de vida en com\u00fan se puede ponderar, precisamente, por su capacidad para propiciar el despliegue de las fuerzas colaborativas y competitivas de sus integrantes, al tiempo que restringe los efectos m\u00e1s nocivos de sus tendencias agresivas. El recelo nunca puede desaparecer del todo, porque es expresi\u00f3n de la individualidad que, para ser vigorosa, necesita retener un eco de su atavismo primal. Pero cuando lo que prevalece es la confianza, crece la productividad cultural y econ\u00f3mica, y bajan los costos materiales y simb\u00f3licos de la conciliaci\u00f3n de intereses. Los buenos modales no se desprecian como sin\u00f3nimo de hipocres\u00eda sino que aparecen como lo que son: impulsores genuinos de comunidad (politesse, politeness, urbanit\u00e0, Freundlichkeit). El cotidiano fluye amigablemente, y el futuro gana a la vez en previsibilidad y creatividad. Las normativas se cumplen por motivos mucho m\u00e1s nobles e interesantes que el mero temor al castigo. El estudio recupera el aroma del cl\u00e1sico y lujoso amor por el conocimiento, el valor de las cosas bellas supera el precio que \u00e9stas ostentan como mercanc\u00eda, la diversi\u00f3n es m\u00e1s placentera que la evasi\u00f3n compulsiva, fren\u00e9tica y qu\u00edmica. La vida es m\u00e1s alta en energ\u00eda y m\u00e1s baja en estr\u00e9s. Se hace m\u00e1s aut\u00e9ntica.<br \/>\nY viceversa. Con \u00edndices bajos de sociabilidad la desconfianza es signo de prudencia, los poderes y servicios estatales pierden cr\u00e9dito (y, por tanto, eficiencia), la comunicaci\u00f3n se rebaja a ret\u00f3rica, el entorno amigable de cada uno se limita a unos pocos, el horizonte se embruma y se estrecha en tiempo y espacio. Ganan protagonismo la sospecha, la descalificaci\u00f3n y el resentimiento. En situaciones agudas, reaparece la muerte violenta, enemigo principal de toda civilidad.<br \/>\nLa calidad de la vida colectiva argentina, en t\u00e9rminos generales, no es elevada. Nuestra existencia cotidiana ilustra de diferentes maneras el retroceso del elemento libidinal frente a las tendencias tan\u00e1ticas. La as\u00ed llamada \u201cgrieta\u201d, ese malestar irascible que hoy separa a los simpatizantes y cuadros del cristinismo de sus cr\u00edticos y opositores, preocupante como es, no resulta novedosa. La historia m\u00e1s o menos reciente registra varias grietas equivalentes, o peores. Quien m\u00e1s quien menos, nadie se salva de haber tenido que callarse la boca m\u00e1s de una vez para no tensar el clima de una cena familiar, de un coffee-break, de un tercer tiempo, de una reuni\u00f3n de egresados. Peronistas y antiperonistas, peronistas de izquierda y peronistas \u201cde Per\u00f3n\u201d, procesistas y militantes por los derechos humanos, radicales y liberales de derecha, para mencionar las m\u00e1s advertidas. A estos antagonismos ideol\u00f3gicos se pueden sumar otros, no menos serios, de \u00edndole sist\u00e9mica, como el de representantes y representados, gerencia pol\u00edtica y funcionariado de planta (en particular, fuerzas y organismos de seguridad), capital financiero y mundo de la producci\u00f3n, etc. Cada tanto, las muertes violentas vinculadas a lo pol\u00edtico nos vuelven a interpelar como evidencia horrible del fracaso en la tramitaci\u00f3n civilizada del conflicto. Deliberadas, como los asesinatos: bombardeos de Plaza de Mayo, acciones guerrilleras y terroristas, represi\u00f3n estatal, internas gremiales, etc. O colaterales, como las de R\u00edo Tercero, Croma\u00f1\u00f3n, Miserere o Gran Rosario. Y como trasfondo ominoso, los fen\u00f3menos inhumana y est\u00fapidamente naturalizados de la pandemia de siniestros viales y de la indigencia estructural.<br \/>\nEs en este contexto que se inscribe la muerte del fiscal Nisman. Dada la magnitud de las potencias externas involucradas por los cr\u00edmenes de la Embajada y de la AMIA, era razonable esperar que los procesos judiciales que intentaran iluminarlas con verdad y justicia ser\u00edan muy vulnerables a la obstrucci\u00f3n y la contaminaci\u00f3n, ya fueran \u00e9stas de procedencia exterior o end\u00f3gena. Son casos que exigen al l\u00edmite el m\u00f3dico nivel de calidad de las respuestas que puede ofrecer nuestra vida colectiva y que, en consecuencia, reactivan sus m\u00e1s profundos vectores de conflictividad. Abundo con esta precisi\u00f3n conceptual. Buena parte del discurso oficial y oficialista apoya su pretensi\u00f3n de legitimidad sobre una hip\u00f3tesis de conflicto rizom\u00e1tica, que es a la vez interna y externa. El Poder, as\u00ed, con may\u00fasculas posmofoucaultianas, que anteayer volte\u00f3 a Per\u00f3n, que luego baj\u00f3 a C\u00e1mpora, que us\u00f3 temporalmente a Isabel (para lo cual cerc\u00f3 y enga\u00f1\u00f3 al mism\u00edsimo Per\u00f3n), y finalmente arras\u00f3 a la Naci\u00f3n, ahora no tolera que la verdadera pol\u00edtica se haya venido a hacer cargo, finalmente, de realizar la voluntad del pueblo. Invirtiendo la frase c\u00e9lebre de Clausewitz, los cuadros y militantes cristinistas insisten en concebir la pol\u00edtica como la continuaci\u00f3n de la guerra por otros medios. Parad\u00f3jicamente, se perciben, a la vez, como vanguardia de las multitudes amantes y como elite intelectual y moral sitiada \u2026 en la c\u00faspide de la superestructura estatal. En su perspectiva, todo corrobora que estamos y estaremos en guerra, siempre, sin victoria final posible. Da lo mismo, en \u00faltima instancia, qui\u00e9n haya suicidado al fiscal o inducido su muerte. En cualquier caso, se \u201csabe\u201d \u2013dogm\u00e1ticamente\u2013 que resultar\u00e1 una situaci\u00f3n funcional a todos los Poderes, econ\u00f3micos, medi\u00e1ticos y pseudopol\u00edticos que lucran y gozan con la fantaseada derrota del Proyecto. La eficiencia, la \u00e9tica y la \u00e9pica (y, por tanto, la verdadera pol\u00edtica) tienen un solo bando, una sola manera de hacerse efectivos y un \u00fanico liderazgo posible.<\/p>\n<p>Dicho con todo respeto hacia la hospitalaria y querida voluntad editorial de Criterio, el cristinismo aspira \u2013imposiblemente\u2013 a constituirse en un cristianismo secular y pr\u00edstino.<br \/>\nAhora bien. Los problemas argentinos de estructura, de gesti\u00f3n y de percepci\u00f3n no son s\u00f3lo argentinos, no son recientes, y, b\u00e1sicamente, no fueron generados por la presente administraci\u00f3n. No es inteligente ni responsable replicar la l\u00f3gica kirschnerista de la enemistad interna como clave \u00faltima de la politicidad. A los fines pedag\u00f3gicos y paternalistas, Carta Abierta simplifica y condensa la multicausalidad contempor\u00e1nea en la \u00fanica figura fantasm\u00e1tica de un Poder, concentrado en destruir a la \u00fanica persona (encarnada) que tiene c\u00f3mo enfrentarlo. Hacer lo mismo invirtiendo el signo de las denuncias es profundizar un juego t\u00f3xico. Hay demasiada gente dispuesta a afirmar que, aunque no le constan los hechos ni la convencen los argumentos, es indudable que el fondo de la cuesti\u00f3n es transparente, y que la muerte de Nisman es funcional al encubrimiento de una voluntad pol\u00edtica indecente y mafiosa. Hay demasiada energ\u00eda puesta en visualizar el caso Nisman como el comienzo del fin, punto de inflexi\u00f3n, oportunidad para despertar la conciencia refundacional, etc. Si hay algo que no necesitamos los argentinos, es m\u00e1s discurso publicitario de cine cat\u00e1strofe.<br \/>\nEl populismo es un ensayo de respuesta \u00ad\u2013inadecuada y vulgar, a juicio de quien escribe\u2013 a deficiencias severas que la democracia liberal y capitalista no est\u00e1 logrando percibir ni aliviar. Las estrategias culturales y pol\u00edticas vivificantes s\u00f3lo podr\u00e1n surgir de un \u00e1nimo de conciliaci\u00f3n que deje bien en claro que, gracias a Dios, estamos lejos de esa guerra civil que aturde t\u00e1citamente al imaginario. Por tanto, la responsabilidad colectiva es combatir la escisi\u00f3n enervada, marca com\u00fan al deterioro de todos nuestros \u00e1mbitos. La lucidez amorosa, para con nuestros muertos y para con nuestros hijos, hoy se llama respeto rec\u00edproco y mesura. Calidad en el espacio p\u00fablico, y, especialmente, calidad al exigir calidad. Claridad y sobriedad argumentativa. Y lealtad. No hay enemigos al interior de la Constituci\u00f3n.<\/p>\n<p><em>El autor es Doctor en Filosof\u00eda y profesor de la Universidad de San Andr\u00e9s<\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El esp\u00edritu humano es complejo por naturaleza. Combina de manera indisoluble unas tendencias cooperativas, constructivas y amorosas con otras competitivas, desp\u00f3ticas y destructivas. Esta puja&#8230;<\/p>\n","protected":false},"author":5,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_jetpack_newsletter_access":"","_jetpack_dont_email_post_to_subs":false,"_jetpack_newsletter_tier_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paywalled_content":false,"_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":""},"categories":[944],"tags":[211,758],"class_list":["post-10461","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-actualidad-2","tag-politica","tag-sociedad"],"acf":[],"jetpack_featured_media_url":"","jetpack_sharing_enabled":true,"jetpack_shortlink":"https:\/\/wp.me\/p6FC4i-2IJ","_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/10461","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/5"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=10461"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/10461\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=10461"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=10461"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=10461"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}