{"id":10514,"date":"2015-04-24T14:26:03","date_gmt":"2015-04-24T17:26:03","guid":{"rendered":"http:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/?p=10514"},"modified":"2015-04-24T14:26:03","modified_gmt":"2015-04-24T17:26:03","slug":"depresion-y-fobias","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/?p=10514","title":{"rendered":"Depresi\u00f3n y fobias"},"content":{"rendered":"<p><em><strong>El miedo y la culpa bloquean nuestra vitalidad espont\u00e1nea, nuestros dones innatos y la dicha de amar y ser amados. El sufrimiento humano, en todas sus manifestaciones, siempre es una petici\u00f3n de ayuda, de amor y de sanaci\u00f3n interior.<\/strong><\/em><br \/>\nCada \u00e9poca hist\u00f3rica y cultural refleja el estado evolutivo de una sociedad, con sus avances y estancamientos. Cada cultura va enhebrando sus hallazgos con sus propios malestares, con formas y modos de expresarse muy espec\u00edficos. El sufrimiento humano tiene m\u00faltiples m\u00e1scaras y las diversas disciplinas que intentan ahondar en su comprensi\u00f3n, no hacen m\u00e1s que descifrar esa multiplicidad con etiquetas que diagnostican y pronostican el porvenir.<br \/>\nTanto la depresi\u00f3n como las fobias son tan antiguas como la existencia misma, pero van cambiando las maneras de rotularlas y abordarlas, seg\u00fan el paradigma cient\u00edfico vigente. Existen numerosas y complicadas teor\u00edas psicol\u00f3gicas que se basan en hip\u00f3tesis meramente intelectuales; son debatidas acaloradamente pero est\u00e1n cada vez m\u00e1s alejadas del padecimiento de la gente. Y existen distintas escuelas de psicoterapia con objetivos y m\u00e9todos diversos. Todas intentan aliviar el sufrimiento psicol\u00f3gico pero no todas logran lo m\u00e1s importante: la verdadera sanaci\u00f3n interior.<\/p>\n<p>No hay desarrollo humano sin un crecimiento emocional maduro; por lo tanto, no hay verdadera sanaci\u00f3n interior sin una curaci\u00f3n emocional. El \u00e9xito o el fracaso de una psicoterapia justamente radica en ello: para acceder a cambios profundos y duraderos no se puede ignorar o pasar por alto la comprensi\u00f3n de las emociones, que son la base del psiquismo humano y de la existencia misma.<\/p>\n<p><strong> La enfermedad es una m\u00e1scara<\/strong><br \/>\n\u201cLo que est\u00e1s buscando no es diferente de tu propio ser\u201d (David Hawkins).<br \/>\nTodos tenemos la capacidad innata para desarrollar la salud, el bienestar, la creatividad, la verdadera felicidad, la paz interior y el amor m\u00e1s hondo. \u00bfC\u00f3mo puede algo innato en nosotros, una parte integrante de nuestro verdadero ser, resultar tan dif\u00edcil de alcanzar?<\/p>\n<p>Los bloqueos emocionales van cercenando ese potencial con el cual todos venimos a este mundo; toda limitaci\u00f3n en cualquier \u00e1rea de la personalidad en que se exprese conlleva un enorme sufrimiento: no poder desplegar nuestro verdadero ser, nuestro genuino potencial. Estamos tan acostumbrados en nombre de la educaci\u00f3n, la moral, la familia, la sociedad a forzarnos para encajar dentro de cierto molde que no s\u00f3lo ignoramos nuestras necesidades y cualidades naturales sino que luchamos contra ellas. Lo que desde afuera se nos pide o se espera que logremos no siempre coincide con los aut\u00e9nticos sentimientos y anhelos interiores. La m\u00e1scara es la cara que mostramos al mundo para ser aceptados.<\/p>\n<p>\u00bfQui\u00e9n soy verdaderamente? \u00bfPor qu\u00e9 no me entrego en mis relaciones? Sufro cuando no me ven, pero \u00bfc\u00f3mo me pueden ver si no me muestro, si escondo mi verdadero ser? Cu\u00e1nto m\u00e1s hay que ocultar m\u00e1s dif\u00edcil es o\u00edr el sonido de la propia voz interior, de nuestra verdad emocional. Cuando no vivimos en coherencia con lo que verdaderamente somos entonces enfermamos.<\/p>\n<p>\u201cLa vida no vivida es una enfermedad de la que se puede morir\u201d (Carl G. Jung).<\/p>\n<p>La enfermedad es una m\u00e1scara de dolor que nos revela lo alejados que estamos de nosotros mismos, de nuestra esencia.<br \/>\nEl discurso cient\u00edfico imperante a\u00fan sigue postulando el falso concepto de la enfermedad como un aspecto intr\u00ednseco de nuestro ser; cuando en realidad es la salud nuestra cualidad natural inherente. Desde esa mirada estrecha y limitada, se patologiza lo que es simplemente un proceso propio de nuestra naturaleza biol\u00f3gica, ps\u00edquica y espiritual. El prop\u00f3sito inconsciente de cualquier enfermedad es integrar aquellos aspectos esenciales que tuvieron que ser desterrados o cancelados en nuestro crecimiento. Hay mucha culpa y desvalorizaci\u00f3n en la mayor\u00eda de las personas por sentirse enfermas. No se batalla contra la enfermedad, hay que comprenderla y captar su lecci\u00f3n oculta. La salud consiste en integrar cada part\u00edcula de la riqueza inmensa de nuestro ser.<\/p>\n<p><strong> El sufrimiento es el pasado<\/strong><br \/>\nTodo en nuestras vidas est\u00e1 mediatizado por filtros educativos, sociales y por las cargas emocionales del propio clan familiar. Hay una historia oculta e inconsciente que controla nuestra manera de vivir, nuestras creencias y nuestros comportamientos.<\/p>\n<p>Creemos que vivimos emocionalmente en el presente pero, en realidad, vivimos atrapados en el pasado. Las ra\u00edces de todo sufrimiento psicol\u00f3gico son sombras del pasado que acechan y oscurecen el presente.<\/p>\n<p>\u201cY qui\u00e9n vive s\u00f3lo de recuerdos no puede saber d\u00f3nde se encuentra\u201d (Antonio Gala).<\/p>\n<p>En general, se proyecta el pasado sobre el futuro y un pasado visto negativamente produce temor cuando se proyecta sobre un futuro imaginario. Cuando el pasado se ha curado, el miedo al futuro no existe. Sanar el pasado nos libera de toda la negatividad y la culpa que albergamos. No se trata de convertirnos en seres especiales sino de desplegar nuestro aut\u00e9ntico ser.<\/p>\n<p>Todos los aspectos que no podemos mostrar al mundo porque fueron reprimidos nunca desaparecen. Permanecen almacenados en nuestro inconsciente a la espera de ser integrados. Es el pasado que vuelve y se manifiesta en cada s\u00edntoma y en cada malestar. Todo s\u00edntoma revela con precisi\u00f3n cu\u00e1les son esos bloqueos.<br \/>\nLas situaciones de dolor y conflicto que paralizan nuestro potencial de vida comportan una pregunta clave que nos puede liberar: \u00bfqu\u00e9 aspecto de m\u00ed tengo que aprender a integrar, del cual no soy consciente, para ser una persona completa?<\/p>\n<p>Una psicoterapia deber\u00eda ser un descubrimiento sensorial, emocional y mental de la verdad reprimida en el pasado, de la historia \u00fanica y singular de nuestra infancia. Gran parte de la sociedad, incluidos terapeutas, contin\u00faan albergando la absurda esperanza de poder corregir el pasado silenci\u00e1ndolo. Uno s\u00f3lo puede aclarar realmente su situaci\u00f3n personal y disipar los miedos, la angustia, el odio, cuando es capaz de sentirlos, no cuando se dedica a intelectualizar sobre ellos -esto explica porqu\u00e9 ciertos tratamientos son interminables-. Cuando adviene la genuina e insustituible comprensi\u00f3n emocional, sin tutelas ni interpretaciones que inducen a la confusi\u00f3n, s\u00f3lo entonces se descorre el velo para la propia persona. Hay teor\u00edas y m\u00e9todos terap\u00e9uticos que son enemigos de los sentimientos y ocultadores de la verdad emocional. Muchas veces, una psicoterapia suele convertirse en un laberinto con pasillos bien cuidados, pero sin una salida que lleve a la libertad.<\/p>\n<p>En todos nosotros encontramos restos de crisis vitales del pasado sin resolver que nos han bloqueado en ciertas \u00e1reas de la vida. El devenir natural de todo crecimiento humano ofrece, una y otra vez, la oportunidad para sanar las heridas y recuperar los dones innatos.<br \/>\nLa depresi\u00f3n no es un sufrimiento provocado por el presente. Carencias emocionales b\u00e1sicas y situaciones traum\u00e1ticas de la temprana infancia ensombrecen el \u00e1nimo y la voluntad de vivir de la persona. Las causas de los padecimientos psicol\u00f3gicos y emocionales siempre son internas, propias de la historia del individuo; el contexto externo no hace m\u00e1s que jugar el papel de factor desencadenante. Un ejemplo de ello es c\u00f3mo, ante una situaci\u00f3n de crisis econ\u00f3mica o social, algunos desencadenan una depresi\u00f3n y otros se sienten motivados para crear soluciones y crecer.<\/p>\n<p>Son muchas las maneras en que tiende a manifestarse un trastorno depresivo. A lo largo de los vaivenes sociales e hist\u00f3ricos han cambiado las formas pero el contenido sigue siendo el mismo. Desesperanza, impotencia, desaliento, derrota, vac\u00edo, empobrecimiento, frustraci\u00f3n, desolaci\u00f3n, fracaso, pesimismo, condena, negatividad, aislamiento, tristeza profunda, inutilidad, p\u00e9rdida, sinsentido, verg\u00fcenza, culpa y falta de energ\u00eda vital. Este es el clima emocional -consciente o no- con el que transita la vida una persona deprimida. Un estado depresivo tambi\u00e9n puede manifestarse u ocultarse en malestares f\u00edsicos cr\u00f3nicos, en los conflictos perennes que no hallan soluci\u00f3n, en v\u00ednculos cargados de agresi\u00f3n y violencia. A\u00fan la ira cr\u00f3nica no reconocida y el resentimiento surgen en nuestra vida como depresi\u00f3n. Su contracara aparece bajo el disfraz de la grandiosidad, tan estimulada en nuestra cultura actual. Se trata de personas que buscan admiraci\u00f3n en todas partes y no pueden vivir sin ella, bajo la inaudita presi\u00f3n del \u00e9xito, del rendimiento meramente externo, con una actividad fren\u00e9tica para conseguirlo y el stress permanente que conlleva.<\/p>\n<p>En realidad, esa aparente coraza de invulnerabilidad es una defensa contra el dolor profundo que anida en sus almas. Cuando alguien tiene que hacer tanto esfuerzo para ser visto, para ser querido y aceptado, tarde o temprano esa sensaci\u00f3n de grandiosidad se derrumbar\u00e1 a trav\u00e9s de serios colapsos de autoestima. Ni el delirio del \u00e9xito ni la admiraci\u00f3n masiva podr\u00e1n colmar ese viejo agujero emocional que deja el no sentirse amado sencillamente tal como se es. Cuando un ni\u00f1o es amado s\u00f3lo por sus capacidades, por sus talentos especiales o por su belleza aprende a satisfacer s\u00f3lo los ideales y las expectativas de los otros. En la vida adulta, se ver\u00e1 forzado a insistir con inagotables esfuerzos para seguir conquistando la aceptaci\u00f3n y la valoraci\u00f3n de los otros; sus conductas constituyen las fases man\u00edacas de lo que hoy se denomina \u201ctrastorno bipolar\u201d.<\/p>\n<p>La depresi\u00f3n es el costo ps\u00edquico que se paga por haber tenido que renunciar tempranamente a aspectos esenciales de uno mismo. Es el reino de la culpa y la insatisfacci\u00f3n permanente; uno de los mayores bloqueos a superar para salir de la depresi\u00f3n es la tendencia a culpar. La culpa es autocondena y negaci\u00f3n del propio valor; una rabia congelada subyacente, acumulada por a\u00f1os supura como autoinculpaci\u00f3n y autocondena o como reproche y culpabilizaci\u00f3n hacia el mundo externo.<\/p>\n<p>Estar triste no es estar deprimido y un proceso de duelo no implica depresi\u00f3n. Toda p\u00e9rdida es una conmoci\u00f3n y nos vuelve muy vulnerables al dolor, por eso mismo hay un tiempo personal y propio de cada uno para elaborar el duelo. Los duelos que quedaron sin resolver, porque no fueron vividos con conciencia, se agolpan y refuerzan un duelo actual; de ah\u00ed que, a veces, la intensidad emocional sea desproporcionada con la situaci\u00f3n de p\u00e9rdida real. Cuando la tristeza y el dolor persisten a lo largo del tiempo y se permanece atrapado en el sufrimiento, es indicio del comienzo de un estado depresivo. La personalidad media suele ser ap\u00e1tica en algunas \u00e1reas de la vida. La desesperanza y la impotencia indican una falta de libertad y de eficacia para resolver la propia existencia. Enfrentar abiertamente esta situaci\u00f3n vital generalizada ayudar\u00eda a dejar de delegar el propio poder de decisi\u00f3n en manos de otros.<\/p>\n<p><strong> La orfandad emocional<\/strong><br \/>\n\u201cEl miedo es tan pand\u00e9mico en nuestra sociedad que gobierna al mundo. Estamos atrapados entre el miedo a vivir y el miedo a morir\u201d (2).<br \/>\nTodos estamos familiarizados con las m\u00faltiples caras del miedo: en las formas m\u00e1s leves nos sentimos ansiosos, preocupados e inc\u00f3modos y en las manifestaciones m\u00e1s extremas irrumpen el terror y la paranoia. Trastornos de ansiedad, ataques de p\u00e1nico y fobias habitan el reino del miedo. El temor suele ser la base de todas las inhibiciones y sus efectos paralizantes cercenan los dones y talentos naturales y nuestra capacidad innata de amar.<\/p>\n<p>\u201cEn el centro de gravedad de su ser, all\u00ed donde una persona se encuentra anclada, donde es aut\u00e9ntica e \u00edntegra\u2026. algo se hab\u00eda roto en su interior, estaba herido y se defend\u00eda mostr\u00e1ndose inabordable y reservado\u201d (Sandor Marai).<\/p>\n<p>Cuando se es peque\u00f1o se necesita la protecci\u00f3n y la seguridad incondicional del mundo adulto y un clima c\u00e1lido y de comprensi\u00f3n de las aut\u00e9nticas necesidades. S\u00f3lo as\u00ed se puede crecer con la suficiente confianza y la alegr\u00eda de ser qui\u00e9n uno es y de relacionarse con los otros sin miedos. Cuando no se ha contado con estas condiciones emocionales b\u00e1sicas nos convertimos en personas asustadizas, desconfiadas, a la defensiva, supersticiosas, profundamente inseguras y amenazadas, con un exceso de timidez que llega a la inexpresividad.<\/p>\n<p>La verdadera orfandad es emocional y se la experimenta cuando se vive a la intemperie afectiva, en un entorno insensible e indiferente, y el alma se ve sumergida en una gran soledad y aislamiento. El miedo es una orfandad emocional y anida en todas las fobias, aunque se manifiesten de las m\u00e1s diversas maneras y se dirijan a situaciones y variados est\u00edmulos externos. Se necesita mucha energ\u00eda ps\u00edquica y un gran esfuerzo emocional para mantener sepultados los miedos silenciados en el pasado, pero cuando los \u201cdispositivos de pseudoprotecci\u00f3n\u201d fallan aparecen en escena el p\u00e1nico repentino e inesperado, el temor irracional a algo o a alguien y los mil y un s\u00edntomas en que puede estallar tanto temor oculto. El miedo cr\u00f3nico suprime gradualmente las funciones del sistema inmunol\u00f3gico; siempre hay mucho miedo inconsciente y latente detr\u00e1s de toda enfermedad.<\/p>\n<p>Un cuadro f\u00f3bico es la expresi\u00f3n inequ\u00edvoca de temores muy profundos y no hay diferencias estructurales entre las que est\u00e1n enquistadas en la sociedad, como la xenofobia, la homofobia y tantas otras -muy toleradas culturalmente-, y las que se califican como enfermedad en los manuales de psiquiatr\u00eda.<br \/>\nLa proliferaci\u00f3n de miedos es tan extensa como la imaginaci\u00f3n humana. El temor es la herramienta de control favorita de muchos gobiernos, de los medios de comunicaci\u00f3n y de la publicidad. Cu\u00e1nto m\u00e1s temeroso es un pueblo m\u00e1s necesidad tiene de l\u00edderes e ideolog\u00edas autoritarias.<\/p>\n<p>\u00bfEs posible liberarse del miedo? El proceso de curaci\u00f3n comienza cuando se toma conciencia de los miedos que albergamos, dejamos de negarlos y los vamos reemplazando con actitudes protectoras, emp\u00e1ticas y un genuino e insustituible amor hacia nosotros mismos. Y lo que amamos en nosotros lo amamos en los dem\u00e1s.<\/p>\n<p><strong> El poder de la decisi\u00f3n interna<\/strong><br \/>\nUn problema deja de ser un enigma cuando comprendemos los patrones subyacentes e inconscientes que nos condicionan. El miedo y la culpa provocan la enfermedad y el fracaso en muchas \u00e1reas de nuestra vida. Por esta raz\u00f3n, hay tantas personas que utilizan la enfermedad como una forma de vida: atrapadas en la carencia y el sufrimiento.<br \/>\n\u00bfHasta qu\u00e9 punto una persona es capaz de deshacerse de estos programas y creencias limitantes? \u00bfHasta qu\u00e9 punto puedo ser una persona libre? La libertad de elegir es un don propio del ser humano y todos elegimos constantemente, el problema es que elegimos inconscientemente. Tomar conciencia es despertar; es mirar hacia adentro y conectarse con uno mismo a trav\u00e9s de algo tan simple como las emociones y los s\u00edntomas que las expresan. Siempre que nos encontramos con nosotros mismos, comprendemos que tenemos el poder de decisi\u00f3n y de elegir con claridad de qu\u00e9 manera queremos vivir nuestra vida.<\/p>\n<p>\u201cSuprimir el amor produce un coraz\u00f3n roto\u201d (Griselda Gambaro).<\/p>\n<p>Una relaci\u00f3n honrada con nosotros mismos es la premisa para empezar a amarnos tal cual somos. El amor es integraci\u00f3n y su efecto siempre es curativo. La curaci\u00f3n produce armon\u00eda y paz interior porque procede de la integraci\u00f3n. Sanarnos interiormente es el mayor servicio que podemos brindar a nuestros semejantes.<\/p>\n<p><em> (1) \u201cSol negro: depresi\u00f3n y melancol\u00eda\u201d, Julia Kristeva.<\/em><\/p>\n<p><em>(2) \u201cAmar es liberarse del miedo\u201d, Jerry Jampolsky.<\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El miedo y la culpa bloquean nuestra vitalidad espont\u00e1nea, nuestros dones innatos y la dicha de amar y ser amados. 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