{"id":10528,"date":"2015-04-24T14:45:53","date_gmt":"2015-04-24T17:45:53","guid":{"rendered":"http:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/?p=10528"},"modified":"2015-04-24T14:45:53","modified_gmt":"2015-04-24T17:45:53","slug":"borges-y-las-paradojas-de-la-fe","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/?p=10528","title":{"rendered":"Borges y las paradojas de la fe"},"content":{"rendered":"<p><em><strong>Estas l\u00edneas (s\u00edntesis de la exposici\u00f3n presentada en el Atrio de los gentiles en Buenos Aires) proponen una reflexi\u00f3n acerca de algunas de las nociones de fe que emergen en el corpus borgeano y, de modo m\u00e1s espec\u00edfico, acerca de las que su autora denomina \u201cparadojas de la fe\u201d.<\/strong><\/em><br \/>\nLa presencia de la fe constituye una constante en el universo literario borgeano. Son abundantes los textos ensay\u00edsticos y narrativos de Borges que participan del campo sem\u00e1ntico de la fe, narrativizando o evaluando l\u00fadicamente teolog\u00edas y sistemas religiosos dis\u00edmiles, tales como el pante\u00edsmo, el gnosticismo, el cristianismo, el Islam, la c\u00e1bala y otros. No menos numerosos en dicho corpus son los protagonistas en busca de la fe como principio ordenador, ante alg\u00fan tipo de crisis o conflicto. Y es en estos textos donde se har\u00e1n m\u00e1s patentes las paradojas borgeanas de la fe.<\/p>\n<p>Recordemos que la paradoja de modo general puede manifestarse como suspensi\u00f3n o transgresi\u00f3n de l\u00edmites, como algo que seg\u00fan Plat\u00f3n \u201ces y no es al mismo tiempo y en todas las maneras posibles\u201d, \u201clo uno y lo otro a la vez\u201d, o bien, como \u201cni lo uno ni lo otro\u201d. Y es precisamente con ese sentido que el concepto que nos ocupa equivaldr\u00eda a la suspensi\u00f3n de la frontera o a la transgresi\u00f3n de los l\u00edmites que distinguen la fe de la noci\u00f3n antag\u00f3nica, la de la raz\u00f3n, reuniendo y superponiendo a un mismo tiempo y en un mismo lugar lo que es y no es, la fe y el escepticismo racional. De modo significativo y a pesar de que en la paradoja se instala la contradicci\u00f3n, \u00e9sta aspira a conducir a la verdad e, incluso, a contenerla.<\/p>\n<p>Desde mi perspectiva, en muchos de los relatos borgeanos se patentiza la tensi\u00f3n permanente e irresoluble inscripta en la totalidad de la obra del autor: la tensi\u00f3n entre fe y raz\u00f3n. De un modo u otro, los relatos borgeanos no cesan de interrogar los mecanismos de la fe, ni de indagar en los para\u00edsos, purgatorios e infiernos, en dogmas y creencias, ni aun de sistematizar l\u00fadicamente argumentos teol\u00f3gicos, a los que consider\u00f3 pertenecientes a la literatura fant\u00e1stica.<\/p>\n<p>De los numerosos cuentos que tratan la tem\u00e1tica de la fe, elijo referirme brevemente a \u201cLa busca de Averroes\u201d (El Aleph), relato en el cual se perfilan dos l\u00edneas de acercamiento a la noci\u00f3n de fe: una, relativa a la posibilidad de traducci\u00f3n, no s\u00f3lo ling\u00fc\u00edstica, sino tambi\u00e9n cultural. La otra, relacionada con la profesi\u00f3n de fe religiosa, en un momento hist\u00f3rico espec\u00edfico, en los umbrales del imperio de la dinast\u00eda almohade, que se destacar\u00e1 por su intransigencia religiosa. Vale la pena se\u00f1alar que, de modo significativo, el narrador relaciona ambas captaciones de la fe al declarar que Averroes pretende hacer un comentario de Arist\u00f3teles como si \u00e9ste fuera un texto sagrado: \u201cEste griego, manantial de toda filosof\u00eda, hab\u00eda sido otorgado a los hombres para ense\u00f1arles todo lo que se puede saber; interpretar sus libros como los ulemas interpretan el Alcor\u00e1n era el arduo prop\u00f3sito de Averroes.\u201d<\/p>\n<p>Los acontecimientos en \u201cLa busca de Averroes\u201d se estructuran en torno a la resoluci\u00f3n de un enigma de \u00edndole particular: la posibilidad o imposibilidad de decodificaci\u00f3n por parte del sabio \u00e1rabe de las nociones aristot\u00e9licas; la viabilidad de la traducci\u00f3n y la literatura entendida como una profesi\u00f3n de fe se ven desplazadas por otro enigma, el de la ficci\u00f3n misma. Es \u00e9ste, a mi entender, una fundamental reflexi\u00f3n metaliteraria presente en el relato vehiculizada a partir del juego especular de traducciones que despliega y cuyo objeto es el abordaje del circuito parad\u00f3jico de la ficci\u00f3n.<\/p>\n<p>Si el relato focaliza el quehacer de la traducci\u00f3n \u00bfqui\u00e9n ser\u00eda desde la estimativa del texto, un buen traductor\/narrador?: \u00bfaqu\u00e9l que se aferra a su poder inconmensurable y lo defiende de todo cuestionamiento, o aqu\u00e9l que reconoce la naturaleza parcial y contingente de su labor y deja anidar la duda en ella, poni\u00e9ndola de manifiesto? Y en funci\u00f3n de ello, \u00bfqu\u00e9 clase de fe es la requerida? Opino que en \u201cLa busca de Averroes\u201d, Borges narrativiza la fe que admite la duda, puesta de manifiesto en la labor del sustituto autorial, traductor mim\u00e9tico fracasado, pero triunfante demiurgo de epifan\u00edas.<\/p>\n<p>La historia de la fracasada traducci\u00f3n de Averroes es, a su vez, tambi\u00e9n la historia de otro fracaso, el del autor de la ficci\u00f3n, el de Borges, cuyo intento de \u201ctraducci\u00f3n\u201d como una particular captaci\u00f3n de la noci\u00f3n de escritura ficcional es in\u00fatil, tal vez, innecesaria. El Averroes de aquella C\u00f3rdoba medioeval, en tanto intento de representaci\u00f3n, no puede sino ser un espejismo que se esfuma. Y en tanto que se esfuma, y con \u00e9l la casa, la fuente, las esclavas y el propio yo autorial que se contempla en el espejo, el texto mantiene su materialidad y realidad ontol\u00f3gica inexcusable: el fracaso de la fe autorial, entendida como proyecci\u00f3n, representaci\u00f3n, mimesis, es el triunfo del texto y de la escritura, en cuya \u201chondura\u201d late esa \u201cvislumbre\u201d.<\/p>\n<p>Esta \u201cfe autorial\u201d participa entonces de la naturaleza parad\u00f3jica de la fe narrativa y aun de la fe en general. En efecto, Merleau\u2013Ponty estima la fe como \u201cuna devoci\u00f3n m\u00e1s all\u00e1 de las pruebas [\u2026] imbricada con la incredulidad, a cada instante amenazada por la falta de fe\u201d. La fe narrativa consiste as\u00ed en esa certeza, no exenta de dudas, de que la ficci\u00f3n tiene relevancia para el mundo fenomenol\u00f3gico y para la existencia humana en ese mundo, y ello inscripto en el reconocimiento de la condici\u00f3n ilusoria de la ficci\u00f3n.<\/p>\n<p>Estimo que el sustituto autorial de \u201cLa busca de Averroes\u201d configura un circuito parad\u00f3jico que ilustra acabadamente esa \u201cfe autorial\u201d, fe que publica, gozosa, la duda: por un lado, reniega de la auto-certidumbre, en apariencia imprescindible para forjar la confiabilidad primaria del receptor. Este narrador-autor sacrifica su control y autoridad en el altar de la revelaci\u00f3n anti-mim\u00e9tica: parad\u00f3jicamente, no exige la suspensi\u00f3n de la duda, sino, inversamente, la suspensi\u00f3n de la credulidad. Lo suyo ha sido pura construcci\u00f3n, pura escritura; m\u00e1s a\u00fan, como construcci\u00f3n aparenta tambi\u00e9n haber fracasado y disolverse: \u201cEn el instante en el que yo dejo de creer en \u00e9l, \u02b9Averroes\u02b9 desaparece\u201d. No obstante y por otro lado, desde mi lectura, la marcada iron\u00eda que sella este ep\u00edlogo se\u00f1ala no la entronizaci\u00f3n del fracaso, sino un momento de anagn\u00f3risis, epif\u00e1nico, de aut\u00e9ntica revelaci\u00f3n o, m\u00e1s precisamente, auto-revelaci\u00f3n por parte del autor intratextual; tal como lo se\u00f1ala Balderston parafraseando al mismo Borges lo literario habita en la promesa de una epifan\u00eda que no se cumple, pero es en su sostenida promesa donde se genera esa fe literaria inacabable, de creaci\u00f3n permanente, en la que no s\u00f3lo se pierde el origen sino tambi\u00e9n el fin.<\/p>\n<p>\u201cLa busca de Averroes\u201d es un relato sobre la fe y sobre sus posibles derrotas, pero tambi\u00e9n sus victorias. Es asimismo un relato sobre el af\u00e1n de traducir -comprender, interpretar, escribir- como profesiones de fe. La fe religiosa, la fe fundada en el dogma, la fe en lo incomunicable, en lo inefable -la divinidad, la revelaci\u00f3n-, ese deseo de aprehender los secretos de lo divino, y alcanzar la salvaci\u00f3n, permean la C\u00f3rdoba andalus\u00ed recreada por Borges en su relato, aquella C\u00f3rdoba de un per\u00edodo en el que a\u00fan era factible mirar la creencia del otro con curiosidad y af\u00e1n de aprendizaje.<\/p>\n<p>En su creaci\u00f3n literaria, Borges explora el vasto y ambiguo campo sem\u00e1ntico de la fe en todo su amplio espectro de significaciones: tanto como conjunto de creencias de una religi\u00f3n y de su dogma (la primera de las tres virtudes teologales, en tanto asentimiento a la revelaci\u00f3n de Dios), como creencia individual, pero tambi\u00e9n como confianza, esperanza, y aun ilusi\u00f3n. No obstante, uno de los alcances m\u00e1s originales e importantes de la fe en la obra de Borges es el abordaje de la fe como principio meta-po\u00e9tico: llamamos a esta fe intratextual \u201cfe autorial\u201d, la cual, de modo significativo, despliega, interrelaciona y cuestiona diversas captaciones de la noci\u00f3n de fe, desde la religiosa hasta la epistemol\u00f3gica. Y esa fe es la de la lectura o reescritura que cada nuevo lector-creador genera al \u201cver\u201d el Aleph, la biblioteca de Babel, la C\u00f3rdoba andalus\u00ed, la Pampa de Dahlmann y los Gutre, los libros, los manuscritos, los molinos, los gigantes, cuya existencia se manifiesta gracias a esa fe parad\u00f3jica o a las paradojas de esa fe literaria.<\/p>\n<p>Estas reflexiones han querido comprobar sucintamente que en los relatos borgeanos convergen diversas nociones de fe. La religiosa ha perdido su monopolio. La salvaci\u00f3n, la \u00fanica tal vez, al menos para la intencionalidad textual, se ofrece como factible s\u00f3lo a trav\u00e9s de lo est\u00e9tico. La paradoja esencial de la ficci\u00f3n ha sido revelada: los personajes ficticios y su autor, su creador, reniegan de una fe para abrazar otra, no menos significativa como revelaci\u00f3n; ella habita en la condici\u00f3n ficticia -y verdadera- de lo literario.<\/p>\n<p><em> La autora es Docente de la Universidad Hebrea de Jerusal\u00e9n<\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Estas l\u00edneas (s\u00edntesis de la exposici\u00f3n presentada en el Atrio de los gentiles en Buenos Aires) proponen una reflexi\u00f3n acerca de algunas de las nociones&#8230;<\/p>\n","protected":false},"author":5,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_jetpack_newsletter_access":"","_jetpack_dont_email_post_to_subs":false,"_jetpack_newsletter_tier_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paywalled_content":false,"_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":""},"categories":[4,6],"tags":[960],"class_list":["post-10528","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-cultura","category-nota-tapa","tag-letras"],"acf":[],"jetpack_featured_media_url":"","jetpack_sharing_enabled":true,"jetpack_shortlink":"https:\/\/wp.me\/p6FC4i-2JO","_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/10528","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/5"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=10528"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/10528\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=10528"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=10528"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=10528"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}