{"id":10552,"date":"2015-04-24T15:04:34","date_gmt":"2015-04-24T18:04:34","guid":{"rendered":"http:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/?p=10552"},"modified":"2015-04-24T15:04:34","modified_gmt":"2015-04-24T18:04:34","slug":"el-papa-en-el-cine","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/?p=10552","title":{"rendered":"El Papa en el cine"},"content":{"rendered":"<p>No una, sino tres pel\u00edculas quieren contar este a\u00f1o la vida de Jorge Mario Bergoglio, o alguna parte de ella, con mayor o menor licencia art\u00edstica e hist\u00f3rica. Y ya surgieron varios documentales. Uno de ellos, Francis: The Pope From the New Word, que critica la difamaci\u00f3n intentada por ciertos sectores kirchneristas apenas trascendi\u00f3 la noticia del C\u00f3nclave. Francis pertenece a Knights of Columbus, Caballeros de Col\u00f3n, hist\u00f3rica organizaci\u00f3n cat\u00f3lica norteamericana que en cierta \u00e9poca lleg\u00f3 a ser perseguida por el Ku Klux Klan. En cambio, hay un documental argentino muy interesante, Francisco de Buenos Aires, de Miguel Rodr\u00edguez Arias, un hombre hasta ahora ajeno a la religi\u00f3n.<\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/wp-content\/uploads\/2015\/04\/14267652240.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignright size-thumbnail wp-image-10611\" src=\"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/wp-content\/uploads\/2015\/04\/14267652240-120x120.jpg\" alt=\"14267652240\" width=\"120\" height=\"120\" \/><\/a><\/p>\n<p>Tampoco todos los responsables de los otros proyectos son practicantes. Valga, por ejemplo, la siguiente explicaci\u00f3n de Daniele Luchetti, director de Chiamatemi Francesco: \u00abMi hijo me pregunt\u00f3 &#8216;\u00bfvas a hacer un film religioso?&#8217; No, le dije, voy a hacer un film sobre un hombre religioso que cree en la existencia de Dios y del Diablo, y les habla a quienes no creen en Dios. Esta persona me lleg\u00f3 a emocionar, a mi, que soy laico (no digo ateo)\u00bb.<\/p>\n<p>Hablemos primero de Francisco de Buenos Aires. Tiene abundante informaci\u00f3n, aunque tambi\u00e9n algunos huecos, una mirada equilibradamente laica, en partes ecum\u00e9nica, y buena cantidad de testimonios, empezando por un cura franciscano explicando lo que representa el Santo de As\u00eds para los cat\u00f3licos.<\/p>\n<p>Tambi\u00e9n aparecen su hermana Mar\u00eda Elena, sus amigas Clelia Luro y Alicia Oliveira, jueza agn\u00f3stica y madre soltera cuyo hijo es ahijado del Papa, Yago de la Cierva, Bruno Ballardini, el cardenal Jorge Mej\u00eda y el cura villero Guillermo Torre, el muslim Omar Abboub y los rabinos Daniel Goldman y Abraham Skorka, los periodistas Sergio Rubin (\u201cLe recriminan que est\u00e1 desacralizando el Papado. \u00a1Gracias a Dios que est\u00e1 desacralizando el Papado!\u201d), Elisabetta Piqu\u00e9 y Nello Scavo, el de La lista de Bergoglio, sus amigos de la secundaria, y varios otros que lo conocen de cerca.<\/p>\n<p>Apreciamos as\u00ed, a trav\u00e9s de testigos, investigadores y buen material de archivo, la pr\u00e1ctica del compromiso social de Bergoglio como arzobispo porte\u00f1o (creaci\u00f3n de los curas villeros, lucha contra rufianes y talleres clandestinos, etc.), el crecimiento internacional de su buena fama, lo que decidi\u00f3 a los cardenales a resolver el C\u00f3nclave a su favor, los riesgos tomados bajo el gobierno militar para salvar personas que en muchos casos ni siquiera eran creyentes, algo de su juventud y su sentido del humor, sus propuestas de cambio dentro de la Iglesia, y algunos gestos iniciales como la visita a los inmigrantes en Lampedusa, o la extensa charla \u201csin red\u201d con los periodistas durante el regreso de Rio de Janeiro, cuando dijo aquel famoso \u201c\u00bfqui\u00e9n soy yo para juzgarlo?\u201d.<\/p>\n<p>No falta, por supuesto, la nota de color sobre San Lorenzo de Almagro, sobre lo que cabe una peque\u00f1a observaci\u00f3n: la foto del seminarista atajando la pelota, que ah\u00ed vemos, fue tomada por Ram\u00f3n Masats en el Seminario Conciliar de Madrid, 1959, no tiene nada que ver pero igual es linda.<\/p>\n<p>Faltar\u00eda, eso s\u00ed, un buen desarrollo de sus aportes a la calma durante la crisis del 2001. No se recuerda su aparici\u00f3n en el Once a las pocas horas de Cromagnon, acompa\u00f1ando a los sufrientes (ninguna otra autoridad estuvo all\u00ed ni ese d\u00eda ni los posteriores), ni se menciona enfrentamiento alguno con las autoridades pol\u00edticas. Rodr\u00edguez Arias no busca la confrontaci\u00f3n, sino la comprensi\u00f3n de ese Pont\u00edfice argentino tan inmediatamente amado por los fieles y simpatizantes de todas partes. Por eso selecciona, entre otras, esta hermosa definici\u00f3n de monse\u00f1or Dar\u00edo Vigan\u00f3, presidente del Centro Televisivo Vaticano: \u201cLa gente ven\u00eda a Roma a ver al Papa Juan Pablo II, ven\u00eda a Roma para escuchar al Papa Benedicto, y ahora viene a Roma para abrazar al Papa Francisco\u201d.<\/p>\n<p>Ahora vendr\u00e1n las ficciones. Francisco, el padre Jorge (t\u00edtulo no definitivo), de Beda Docampo Feij\u00f3o, con Dar\u00edo Grandinetti, basado en el libro de Elisabetta Piqu\u00e9, Chiamatemi Francesco; de Daniele Luchetti, con Rodrigo de la Serna como Bergoglio joven y el chileno Sergio Hern\u00e1ndez para los a\u00f1os recientes, y La lista di Bergoglio, de Liliana Cavani, sobre el libro de Nello Scavo, reci\u00e9n en preproducci\u00f3n. Dato interesante, el productor de Chiamatemi Francesco es Pietro Valsecchi, que hace diez a\u00f1os produjo dos pel\u00edculas sobre Juan Pablo II: Karol, un uomo diventato Papa, y Karol, un Papa rimasto uomo (un hombre convertido en Papa y un Papa que se mantiene hombre). Valsecchi hace policiales, dramas, comedias, pero tambi\u00e9n, especialmente, films sobre personas de coraje que realmente existieron: la educadora Mar\u00eda Montessori, el presidente Aldo Moro, los jueces Giovanni Falcone y Paolo Borsellino, el doctor Giorgio Ambrosoli, que investig\u00f3 los v\u00ednculos de la banca con la maffia.<br \/>\nPostdata: otros buenos documentales de mirada laica sobre altos prelados argentinos son Jaime de Nevares, \u00faltimo viaje, de Marcelo C\u00e9spedes y Carmen Guarini (hermosa, la escena donde un mapuche grandote con pinta de polic\u00eda se quiebra en llanto al despedirlo), Angelelli, la palabra viva, de Fernando Spiner, y Ponce, el buen pastor, de Alejandro Areal V\u00e9lez, sobre monse\u00f1or Ponce de Le\u00f3n, muerto en \u201caccidente de tr\u00e1nsito\u201d durante el gobierno militar, igual que Angelelli.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>No una, sino tres pel\u00edculas quieren contar este a\u00f1o la vida de Jorge Mario Bergoglio, o alguna parte de ella, con mayor o menor licencia&#8230;<\/p>\n","protected":false},"author":5,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_jetpack_newsletter_access":"","_jetpack_dont_email_post_to_subs":false,"_jetpack_newsletter_tier_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paywalled_content":false,"_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":""},"categories":[4,6],"tags":[32],"class_list":["post-10552","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-cultura","category-nota-tapa","tag-cine"],"acf":[],"jetpack_featured_media_url":"","jetpack_sharing_enabled":true,"jetpack_shortlink":"https:\/\/wp.me\/p6FC4i-2Kc","_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/10552","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/5"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=10552"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/10552\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=10552"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=10552"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=10552"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}