{"id":10628,"date":"2015-04-30T12:06:56","date_gmt":"2015-04-30T15:06:56","guid":{"rendered":"http:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/?p=10628"},"modified":"2015-07-14T18:53:02","modified_gmt":"2015-07-14T18:53:02","slug":"dilma-rousseff-la-guerra-de-los-cien-dias","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/?p=10628","title":{"rendered":"Dilma Rousseff: la guerra de los cien d\u00edas"},"content":{"rendered":"<p>El 10 de abril la presidente Dilma Rousseff, complet\u00f3 los cien d\u00edas de su segundo mandato. Con una apretada victoria ante A\u00e9cio Neves, del Partido de la Social Democracia Brasile\u00f1a (PSDV), Dilma enfrenta ahora una \u201ctercera vuelta\u201d electoral ante las manifestaciones callejeras contra su gobierno. Ha ca\u00eddo vertiginosamente su popularidad: del alcanzado en su primer gobierno del 73% contra un actual 13%. No ha logrado controlar de manera ordenada la situaci\u00f3n ca\u00f3tica de sus ministros.<br \/>\nPor eso, cuenta con pocas razones para festejar. Aislada, la petista (del Partido de los Trabajadores) tiene dificultades para revertir el escepticismo del mercado, la desconfianza de los aliados y el descr\u00e9dito de una parte cada vez mayor de la poblaci\u00f3n.<br \/>\nPasados m\u00e1s de tres meses despu\u00e9s de asumir el gobierno del pa\u00eds, las preocupaciones de Dilma se extienden desde la econom\u00eda hasta la pol\u00edtica, pasando por la relaci\u00f3n con la sociedad, debilitada especialmente por el esc\u00e1ndalo de corrupci\u00f3n en Petrobras.<br \/>\nEl escenario actual es diferente de cuando ella asumi\u00f3 la primera presidencia, en enero de 2011. En los cien primeros d\u00edas de aquel a\u00f1o, el cuadro general le era muy favorable. Y el ex presidente Lula animaba su campa\u00f1a con toda la fuerza de su conocido carisma y de esta manera acompa\u00f1aba a la victoria de las urnas a su colega de partido. Beneficiada por el buen momento econ\u00f3mico y por la alta popularidad de su antecesor, Dilma concluy\u00f3 los primeros tres meses de mandato en 2011 con una confianza del 73%.<br \/>\nPero la situaci\u00f3n se invirti\u00f3 en su segundo mandato: ahora ese mismo porcentaje de personas, seg\u00fan las encuestas, dice no confiar en la Presidente. S\u00f3lo el 24% conf\u00eda en ella. Es el peor resultado desde el comienzo del segundo mandato del ex presidente Fernando Henrique Cardoso, en 1999. En aquel a\u00f1o ten\u00eda la confianza del 27 % de la poblaci\u00f3n.<br \/>\nLas encuestas tambi\u00e9n revelaron que apenas el 12% de los brasile\u00f1os juzgan el gobierno de la Presidente como \u00f3ptimo o bueno. De enero a marzo de 2011, ese \u00edndice era del 56 %. La mayor\u00eda de los entrevistados creen que este segundo gobierno de Dilma es peor que el primero.<br \/>\nLa situaci\u00f3n favorable le permiti\u00f3 en su momento a la Presidente mayor autonom\u00eda en relaci\u00f3n con el Congreso. Hoy ese panorama se ha invertido. Una conjunci\u00f3n de factores \u2013econ\u00f3micos y pol\u00edticos\u2013 provoc\u00f3 la crisis de gobernabilidad que hoy enfrenta la Presidente. Con una base d\u00e9bil en el Congreso y una econom\u00eda que no da se\u00f1ales de recuperaci\u00f3n, a Dilma se le presenta un 2015 dif\u00edcil.<br \/>\nEn la econom\u00eda, ella asumi\u00f3 su primera presidencia con viento a favor, aunque con menor expectativa de crecimiento para 2011. Sin embargo, el PBI creci\u00f3 en ese a\u00f1o. Hoy Brasil tiene un crecimiento de 0,1% anual. Y ello se traduce en desempleo, recesi\u00f3n y quiebra del comercio y la industria.<br \/>\nEl nuevo ministro de Econom\u00eda, Joaquim Levy \u2013de l\u00ednea diametralmente opuesta al PT\u2013 est\u00e1 encarando un duro ajuste. Sus medidas son conocidas como el \u201cpaquete de maldades\u201d, porque elimina apoyos y pensiones directamente relacionados con la vida de los m\u00e1s vulnerables y fr\u00e1giles de la poblaci\u00f3n. El pueblo brasile\u00f1o tiembla esperando en cualquier momento recortes en los salarios. Con una econom\u00eda ya debilitada por la disminuci\u00f3n de la demanda externa, se podr\u00e1 llegar a graves manifestaciones de protesta en Brasil.<br \/>\nLa mayor preocupaci\u00f3n de los brasile\u00f1os es que el escenario recesivo permanezca, porque el riego que se presenta es que haya un retroceso en las conquistas sociales y econ\u00f3micas de los a\u00f1os del gobierno del PT.<br \/>\nPol\u00edticamente la situaci\u00f3n no es mejor. En cuatro a\u00f1os, la relaci\u00f3n de Dilma con el Congreso sufri\u00f3 dr\u00e1sticos cambios. Una de las razones de los ataques desde su base de alianzas (principalmente por parte del Partido del Movimiento Democr\u00e1tico Brasile\u00f1o &#8211; PMDB) es la propia alteraci\u00f3n del perfil de los legisladores y del mismo Congreso.<br \/>\nEn 2011, el PT contaba con la mayor bancada en la C\u00e1mara de Diputados, con 88 legisladores. En el Senado, el partido controlaba 15 esca\u00f1os, cinco menos que su aliado PMDB. Despu\u00e9s de las elecciones del a\u00f1o pasado, en cambio, el PMDB pas\u00f3 a dominar las dos C\u00e1maras y redujo la autonom\u00eda de la Presidente. Por su parte, la oposici\u00f3n tambi\u00e9n gan\u00f3 fuerza con Eduardo Cunha, evangelista, como presidente de la C\u00e1mara de Diputados. El PT perdi\u00f3 credibilidad en su capacidad para encontrar soluciones econ\u00f3micas, pero sobre todo por estar acusados de esc\u00e1ndalos de corrupci\u00f3n varios de sus l\u00edderes. El \u201cmensalao\u201d en 2005 impact\u00f3 negativamente en el gobierno de Dilma. El PT est\u00e1 desgastado y, dentro de \u00e9l, incluso muchos se oponen a las medidas de Dilma.<br \/>\nSin el reconocido carisma y habilidad de Lula para construir alianzas, Dilma est\u00e1 aislada y no consigue acordar con el Congreso. Para gobernar, ya no podr\u00e1 mandar, tendr\u00e1 que negociar. Y necesitar\u00e1 ayuda para hacerlo porque la negociaci\u00f3n no es su punto m\u00e1s fuerte.<br \/>\nLos aspectos positivos de la Presidente, como por ejemplo la forma en\u00e9rgica con que afront\u00f3 los episodios de corrupci\u00f3n en 2010, le significaron una buena acogida por parte de la poblaci\u00f3n que la consider\u00f3 la gran luchadora \u00e9tica. Al finalizar su primer a\u00f1o de mandato, Dilma ten\u00eda 59 % de aprobaci\u00f3n, el mayor \u00edndice para un mandatario desde la vuelta a la democracia.<br \/>\nHoy Dilma es vista incluso por parte de sus votantes como alguien que minti\u00f3 con sus promesas de campa\u00f1a. El esc\u00e1ndalo de Petrobras tuvo gran impacto en su reputaci\u00f3n, aunque haya comenzado durante el gobierno de Lula. Toda persona que razone no puede concebir que la Presidente, que antes hab\u00eda sido ministra de Minas y Energ\u00eda, desconociera la sangr\u00eda de millones en Petrobras.<br \/>\nNo obstante, ella tiene a\u00fan una imagen de honestidad personal y una actitud \u00e9tica fundamental; se trata de una persona que al m\u00e1ximo podr\u00eda ser acusada de incompetencia en este campo. La tragedia de Dilma, que sufre pedidos de impeachment por parte de sus adversarios, es que su partido se encuentra en una situaci\u00f3n de fragmentaci\u00f3n y de vulnerabilidad.<br \/>\nDilma es en este momento la mayor v\u00edctima de la crisis del PT, el cual parece haber perdido la m\u00edstica que encant\u00f3 al pa\u00eds durante a\u00f1os. El poder, precisamente, parece haber corrompido los ideales primeros del PT, que luchaba por los pobres y se empe\u00f1aba en las conquistas sociales. Ello no significa que no haya habido grandes progresos sociales en los gobiernos de Lula y de Dilma, pero la presencia de la corrupci\u00f3n por un lado y, por otro, la falta de serias inversiones en salud y educaci\u00f3n (como la Bolsa Familia, entre otras iniciativas) le han hecho perder al PT mucha credibilidad entre sus electores.<br \/>\nEn este sentido, Brasil est\u00e1 descendiendo los escalones que hab\u00eda subido para llegar a inscribirse entre los pa\u00edses con mayor crecimiento en el pr\u00f3ximo futuro. Va perdiendo r\u00e1pidamente las conquistas adquiridas. Su declinaci\u00f3n no puede ser atribuida por entero a Dilma Rousseff. Ser\u00eda una gran injusticia. Pero lamentablemente la historia no es siempre justa y la primera mujer en ocupar la presidencia del pa\u00eds podr\u00eda quedar signada por el fracaso de este comienzo de su segundo mandato, salvo que consiga imprimirle un cambio radical al panorama de gobierno.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El 10 de abril la presidente Dilma Rousseff, complet\u00f3 los cien d\u00edas de su segundo mandato. 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