{"id":10694,"date":"2015-04-30T14:31:19","date_gmt":"2015-04-30T17:31:19","guid":{"rendered":"http:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/?p=10694"},"modified":"2015-07-14T18:54:43","modified_gmt":"2015-07-14T18:54:43","slug":"manoel-de-oliveira","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/?p=10694","title":{"rendered":"Manoel de Oliveira"},"content":{"rendered":"<p><em><strong>A los 106 a\u00f1os acaba de morir el legendario director cinematogr\u00e1fico portugu\u00e9s, cuya carrera se inici\u00f3 en los a\u00f1os del cine mudo y sigui\u00f3 hasta la actualidad.<\/strong><\/em><\/p>\n<p>Tuvimos la suerte de conocerlo a\u00f1os atr\u00e1s, en el Festival de San Sebasti\u00e1n. El presentaba Belle toujours, antojadiza y risue\u00f1a continuaci\u00f3n de la Belle de jour de Bu\u00f1uel, y tambi\u00e9n presentaba una copia restaurada de Lola Montes, la impresionante obra de Max Ophuls ambientada en las cortes del rey Ludwig. Hablaba en excelente franc\u00e9s sobre esta \u00faltima, y en portugu\u00e9s sobre la suya. Y ten\u00eda, en ese momento, 97 a\u00f1os.<\/p>\n<p>El primer acercamiento de nuestro p\u00fablico a su obra hab\u00eda sido unos diez a\u00f1os antes, cuando Catherine Deneuve present\u00f3 en el Festival de Mar del Plata un delicioso documental sobre su amado Marcello Mastroianni, Mi recordo, s\u00ec, mi ricordo. En una parte, el propio Mastroianni mostraba escenas de rodaje del film que terminaba de realizar con Oliveira, Viaje al principio del mundo. \u00c9l no lo dec\u00eda, pero cuando actu\u00f3 en esa pel\u00edcula ya estaba enfermo. Esa ser\u00eda su despedida. Y bromeaba admirado de la ins\u00f3lita vitalidad del director. En otra sala daban, precisamente, el Viaje al principio del mundo. Deneuve y su hija, Chiara Mastroianni, fueron a verla. Una obra hermosa, muy tierna y de suave humorismo dentro de su melancol\u00eda, donde un hombre ya grande, queriendo saber de otro, encuentra el aire de su propio pasado. El p\u00fablico am\u00f3 esa obra. Ya las siguientes produjeron otro tipo de reacciones, no todas positivas. Igual lo siguieron amando y admirando. Hombre fino, magn\u00e1nimo, el Jueves Santo, cuando muri\u00f3, hab\u00eda alcanzado los 106 a\u00f1os y hab\u00eda hecho 62 pel\u00edculas, la mayor\u00eda a partir de los 80 a\u00f1os y la \u00faltima hace pocos meses. Otro dato admirable: llevaba 75 de casado.<br \/>\nNacido Manoel C\u00e1ndido Pinto de Oliveira el 11 de diciembre de 1908, de naturaleza amable y bondadosa, deportista, hijo de un rico fabricante, se acerc\u00f3 al cine como autor amateur de cortos documentales. El primero, Douro, faina fluvial, 1931, sobre la faena de los pescadores, ya revelaba un estilo po\u00e9tico. En 1942 hizo su primer largo, Aniki-Bob\u00f3, v\u00edvido retrato de un grupo de ni\u00f1os callejeros. Ocup\u00e1ndose de otras actividades, sobrellevando amablemente el largo r\u00e9gimen salazarista (incluso estuvo un tiempo preso), reci\u00e9n en 1956 hizo su segundo largo, El pintor y la ciudad, ya con el estilo de planos calmos y hermosamente conversados que habr\u00eda de caracterizarlo, asoci\u00e1ndolo al teatro. El reconocimiento le vino justamente con la adaptaci\u00f3n de una pieza teatral, Benilde o La Virgen Madre, 1975. Para entonces, con la Revoluci\u00f3n de los Claveles, al fin soplaban otros aires en su pa\u00eds.<\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/wp-content\/uploads\/2015\/04\/sendros.-Viaje-al-principio-del-mundo-con-Marcello-Mastroiani.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter size-medium wp-image-10697\" src=\"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/wp-content\/uploads\/2015\/04\/sendros.-Viaje-al-principio-del-mundo-con-Marcello-Mastroiani-300x200.jpg\" alt=\"sendros. Viaje al principio del mundo con Marcello Mastroiani\" width=\"300\" height=\"200\" \/><\/a><\/p>\n<p>Pronto inici\u00f3 una nueva vida y se dedic\u00f3 exclusivamente al arte. Desde ese momento se convirti\u00f3 en un ejemplo cada vez m\u00e1s impresionante de vitalidad: a los 88 a\u00f1os apareci\u00f3 en Inquietude bailando un tango con su mujer; hac\u00eda un largo o dos cortos por a\u00f1o, viajaba a festivales, incluso a Tokio, pero hay un detalle curioso: ir\u00f3nicamente, sus pel\u00edculas eran de una lusitana y melanc\u00f3lica languidez, muchas veces aplicada a olvidados textos literarios o teatrales, o a pesarosas reflexiones sobre la historia, el pasado y la vaguedad de la vida.<\/p>\n<p>A veces exageraba. Le soulier de satin, sobre la obra de Paul Claudel, lleg\u00f3 a 410 minutos de duraci\u00f3n (casi siete horas). Pero casi siempre hipnotizaba. Ten\u00eda esa virtud, adem\u00e1s de un exquisito sentido del humor, capaz de crear un delicioso regocijo interior en obras como Viaje al principio del mundo (ah\u00ed ayudado por la calidez de Marcello Mastroianni), la m\u00e1s reciente Singularidades de una muchacha rubia o la antedicha Belle toujours.<\/p>\n<p>En San Sebasti\u00e1n, tras presentar esta \u00faltima, charl\u00f3 un rato con un pu\u00f1ado de periodistas, entre los cuales est\u00e1bamos. Ya o\u00eda con alguna dificultad, pero todav\u00eda caminaba bastante derecho, manten\u00eda su estatura (1.75 m.), y ante cada pregunta se expand\u00eda en un largo, calmo, grato y melanc\u00f3lico mon\u00f3logo, indiferente a los esfuerzos de su traductora por interrumpirlo en alg\u00fan p\u00e1rrafo. Se le avivaron los ojos cuando le preguntamos por su pr\u00f3xima picard\u00eda: \u00abLa tengo en elaboraci\u00f3n, as\u00ed que no puedo decir nada, salvo que ser\u00e1 un poco pol\u00e9mica, lo que no es malo\u00bb. Igual dijo unas cuantas cosas. Esa obra iba a ser Crist\u00f3bal Col\u00f3n. El enigma, reflexi\u00f3n sobre las ya vanas teor\u00edas del historiador Manoel da Silva Rosa, que insist\u00eda en el origen portugu\u00e9s de quien llamaba Cristovao Col\u00f3n.<\/p>\n<p>Qui\u00e9n sabe c\u00f3mo, la charla deriv\u00f3 hacia recuerdos m\u00e1s personales, que describi\u00f3 con una exquisita bonhom\u00eda y elegancia. \u00abCon el correr de los tiempos, las costumbres han ido cambiando, y lo que antes escandalizaba ahora se ha ido aceptando, al menos en los otros\u00bb, ironizaba.<\/p>\n<p>\u00abAntes, por ejemplo, los j\u00f3venes s\u00f3lo pod\u00edan casarse con se\u00f1oritas v\u00edrgenes. Si alguien quer\u00eda elegir una que no lo fuera, era desaprobado por toda su familia, y tambi\u00e9n por la propia familia de la se\u00f1orita que no era virgen. Y la muchacha pura deb\u00eda serlo hasta el matrimonio. El joven deb\u00eda esperar. En contrapartida, hab\u00eda unas casas muy lindas, muy confortables (digo esto no por mi boca, sino por la de compa\u00f1eros m\u00edos que iban), donde hab\u00eda unas ni\u00f1as muy agradables. Ah\u00ed se conversaba con una de esas ni\u00f1as, se creaba cierta corriente de afecto, y cuando \u00e9sta se hab\u00eda creado pasaban a una habitaci\u00f3n a\u00fan m\u00e1s confortable. \u00c1ngeles, llamaba alguien a esas ni\u00f1as, que ven\u00edan a salvar la virginidad de otras ni\u00f1as, que as\u00ed despu\u00e9s pod\u00edan casarse\u00bb.<\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/wp-content\/uploads\/2015\/04\/sendros.Leonor-Silveiraactriz-de-Oliveira.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter size-medium wp-image-10698\" src=\"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/wp-content\/uploads\/2015\/04\/sendros.Leonor-Silveiraactriz-de-Oliveira-300x167.jpg\" alt=\"sendros.Leonor Silveira,actriz de Oliveira\" width=\"300\" height=\"167\" \/><\/a><\/p>\n<p>El Viernes Santo, con aplausos desde la salida de la iglesia do Cristo-Rei hasta el cementerio, acompa\u00f1ado por su esposa, de 96 a\u00f1os, el presidente de Portugal, el primer ministro y un gran cortejo de gente de cine, directores de museos europeos, figuras p\u00fablicas, familiares y vecinos, fue sepultado en su ciudad de Oporto don Manoel de Oliveira, \u00abo maior cineasta portugu\u00e9s de sempre\u00bb. Al momento de despedirlo, el obispo de Oporto, don Antonio Francisco dos Santos, record\u00f3 especialmente O acto da primavera, donde Oliveira registraba un Auto Sacramental desarrollado precisamente en ese lugar, en una fecha como esa. Una iron\u00eda que parec\u00eda propia de su esp\u00edritu.<br \/>\nOtra iron\u00eda, de diferente \u00edndole: algunos portugueses ya lo est\u00e1n poniendo a la altura del poeta Luiz de Camoes y dem\u00e1s grandes figuras de su patria, y ya hablan de trasladar sus restos al Pante\u00f3n Nacional, sito en Lisboa. Los lugare\u00f1os se resisten con una raz\u00f3n muy valedera: \u00abDon Manoel siempre fue poco afecto a los panteones\u00bb.<br \/>\nPara quien quiera verlas, Las pinturas de mi hermano Julio, No, o la vana gloria de mandar, La carta, Vuelvo a casa, Palabra y utop\u00eda, El principio de la incertidumbre, Porto de mi infancia y el reciente O velho do Restelo, son otras de sus pel\u00edculas m\u00e1s celebradas.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>A los 106 a\u00f1os acaba de morir el legendario director cinematogr\u00e1fico portugu\u00e9s, cuya carrera se inici\u00f3 en los a\u00f1os del cine mudo y sigui\u00f3 hasta&#8230;<\/p>\n","protected":false},"author":5,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_jetpack_newsletter_access":"","_jetpack_dont_email_post_to_subs":false,"_jetpack_newsletter_tier_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paywalled_content":false,"_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":""},"categories":[4],"tags":[32],"class_list":["post-10694","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-cultura","tag-cine"],"acf":[],"jetpack_featured_media_url":"","jetpack_sharing_enabled":true,"jetpack_shortlink":"https:\/\/wp.me\/p6FC4i-2Mu","_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/10694","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/5"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=10694"}],"version-history":[{"count":2,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/10694\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":11005,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/10694\/revisions\/11005"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=10694"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=10694"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=10694"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}