{"id":11049,"date":"2015-07-15T16:12:10","date_gmt":"2015-07-15T16:12:10","guid":{"rendered":"http:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/?p=11049"},"modified":"2015-07-15T18:27:09","modified_gmt":"2015-07-15T18:27:09","slug":"la-argentina-que-queremos-construir","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/?p=11049","title":{"rendered":"La Argentina que queremos construir"},"content":{"rendered":"<p><em><strong>Se\u00f1alamos una perspectiva que exige necesariamente debates, pero cuya gravedad se impone en esta hora de nuestro pa\u00eds.<\/strong><\/em><\/p>\n<p>Podemos imaginar la visi\u00f3n de un pa\u00eds ideal en el que est\u00e9n vigentes los valores democr\u00e1ticos, garantizados los derechos de las personas y donde sus deberes sean cumplidos cabalmente; en el que los habitantes puedan desarrollar plenamente sus capacidades, acceder a la educaci\u00f3n y a las prestaciones de salud, trabajar recibiendo una retribuci\u00f3n justa y formar una familia; donde la informaci\u00f3n que proviene de las agencias del Estado sea fehaciente, as\u00ed como eficientes los servicios de seguridad y las infraestructuras de su competencia, tanto en el nivel nacional como en los provinciales y locales; un pa\u00eds que mantenga relaciones de paz y cooperaci\u00f3n con las dem\u00e1s naciones y los organismos de la comunidad internacional.<br \/>\nAs\u00ed como no es dif\u00edcil imaginar un ideal de pa\u00eds, tampoco nos es f\u00e1cil esbozar una visi\u00f3n de la Argentina posible hacia la que queremos ir, desde el pa\u00eds en que hoy estamos. Las condiciones imperantes nos llevan a pensar que nos acercamos m\u00e1s a un per\u00edodo de transici\u00f3n que a un nuevo relato fundacional.<br \/>\nPero intentar aquel esbozo de visi\u00f3n es necesario. El a\u00f1o que viene, del que nos separan apenas seis meses, tendr\u00e1n lugar en forma simult\u00e1nea tres acontecimientos de inusual envergadura: celebraremos el bicentenario de nuestra independencia, probablemente recibamos la visita del Papa argentino y asistiremos a los primeros pasos de un nuevo gobierno reci\u00e9n elegido.<\/p>\n<p>Entre las dificultades de distinta naturaleza a que debemos hacer frente, encontramos la falta de h\u00e1bitos de pensamiento prospectivo en buena parte de nuestra sociedad y sus dirigentes, la falta de credibilidad en las estad\u00edsticas oficiales, una pol\u00edtica habituada a pr\u00e1cticas de clientelismo, una sociedad resignada a convivir con una difusa corrupci\u00f3n, a descreer del imperio de la ley, a traficar a diario con monedas cuyo valor no se condice con los n\u00fameros impresos en ella, a la proposici\u00f3n de falsas opciones que polarizan, a la no creaci\u00f3n de empleo privado desde hace varios a\u00f1os, al reducido lugar que ocupan las relaciones exteriores en el acervo y la agenda del pol\u00edtico argentino medio, a la volatilidad de nuestra pol\u00edtica exterior en los \u00faltimos a\u00f1os.<br \/>\nCada uno de estos condicionantes nos exige tomar conciencia de la urgencia de comenzar a producir cambios en nuestra cultura pol\u00edtica e institucional, aunque nos lleve tiempo y esfuerzo.<br \/>\nA\u00fan cuando no se espera que esta revista ofrezca una visi\u00f3n de lo que la pol\u00edtica debe proporcionar, podemos identificar algunos de los componentes de la Argentina que aspiramos construir y dejar como legado para las generaciones que nos siguen.<br \/>\nHace ya m\u00e1s de 30 a\u00f1os que abandonamos la pr\u00e1ctica aberrante de los golpes militares. Ello representa un salto cualitativo de enorme importancia. Pero no podemos darnos por satisfechos con la calidad institucional, cuando la vigente pr\u00e1ctica electoral no est\u00e1 acompa\u00f1ada de otros necesarios instrumentos de una plena democracia.<\/p>\n<p>La Argentina es un pa\u00eds rico donde muchos, demasiados, todav\u00eda viven pobres. Cualquier visi\u00f3n debe incorporar como prioridad un camino para que pueda progresar en su vida el cuarto de nuestra poblaci\u00f3n y los millones de j\u00f3venes \u201cni ni\u201d que hoy est\u00e1n marginados de esa posibilidad. Nuestra visi\u00f3n no acepta compadecerse con esta situaci\u00f3n que se prolonga en el tiempo. Explicaciones hay muchas, pero no podemos darnos por satisfechos si no dise\u00f1amos un camino eficaz para superar esta lacerante realidad. Tampoco es soluci\u00f3n viable que se perpet\u00fae una situaci\u00f3n en la que una parte importante de la poblaci\u00f3n vive del Estado sin una condigna contrapartida.<br \/>\nEnumeramos otras cuestiones merecedoras de un debate todav\u00eda pendiente: legislar a favor de la familia y el matrimonio para la formaci\u00f3n \u00e9tica de los futuros ciudadanos, generar consensos para fortalecer la cultura del trabajo, pensar sobre las distintas variables de nuestra demograf\u00eda y los procesos migratorios que queramos orientar. Adem\u00e1s, necesitamos recuperar la calidad del sistema educativo, consolidar los valores democr\u00e1ticos en el orden nacional, provincial y local, disponer de una Justicia en la que pueda creerse, medidas que respeten la libertad de expresi\u00f3n y aseguren que no se degraden la palabra, la verdad y la cultura. Por otra parte, debemos procurar que puedan ampliarse y consolidarse los consensos sobre narcotr\u00e1fico, marcar la orientaci\u00f3n que se quiera dar al Mercosur y el proceso de integraci\u00f3n latinoamericana. Y que nuestra agenda internacional incluya, junto a otros pa\u00edses con quienes compartimos valores, una activa promoci\u00f3n y defensa de la libertad religiosa en el mundo, hoy severamente amenazada con dolorosas consecuencias en materia de violencia, muerte y desplazamientos forzados de enteras poblaciones.<br \/>\nSi bien no puede dejar de mencionarse el aporte de pensamiento y propuestas desarrolladas por diversas expresiones de la sociedad civil, como es el caso del documento sobre pol\u00edticas de Estado propuesto por distintas asociaciones de empresarios, de los dirigentes pol\u00edticos se espera que sepan generar una visi\u00f3n que incluya el derrotero para superar las trabas que bloquean el desarrollo del potencial de nuestro pa\u00eds.<\/p>\n<p>Sin embargo no es frecuente que sobre el tema se den debates entre pol\u00edticos. Por su parte, el Congreso parece haber perdido su car\u00e1cter de \u00e1mbito natural de discusi\u00f3n parlamentaria. En este a\u00f1o electoral es l\u00edcito esperar que nuestros dirigentes expongan sus visiones con claridad y las debatan no s\u00f3lo porque es su deber sino porque tambi\u00e9n est\u00e1 en juego el derecho de los ciudadanos para votar con conocimiento de causa.<br \/>\nNuestro ordenamiento constitucional deposita en los partidos pol\u00edticos la funci\u00f3n de ser los canales de transmisi\u00f3n de las ideas y propuestas sobre el futuro. Pero ellos, al igual de lo que tambi\u00e9n ocurre en otros pa\u00edses, parecen haber perdido en gran medida su funci\u00f3n. En su lugar surgen \u00abespacios\u00bb de forma y consistencia l\u00e1bil, donde no se generan verdaderos debates, sino m\u00e1s bien se ensayan t\u00e9cnicas de edificaci\u00f3n de im\u00e1genes de candidatos dise\u00f1ados por expertos en caracterizaci\u00f3n medi\u00e1tica. En ese contexto se simplifican arbitrariamente las cuestiones de manera que puedan \u201ccaber\u201d en slogans y falsas opciones, como \u201ccontinuidad o cambio\u201d, \u201cPatria o buitres\u201d , \u201csoberan\u00eda o dependencia\u201d y afines. De esta manera, los candidatos adoptan el discurso que potenciales electores quieren o\u00edr, aquel que tiene relaci\u00f3n con sus intereses y problemas m\u00e1s inmediatos, que nunca son los de largo plazo, y el electorado, transformado en consumidor, es llevado de las narices por las t\u00e9cnicas de manipulaci\u00f3n medi\u00e1tica emocional, con pseudo ideas que con frecuencia ocultan los reales intereses en juego.<\/p>\n<p>Es preciso reflexionar, debatir y proponer ideas para que los valores que la noci\u00f3n de representaci\u00f3n encarna, puedan ser preservados en medio de un proceso generalizado en que los partidos que conocimos en una \u00e9poca, ya no cumplen esta funci\u00f3n de la misma manera. Las llamadas \u201cdemocracias de audiencia\u201d, en la que se generan candidatos sin un verdadero cursus honorum en el que hayan demostrado su idoneidad, alejan la posibilidad de encontrar soluciones de fondo a los problemas que la sociedad moderna multiplica.<br \/>\nLa Argentina a la que podemos aspirar no es una meta imposible. La estupenda creatividad que aflora en las distintas expresiones de nuestra cultura art\u00edstica y en los campos de la ciencia y la t\u00e9cnica, en medio de (y a pesar de) tantas cosas \u201cque andan mal\u201d, lo demuestra a diario. Tambi\u00e9n podemos contar con el significativo aporte de las instituciones del llamado \u00abtercer sector\u00bb de la sociedad civil, que han experimentado un importante crecimiento en los \u00faltimos a\u00f1os. No menos valiosa es la generosa y espont\u00e1nea solidaridad que nuestra sociedad es capaz de poner en acto, como se demostr\u00f3 a comienzos de este siglo.<br \/>\nEl a\u00f1o 2016 se presenta con circunstancias extraordinarias. Sepamos dialogar y consensuar el rumbo que nos permita aprovecharlas.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Se\u00f1alamos una perspectiva que exige necesariamente debates, pero cuya gravedad se impone en esta hora de nuestro pa\u00eds. Podemos imaginar la visi\u00f3n de un pa\u00eds&#8230;<\/p>\n","protected":false},"author":5,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_jetpack_newsletter_access":"","_jetpack_dont_email_post_to_subs":false,"_jetpack_newsletter_tier_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paywalled_content":false,"_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":""},"categories":[7,6],"tags":[211],"class_list":["post-11049","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-editoriales","category-nota-tapa","tag-politica"],"acf":[],"jetpack_featured_media_url":"","jetpack_sharing_enabled":true,"jetpack_shortlink":"https:\/\/wp.me\/p6FC4i-2Sd","_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/11049","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/5"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=11049"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/11049\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":11050,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/11049\/revisions\/11050"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=11049"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=11049"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=11049"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}