{"id":11051,"date":"2015-07-15T16:15:05","date_gmt":"2015-07-15T16:15:05","guid":{"rendered":"http:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/?p=11051"},"modified":"2015-07-15T16:15:05","modified_gmt":"2015-07-15T16:15:05","slug":"la-hora-del-consenso","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/?p=11051","title":{"rendered":"La hora del consenso"},"content":{"rendered":"<p>Hoy es frecuente escuchar expresiones de preocupaci\u00f3n por el grado de enfrentamiento ideol\u00f3gico al que ha retrocedido nuestra sociedad, y que evoca fantasmas de otras \u00e9pocas. Como se\u00f1ala un autor, \u201cescenas que el imaginario colectivo recordaba como parte de un pasado lejano \u2013la divisi\u00f3n de familias, la terminaci\u00f3n de amistades, la negaci\u00f3n de saludos\u2013 volvieron a poblar el cuadro de la sociabilidad pol\u00edtica argentina\u201d.<br \/>\nPero, se\u00f1ala el mismo autor, \u201cantes que un dato de la sociedad, la polarizaci\u00f3n pol\u00edtica fue el producto de una estrategia deliberada comandada desde el v\u00e9rtice del poder\u201d. Si esto es realmente as\u00ed, es posible que este clima confrontativo en que estamos sumergidos no tenga la profundidad que aparenta, y que una mirada serena pueda entrever, ocultos debajo de la agitada superficie, valiosos consensos colectivos.<br \/>\nBasta recordar que, en los a\u00f1os \u201970, muchos argentinos apoyaban los gobiernos militares, mientras muchos otros anhelaban revoluciones socialistas de toda clase; la mayor\u00eda menospreciaba la democracia republicana; para muchos la violencia, estatal o guerrillera, era el camino obligado para alcanzar fines pol\u00edticos; pocos tomaban en serio los derechos humanos, por lo menos, los ajenos; las ideas econ\u00f3micas iban desde el estatismo totalitario hasta el liberismo m\u00e1s rancio; la guerra era un modo leg\u00edtimo para afirmar nuestros derechos soberanos; la educaci\u00f3n no era prioridad para casi nadie; la pobreza y la desigualdad eran temas que interesaban a unos y no a otros; ciencia, tecnolog\u00eda y medioambiente, no entraban casi en ning\u00fan discurso. Tampoco la necesidad imperiosa de pol\u00edticas de Estado. Y la lista de desacuerdos y de \u201cconsensos\u201d perversos podr\u00eda extenderse considerablemente.<br \/>\nComo todos sabemos, hoy la gran mayor\u00eda de los argentinos estamos de acuerdo en la importancia del imperio de la ley, la democracia, las instituciones, la no admisibilidad de los m\u00e9todos violentos, y los derechos humanos; somos conscientes de la necesidad de una sociedad pluralista y tolerante, y a la vez capaz de construir consensos; las ideas econ\u00f3micas pueden ser muy diversas, pero la mayor\u00eda pensamos en que se debe combinar armoniosamente el mercado y el Estado, la libertad y el orden, la iniciativa privada y las pol\u00edticas p\u00fablicas; propugnamos la soluci\u00f3n pac\u00edfica de los conflictos internacionales; nos hemos convencido de que la pobreza es inaceptable, que el \u201cderrame\u201d del progreso econ\u00f3mico no es autom\u00e1tico, y que debemos lograr una sociedad inclusiva; asignamos prioridad absoluta a la educaci\u00f3n y al desarrollo tecnol\u00f3gico; queremos un pa\u00eds integrado en el mundo y que atraiga copiosas inversiones de capital productivo.<br \/>\nSe podr\u00eda objetar que lo anterior no refleja lo que est\u00e1 sucediendo en la realidad. Es cierto. Pero es sugestivo que incluso quienes piensan y obran en sentido contrario se vean obligados a invocar estos consensos a modo de legitimaci\u00f3n, para ocultar aquello que antes se pod\u00eda proclamar en p\u00fablico y hoy ha pasado a ser inconfesable.<br \/>\nEsto no equivale a negar que la \u00faltima d\u00e9cada haya producido profundas heridas en el tejido social que tardar\u00e1n en sanar. Pero hay un aprendizaje colectivo a la espera de ser escuchado y reflejado a trav\u00e9s de una adecuada representaci\u00f3n pol\u00edtica. El p\u00e9ndulo que antes oscilaba entre un extremo y el contrario, ahora parece hacerlo entre radicalizaci\u00f3n y moderaci\u00f3n. Puede estar llegando la hora de la moderaci\u00f3n, de la racionalidad, del verdadero di\u00e1logo, de la construcci\u00f3n de consensos de cara al futuro.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><em> P. E. BALAN; F. H. TIBERTI, La rep\u00fablica pendiente. Argentina y el problema del desarrollo pol\u00edtico, Buenos Aires, El Ateneo, 2014, 36.<\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Hoy es frecuente escuchar expresiones de preocupaci\u00f3n por el grado de enfrentamiento ideol\u00f3gico al que ha retrocedido nuestra sociedad, y que evoca fantasmas de otras&#8230;<\/p>\n","protected":false},"author":5,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_jetpack_newsletter_access":"","_jetpack_dont_email_post_to_subs":false,"_jetpack_newsletter_tier_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paywalled_content":false,"_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":""},"categories":[944,3],"tags":[211],"class_list":["post-11051","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-actualidad-2","category-politica-economia","tag-politica"],"acf":[],"jetpack_featured_media_url":"","jetpack_sharing_enabled":true,"jetpack_shortlink":"https:\/\/wp.me\/p6FC4i-2Sf","_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/11051","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/5"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=11051"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/11051\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":11052,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/11051\/revisions\/11052"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=11051"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=11051"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=11051"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}