{"id":11061,"date":"2015-07-15T16:32:05","date_gmt":"2015-07-15T16:32:05","guid":{"rendered":"http:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/?p=11061"},"modified":"2015-07-15T18:28:58","modified_gmt":"2015-07-15T18:28:58","slug":"una-batalla-ha-terminado-otras-deben-librarse","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/?p=11061","title":{"rendered":"Una batalla ha terminado, otras deben librarse"},"content":{"rendered":"<p><em><strong>An\u00e1lisis del resultado de las elecciones en Gran Breta\u00f1a.<\/strong><\/em><\/p>\n<p>El s\u00e1bado 9 de mayo, miles de espectadores, agitando banderas brit\u00e1nicas, se reunieron en la londinense Horse Guards Parade, para celebrar el VE day, el d\u00eda en que setenta a\u00f1os atr\u00e1s los Aliados proclamaron la victoria sobre la Alemania nazi. El evento, con canciones trayendo reminiscencias a los sobrevivientes veteranos y civiles, y memorables citas de Winston Churchill, dieron una imagen de patri\u00f3tico orgullo en lo que el gran l\u00edder brit\u00e1nico de la Guerra llam\u00f3 \u201cla hora m\u00e1s grandiosa de Gran Breta\u00f1a\u201d.<br \/>\nAs\u00ed como algunos vitoriosos conservadores ingleses disfrutaron un festejo tan cercano a las \u00faltimas elecciones, hubo otra demostraci\u00f3n, m\u00e1s peque\u00f1a y violenta el mismo d\u00eda en la capital inglesa, que manifestaba un sentimiento de frustraci\u00f3n y enojo con genuina aprehensi\u00f3n acerca del futuro por parte de los votantes de los perdedores partidos Laborista y Liberal Dem\u00f3crata. A pesar de estos contrastantes sentimientos, lo cierto es que David Cameron se asegur\u00f3 una victoria notable que desafi\u00f3 las predicciones de los encuestadores, de amplios sectores del periodismo, de la mayor\u00eda de miembros de la anterior coalici\u00f3n gobernante y del opositor partido Laborista, conducido por Ed Miliband.<br \/>\nPara el relativamente nuevo l\u00edder laborista y sus m\u00e1s cercanos aliados, la dimensi\u00f3n de la derrota, particularmente en Escocia, lleg\u00f3 como un shock, dej\u00e1ndolo expuesto a cr\u00edticas respecto a su estrategia de elecci\u00f3n: la defensa de los m\u00e1s pobres en contra de los m\u00e1s ricos. No hab\u00eda sabido impresionar a los nacionalistas radicales escoceses ni a los votantes ingleses de clase media. El logro del partido nacionalista escoc\u00e9s, que se asegur\u00f3 53 de las 56 bancas escocesas disponibles en el Parlamento de Westminster, y por lo tanto ubic\u00e1ndose como el tercer partido en dimensiones (despu\u00e9s de los conservadores y los laboristas) no fue tan inesperado, pero a\u00fan as\u00ed represent\u00f3 un shock para sus mayores oponentes (laboristas) que hab\u00eda esperado una menos abrumadora derrota.<\/p>\n<p><strong>Dominio conservador<\/strong><br \/>\nLa mayor\u00eda de Cameron signific\u00f3 que la transici\u00f3n hacia un nuevo Gobierno fue mucho m\u00e1s suave de lo que hubiese ocurrido si las predicciones de los encuestadores hubieran sido correctas, y el resultado termin\u00f3 en un hung-parliament, sin ning\u00fan partido en condiciones de formar una administraci\u00f3n por s\u00ed solo. Una vez que los votos finales fueron contados, la confirmaci\u00f3n de Cameron como primer ministro por la Reina fue una mera formalidad, como lo fue su nombramiento de ministros provenientes exclusivamente del partido Conservador.<br \/>\nLa natural transici\u00f3n de un gobierno electo a otro, a diferencia de la experiencia pol\u00edtica de los recientes a\u00f1os, evit\u00f3 los esc\u00e1ndalos financieros y de corrupci\u00f3n que parecieran haberse vuelto parte de la cultura en otros pa\u00edses \u2013Espa\u00f1a y Grecia, o Argentina y Chile\u2013 y perpetu\u00f3 el resiliente car\u00e1cter de la democracia brit\u00e1nica, como as\u00ed tambi\u00e9n el m\u00e1s antiguo parlamento del mundo que a\u00fan sobrevive.<br \/>\nPor su victoria, Cameron, al menos pudo pretender brindar un sentido de estabilidad pol\u00edtica como alternativa a lo que podr\u00edan haber sido semanas de discusiones y peleas para formar una nueva coalici\u00f3n de gobierno, o peor a\u00fan, un punto muerto o impasse que conducir\u00eda a un voto de no confianza en el nuevo programa de gobierno y nuevas elecciones antes de finalizar el a\u00f1o.<br \/>\nCiertamente la bolsa vio el resultado con ojos optimistas, con precios de las acciones de empresas y bancos en alza, con expectativas por un gobierno que podr\u00eda ser fiable en la econom\u00eda y en los intereses del sector privado. Sin embargo, una lectura alternativa de la elecci\u00f3n brit\u00e1nica sugiere que la reacci\u00f3n optimista podr\u00eda resultar prematura. En esta elecci\u00f3n, en t\u00e9rminos de candidatos parlamentarios elegidos, los resultados subestiman la complejidad de la pol\u00edtica brit\u00e1nica: la estrecha mayor\u00eda de los conservadores est\u00e1 basada s\u00f3lo en un 37 por ciento de votos. Es decir, m\u00e1s de un 60 por ciento de votantes no lo hizo por Cameron. El virulento anti-conservador partido Nacionalista Escoc\u00e9s (SNP) gan\u00f3 s\u00f3lo el 5 por ciento del voto en todo el Reino Unido, pero su concentraci\u00f3n en Escocia le dej\u00f3 ganar m\u00e1s de una tercera parte de las bancas en el Parlamento brit\u00e1nico. El UK Independence Party&#8217;s (Partido de la Independencia del Reino Unido) recibi\u00f3 un enorme apoyo por su manifiesto contra la inmigraci\u00f3n y contra Europa. UKIP gan\u00f3 alrededor de 4 millones de votos \u2013m\u00e1s que el SNP y el Liberal Dem\u00f3crata juntos\u2013 y se convirti\u00f3 en la tercera fuerza pol\u00edtica del pa\u00eds en t\u00e9rminos de votos. A causa del sistema electoral del Reino Unido llamado \u2018first past the post\u2019 mientras el SNP tendr\u00e1 56 bancas en el Parlamento y el Liberal Dem\u00f3crata 8, UKIP tendr\u00e1 s\u00f3lo un miembro en el Parlamento, a pesar de que muchos de sus partidarios votaron t\u00e1cticamente a favor del partido Conservador para evitar un gobierno laborista.<\/p>\n<p><strong>Mapa pol\u00edtico<\/strong><br \/>\nDurante la campa\u00f1a los conservadores se disociaron de sus anteriores compa\u00f1eros de coalici\u00f3n, los Liberal Dem\u00f3cratas, se mostraron como los \u00fanicos guardianes fiables de una econom\u00eda revitalizada (la post-recesi\u00f3n creci\u00f3 en una tasa de 2,4 por ciento, con un desempleo que cay\u00f3 por debajo del 5 por ciento, y una inflaci\u00f3n por debajo del 2 por ciento), y afirmaron que el \u00fanico gobierno alternativo era el de una alianza del ala izquierda laborista con el SNP, lo cual representar\u00eda el desastre financiero y el desmembramiento del Reino Unido. Una pretensi\u00f3n de la cual no hab\u00eda evidencia pero que claramente gan\u00f3 a la causa conservadora miles de votantes en Inglaterra, a expensas en particular de los Liberal Dem\u00f3cratas, muchas de cuyas figuras no lograron ser reelegidas. El mismo l\u00edder del partido, Nick Clegg, renunci\u00f3 luego de haber declarado: \u201cEl miedo y la queja han ganado, y el liberalismo ha perdido\u201d.<br \/>\nEl verdadero mapa pol\u00edtico del Reino Unido, le\u00eddo a trav\u00e9s de la perspectiva de Clegg, es que el actual gobierno conservador brit\u00e1nico, sin la moderadora influencia de su anterior partner de coalici\u00f3n, el Liberal Dem\u00f3crata, est\u00e1 en condiciones de correrse hacia la derecha en acuerdos de cuestiones como recortes en el bienestar social o m\u00e1s severos poderes antiterroristas y anti sindicatos. El Partido Conservador est\u00e1 comprometido a promover un referendum dentro de los dos a\u00f1os para decidir si Gran Breta\u00f1a debe o no permanecer en la Uni\u00f3n Europea.<br \/>\nEl nuevo Parlamento tiene un radical independentista y un muy debilitado mayor partido de oposici\u00f3n (Laborista). Tras una campa\u00f1a electoral en la cual el derrotado jovial l\u00edder laborista Miliband prometi\u00f3 defender el estado de bienestar social e imponer nuevos impuestos punitorios para los no domiciliados hombres de negocios y para propietarios de casas ricas, el partido qued\u00f3 dividido sobre si su direcci\u00f3n ideol\u00f3gica futura debiera ser de izquierda o m\u00e1s hacia el centro, como fue la l\u00ednea de Tony Blair.<\/p>\n<p><strong>Las promesas de Cameron<\/strong><br \/>\nEn su primer discurso como reelecto Primer Ministro, un energizado Cameron hizo lo m\u00e1s que pudo para actuar como estadista. Prometi\u00f3 dar mayor autonom\u00eda a Escocia, pero poco de independencia, y unir a los brit\u00e1nicos alrededor de un \u201c\u00fanico proyecto nacional\u201d. En sinton\u00eda con el N\u00famero10 Downing Street (la casa de los primeros ministros brit\u00e1nicos desde 1735), Cameron prometi\u00f3 : \u201cAl conducir este trabajo vital, debemos asegurar que llevamos nuestro pa\u00eds juntos. Gobernaremos como el partido de una naci\u00f3n, un Reino Unido\u201d.<br \/>\nPor su parte, la carism\u00e1tica nueva l\u00edder del SNP, Nicola Sturgeon, envalentonada por el impresionante casi monop\u00f3lico voto de su partido en Escocia y su muy crecida representaci\u00f3n en el Parlamento Brit\u00e1nico, declar\u00f3 que hab\u00eda habido \u201cun abrumador voto por Escocia que debe ser o\u00eddo, para un final de la austerity y otras cuestiones que hemos puesto en el coraz\u00f3n de la campa\u00f1a como la devoluci\u00f3n de los poderes impositivos, un mayor salario m\u00ednimo y la protecci\u00f3n de los servicios p\u00fablicos\u201d.<br \/>\nHabiendo ganado la batalla de ser reelegido, Cameron enfrenta otra m\u00e1s desafiante para mantener unido a su partido, y evitar la desintegraci\u00f3n del Reino Unido. Como Primer Ministro tiene reputaci\u00f3n de pragm\u00e1tico y moderado, como as\u00ed tambi\u00e9n ser un privilegiado miembro de la clase dirigente. Cameron tiene ahora que tratar con miembros del partido que son m\u00e1s de derecha y nacionalistas que \u00e9l, quieren una dr\u00e1stica reducci\u00f3n del Estado y esperan que el refer\u00e9ndum de 2017 lleve al Reino Unido a dejar la Uni\u00f3n Europea.<\/p>\n<p><strong>Desaf\u00edos del nuevo gobierno<\/strong><br \/>\nEl partido Nacionalista Escoc\u00e9s (SNP) ha ocupado por ahora la izquierda del mapa pol\u00edtico, pero en una posici\u00f3n nacionalista extrema. A pesar de haber sido derrotado por un margen de 55 por ciento contra un 45 en el refer\u00e9ndum sobre la independencia de Escocia en el \u00faltimo oto\u00f1o, el SNP ahora se siente reivindicado por su espectacular victoria en las elecciones nacionales brit\u00e1nicas. Estos resultados han levantado la moral de los nacionalistas catalanes en Espa\u00f1a. Pero el destino de la pol\u00edtica brit\u00e1nica sigue siendo poco claro.<br \/>\nComo escribi\u00f3 mi colega Philip Stephens, comentarista pol\u00edtico del Financial Times, el fr\u00e1gil futuro del Reino Unido y la irascible relaci\u00f3n del pa\u00eds con el resto de Europa promete s\u00f3lo retos y tribulaciones para Cameron. \u201cLa historia bien puede ver el real significado de la elecci\u00f3n en la colisi\u00f3n entre el resurgente nacionalismo escoc\u00e9s y un nacionalismo ingl\u00e9s resentido, que se convierte en el punto en el que la pol\u00edtica de identidad, causante de divisiones, dio vuelta el antiguo orden\u201d.<br \/>\nCon excepci\u00f3n de la cuesti\u00f3n catalana en Espa\u00f1a \u2013en donde el nacionalismo es central en el debate pol\u00edtico\u2013, la victoria de si el largamente afirmado partido Conservador brit\u00e1nico est\u00e1 en contraste con la Europa meridional (con nuevos movimientos pol\u00edticos anticorrupci\u00f3n y grupos como Podemos y Ciudadanos en Espa\u00f1a o las resurgientes coaliciones de izquierda como Syriza en Grecia) ha sido vista como la mayor resistencia de la vieja casta pol\u00edtica.<br \/>\nLa victoria de Cameron , tras cinco a\u00f1os de duros recortes en el gasto p\u00fablico, con un partido Conservador que termina ocupando m\u00e1s bancas en el Parlamento que cuando empez\u00f3 su coalici\u00f3n con los Liberal Dem\u00f3cratas, ha sido invocado como un antecedente por halcones y partidarios del libre mercado en otros sitios en Europa, y no menos en Espa\u00f1a, en donde el gobernante Partido Popular de centro-derecha ha seguido pol\u00edticas econ\u00f3micas similares a las de Cameron y est\u00e1 luchando por ser reelegido a pesar de que ha provocado un desempleo mucho m\u00e1s alto que en el Reino Unido, y cuyo brillo ha sido empa\u00f1ado por acusaciones de corrupci\u00f3n.<br \/>\nLa pol\u00edtica brit\u00e1nica tambi\u00e9n ha presentado ejemplos en el pasado de c\u00f3mo f\u00e1cilmente (incluso el aparentemente m\u00e1s popular de los l\u00edderes y el m\u00e1s popular de los partidos) pueden acabar disminuidos, divididos y derrotados. \u00c9se fue el caso de Churchill en la elecci\u00f3n general de 1945, despu\u00e9s del final de la Segunda Guerra Mundial, y m\u00e1s recientemente, de John Major cuyo segundo mandato como Primer Ministro conservador (1992-1997) fue debilitado por continuas rebeliones de miembros anti-europeos de su partido, provocando un desplazamiento hacia la victoria del laborista Tony Blair en 1997.<br \/>\nEn t\u00e9rminos pol\u00edticos dom\u00e9sticos (dada la ca\u00edda en desgracia de Blair por su muy criticada pol\u00edtica en Irak), Cameron ha evitado las mayores intervenciones militares desde que se aliara \u00e9l mismo con los franceses y la persecuci\u00f3n al coronel Gadafi en Libia por parte de los Estados Unidos. \u00c9l ha prometido alcanzar una significativa y genuina reforma dentro de la Uni\u00f3n Europea antes del planeado refer\u00e9ndum de 2017. Pero parlamentarios m\u00e1s euro-esc\u00e9pticos dicen que esas reformas tienen que incluir frenos sobre la libertad de movimiento como parte de mayores medidas restrictivas respecto de la inmigraci\u00f3n, un \u00e1rea en la cual el presidente de la Comisi\u00f3n Europea, Jean-Claude Juncker, dice que no habr\u00e1 cambios.<\/p>\n<p><strong>Dulces victorias y amargas derrotas<\/strong><br \/>\nPor ahora, Cameron, espera asegurar razonables concesiones antes de apoyar una amplia campa\u00f1a pro\u2013Europa en el refer\u00e9ndum, en una alianza que atravesar\u00eda las l\u00edneas de los partidos, para recabar amplios sectores propios junto con los votantes pro-europeos, laboristas y liberales. El veterano analista pol\u00edtico Andrew Rawnsley, del The Observer, dice que el gobierno de Cameron no ser\u00e1 popular por mucho tiempo, con una mayor\u00eda fr\u00e1gil sumamente vulnerable ante rebeliones y chantajes por parte de parlamentarios de su propio partido alineados con los euro-esc\u00e9pticos o con los nacionalistas escoceses. Adem\u00e1s, Cameron ha contribuido a sabotear sus perspectivas de medio t\u00e9rmino anunciando \u2013como lo hizo antes de la reciente elecci\u00f3n\u2013 que no buscar\u00e1 un tercer t\u00e9rmino como Primer Ministro. Ello amenaza con convertirlo en un eventual l\u00edder \u201cpato rengo\u201d antes que la esperada guerra civil parlamentaria se resuelva. \u201cDavid Cameron deber\u00eda saborear su \u201cdulce\u201d victoria mientras pueda. La historia se volver\u00e1 amarga\u201d, dice Rawnsley.<br \/>\nTony Blair, que algo sabe de dulces victorias que se tornan amargas, puede haberle ofrecido a Cameron, inconscientemente, algunos consejos \u00fatiles que emple\u00f3 con el Partido laborista que \u00e9l condujo a dos consecutivas victorias electorales. Porque Blair sugiere que el camino para que vuelva el partido laborista al poder es a trav\u00e9s un corrimiento de la izquierda al centro, que \u00e9l favoreci\u00f3 como l\u00edder. \u201cEl centro es tanto un estado mental como un conjunto de pol\u00edticas,\u201d dice Blair. Y \u201cello significa que en el mundo de hoy muchas de las soluciones atravesar\u00e1n los l\u00edmites tradicionales de la derecha y la izquierda\u201d. Y agrega: \u201cNosotros necesitamos activamente buscar las alianzas para alcanzar a quienes est\u00e1n fuera de nuestra tribu como tambi\u00e9n a los que est\u00e1n dentro. Con el debate sobre por qu\u00e9 Gran Breta\u00f1a debe permanecer en Europa tenemos una chance\u201d.<br \/>\nSeguramente la mejor oportunidad de sobrevivir para Cameron es ocupando \u00e9l mismo ese centro que quiere llevar a cabo en varios puntos. Sin embargo, enfrenta una pelea cuesta arriba para construir un consenso con los laboristas, el SNP y su proprio partido. En este caso, podr\u00eda detener el alcance y la dimensi\u00f3n del cambio constitucional que la elecci\u00f3n general parece haber puesto en movimiento.<\/p>\n<p><strong>El voto cat\u00f3lico<\/strong><br \/>\nPara los cat\u00f3licos en el Reino Unido, \u00e9sta ha sido una elecci\u00f3n sin claras directivas m\u00e1s all\u00e1 de las de su propia conciencia. \u201cEl papa Francisco nos dice que somos \u2018disc\u00edpulos misioneros\u2019 que dan testimonio de la misericordia de Cristo a trav\u00e9s de la fidelidad de nuestras vidas y el mundo que queremos construir. En la luz del Evangelio podemos ser mensajeros de esperanza cuando desafiamos a los candidatos pol\u00edticos acerca de las pol\u00edticas que ellos quieren implementar y las razones de por qu\u00e9\u201d, escribieron los obispos de Inglaterra y Gales en su carta pre-elecci\u00f3n. Sin embargo, no estuvieron a favor de un solo partido, reconociendo que cada partido ten\u00eda proporcionalmente un n\u00famero similar de candidatos que eran cat\u00f3licos y ninguno ten\u00eda un programa que pudiera pretender la total adhesi\u00f3n a las ense\u00f1anzas cat\u00f3licas. En Escocia, por contraste, una mayor\u00eda de cat\u00f3licos parece haber votado por la causa nacionalista como mejor representante del bien com\u00fan.<br \/>\nLo que est\u00e1 en juego actualmente para la mayor\u00eda de los votantes brit\u00e1nicos \u2013m\u00e1s all\u00e1 de su fe\u2013 no es s\u00f3lo el futuro de Gran Breta\u00f1a sino tambi\u00e9n el m\u00e1s amplio contexto de relaciones internacionales.<br \/>\nA setenta a\u00f1os de distancia desde el rol clave de Churchill en la derrota de Hitler, el Reino Unido no puede ya tener la seguridad de ser una \u201cgran raza isle\u00f1a\u201d (a great island race*) cuando la isla en s\u00ed misma est\u00e1 incierta no s\u00f3lo sobre el rol que deber\u00eda jugar en el mundo de los asuntos internacionales sino cu\u00e1l es el real significado de ser brit\u00e1nicos.<\/p>\n<p><em>*Las islas fueron siempre consideradas como habitadas por una raza especial, la isle\u00f1a, distinta de los continentes. En ese contexto, Gran Breta\u00f1a se consideraba una gran raza isle\u00f1a. (nota del traductor)<\/em><\/p>\n<p>Traducci\u00f3n de Alejandro Poirier<\/p>\n<p><em>El autor es periodista y escritor. Miembro de la revista The Tablet. <\/em><em>Fue corresponsal del <\/em><em>Financial Times<\/em><em> en Buenos Aires 1981-1986. Su biograf\u00eda sobre el papa Francisco, <\/em><em>The Pope of Good<\/em><em> Promise<\/em><em>, se publicara en septiembre<\/em><em>.<\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>An\u00e1lisis del resultado de las elecciones en Gran Breta\u00f1a. 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