{"id":11150,"date":"2015-07-15T20:04:56","date_gmt":"2015-07-15T20:04:56","guid":{"rendered":"http:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/?p=11150"},"modified":"2015-07-15T20:46:46","modified_gmt":"2015-07-15T20:46:46","slug":"la-cuba-que-recibira-al-papa","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/?p=11150","title":{"rendered":"LA CUBA QUE RECIBIR\u00c1 AL PAPA"},"content":{"rendered":"<p><em><strong>A fines de septiembre, Francisco visitar\u00e1 en un mismo viaje Cuba y los Estados Unidos, en un nuevo cap\u00edtulo de su diplomacia por la paz y el entendimiento entre las naciones.<\/strong><\/em><\/p>\n<p>Es muy significativo que la anunciada visita del papa Francisco a Cuba haya sido a\u00f1adida como la primera etapa de un viaje a los Estados Unidos programado desde hac\u00eda ya alg\u00fan tiempo. La reciente decisi\u00f3n de unir ambas visitas se articula perfectamente en la din\u00e1mica de los viajes pastorales que el Santo Padre ha realizado hasta ahora, y que lo han llevado a pa\u00edses y regiones donde quiere fortalecer o reanimar procesos hacia el establecimiento de acuerdos de paz, como Tierra Santa, o apoyar a aquellos que ya han logrado tales acuerdos, como Albania, Sri Lanka y Filipinas.<br \/>\nGeogr\u00e1ficamente vecinos, pero situados en las ant\u00edpodas ideol\u00f3gicas y envueltos en una enconada confrontaci\u00f3n de m\u00e1s de cinco d\u00e9cadas, que en su peor momento puso al mundo al borde de la hecatombe nuclear y califica hoy como la \u00faltima reliquia de la guerra fr\u00eda, Cuba y los Estados Unidos anunciaron el pasado 17 de diciembre el inicio de un proceso de normalizaci\u00f3n de relaciones. Este fue promovido por el propio papa Francisco y gestado mediante pacientes negociaciones con el acompa\u00f1amiento diplom\u00e1tico de la Santa Sede y Canad\u00e1 y la colaboraci\u00f3n de la Iglesia cubana en la persona del arzobispo de La Habana, cardenal Jaime Ortega.<br \/>\nEl anuncio, hecho sorpresiva y simult\u00e1neamente por los presidentes Ra\u00fal Castro y Barack Obama, y que estuvo acompa\u00f1ado de liberaciones de presos de ambos pa\u00edses, fue recibido con alegr\u00eda y esperanza por el pueblo cubano. La poblaci\u00f3n, cansada de tantos a\u00f1os de beligerancia, a\u00f1ora una situaci\u00f3n de paz, especialmente con los Estados Unidos. En Cuba se da la paradoja de que el Gobierno m\u00e1s vehementemente antiyanqui de toda su historia, es el que m\u00e1s ha contribuido a vincular el destino de la isla con el de su vecino del norte. La recia pugna ideol\u00f3gica que plante\u00f3 desde su inicio, por una parte, no dej\u00f3 a muchos otro camino que el exilio y, por otra, facilit\u00f3 a los Estados Unidos abrir los brazos a los emigrados cubanos. Hoy, casi uno de cada seis cubanos vive fuera de Cuba, la gran mayor\u00eda de ellos en los Estados Unidos.<\/p>\n<p><strong>Una visita exitosa<\/strong><br \/>\nLa reportada cordialidad del encuentro entre Ra\u00fal Castro y el papa Francisco, que super\u00f3 incluso las expectativas m\u00e1s optimistas, parecer\u00eda anunciar un seguro \u00e9xito para la visita, con un balance cuando menos tan positivo como el que arrojaron las de Juan Pablo II y Benedicto XVI. Entre otros logros, como resultado de la primera, se declar\u00f3 feriado el d\u00eda de Navidad en la isla y, como resultado de la segunda, el Viernes Santo. En \u00e9poca relativamente reciente se ha logrado un muy limitado pero regular acceso a los medios, con alocuciones radiales de los obispos vinculadas a celebraciones religiosas importantes, y ocasionales transmisiones por la televisi\u00f3n nacional de misas, predicaciones y conciertos sacros.<br \/>\nLa personalidad del Papa, su talante cordial, su defensa incesante de los pobres y los desvalidos y su denuncia del af\u00e1n de poner al dinero en lugar de la persona humana como centro de la sociedad, ampliamente publicitadas en Cuba, han ido creando un ambiente favorable y grandes expectativas sobre su visita.<br \/>\nUn factor a considerar es que el Gobierno (en Cuba, partido, Estado y gobierno son, a todos los efectos pr\u00e1cticos, una misma cosa) se ha esforzado hist\u00f3ricamente por preservar las relaciones diplom\u00e1ticas con la Santa Sede. As\u00ed, acaban de celebrarse en el pa\u00eds, con gran realce noticioso, los 80 a\u00f1os de relaciones diplom\u00e1ticas ininterrumpidas entre ambos Estados. Durante las anteriores visitas papales, el Gobierno siempre colabor\u00f3 activamente a su exitoso desenvolvimiento.<\/p>\n<p><strong>Situaci\u00f3n compleja<\/strong><br \/>\nNo ha manifestado el Gobierno, sin embargo, igual disposici\u00f3n en la relaci\u00f3n con la Iglesia local, a la que ha interpretado siempre en clave pol\u00edtica como sospechosa de buscar poder e influencia con los que opon\u00e9rsele, en lugar de esperadas muestras de adhesi\u00f3n. Es significativo que en Cuba las relaciones del Gobierno tanto con la Iglesia cat\u00f3lica local como con las dem\u00e1s instituciones religiosas cubanas no est\u00e9n a cargo de una instituci\u00f3n estatal, sino de una oficina del Departamento Ideol\u00f3gico del Partido Comunista, signo de que lo religioso se considera indefectiblemente desde una perspectiva ideol\u00f3gica.<br \/>\nEn este sentido, es importante tener tambi\u00e9n en cuenta que el pa\u00eds se encuentra inmerso en un lento pero continuado proceso de reordenamiento socio-econ\u00f3mico, con el surgimiento de un incipiente sector privado que en algunas \u00e1reas muestra considerable pujanza, y que ha hecho temer a algunos por la conservaci\u00f3n de los ideales de la revoluci\u00f3n socialista.<br \/>\nA los ojos de algunos, el propio proceso de normalizaci\u00f3n de relaciones con los Estados Unidos le resta radicalidad al enfrentamiento hist\u00f3rico sostenido por Cuba con \u201cel imperialismo\u201d. Para contrarrestar esto se ha lanzado una intensa campa\u00f1a de reideologizaci\u00f3n, con profusi\u00f3n de consignas, movilizaciones y conmemoraciones de hechos hist\u00f3ricos que incide fuertemente en cu\u00e1les acontecimientos se presentan en los medios y en qu\u00e9 forma se hace. Por ejemplo, la frase de Ra\u00fal Castro que gan\u00f3 titulares en todo el mundo \u2013\u201cSi el Papa sigue hablando as\u00ed, regreso a la Iglesia\u201d \u2013 para los medios cubanos, nunca se pronunci\u00f3. Cuando hace pocos d\u00edas Fran\u00e7ois Hollande, el primer Presidente franc\u00e9s que visita a Cuba, impuso personalmente en La Habana las insignias de Comandante de la Legi\u00f3n de Honor, la m\u00e1s alta condecoraci\u00f3n de la Rep\u00fablica Francesa, al cardenal Ortega, el acontecimiento mereci\u00f3 apenas cincuenta palabras dentro de un largo reportaje sobre la visita al que el peri\u00f3dico Granma, \u00f3rgano oficial del Partido Comunista, dedic\u00f3 seis de sus ocho p\u00e1ginas.<br \/>\nEn este complejo contexto, la Iglesia en Cuba, siempre dispuestaal di\u00e1logo, se prepara para recibir al sucesor de Pedro, que viene a confirmar a sus hermanos en la fe y a traer a todos un mensaje de paz. Ser\u00e1 la tercera visita al continente del primer Papa latinoamericano, conectando en su recorrido a dos pa\u00edses enemistados en lo ideol\u00f3gico y lo pol\u00edtico por un diferendo hist\u00f3rico, pero inseparables en los afectos familiares. Los cat\u00f3licos cubanos queremos colaborar con el Papa borrando tensiones y animosidades, con la mirada puesta en la paz, la justicia y la reconciliaci\u00f3n que a\u00f1oramos los seres humanos, porque para ello fuimos creados.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>A fines de septiembre, Francisco visitar\u00e1 en un mismo viaje Cuba y los Estados Unidos, en un nuevo cap\u00edtulo de su diplomacia por la paz&#8230;<\/p>\n","protected":false},"author":5,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_jetpack_newsletter_access":"","_jetpack_dont_email_post_to_subs":false,"_jetpack_newsletter_tier_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paywalled_content":false,"_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":""},"categories":[945,8],"tags":[162,14],"class_list":["post-11150","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-fe-2","category-iglesia","tag-cuba","tag-iglesia"],"acf":[],"jetpack_featured_media_url":"","jetpack_sharing_enabled":true,"jetpack_shortlink":"https:\/\/wp.me\/p6FC4i-2TQ","_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/11150","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/5"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=11150"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/11150\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":11151,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/11150\/revisions\/11151"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=11150"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=11150"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=11150"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}