{"id":11231,"date":"2015-07-20T17:41:51","date_gmt":"2015-07-20T17:41:51","guid":{"rendered":"http:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/?p=11231"},"modified":"2015-07-27T18:24:32","modified_gmt":"2015-07-27T18:24:32","slug":"el-faro-y-el-hospital","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/?p=11231","title":{"rendered":"El Faro y el Hospital"},"content":{"rendered":"<p>A lo largo de los pontificados de Juan Pablo II y Benedicto XVI, es decir, por m\u00e1s de 30 a\u00f1os, la met\u00e1fora que prim\u00f3 en la concepci\u00f3n de la fe y de la Iglesia fue la del \u201cesplendor de la verdad\u201d, imagen que dio t\u00edtulo a una enc\u00edclica del primero (1993). El Evangelio es la Verdad. La Iglesia es el Faro de la Verdad. Ambos pont\u00edfices, por lo tanto, se abocaron con toda su energ\u00eda a confirmar la \u201cVerdad\u201d, la ortodoxia doctrinal en materia de fe y costumbres, cerrando con pronunciamientos definitivos casi todas las discusiones que pod\u00edan comprometer la unidad de la Iglesia (es decir, casi todas). Es cierto que al mismo tiempo resaltaron insistentemente el valor de la misericordia, pero aclarando siempre que debe tratarse de la misericordia \u201caut\u00e9ntica\u201d, la misericordia en el marco de la Verdad, caritas in veritate (como dir\u00eda Benedicto).<br \/>\nPero Benedicto renunci\u00f3 en febrero de 2013 y Francisco asumi\u00f3 en marzo, y a los pocos d\u00edas propuso una nueva imagen. La Iglesia es ahora \u201cun hospital de campa\u00f1a\u201d para los heridos de la vida. A un herido de guerra primero hay que asistirlo con las curas m\u00e1s urgentes, y s\u00f3lo despu\u00e9s preguntarle por su nivel de colesterol. Primero la misericordia. Despu\u00e9s tendremos tiempo para conversar sobre la verdad. El \u201cFaro\u201d que ilumina al Mundo se redimension\u00f3: ahora es una \u201cl\u00e1mpara\u201d cuya humilde luz ilumina para el creyente el corto espacio para el siguiente paso.<br \/>\nNo se trata de un mero cambio verbal, sino de un giro brusco que ha alterado la visi\u00f3n de las cosas. Un par de meses antes de la asunci\u00f3n de Francisco, definir a la Iglesia como un \u201chospital de campa\u00f1a\u201d hubiera encendido las alarmas de la Congregaci\u00f3n para la Doctrina de la Fe; dirigir a la Curia Romana cr\u00edticas como las del discurso a la misma de diciembre de 2014 le hubiera valido a cualquiera el mote de agitador; y afirmar \u201cqui\u00e9n soy yo para juzgar a un gay\u201d, hubiera significado para cualquier profesor de teolog\u00eda una inmediata remoci\u00f3n de la c\u00e1tedra. Por no hablar de las duras cr\u00edticas al mercado en Evangelii gaudium, que parecen dejar atr\u00e1s los laboriosos equilibrios de sus predecesores, o el consejo dirigido a los cat\u00f3licos de Filipinas de no reproducirse \u201ccomo conejos\u201d, como representante de una Iglesia que desde 1968 ha hecho de la condena a la contracepci\u00f3n una de sus banderas m\u00e1s preciadas. Como consecuencia, quienes estaban del lado de la \u201cortodoxia\u201d, sin haberse movido un \u00e1pice de sus ideas quedaron del lado de los \u201creaccionarios\u201d.<br \/>\nLo llamativo es que, dejando de lado las minor\u00edas cr\u00edticas presentes en todo pontificado, la gran masa de quienes hasta febrero de 2013 aplaud\u00edan una cosa, desde marzo comenz\u00f3 a aplaudir con id\u00e9ntico fervor la otra. Se podr\u00eda responder, con raz\u00f3n, que en los temas citados no hay una formal contradicci\u00f3n entre este pont\u00edfice y los anteriores. Pero s\u00ed hay un desplazamiento de \u00e9nfasis tan evidente y abrupto, que la generalizada y entusiasta adhesi\u00f3n a la novedad del presente plantea dudas justificadas. En especial, respecto de aquellos con especiales responsabilidades o influencia en la reflexi\u00f3n de la Iglesia: obispos, sacerdotes, profesores universitarios, periodistas, intelectuales, agentes pastorales, etc. Nadie cambia de opini\u00f3n tan r\u00e1pido. Quienes hoy aplauden, seguramente debieron sentirse muy inc\u00f3modos durante los pontificados anteriores. \u00bfDe qu\u00e9 manera expresaron esa insatisfacci\u00f3n? Y si no lo hicieron, \u00bfpor qu\u00e9 raz\u00f3n?<br \/>\nAlgunos dir\u00e1n que callaron por una cuesti\u00f3n de cautela, como posiblemente hoy muchos callen su desconcierto por la misma raz\u00f3n. Otros se justificar\u00e1n se\u00f1alando que hay una perfecta continuidad con el pasado, bajo las innegables diferencias de personas y estilos. Nada, sin embargo, disipa la impresi\u00f3n de que \u2013dejando de lado defectos humanos como la inconsistencia, la hipocres\u00eda y el oportunismo\u2013 la cultura eclesial es todav\u00eda una cultura con rasgos fuertemente paternalistas y autoritarios, donde la figura del Papa funciona como la depositaria de la libertad cr\u00edtica y hasta el sentido com\u00fan de muchos, que renuncian a ellos a cambio de seguridad. Una Iglesia de creyentes maduros es el gran desaf\u00edo del futuro.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>A lo largo de los pontificados de Juan Pablo II y Benedicto XVI, es decir, por m\u00e1s de 30 a\u00f1os, la met\u00e1fora que prim\u00f3 en&#8230;<\/p>\n","protected":false},"author":5,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_jetpack_newsletter_access":"","_jetpack_dont_email_post_to_subs":false,"_jetpack_newsletter_tier_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paywalled_content":false,"_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":""},"categories":[959,965],"tags":[],"class_list":["post-11231","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-criterio-digital","category-opinion-2"],"acf":[],"jetpack_featured_media_url":"","jetpack_sharing_enabled":true,"jetpack_shortlink":"https:\/\/wp.me\/p6FC4i-2V9","_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/11231","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/5"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=11231"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/11231\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":11232,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/11231\/revisions\/11232"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=11231"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=11231"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=11231"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}