{"id":11322,"date":"2015-08-05T13:33:09","date_gmt":"2015-08-05T16:33:09","guid":{"rendered":"http:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/?p=11322"},"modified":"2015-08-05T13:33:09","modified_gmt":"2015-08-05T16:33:09","slug":"francisco-cercano-al-pueblo-boliviano","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/?p=11322","title":{"rendered":"Francisco cercano al pueblo boliviano"},"content":{"rendered":"<p><em><strong>La convocatoria del Papa al II Encuentro internacional de movimientos populares en Bolivia reforz\u00f3 la idea de considerar a estos movimientos de base como una esperanza de cambio social duradero.<\/strong><\/em><\/p>\n<p>No es f\u00e1cil resumir en pocas l\u00edneas este viaje maratoniano de Francisco a Bolivia, donde la poblaci\u00f3n se desvivi\u00f3 y lo recibi\u00f3 con gran calidez. El pueblo esper\u00f3 durante horas para ver pasar el papam\u00f3vil por La Paz en un ambiente fr\u00edo o para poder participar en la gran eucarist\u00eda de Santa Cruz. Hab\u00eda gran expectaci\u00f3n, hubo emoci\u00f3n y l\u00e1grimas.<br \/>\nEl pueblo boliviano demostr\u00f3 una vez m\u00e1s su ser sencillo y profundamente religioso, con una fe arraigada en siglos de tradici\u00f3n, que en algunos momentos incluso pod\u00eda derivar en papalatr\u00eda o en magia.<br \/>\nA nivel internacional tal vez lo que caus\u00f3 mayor impacto fue la petici\u00f3n de Francisco de que las diferencias entre pa\u00edses se resuelvan con un aut\u00e9ntico di\u00e1logo\u2026 como en el tema del mar: no muros sino puentes. Pero ser\u00eda injusto reducir el mensaje papal a este problema. Hubo muchos otros signos y mensajes. Entre los primeros est\u00e1 la cercan\u00eda al pueblo, los abrazos y besos a ni\u00f1os y ancianos, el cari\u00f1o con que se acerc\u00f3 a los privados de libertad en el penal de Palmasola, donde dijo que para Dios no hay rejas y que la reclusi\u00f3n no significa exclusi\u00f3n.<br \/>\nOtro gran momento simb\u00f3lico y prof\u00e9tico fue la breve parada junto al lugar donde se encontr\u00f3 el cad\u00e1ver del sacerdote jesuita Lu\u00eds Espinal (1932-1980), acribillado a balazos por predicar una fe unida a la justicia. Francisco or\u00f3 brevemente y dijo que \u201csu compa\u00f1ero Espinal\u201d predic\u00f3 la libertad del evangelio; esto molest\u00f3 y lo mataron.<br \/>\nLa visita del Papa al II Encuentro internacional de movimientos populares tambi\u00e9n fue muy significativa, pues demostr\u00f3 que la Iglesia no s\u00f3lo apoya la lucha por \u201cel trabajo, el techo y la tierra\u201d sino que pone en estos movimientos de base, no en las elites, la esperanza de un cambio social duradero.<br \/>\nLos mensajes del Papa tuvieron una dimensi\u00f3n no s\u00f3lo eclesial, sino que Francisco sali\u00f3 de los muros de la Iglesia a la calle y se dirigi\u00f3 a la sociedad civil. Seguramente su alocuci\u00f3n a los movimientos populares fue la m\u00e1s revolucionaria. No cay\u00f3 en la trampa de bendecir sin m\u00e1s el actual proceso de cambio ni de alinearse con la oposici\u00f3n boliviana, sino que fue a la ra\u00edz de la actual situaci\u00f3n socio-pol\u00edtica mundial y pidi\u00f3 sustituir la l\u00f3gica del descarte por la de la inclusi\u00f3n, propiciar un cambio no impuesto desde arriba sino fruto de una conversi\u00f3n que desea otro modelo de sociedad y otro estilo de relaci\u00f3n con la naturaleza. Retomando las propuestas de Laudato si, exhort\u00f3 a una ecolog\u00eda integral que cuide de las personas, la familia y la tierra. Critic\u00f3 duramente la idolatr\u00eda del dinero que genera exclusi\u00f3n y descarte, y anim\u00f3 a un nuevo paradigma de vida que no s\u00f3lo afirme el lema andino \u2013no mientas, no robes, no seas flojo\u2013 sino que integre a todos los excluidos: ni\u00f1os, j\u00f3venes, mujeres, ind\u00edgenas, ancianos, hacia un desarrollo que respete los valores de la dignidad humana y la riqueza de las culturas, al servicio de los pueblos y en defensa de la madre tierra.<br \/>\nEn este proceso de cambio, Francisco exhort\u00f3 a los cristianos a jugar un papel determinante, ser fermento y luz, anunciar la alegr\u00eda del evangelio. Que los ministros y consagrados escuchen al pueblo, que no lo hagan callar sino que se acerquen al \u201csanto Pueblo de Dios\u201d. Les dijo que no se sientan de una casta ni de una elite superior, que recuerden sus or\u00edgenes y no sean capataces sino pastores. Hay que acoger al pueblo, mostrarle la ternura y misericordia del Padre, curar sus heridas, acompa\u00f1arlo. Con sinceridad reconoci\u00f3 el Papa que la Iglesia particip\u00f3 en el genocidio de ind\u00edgenas en la \u00e9poca de la conquista y pidi\u00f3 por ello perd\u00f3n a Dios. Pero reconoci\u00f3 que tanto ayer como hoy no han faltado voces prof\u00e9ticas que se han distanciado del sistema colonial y han acompa\u00f1ado y defendido al pueblo ind\u00edgena.<br \/>\nSe puede resumir el mensaje papal en estos puntos: acercarse con ternura al pueblo excluido, anunciarle un evangelio que exige un profundo cambio personal, familiar, social y ecol\u00f3gico, y denunciar las injusticias de un sistema que no va m\u00e1s y de una ideolog\u00eda que descarta al pueblo d\u00e9bil y destruye nuestra casa com\u00fan de la tierra. Hay que volver a Francisco de As\u00eds, hay que volver sobre todo al alegre evangelio de Jes\u00fas.<\/p>\n<p><em>El autor es\u00a0Sacerdote y te\u00f3logo jesuita, profesor en la Universidad Cat\u00f3lica de Cochabamba.<\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La convocatoria del Papa al II Encuentro internacional de movimientos populares en Bolivia reforz\u00f3 la idea de considerar a estos movimientos de base como una&#8230;<\/p>\n","protected":false},"author":5,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_jetpack_newsletter_access":"","_jetpack_dont_email_post_to_subs":false,"_jetpack_newsletter_tier_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paywalled_content":false,"_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":""},"categories":[945,8],"tags":[14],"class_list":["post-11322","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-fe-2","category-iglesia","tag-iglesia"],"acf":[],"jetpack_featured_media_url":"","jetpack_sharing_enabled":true,"jetpack_shortlink":"https:\/\/wp.me\/p6FC4i-2WC","_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/11322","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/5"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=11322"}],"version-history":[{"count":2,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/11322\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":11326,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/11322\/revisions\/11326"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=11322"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=11322"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=11322"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}