{"id":11327,"date":"2015-08-05T13:35:09","date_gmt":"2015-08-05T16:35:09","guid":{"rendered":"http:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/?p=11327"},"modified":"2015-08-05T13:35:09","modified_gmt":"2015-08-05T16:35:09","slug":"un-pueblo-que-puede","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/?p=11327","title":{"rendered":"Un pueblo que \u201cpuede\u201d"},"content":{"rendered":"<p><em><strong>Una detallada cr\u00f3nica de la visita del papa Francisco a la capital de Paraguay, su \u00faltima parada en el viaje por Sudam\u00e9rica.<\/strong><\/em><\/p>\n<p>Cansados de \u201cnarcopol\u00edtica\u201d y esc\u00e1ndalos cada vez m\u00e1s inocultables y, sin embargo, siempre impunes; y de una salud, educaci\u00f3n y prosperidad para pocos, los paraguayos depositaban en Francisco mucha esperanza, pero tampoco esperaban de \u00e9l milagros.<br \/>\nLa generaci\u00f3n de los \u201cpapa boys\u201d de los a\u00f1os \u201880 ten\u00edan muy presente que la anterior y primera visita de un Papa (Juan Pablo II) al pa\u00eds se hab\u00eda dado justo un a\u00f1o antes de la ca\u00edda del r\u00e9gimen de Alfredo Stroessner, y que sin dudas ese hist\u00f3rico acontecimiento eclesial hab\u00eda tenido que ver con el rev\u00e9s de un r\u00e9gimen por otra parte ya debilitado.<br \/>\nLa preparaci\u00f3n de la visita del Papa Bergoglio moviliz\u00f3 a la Iglesia entera, pero pocos cre\u00edan que los j\u00f3venes de hoy pudieran tener el protagonismo de los de 1987. Parec\u00eda faltar esta vez la cuota de heroismo que hab\u00eda sido necesaria y motivadora en esa recordada visita. Finalmente, llegaron a ser m\u00e1s de 80 mil los \u201cservidores\u201d, que conmovieron con su entrega sacrificada y siempre sonriente. Un coro de 520 integrantes (se postularon m\u00e1s de 1.500) asombr\u00f3 a los 1.200.000 fieles en la misa de \u00d1u Guas\u00fa. Tambi\u00e9n lo hizo el monumental retablo del presbiterio, realizado por el artista Koki Ruiz, con 20 artesanos, utilizando 32 mil espigas de ma\u00edz, 200 mil cocos de campo, mil calabazas y cereales, con el concurso de la gente del pueblo misionero de Ta\u00f1arandy, que cada a\u00f1o da vida en su proprio terru\u00f1o a un triduo pascual que une religiosidad popular y arte que entr\u00f3 de derecho en la cultura paraguaya.<br \/>\nEl contacto \u201cpersonal\u201d, simple y profundo que el Santo Padre estableci\u00f3 con la muchedumbre fue constante, y los m\u00e1s privilegiados fueron los de siempre: enfermos, discapacitados, ancianos, ni\u00f1os, las reclusas del Buen Pastor y todo \u201cdescartado\u201d de la sociedad.<br \/>\nAntes de la llegada de Francisco, una des\u00e1nimo casi general se hab\u00eda adue\u00f1ado de la gente. La resignaci\u00f3n y el pesimismo parec\u00edan ganar. En esta situaci\u00f3n, el anuncio de la visita del Pont\u00edfice hab\u00eda concitado esperanza. Los paraguayos se reconocen como un pueblo sumiso, ya sin fuerza de reaccionar frente a sus gobernantes, electos en base a la negociaci\u00f3n por el voto de la mayor\u00eda de los electores (los pobres e indigentes), a su vez persuadidos de que las elecciones no son m\u00e1s que una zafra de oportunidades ofrecidas por pol\u00edticos interesados en las ventajas que otorga el poder como forma de vida y sustento para sus clanes familiares. Sin embargo, a los representantes de 1.500 organizaciones de la sociedad civil, Francisco les dijo que \u201cParaguay no est\u00e1 muerto\u201d. \u201cVeo en ustedes la savia de una vida que corre y que quiere germinar. Y eso siempre Dios lo bendice \u2013les dijo\u2013. Hay cosas que est\u00e1n mal, s\u00ed. Hay situaciones injustas, s\u00ed. Pero verlos y escucharlos me ayuda a renovar la esperanza en el Se\u00f1or, que sigue actuando en medio de su gente\u201d. Fue un b\u00e1lsamo en las heridas de las tantas batallas perdidas en las que la dignidad y la autoestima fueron pisoteadas. El paraguayo es un pueblo en b\u00fasqueda de una identidad todav\u00eda fragmentada, que hasta hoy se nutre del orgullo por la valent\u00eda demostrada en las guerras y en otras adversidades y de la cultura y de lengua guaran\u00ed como elementos cohesionantes. Pero no basta para conformar la identidad de un pueblo.<br \/>\nEl Papa dio algunos est\u00edmulos en este sentido. En el encuentro con los \u201cactores de la sociedad paraguaya por una cultura de la confianza\u201d (\u00e9ste fue su lema), Bergoglio expres\u00f3 alegr\u00eda y esperanza por \u201cla cantidad y variedad de asociaciones comprometidas en la construcci\u00f3n de un Paraguay m\u00e1s pr\u00f3spero\u201d, y pronunci\u00f3 un discurso valiente y novedoso, en continuidad con lo que dijo en Bolivia a los movimientos sociales. Ambas intervenciones, como es opini\u00f3n tambi\u00e9n del portavoz vaticano, Federico Lombardi, muestran un notable coraje de parte del Pont\u00edfice, una \u201coriginalidad de pensamiento\u201d que explicita y actualiza la Doctrina Social de la Iglesia y la capacidad de Francisco de impulsar procesos de cambio, expresi\u00f3n que le gusta mucho, como dijo en Santa Cruz. En palabras de Lombardi, \u201ces coherente\u201d con la condena de un sistema econ\u00f3mico global que no funciona y que produce \u201cdescartados\u201d, que \u00e9l mismo promueva la b\u00fasqueda de \u201csoluciones desde la perspectiva de quienes sufren esas consecuencias, y no de quienes las provocan\u201d.<br \/>\nEn el encuentro paraguayo, la misma composici\u00f3n del auditorio que escuch\u00f3 al Papa demostr\u00f3 valent\u00eda. Seguramente s\u00f3lo la Iglesia pod\u00eda reunir bajo un mismo techo a l\u00edderes campesinos, sindicales, de entidades de solidaridad, empresarios, cooperativas, de los 19 pueblos nativos del pa\u00eds, e incluso dos exponentes de organizaciones pro gay. Lo subray\u00f3 tambi\u00e9n monse\u00f1or Adalberto Mart\u00ednez, secretario general de la Conferencia Episcopal Paraguaya, presentando el evento al Santo Padre. Semejante convocatoria no es menor en un pa\u00eds que hace 30 a\u00f1os s\u00f3lo contaba con un 10% de las organizaciones ciudadanas existentes hoy.<br \/>\nA ellos, Francisco imparti\u00f3 una clase de di\u00e1logo real y concreto, el que cuesta pero permite avanzar, con peque\u00f1os pasos, hacia un proyecto com\u00fan. La base es \u201casumir el conflicto\u201d que nace de la diversidad, que incomoda, pero que puede conducir a una unidad que enriquece, que no anula, dijo Bergoglio. Tambi\u00e9n habl\u00f3 del \u201camor a la patria\u201d como \u201cidentidad de un pa\u00eds\u201d y denunci\u00f3 la corrupci\u00f3n, \u201cgangrena\u201d y \u201cpolilla\u201d de un pueblo que \u201csi quiere mantener su dignidad, tiene que desterrarla\u201d. La identidad es \u201cla base fundamental\u201d del di\u00e1logo, y no se \u201cnegocia\u201d. Cada cultura aporta si no se cierra en s\u00ed misma. La \u201ccultura del encuentro\u201d es el presupuesto. Un magisterio indispensable.<br \/>\nEn las citas con los distintos grupos, Francisco atendi\u00f3 todos los pedidos. Como en Ecuador y en Bolivia, con distintas matices, exist\u00eda el temor de que se buscara instrumentalizar la presencia del Pont\u00edfice para fines pol\u00edticos. Pero, salvo episodios muy menores, hay que reconocerle al Gobierno paraguayo una valent\u00eda de la que muchos dudaban: nadie se call\u00f3. Presidente y Ministra de Educaci\u00f3n fueron abucheados en dos instancias, la segunda, en presencia del Papa. Habitantes del marginal barrio del Ba\u00f1ado Norte, parcialidades ind\u00edgenas y campesinos, todos ac\u00e9rrimos opositores, pudieron expresar a veces con vehemencia sus reclamos. En todos los lugares, cabe subrayar, el Santo Padre se dirigi\u00f3 antes que nada a los cat\u00f3licos, en l\u00ednea con una visita fundamentalmente pastoral.<br \/>\nSi bien fue cuidadoso, el Papa no fue diplom\u00e1tico. Se puso claramente del lado de los pobres, de los \u201cdescartados\u201d. Pero no atac\u00f3 a nadie, s\u00f3lo a las miserias humanas. Por el contrario, invit\u00f3 a todos a sumarse a \u201cprocesos de cambio\u201d sin \u201capuntar el dedo\u201d a los presuntos culpables. \u201cNo piensen: &#8216;qu\u00e9 bien lo que el Papa le dijo a Fulano&#8230; No. \u00bfA qui\u00e9n se lo dijo? A m\u00ed\u201d. En el Ba\u00f1ado, despu\u00e9s de escuchar las en\u00e9rgicas denuncias de dos vecinas (\u201cpara las autoridades somos \u201cun estorbo para las inversiones\u201d), enfatiz\u00f3: \u201cNo pod\u00eda estar en Paraguay sin estar con ustedes, sin estar en \u00e9sta \u2018su\u2019 tierra\u201d. Despu\u00e9s de subrayar la necesidad de solidaridad entre pobres, implor\u00f3: \u201c\u00a1Y no dejen que el diablo los divida!\u201d.<br \/>\nPor cierto, los problemas son dram\u00e1ticos. Pero si muchos peque\u00f1os grupos se unen y dialogan creativamente para proponer un modelo econ\u00f3mico \u201ccon rostro humano\u201d, puede existir la esperanza \u2013que en Francisco es convicci\u00f3n\u2013 de que \u201cotro modelo de desarrollo es posible\u201d.<\/p>\n<p><em>El autor es periodista residente en Paraguay<\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Una detallada cr\u00f3nica de la visita del papa Francisco a la capital de Paraguay, su \u00faltima parada en el viaje por Sudam\u00e9rica. 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