{"id":11331,"date":"2015-08-05T13:41:14","date_gmt":"2015-08-05T16:41:14","guid":{"rendered":"http:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/?p=11331"},"modified":"2015-08-05T13:41:14","modified_gmt":"2015-08-05T16:41:14","slug":"ciencia-y-religion-ante-el-desafio-verde","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/?p=11331","title":{"rendered":"Ciencia y religi\u00f3n ante el desaf\u00edo verde"},"content":{"rendered":"<p><em><strong>Entre ponderaciones a su enc\u00edclica verde, el Papa ha recibido alguna observaci\u00f3n porque la religi\u00f3n no deber\u00eda interferir en las cuestiones cient\u00edficas. A veces ha sido criticado por influir en la pol\u00edtica. Nos preguntamos ahora si no ha invadido la autonom\u00eda de la ciencia.<\/strong><\/em><\/p>\n<p>El papa Francisco, en su reciente enc\u00edclica \u201cverde\u201d Laudato si, habla como obispo pero tambi\u00e9n como l\u00edder moral de la humanidad. Todos los creyentes pueden suscribir sus afirmaciones, incluso sus preguntas, ya que \u00e9l se siente peregrino de la Verdad. Por eso, al analizar la relaci\u00f3n entre la ciencia y la fe en el terreno de la ecolog\u00eda, no podemos limitarnos a la fe cat\u00f3lica. La enc\u00edclica termina con dos oraciones que pueden ser compartidas, la primera por los creyentes de todas las religiones y la segunda por los fieles de todas las Iglesias. Y dedica un ac\u00e1pite de tres n\u00fameros (199-201), \u201cLas religiones en di\u00e1logo con las ciencias\u201d, a la exposici\u00f3n de esta problem\u00e1tica.<\/p>\n<p><strong>El contexto religioso<\/strong><br \/>\nEn la secci\u00f3n espec\u00edfica (n.199), nos recuerda el Papa que no debemos limitarnos al \u201cmarco cerrado\u201d de las ciencias emp\u00edricas, olvidando lo est\u00e9tico, lo \u00e9tico y lo religioso. Los valores \u00e9ticos universales, \u00bfpueden ser descartados por el hecho de haber surgido en el contexto de una creencia religiosa? Confirmando esa l\u00ednea, digamos que los derechos humanos no pierden valor porque hayan surgido en el contexto tradicional de los Diez Mandamientos. Y Francisco da un paso m\u00e1s. Sostiene que los principios \u00e9ticos no pueden presentarse \u201cde un modo puramente abstracto\u201d. Reaparecen siempre \u201cbajo distintos ropajes\u201d y se expresan \u201ccon lenguajes diversos, incluso religiosos\u201d. Digamos que el \u201cno matar\u201d es una formulaci\u00f3n abstracta. En la Biblia, en cambio, aparece en forma de pregunta dirigida al primer homicida, Ca\u00edn: \u201c\u00bfD\u00f3nde est\u00e1 Abel, tu hermano?\u201d. La discusi\u00f3n actual sobre la pena de muerte parece otra formulaci\u00f3n abstracta. En el Evangelio, en cambio, Jes\u00fas afirma: \u201cEl que est\u00e9 sin pecado que tire la primera piedra\u201d. Hacer desaparecer a alguien, como ocurri\u00f3 en la Argentina, parece tambi\u00e9n una formulaci\u00f3n muy gen\u00e9rica. En cambio, anunciar que se ha ubicado al nieto n\u00ba 100, hijo de una desaparecida, constituye un avance significativo. El contexto religioso de la reconciliaci\u00f3n, ofrecido por los obispos, no encubre al n\u00facleo \u00e9tico, sino que lo profundiza. Lo vemos en el caso del nieto de la Carlotto, cuya familia se ha reconciliado con los padres adoptivos, superando los cuestionamientos jur\u00eddicos previsibles.<\/p>\n<p><strong>La personalidad de san Francisco<\/strong><br \/>\nDespu\u00e9s de haber ponderado lo positivo del \u201ccontexto religioso\u201d (n.199), se\u00f1ala el Papa las \u201cinfidelidades\u201d de los creyentes que han llevado al maltrato de la naturaleza (n.200). A veces \u201chemos sido infieles al tesoro de sabidur\u00eda que deb\u00edamos custodiar\u201d. Volvamos a las palabras de Jes\u00fas sobre tirar la primera piedra. Los ideales de la Revoluci\u00f3n Francesa cayeron bajo la guillotina y el sue\u00f1o de las Bienaventuranzas agoniz\u00f3 bajo la Inquisici\u00f3n. Pero no seamos pesimistas, ya que es posible el regreso a las fuentes. Para ello, los creyentes deber\u00e1n \u201cbeber en lo m\u00e1s hondo de sus propias convicciones sobre el amor, la justicia y la paz\u201d.<br \/>\nUna de esas fuentes es la personalidad de san Francisco de As\u00eds, donde lo po\u00e9tico, como en san Juan de la Cruz, proyecta lo religioso m\u00e1s all\u00e1 de s\u00ed mismo. Podemos pensar: cuidemos la naturaleza porque es un bien. Francisco nos dice: amemos la naturaleza porque es hermosa. Las Cataratas del Iguaz\u00fa, la Quebrada de Humahuaca, los lagos de Bariloche, la Pen\u00ednsula de Vald\u00e9s, responden a esa m\u00edstica. Lo que no es bueno posee s\u00f3lo una hermosura aparente, como los abrigos de pieles. La religi\u00f3n nos muestra el plan de Dios sobre la creaci\u00f3n. La \u00e9tica hace que nos sintamos responsables del planeta. La poes\u00eda nos permite so\u00f1ar con los nietos que heredar\u00e1n algo hermoso. Aunque no lo diga el Papa expresamente, las ciencias nos permiten conocer este proceso y acompa\u00f1arlo desde adentro, porque no somos extraterrestres, no estamos fuera de la naturaleza.<\/p>\n<p><strong>Un triple di\u00e1logo<\/strong><br \/>\nNos invita el Papa a un di\u00e1logo general para \u201cafrontar adecuadamente los problemas del medio ambiente\u201d (n.201). En primer lugar, un di\u00e1logo entre todas las religiones, considerando que la mayor parte de los habitantes se declaran creyentes. Di\u00e1logo abierto al misterio de lo trascendente y, al mismo tiempo, sumergido en lo inmanente, es decir, \u201corientado al cuidado de la naturaleza, a la defensa de los pobres, a la construcci\u00f3n de redes de respeto y de fraternidad\u201d. Estos fines parecer\u00edan responder, unos a la dimensi\u00f3n trascendente, como la fraternidad (por tener un mismo Padre en el cielo), otros a la inmanente, como el cuidado de la naturaleza. Sin embargo, esa divisi\u00f3n ser\u00eda s\u00f3lo conceptual, ya que lo trascendente se encarna en lo inmanente. San Agust\u00edn sinti\u00f3 que Dios es m\u00e1s \u00edntimo a m\u00ed que yo mismo. Esto nos permite una relectura del proceso de la evoluci\u00f3n hasta llegar al hombre. Como sosten\u00eda Teilhard de Chardin, hay en la materia una tendencia hacia la complejidad que le permite organizarse como vida vegetal, animal y humana. Esa tendencia es una atracci\u00f3n divina, m\u00e1s interior a la materia que sus part\u00edculas elementales.<br \/>\nEn segundo lugar, \u201ces imperioso tambi\u00e9n un di\u00e1logo entre las ciencias mismas, porque cada una suele encerrarse en los l\u00edmites de su propio lenguaje\u201d. En los tiempos modernos, ha surgido la filosof\u00eda del lenguaje, con sus aperturas y sus limitaciones. Ya los antiguos hablaban del lenguaje apof\u00e1tico, mostrando las limitaciones de todo lo que afirmamos sobre el m\u00e1s all\u00e1. Cuando decimos que Dios es \u201ceterno\u201d, tenemos la sensaci\u00f3n de haber dado un paso seguro hacia la esencia divina. Pero quiz\u00e1s es m\u00e1s lo que nos alejamos, porque lo encerramos en nuestras categor\u00edas temporales, diciendo que ha existido siempre y siempre existir\u00e1. De modo similar, cada ciencia posee su lenguaje propio, que le permite acercarse a la verdad y con frecuencia alejarse algo de ella. Cada vez nos aproximamos m\u00e1s, en millon\u00e9simas de segundo, al Big-Bang original. Y podemos alejarnos de la realidad al sostener que antes de esa explosi\u00f3n no hubo nada, aunque tal vez esto sea cierto, o afirmar que todo surgi\u00f3 porque ten\u00eda que surgir, cuando en nuestra experiencia lo que se produce posee una causa.<br \/>\nA la reflexi\u00f3n sobre el lenguaje propio de cada ciencia, a\u00f1ade el Papa la virtud y el riesgo de la especializaci\u00f3n, que \u201ctiende a convertirse en aislamiento\u201d. Esto lo percibimos diariamente en las ciencias m\u00e9dicas, ya que un especialista nos deriva a otro. Y en el cuidado de la naturaleza han surgido especializaciones. \u00bfC\u00f3mo alimentar a la poblaci\u00f3n mundial actual, cuyo crecimiento no cesa, sin caer en las modificaciones gen\u00e9ticas?<br \/>\nPor \u00faltimo, despu\u00e9s del di\u00e1logo entre las religiones y entre las ciencias, propone Francisco un di\u00e1logo \u201cabierto y amable entre todos los movimientos ecologistas, donde no faltan las luchas ideol\u00f3gicas\u201d. La distancia entre las posiciones extremas de los ecologistas es mayor que la existente entre algunos ecologistas y otros ajenos a ese movimiento. La posici\u00f3n m\u00e1s extrema de los ecologistas consiste en afirmar que el ser humano es el mayor enemigo de la naturaleza. Si la especie humana se extinguiera, dicen, la naturaleza podr\u00eda sobrevivir. La idea de que la especie humana se extinga, sin que por ello desaparezca el mundo que conocemos, es posible y no contradice a la fe cristiana. Pero el movimiento ecologista extremo convierte esa posibilidad en necesidad. Comprendemos entonces las luchas ideol\u00f3gicas al interior de este movimiento y la necesidad de que el di\u00e1logo sea \u201camable\u201d, seg\u00fan la expresi\u00f3n del Papa.<\/p>\n<p><strong>Heredar\u00e1n un mundo mejor<\/strong><br \/>\nFrancisco ha mencionado tres tipos de di\u00e1logo para el cuidado de la naturaleza: entre las religiones, entre las ciencias, entre los ecologistas. \u00bfY el di\u00e1logo entre estos tres tipos de entidades, que nos interesa a todos? \u00bfDe qu\u00e9 nos sirven las conclusiones que sacan las religiones por un lado, o las ciencias y los movimientos ecologistas, por otro?<br \/>\nEn principio, el Papa no ingresa en este nivel sino que opta por exponer las condiciones de posibilidad de este triple di\u00e1logo. No pretende reemplazar a los cient\u00edficos ni a los ecologistas. Lanza un llamado para que cada grupo beba m\u00e1s en su propia fuente, de modo que sea m\u00e1s aut\u00e9ntico. No propone directamente medidas a adoptar para salvar a la naturaleza. Lo que pretende insuflar es un nuevo esp\u00edritu, que se percibe en diferentes documentos de la Iglesia, pero con un estilo personal de Bergoglio-Francisco, ya que concluye este ac\u00e1pite con una sentencia muy propia de \u00e9l, que \u201cla realidad es superior a la idea\u201d. Muchas de las ideas ecologistas son verdaderas y el riesgo de extinci\u00f3n de la especie humana debe ser examinado. Pero hay una realidad superior a esa idea, y es la voluntad de que nuestros descendientes hereden un mundo mejor, m\u00e1s equilibrado, m\u00e1s fraterno y m\u00e1s hermoso.<br \/>\nA lo largo del texto encontramos constantes referencias a la ciencia, que desbordan las condiciones de posibilidad de un di\u00e1logo. Pondera \u201clos progresos cient\u00edficos m\u00e1s extraordinarios\u201d (n.4), se refiere al \u201clenguaje de las matem\u00e1ticas o de la biolog\u00eda\u201d (n.11), desea \u201casumir los mejores frutos de la investigaci\u00f3n cient\u00edfica actualmente disponible\u201d (n.15), se apoya en \u201cun consenso cient\u00edfico muy consistente, que indica que nos encontramos ante un preocupante calentamiento del sistema clim\u00e1tico\u201d (n.23), advierte que \u201cnumerosos estudios cient\u00edficos se\u00f1alan que la mayor parte del calentamiento global (\u2026) se debe a la gran concentraci\u00f3n de gases de efecto invernadero\u201d (n.23), considera \u201cadmirables los esfuerzos de cient\u00edficos y t\u00e9cnicos que tratan de aportar soluciones\u201d (n.34), afirma que \u201ces necesario invertir mucho m\u00e1s en investigaci\u00f3n\u201d (n.42), etc. En s\u00edntesis, la lectura de la enc\u00edclica se convierte en una peregrinaci\u00f3n conjunta entre la ciencia y la fe.<\/p>\n<p><em>El autor es profesor en la Facultad de Teolog\u00eda de San Miguel.<\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Entre ponderaciones a su enc\u00edclica verde, el Papa ha recibido alguna observaci\u00f3n porque la religi\u00f3n no deber\u00eda interferir en las cuestiones cient\u00edficas. A veces ha&#8230;<\/p>\n","protected":false},"author":5,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_jetpack_newsletter_access":"","_jetpack_dont_email_post_to_subs":false,"_jetpack_newsletter_tier_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paywalled_content":false,"_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":""},"categories":[945,8],"tags":[14],"class_list":["post-11331","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-fe-2","category-iglesia","tag-iglesia"],"acf":[],"jetpack_featured_media_url":"","jetpack_sharing_enabled":true,"jetpack_shortlink":"https:\/\/wp.me\/p6FC4i-2WL","_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/11331","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/5"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=11331"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/11331\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":11334,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/11331\/revisions\/11334"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=11331"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=11331"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=11331"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}