{"id":11345,"date":"2015-08-05T14:02:30","date_gmt":"2015-08-05T17:02:30","guid":{"rendered":"http:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/?p=11345"},"modified":"2015-08-05T14:02:30","modified_gmt":"2015-08-05T17:02:30","slug":"niunamenos-una-oportunidad-de-unidad","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/?p=11345","title":{"rendered":"#NiUnaMenos, una oportunidad de unidad"},"content":{"rendered":"<p><em><strong>Algunas reflexiones sobre la cuesti\u00f3n cultural a partir de la convocatoria Ni una menos, la multitudinaria marcha de protesta en contra de la violencia contra las mujeres que se realiz\u00f3 el pasado 3 de junio.<\/strong><\/em><\/p>\n<p>Dicen que los an\u00e1lisis no hay que hacerlos en caliente, que hay que dejar que las cosas decanten, que el polvo se asiente para poder ver realmente qu\u00e9 hay en el fondo; qu\u00e9 es lo que importa y qu\u00e9 es lo que ocasiona que el aire se enturbie.<\/p>\n<p>Hay conflicto y hay revuelo: la cuesti\u00f3n femenina est\u00e1 en el tapete. Y eso es siempre objeto de discusiones y de intercambio de opiniones; de rupturas definitivas y, por sobre todo, de avances. Es un tema pol\u00e9mico. S\u00ed, pol\u00e9mico pues propone un quiebre del paradigma cultural.<\/p>\n<p>Quisiera empezar por lo que se ve, por lo que, a mi entender, no es materia discutible respecto de las reivindicaciones del lema #NiUnaMenos que ha definido la convocatoria del 3J. \u00bfCu\u00e1les son esas las consignas visibles y qu\u00e9 roles cumplen?<\/p>\n<p>En primera instancia est\u00e1 el \u201cbasta de mujeres asesinadas\u201d. No es el fin del presente an\u00e1lisis discutir si se trata de un eslogan propiamente feminista, ni tampoco cuestiones ling\u00fc\u00edsticas sobre si es un feminicidio, un homicidio o simplemente asesinato: lo cierto es que hay una serie de hechos criminales -puntualmente asesinatos- perpetrados por varones en contra de mujeres, que comparten circunstancias m\u00e1s o menos similares: mujeres-adolescentes y un elemento sexista o de violencia sexual (celos, embarazos no deseados, infidelidades, libido desequilibrada, vestimenta provocativa, violaci\u00f3n, cosificaci\u00f3n). Reitero: la violencia existe en infinitos planos pero aqu\u00ed nos ocuparemos s\u00f3lo de la del var\u00f3n hacia la mujer.<\/p>\n<p>Entonces, la primera y m\u00e1s luminosa consigna de la convocatoria no admite discusi\u00f3n; en este plano no tiene banderas pol\u00edticas ni ideol\u00f3gicas porque es causa inherente a la condici\u00f3n humana: el derecho a la vida.<\/p>\n<p>Pasemos a las dem\u00e1s consignas de convocatoria.<\/p>\n<p>La violencia f\u00edsica contra la mujer sin llegar a la muerte. Maridos o parejas golpeadores. Es imperativo \u2013aunque infelizmente a veces no suceda as\u00ed- condenar la violencia f\u00edsica del var\u00f3n hacia la mujer. Por el motivo que sea: sometimiento, placer, enojo, infidelidad.<\/p>\n<p>Sigamos. El piropeo, elegante o guarango, no es otra cosa que violencia verbal. \u00bfPor qu\u00e9 una mujer debe soportar que desconocidos le digan cosas por la calle, halagadoras o lascivas, por su sola condici\u00f3n de mujer? Y aunque \u00e9sta sea una conducta casi exclusiva del var\u00f3n para con la mujer, suceder\u00eda lo mismo a la inversa. Hay violencia en el hacer un comentario a un desconocido y en la calle \u2013\u00e1mbito p\u00fablico por excelencia donde m\u00e1s se est\u00e1 expuesto y por ende desprotegido-, sobre sus cualidades f\u00edsicas o, peor a\u00fan, fruto del deseo \u2013recto o corrupto- de quien lo dice. Se obliga a esa persona a escuchar algo que lo puede incomodar, turbar y violentar. No cabe el justificativo de que, a veces, a ciertas mujeres s\u00ed les agrada un piropo elogioso, pues tambi\u00e9n otras tantas les puede desagradar, supongamos, porque no est\u00e9n de \u00e1nimo.<\/p>\n<p>En definitiva, hay violencia verbal contra la mujer, y aunque puedan existir matices, la conducta por s\u00ed misma es condenable. Es un comportamiento que engendra violencia \u2013a veces potencial, y en general, efectiva-, y por ende, debe ser erradicado.<\/p>\n<p>Otro punto de reclamo es la discriminaci\u00f3n laboral. Las estad\u00edsticas dicen que las mujeres reciben una retribuci\u00f3n sensiblemente inferior por igual trabajo<a href=\"#_ftn1\" name=\"_ftnref1\">[1]<\/a>. Las leyes del mercado mandan por sobre la cuesti\u00f3n fisiol\u00f3gica. El var\u00f3n rinde m\u00e1s, se abstrae m\u00e1s, no se embaraza, su preocupaci\u00f3n se centra en llevar el pan a sus hijos y no tanto en si tienen un resfr\u00edo, un acto escolar o en los horarios de sus actividades extracurriculares. \u00bfEstamos de acuerdo? \u00bfTotalmente? \u00bfParcialmente? Por lo pronto, los n\u00fameros son lapidarios. Pero, \u00bfhay otras causas que justifiquen esa desigualdad? Las hay miles, aunque una de las primeras que viene a colaci\u00f3n conlleva un elemento que hasta ahora no hab\u00eda aparecido \u2013expl\u00edcitamente-: la cuesti\u00f3n cultural. \u00bfQui\u00e9n cuida a los hijos, qui\u00e9n los lleva y los trae, qui\u00e9n se encarga de las peque\u00f1as tareas cotidianas? \u00bfDepende de c\u00f3mo se organiza cada pareja? Y en el caso de padres solteros o separados, \u00bfqui\u00e9n debe tener la tenencia? \u00bfCu\u00e1nto debe colaborar quien no la detenta? Son preguntas a las que no se puede dar una respuesta generalizada, aunque si nos aventur\u00e1ramos en el inconsciente colectivo podr\u00edamos arriesgar contestaciones: porque la madre es la madre, porque la psiquis femenina est\u00e1 m\u00e1s preparada para los hijos peque\u00f1os (idea fuertemente extendida en los juzgados de familia), porque eso es lo com\u00fan.<\/p>\n<p>La cuesti\u00f3n cultural nos lleva a hablar de \u201ces que\u2026\u201d, de \u201cperos\u201d, de visiones parciales y tendenciosas. Ese elemento cultural \u2013distinto en su origen del elemento ideol\u00f3gico-, esas pautas de conducta impl\u00edcitas que rigen las relaciones humanas en una sociedad, es lo que verdaderamente subyace en cada una de las consignas del #NiUnaMenos. Es esa idea transversal \u2013que hasta ahora llamamos cuesti\u00f3n cultural\u2013 lo que aflora como real materia de discusi\u00f3n. El debate genuino, en definitiva, gira en torno a una eventual subversi\u00f3n de valores y normas en pos de un nuevo equilibrio: qu\u00e9 es lo que quiero o pienso yo y qu\u00e9 es lo que quiere o piensa el otro, qu\u00e9 normas estamos dispuestos a aceptar, qu\u00e9 valores nos representan y cu\u00e1les ya perdieron vigencia por no responder a las necesidades actuales.<\/p>\n<p>En los medios de comunicaci\u00f3n circularon muchas propuestas, la mayor\u00eda a favor de la convocatoria del 3J, pero tambi\u00e9n algunas en contra. \u00bfHubo un organizador, alg\u00fan interesado en obtener r\u00e9dito con el #NiUnaMenos o fue expresi\u00f3n genuina de una sociedad cansada de los atropellos contra las mujeres? \u00bfEs culpa de los medios masivos, que ofrecen un producto que consumimos sin recelo? \u00bfNos sentimos indignados porque nos encantan las cr\u00f3nicas policiales, y a fuerza de repetici\u00f3n de noticias las internalizamos, ponemos el tema sobre el tapete y generamos un reclamo masivo? \u00bfHay alguien detr\u00e1s de esto a quien le interese introducir consignas radicales tendientes a subvertir el orden de valores sociales por motivos desconocidos, oscuros, o tal vez de dominaci\u00f3n?<\/p>\n<p>Pong\u00e1mosle rostros: aunque rastrear los or\u00edgenes de eventos masivos pueda ser una tarea imposible pues tienen un grand\u00edsimo componente de espontaneidad, se podr\u00eda decir que los promotores originales del #NiUnaMenos son grupos feministas; agrupaciones pol\u00edticas de izquierda o nueva izquierda latinoamericana; sectores en los que \u2013tanto los m\u00e1s radicales como los transigentes- la eliminaci\u00f3n de todo tipo de violencia contra la mujer es un estandarte, y en algunos casos, su raz\u00f3n de ser. Es cierto que algunos grupos protag\u00f3nicos de la sociedad \u2013en especial los religiosos- hicieron correr la voz de alarma de que debajo de los esl\u00f3ganes que \u201ctodos\u201d aceptamos (en cuanto a la l\u00f3gica de que en ellos subyace una \u2018cuesti\u00f3n humana\u2019) se escond\u00edan segundas intenciones, como la legalizaci\u00f3n del aborto o una profundizaci\u00f3n de la teor\u00eda de g\u00e9nero. Pero cuando digo que \u201ctodos hemos aceptado las consignas de la marcha\u201d, incluyo a la Iglesia Cat\u00f3lica<a href=\"#_ftn2\" name=\"_ftnref2\">[2]<\/a> -siendo como los es, un actor social en apariencia antit\u00e9tico a los grupos feministas y de izquierda-, pues es primordialmente la dignidad humana es lo que est\u00e1 en juego en las consignas del #NiUnaMenos.<\/p>\n<p>La dimensi\u00f3n cultural se construye entre todos los actores sociales, p\u00fablicos y privados, individuales y colectivos, cada uno desde su lugar de acci\u00f3n. Los grupos feministas no construyen la dimensi\u00f3n cultural en su totalidad, del mismo modo que no lo hace la Iglesia Cat\u00f3lica a trav\u00e9s de sus diversas expresiones. Tampoco entiendo que sea posible una \u2018construcci\u00f3n\u2019 dial\u00e9ctica en cuanto destrucci\u00f3n del contrario; no es posible \u2018construir\u2019 desde posiciones antag\u00f3nicas sin que un grupo termine imponi\u00e9ndose sobre el otro: pro-aborto versus pro-vida, familia tradicional versus familia moderna, y as\u00ed podr\u00edamos seguir. Hay bemoles, hay cuestiones intermedias, son m\u00e1s las cosas que unen que las que diferencian. Sectores opuestos marcharon juntos por el #NiUnaMenos, grupos cuyas ideas son \u2018irreconciliables\u2019. Todo depende desde d\u00f3nde se parte, desde qu\u00e9 perspectiva se plantea el debate. Es violencia tanto querer imponer una idea como pretender que el otro renuncie a la suya. Para dialogar es necesaria la comprensi\u00f3n de la idea ajena sin perder la propia. Ir desde lo que diferencia para llegar a lo que une y viceversa, las veces que haga falta. En ese sentido, el #NiUnaMenos ha probado que no todo es confrontaci\u00f3n, y m\u00e1s all\u00e1 de las divergencias, ha sido una oportunidad de unidad.<\/p>\n<p><em><a href=\"#_ftnref1\" name=\"_ftn1\">[1]<\/a> http:\/\/www.trabajo.gob.ar\/downloads\/cegiot\/140703_brochure.pdf<\/em><\/p>\n<p><em><a href=\"#_ftnref2\" name=\"_ftn2\">[2]<\/a> http:\/\/www.episcopado.org\/portal\/actualidad-cea\/oficina-de-prensa\/item\/976-ni-una-menos-comisi%C3%B3n-episcopal-de-laicos-y-familia.html<\/em><\/p>\n<p>El autor es abogado y escritor<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Algunas reflexiones sobre la cuesti\u00f3n cultural a partir de la convocatoria Ni una menos, la multitudinaria marcha de protesta en contra de la violencia contra&#8230;<\/p>\n","protected":false},"author":5,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_jetpack_newsletter_access":"","_jetpack_dont_email_post_to_subs":false,"_jetpack_newsletter_tier_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paywalled_content":false,"_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":""},"categories":[944,5],"tags":[985],"class_list":["post-11345","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-actualidad-2","category-sociedad","tag-niunamenos"],"acf":[],"jetpack_featured_media_url":"","jetpack_sharing_enabled":true,"jetpack_shortlink":"https:\/\/wp.me\/p6FC4i-2WZ","_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/11345","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/5"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=11345"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/11345\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":11348,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/11345\/revisions\/11348"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=11345"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=11345"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=11345"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}