{"id":11349,"date":"2015-08-05T14:06:47","date_gmt":"2015-08-05T17:06:47","guid":{"rendered":"http:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/?p=11349"},"modified":"2015-08-05T14:07:20","modified_gmt":"2015-08-05T17:07:20","slug":"superar-las-confrontaciones","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/?p=11349","title":{"rendered":"Superar las confrontaciones"},"content":{"rendered":"<p><em><strong>La planta de celulosa de UPM en Fray Bentos: entre el integrismo ambiental y la razonabilidad cient\u00edfica y pol\u00edtica.<\/strong><\/em><\/p>\n<p>Se atribuye a Joseph Goebbels, ministro de propaganda de Adolfo Hitler, la frase \u201cmiente, miente, que algo quedar\u00e1\u201d, con la idea de que una mentira repetida continuamente puede convertirse en verdad. Lamentablemente, desde mucho antes de Goebbels, la mentira se ha convertido en un instrumento pol\u00edtico no s\u00f3lo utilizado por las tiran\u00edas m\u00e1s atroces, sino tambi\u00e9n por algunas democracias occidentales. No es exagerado asociar ese funesto instrumento propagand\u00edstico con el conflicto pol\u00edticamente escalado con Uruguay por la instalaci\u00f3n, en la localidad de Fray Bentos, de una planta procesadora de pulpa para papel de origen finland\u00e9s. Una controversia inflada por dos gobernadores de Entre R\u00edos y dos presidentes de la Naci\u00f3n.<\/p>\n<p>No pretendo desarrollar aqu\u00ed la historia completa de ese conflicto tan absurdo como da\u00f1ino para las relaciones bilaterales de la Argentina con un pa\u00eds hermano y, de rebote, con una lejana naci\u00f3n del norte europeo. Ya lo hicieron la prensa adicta y aquella otra, m\u00e1s moderada, que informaba con sensatez. Pero vale la pena detenerse en algunos hechos sobresalientes. El primero es la incomprensible actitud del m\u00e1s alto nivel pol\u00edtico de nuestro pa\u00eds de colocarse del lado de una Asamblea Popular Ambiental que no tuvo mejor idea, para hacerse escuchar, que cortar durante varios a\u00f1os el puente internacional General San Mart\u00edn que une Gualeguaych\u00fa con Fray Bentos. Con esa excesiva medida de protesta, la controversia en s\u00ed misma fue potenciada por la presi\u00f3n de un piquete responsable de interrumpir un paso fronterizo con funestas consecuencias para el comercio y el turismo internacionales. Fue una absurda medida tolerada por el Gobierno argentino, que combin\u00f3 un exagerado apego al garantismo y la no criminalizaci\u00f3n de la protesta social con un grosero comportamiento en el \u00e1mbito externo, ante el que no ha moderado, como en otros conflictos, su adhesi\u00f3n al criterio amigo-enemigo.<\/p>\n<p>Otro hecho digno de menci\u00f3n se relaciona con la Corte Internacional de Justicia de La Haya. No hab\u00eda consenso en nuestra canciller\u00eda ni fuera de ella sobre la conveniencia de este recurso para resolver el conflicto, ante la imposibilidad de hacerlo pol\u00edticamente. Nuestra demanda fue defectuosa desde el punto de vista t\u00e9cnico, a pesar de los esfuerzos del solvente equipo jur\u00eddico de nuestra canciller\u00eda, ya que su trabajo no fue enriquecido con el suficiente asesoramiento de acad\u00e9micos locales en derecho ambiental internacional, y empeor\u00f3 las cosas la deficiente argumentaci\u00f3n de los abogados extranjeros contratados por la Argentina, que cometieron gruesos errores al presentar las pruebas. Vaya, por caso, la argumentaci\u00f3n de un reconocido experto mundial contratado por nuestro lado, que, en su presentaci\u00f3n, confundi\u00f3 el \u00edndice de demanda bioqu\u00edmica de ox\u00edgeno con el correspondiente al ox\u00edgeno disuelto en agua. Pero tambi\u00e9n la propia Corte de La Haya mostr\u00f3 un conocimiento parcial del derecho ambiental, al considerar meramente procesales los principios de consulta previa y negociaci\u00f3n y al obviar los alcances de la contaminaci\u00f3n sobre la atm\u00f3sfera, concentr\u00e1ndose s\u00f3lo en los perjuicios causados al agua del r\u00edo Uruguay.<\/p>\n<p>Los hechos previos a la demanda transcurrieron por un carril desatendido por la Argentina. Los uruguayos, luego de haberse sancionado en 1987 una ley que fomentaba la forestaci\u00f3n de decenas de miles de hect\u00e1reas con \u00e1rboles de fibra larga, avanzaron decididamente con una pol\u00edtica de hechos consumados que super\u00f3 al lado argentino, que deb\u00eda controlar y hasta detener esos hechos. La sostenida acci\u00f3n uruguaya, hay que decirlo, mostraba una definida pol\u00edtica de Estado en favor del desarrollo y el empleo. Aquella forestaci\u00f3n habr\u00eda sido lo que inclin\u00f3 la balanza de la firma finlandesa para instalarse del lado uruguayo y no tanto una supuesta corrupci\u00f3n atribuida a las autoridades de Entre R\u00edos, m\u00e1s f\u00e1cil de declamar que de probar.<\/p>\n<p>La Corte Internacional fall\u00f3 en abril de 2010 reconociendo que Uruguay no hab\u00eda cumplido las obligaciones relativas a informar previamente a la otra parte, pero nuestro pa\u00eds no pudo probar que la planta causara la contaminaci\u00f3n que se le atribu\u00eda. Como la Corte entendi\u00f3 que Uruguay no viol\u00f3 obligaciones tendientes a evitar la contaminaci\u00f3n, consider\u00f3 que ordenar el cierre de la planta era una medida desproporcionada. El alto tribunal instruy\u00f3 a ambos pa\u00edses a realizar un monitoreo conjunto del r\u00edo a trav\u00e9s de la citada <a href=\"http:\/\/es.wikipedia.org\/wiki\/Comisi%C3%B3n_Administradora_del_R%C3%ADo_Uruguay\">Comisi\u00f3n Administradora<\/a>, aplicando el estatuto respectivo. El conflicto se consider\u00f3 finalizado con la firma, en agosto de 2010, de un convenio para crear un Comit\u00e9 Cient\u00edfico en el \u00e1mbito de la Comisi\u00f3n.<\/p>\n<p>Sin embargo, nuestro pa\u00eds continu\u00f3 con sus gestos sobreactuados, amenazas no cumplidas e informes cuestionables. Luego de iniciados los trabajos del Comit\u00e9 Cient\u00edfico y cuando el Presidente uruguayo autoriz\u00f3 dos aumentos de la producci\u00f3n de la planta, en 2013 y 2014, nuestro canciller amenaz\u00f3 con una nueva apelaci\u00f3n al tribunal de La Haya, que hasta ahora no se concret\u00f3 y dif\u00edcilmente se concrete. La publicaci\u00f3n de un informe ambiental sobre la planta de celulosa, preparado por t\u00e9cnicos argentinos y anunciada en octubre de 2013 por nuestro irascible \u00a0ministro, dej\u00f3 dudas sobre la buena fe de esos datos, f\u00e1cilmente rebatidos por el Presidente uruguayo. Por ejemplo, a las acusaciones argentinas sobre la presencia del insecticida endosulf\u00e1n, el entonces mandatario oriental acus\u00f3 al canciller argentino de ocultar informaci\u00f3n sobre el impacto ambiental del lado argentino (respecto de los efluentes industriales del r\u00edo Gualeguaych\u00fa, que presentar\u00eda concentraciones mucho mayores del insecticida) y de abusar con datos t\u00e9cnicos que la gente com\u00fan no maneja pero que s\u00ed conocen sembradores de cereales y productores agropecuarios, por ejemplo, sobre la erosi\u00f3n del suelo.<\/p>\n<p>Una visita realizada este a\u00f1o a la planta de Fray Bentos y otra m\u00e1s reciente a Gualeguaych\u00fa me permiten arriesgar algunas conclusiones m\u00e1s o menos equilibradas. La primera es relativa a la planta, ya que no se cuestionan tanto sus altos est\u00e1ndares ambientales como su enorme volumen de producci\u00f3n \u2013m\u00e1s de un mill\u00f3n de toneladas anuales\u2013 y su ubicaci\u00f3n, cerca de dos ciudades que suman m\u00e1s de cien<strong> mil habitantes<\/strong>. El punto central argentino fue siempre la localizaci\u00f3n de la planta y su volumen de producci\u00f3n, con una emisi\u00f3n de materiales t\u00f3xicos hacia el aire, el agua y la tierra. En el pa\u00eds de origen de UPM no hay plantas de ese volumen.<\/p>\n<p>La segunda conclusi\u00f3n integra elementos de la contaminaci\u00f3n. El da\u00f1o m\u00e1s inmediato es el atmosf\u00e9rico, seguido de la contaminaci\u00f3n visual y, luego, la del agua. Respecto del primero, es lo que afecta de forma m\u00e1s inmediata a la salud. Los gases t\u00f3xicos que despide la planta, como el \u00e1cido sulfh\u00eddrico que los vientos empujan hacia Gualeguaych\u00fa, a niveles bajos y por per\u00edodos prolongados, pueden causar irritaci\u00f3n en los ojos, dolor de cabeza y fatiga. En los dos d\u00edas que pas\u00e9 en la ciudad entrerriana no llegu\u00e9 a percibir olores, aunque \u00e9stos dependen de los vientos, que deben ser muy fuertes para ser percibidos si se tiene en cuenta que la distancia entre la planta y Gualeguaych\u00fa es de 30 km, similar a la que existe entre el Obelisco y el delta del Tigre. En cuanto a la contaminaci\u00f3n visual, a\u00fan situado en la parte norte de la playa de \u00d1andubaysal, de uso intenso por los habitantes de Gualeguaych\u00fa durante el verano, la planta apenas se ve a una distancia aproximada de 12 km. Sin embargo, han circulado fotos trucadas de la planta, que la ubicaban en frente, como parte de la gran mentira orquestada. La planta es m\u00e1s visible desde la cabecera argentina del puente General San Mart\u00edn. En cuanto a la contaminaci\u00f3n del agua por los efluentes de UPM en el r\u00edo Uruguay \u2013un curso de agua sin r\u00e1pidas corrientes y con reflujos\u2013, afectar\u00e1 la biota del agua y, eventualmente, la salud de los habitantes del lado argentino, aunque en un plazo bastante m\u00e1s largo. Por eso el agua y el aire requieren un intenso monitoreo que ambos pa\u00edses deber\u00edan encarar con seriedad, compromiso y transparencia.<\/p>\n<p>La tercera conclusi\u00f3n es pol\u00edtica. Dif\u00edcilmente la planta se vaya a cerrar o relocalizar, a\u00fan con una segunda demanda argentina ante el tribunal de La Haya. Pretender semejante cosa es ut\u00f3pico y presionar con cortes de ruta o agresiones basadas en mentiras y enfrentamientos, sobre todo apoyados desde un alto nivel pol\u00edtico, es impropio de la madurez de naciones hermanas y vecinas que deber\u00edan buscar la soluci\u00f3n de sus diferencias en el di\u00e1logo y la exploraci\u00f3n conjunta de opciones sensatas. Para \u00e9ste y otros conflictos diseminados en el frente externo se aguarda que quien vaya a sentarse en el sill\u00f3n de Rivadavia desde el 10 de diciembre pr\u00f3ximo, con independencia de su signo pol\u00edtico, abandone la confrontaci\u00f3n y aliente enfoques positivos para el relacionamiento, dentro y fuera de la Argentina.<\/p>\n<p>El autor es<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La planta de celulosa de UPM en Fray Bentos: entre el integrismo ambiental y la razonabilidad cient\u00edfica y pol\u00edtica. 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