{"id":11357,"date":"2015-08-05T14:43:03","date_gmt":"2015-08-05T17:43:03","guid":{"rendered":"http:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/?p=11357"},"modified":"2015-08-05T14:43:03","modified_gmt":"2015-08-05T17:43:03","slug":"salir-del-desaliento","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/?p=11357","title":{"rendered":"Salir del desaliento"},"content":{"rendered":"<p><em><strong>Reflexiones a partir del libro Que se metan todos. El desaf\u00edo de cambiar la pol\u00edtica argentina, de Iv\u00e1n Petrella, donde se arriesgan algunas l\u00edneas de acci\u00f3n para recuperar la buena pol\u00edtica.<\/strong><\/em><br \/>\nLa Argentina constituye una paradoja cuando se compara su potencialidad en recursos f\u00edsicos y humanos y la declinaci\u00f3n en su posici\u00f3n relativa, incluso del \u00e1mbito latinoamericano, en los \u00faltimos 80 a\u00f1os. Desde la negaci\u00f3n de esta realidad a las m\u00e1s variadas teor\u00edas de izquierda y derecha se han ensayado para explicar esta evoluci\u00f3n. La observaci\u00f3n de Iv\u00e1n Petrella en su libro Que se metan todos es que detr\u00e1s de todas las soluciones t\u00e9cnicas o parciales hay un hilo conductor caracterizado por la falta de visi\u00f3n estrat\u00e9gica, o la falta de pol\u00edticas p\u00fablicas compartidas, lo que determina reacciones err\u00e1ticas, carentes de continuidad. A lo anterior a\u00f1ade la interesante observaci\u00f3n de que esta inestabilidad en la conducci\u00f3n est\u00e1 acompa\u00f1ada y gestionada por actores pol\u00edticos que se reciclan permanentemente, asumiendo, si fuera necesario, discursos contrapuestos para permanecer en el poder. Seg\u00fan Petrella, no habr\u00e1 soluci\u00f3n hasta no producir una renovaci\u00f3n de la dirigencia pol\u00edtica, aspecto parcialmente favorecido por el cambio generacional, que ya incorpora la franja etaria inferior a los 50 a\u00f1os con ciudadanos iniciados en la vida pol\u00edtica en democracia. Para el autor,\u201c la pol\u00edtica sigue siendo la principal herramienta para lograr cambios en la sociedad\u201d y, por lo tanto,hay una primordial responsabilidad de su clase dirigente, porque es en el \u00e1mbito de las decisiones pol\u00edticas donde se determinan l\u00edneas de acci\u00f3n y su continuidad en el tiempo. Por otra parte, reconociendo la interdependencia entre dirigentes y sociedad, afirma que \u201cel descreimiento que tenemos de la pol\u00edtica y de nuestros pol\u00edticos limita dr\u00e1sticamente las posibilidades de mejorar\u201d.Alienta entonces la necesidad de involucrarse sobre la base de que a trav\u00e9s de nuevas pol\u00edticas pueden resolverse algunos de los cr\u00f3nicos problemas pendientes. En este sentido, el libro se detiene en la descripci\u00f3n de experiencias exitosas en otros pa\u00edses, en condiciones similares o m\u00e1s complicadas que las nuestras, como una demostraci\u00f3n de factibilidad capaz de quebrar el desaliento y abrir una v\u00eda de compromiso para hacer de la esperanza una realidad. Las cinco experiencias analizadas son la violencia en el f\u00fatbol, la opci\u00f3n en favor de los marginados, la declinaci\u00f3n educativa y la falta de reacciones para revertirla, la dificultad para mirar con honestidad el pasado violento de la d\u00e9cada del \u201870y la renovaci\u00f3n de actores en la pol\u00edtica.<br \/>\n<strong>La violencia en el f\u00fatbol.<\/strong> Constituye, para Iv\u00e1n Petrella, un fiel reflejo de las pobres pr\u00e1cticas de convivencia democr\u00e1tica en cuanto al respetodel espacio p\u00fablico como de la conducta frente a eventuales adversarios, pero tambi\u00e9n respecto a c\u00f3mo toleramos la connivencia entre dirigentes y mafiosos o grupos de choque, no pocas veces entrevistados por los medios como si fueran estrellas. A partir del f\u00fatbol ingl\u00e9s, donde se logr\u00f3 neutralizar la acci\u00f3n de los hooligans, el autor rescatala determinaci\u00f3n pol\u00edtica y social para revertir la situaci\u00f3n. En cambio, la pasividad y la complicidad de dirigencias pol\u00edticas y deportivas en el caso argentino explican los escasos avances de cualquier medida de control o disuasoria. Los episodios citados en el libro sobre tal connivencia son elocuentes y tr\u00e1gicos en t\u00e9rminos de seguridad.<br \/>\n<strong>La opci\u00f3n a favor de los marginados (o el Estado ap\u00f3stol).<\/strong> La Argentina es, a nivel mundial, el tercer exportador de coca\u00edna y, con Espa\u00f1a, el mayor consumidor de esa droga. La droga se cocina en las villas de emergencia, bajo la mirada atenta de soplones que registran cualquier movimiento extra\u00f1o en el barrio y pertenecen a organizaciones verticales con todos los recursos t\u00e9cnicos, econ\u00f3micos y de organizaci\u00f3n para expandirse. Petrella entrevist\u00f3 largamente a un cura de la villa 1-11-14 quien consider\u00f3 que la droga es el est\u00edmulo que termina consolidando la miseria y la criminalidad. La despenalizaci\u00f3n vista como un derecho individual es, seg\u00fan \u00e9l, una visi\u00f3n c\u00f3moda del problema, porque est\u00e1 formulada desde el bienestar de la clase media o alta que cuenta con todos los medios para asistir al afectado. En la villa, los chicos se tornan esclavos de las organizaciones narco, que los prostituyen y los sumergen en una vida sin sentido.<br \/>\nHacia 2004 Medell\u00edn era la ciudad con m\u00e1s muertos en forma violenta de Latinoam\u00e9rica; la mayor\u00eda, j\u00f3venes de entre 17 y 25 a\u00f1os. Sergio Fajardo, elegido alcalde en 2003 como parte de un partido independiente de la estructura pol\u00edtica tradicional de Colombia, asoci\u00f3 la violencia con la desigualdad social y se propuso combatirla con un programa que logr\u00f3 el apoyo del Gobierno nacional, presidido entonces por \u00c1lvaro Uribe. Fajardo capacit\u00f3 y recuper\u00f3 en primer lugar a la polic\u00eda, reform\u00f3 el sistema judicial con centros de administraci\u00f3n en todos los barrios y, para lograr la confianza del vecino, construy\u00f3 comisar\u00edas de paredes transparentes en los barrios m\u00e1s hostiles a la acci\u00f3n policial, con lo que demostraba que no habr\u00eda m\u00e1s torturas. Su plan se resumi\u00f3 en el lema \u201clo m\u00e1s bello para los m\u00e1s humildes\u201d, y motoriz\u00f3 la autoestima de poblaciones largamente postergadas, actuando como motor del cambio personal y social. As\u00ed nacieron los \u201cParques Biblioteca de Medell\u00edn\u201d, construidos con el objetivo expl\u00edcito de dar un mensaje revolucionario y claro de promoci\u00f3n y transformaci\u00f3n social, a partir de un patrimonio cultural que despertara el orgullo de la comunidad. Paralelamente se completaban los trabajos de catastro y legalizaci\u00f3n de t\u00edtulos de viviendas y se multiplicaban por diez los espacios p\u00fablicos disponibles por habitante. La apuesta consisti\u00f3 en enfrentar la ilegalidad y la informalidad con el Estado actuando en su mejor expresi\u00f3n. Medell\u00edn redujo el \u00edndice de homicidios a un tercio entre 2003 y 2007. En esto, adem\u00e1s de la mejor dotaci\u00f3n policial, fue fundamental la recuperaci\u00f3n de la confianza p\u00fablica en el Estado como garante de la seguridad. La transformaci\u00f3n no fue el resultado de un proyecto iluminado, sino de una planificaci\u00f3n que incluy\u00f3 como elemento primordial el conocimiento y participaci\u00f3n de los habitantes del barrio.<br \/>\nEn el libro se detallan distintos ejemplos de pol\u00edticas exitosas que pretenden poner en el centro al pobre, por ejemplo, los hospitales concebidos por Paul Farmer en territorios marginales de distintos continentes para tratar enfermedades propias de las comunidades pobres, como el sida, la tuberculosis y la malaria; o el proyecto educativo de Geoffrey Canad\u00e1 destinado a chicos de barrios marginales de Harlem.<br \/>\nLas experiencias mencionadas revelan que las poblaciones marginales tienen el potencial de superaci\u00f3n necesario si se las libera de las trabas sanitarias, de educaci\u00f3n, de seguridad personal y de vivienda. Asimismo muestran que todo programa exitoso requiere el concurso de los beneficiados y toda pol\u00edtica de poner al pobre en el centro debe integrarlos desde el principio en su dise\u00f1o.<\/p>\n<p><strong>La cuesti\u00f3n de la educaci\u00f3n.<\/strong> Es conocido el pobre resultado de las evaluaciones de calidad educativa realizadas en la Argentina en los \u00faltimos a\u00f1os. PISA es una de ellas y en su \u00faltima edici\u00f3n de 2012 el pa\u00eds result\u00f3 clasificado en el puesto 59 de 65 participantes. En una segunda parte, la prueba incluye tambi\u00e9n mediciones sobre el esfuerzo, la dedicaci\u00f3n, responsabilidad y solidaridad. Lom\u00e1s grave de nuestra experiencia es que en la encuesta a los docentes sobre el clima imperante en las aulas ocupamos el \u00faltimo lugar.<br \/>\nFrecuentemente se explican las crisis educativas con un criterio reduccionista: se atribuyen a la pobreza, al escaso presupuesto educativo, a los salarios docentes, a la debilidad de la acci\u00f3n sindical, a la tradici\u00f3n cultural. Pero todos esos par\u00e1metros aislados o combinados son insuficientes para explicar la primac\u00eda internacional del sistema educativo de Finlandia en los \u00faltimos 15 a\u00f1os, resultado de una decisi\u00f3n de la dirigencia pol\u00edtica, que encontr\u00f3 en la educaci\u00f3n para la excelencia el medio para reinsertar el pa\u00eds en el mundo desarrollado a partir de la ca\u00edda del muro de Berl\u00edn en 1989. Hoy Finlandia forma excelentes docentes que a su vez forman excelentes alumnos. Tan reconocido es este desempe\u00f1o que varios pa\u00edses lo toman de ejemplo y contratan a sus docentes para asesoramiento. El caso m\u00e1s sorprendente, citado en el libro de Petrella, es el \u201cPlan Decenal de Educaci\u00f3n\u201d vigente en Ecuador. Iniciado en el ciclo primario y secundario, actualmente se extiende tambi\u00e9n al universitario, donde, luego de las evaluaciones de 26 casas de altos estudios, se cerraron 14 e impusieron condiciones de mayor calidad a ocho para que siguieran funcionando. La reforma adem\u00e1s proh\u00edbe los paros docentes en las escuelas p\u00fablicas. En definitiva, la mirada en Ecuador est\u00e1 puesta en la necesidad de capacitar para competir con el mundo y por eso se nutre de las mejores experiencias disponibles de otros pa\u00edses y no se detiene tanto en las \u201crealidades locales\u201d.<br \/>\n<strong>Mirar con honestidad nuestro pasado violento de la d\u00e9cada del \u00b470.<\/strong> El proceso de enjuiciamiento por los actos violentos se inici\u00f3 con el retorno del gobierno democr\u00e1tico en 1983. El juicio estuvo a cargo de la C\u00e1mara Federal y comprendi\u00f3 tanto las violaciones por actos terroristas como aquellas ordenadas y ejecutadas por la represi\u00f3n desde el Estado. El proceso deb\u00eda ser r\u00e1pido y la ley de Punto Final estableci\u00f3 una fecha l\u00edmite para el ejercicio de la acci\u00f3n penal. Con posterioridad al movimiento de Semana Santa, en 1987, se dict\u00f3 la ley de Obediencia Debida, que dispuso la inimputabilidad de los mandos medios e inferiores de las FFAA y de seguridad por el cumplimiento de \u00f3rdenes emanadas de sus superiores. El presidente Carlos Menem indult\u00f3 posteriormente a todos los militares y guerrilleros, lo que desat\u00f3 una cadena de acciones penales por otros delitos como el robo de beb\u00e9s. Luego, durante el gobierno de N\u00e9stor Kirchner, se declararon nulas las leyes sancionadas de Punto Final y de Obediencia Debida y, adem\u00e1s, la Corte Suprema declar\u00f3 la inconstitucionalidad de los indultos. Para la \u00e9poca estaba vigente con car\u00e1cter constitucional el Tratado de Roma, por lo que las violaciones, caracterizadas como delitos de lesa humanidad, pasaron a ser imprescriptibles y de aplicaci\u00f3n retroactiva. Esto abri\u00f3 nuevamente un proceso judicial que cubri\u00f3 todas las jerarqu\u00edas y mandos militares y de seguridad. Por el contrario, de acuerdo a instrucciones emitidas en 2007 por la Procuraci\u00f3n General a los fiscales, las acciones guerrilleras fueron excluidas por no ser caracterizadas como delitos de lesa humanidad, con lo que ya estaban prescriptas.<br \/>\nDesde que Sud\u00e1frica vive en democracia, dej\u00f3 el tiempo de la violencia y necesita que convivan enemigos irreconciliables.Aunque el r\u00e9gimen blanco del apartheid hab\u00eda perdido vigencia, la entrega del poder pol\u00edtico estaba condicionada a una garant\u00eda de cierta inmunidad por violaciones a los derechos humanos. En esas condiciones y para evitar un ciclo de revanchas, Mandela, siguiendo la filosof\u00eda del Arzobispo Desmond Tutu, adopta una soluci\u00f3n in\u00e9dita y creativa, que procura el encuentro con la verdad de lo ocurrido, por encima de la condena o venganza. Para ello crea la Comisi\u00f3n de la Verdad y la Reconciliaci\u00f3n en 1995, con la facultad judicial de otorgar amnist\u00edas individuales por delitos de ra\u00edz pol\u00edtica cometidos entre 1960 y 1994, declarados espont\u00e1neamente o reconocidos por los imputados. D. Tutu explica el sentido de este procedimiento: \u201cHay varias clases de justicia. La justicia retributiva es principalmente occidental. El entendimiento africano es mucho m\u00e1s restaurativo, no tanto para castigar, sino para rectificar o restaurar el equilibrio que se ha golpeado hasta dejarlo chueco\u201d.<br \/>\nLa Comisi\u00f3n busc\u00f3 la reconciliaci\u00f3n del pa\u00eds bajo la idea de que para reconciliarse primero hab\u00eda que conocer la verdad. El nuevo gobierno hizo una autocr\u00edtica y denunci\u00f3 los cr\u00edmenes cometidos en los campos de sus detenidos. Aquellos que hab\u00edan torturado a sus enemigos comparecieron ante la Comisi\u00f3n, como tambi\u00e9n lo hicieron quienes hab\u00edan puesto bombas que hab\u00edan matado o da\u00f1ado a civiles. Una vez aceptada la verdad se pudo construir una sociedad civil y evitar la guerra civil que la amenazaba. Al saber lo que hab\u00eda pasado, nadie monopoliz\u00f3 la interpretaci\u00f3n de los hechos y la historia. La libertad, como dijo Tutu, se consigui\u00f3 a un precio muy alto. La verdad y la reconciliaci\u00f3n tambi\u00e9n porque, aunque fue doloroso, arriesgaron el di\u00e1logo cara a cara y, en ocasiones, pudieron encontrarse el arrepentimiento y el perd\u00f3n.<\/p>\n<p><strong>La renovaci\u00f3n de los cuadros pol\u00edticos.<\/strong> Hay un cambio demogr\u00e1fico enorme en la sociedad todav\u00eda no registrado en la pol\u00edtica. Afortunadamente cada vez m\u00e1s j\u00f3venes se suman a hacer pol\u00edtica, como fruto de una combinaci\u00f3n de hartazgo y compromiso. Esto es bueno porque no habr\u00e1 cambios en la pol\u00edtica a menos que la integre gente distinta, libre de prejuicios respecto a r\u00f3tulos de izquierda o derecha, que no celebre la cultura de la pobreza o la d\u00e1diva, que est\u00e9 enfocada al futuro y no anclada en el pasado, preocupada por buscar soluciones m\u00e1s que culpables. Una pol\u00edtica distinta propone un estilo de liderazgo m\u00e1s humilde, m\u00e1s participativo y m\u00e1s cercano al ciudadano, que privilegie la unidad por sobre la divisi\u00f3n, el di\u00e1logo por sobre la confrontaci\u00f3n y la vocaci\u00f3n de servicio por sobre el privilegio del funcionario. En este contexto, enfatizar la gesti\u00f3n es mejorar la vida de la gente sin hipotecar el largo plazo ni fomentar divisiones y sin la pretensi\u00f3n mesi\u00e1nica de salvar el pa\u00eds. Cuando la se\u00f1al de los l\u00edderes pol\u00edticos sea un\u00edvoca a favor de la calidad moral y la idoneidad t\u00e9cnica se despertar\u00e1 un potencial dormido en los ciudadanos que permitir\u00e1 apostar a algo m\u00e1s grande que la simple normalidad. \u00bfAcaso podemos lograrla estando pr\u00e1cticamente de espaldas al mundo civilizado? La Argentina est\u00e1 en condiciones de mostrar al mundo una posici\u00f3n privilegiada en cuestiones como alimentos, recursos naturales, medio ambiente y tecnolog\u00eda e innovaci\u00f3n.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Reflexiones a partir del libro Que se metan todos. 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