{"id":11413,"date":"2015-09-02T15:55:43","date_gmt":"2015-09-02T18:55:43","guid":{"rendered":"http:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/?p=11413"},"modified":"2015-09-02T15:58:08","modified_gmt":"2015-09-02T18:58:08","slug":"el-sinodo-convertido-en-un-miniconcilio","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/?p=11413","title":{"rendered":"El S\u00ednodo convertido en un miniconcilio"},"content":{"rendered":"<p><em><strong>Algunas consideraciones importantes en el marco de la proximidad del S\u00ednodo de la Familia, que se realizar\u00e1 del 4 al 25 de octubre de este a\u00f1o.<\/strong><\/em><br \/>\nLos periodistas que siguen los avatares de la segunda etapa del S\u00ednodo que se celebrar\u00e1 en octubre coinciden en pronosticar la continuidad de las asperezas protagonizadas el a\u00f1o pasado e incluso la posibilidad de que se agraven. Se repite as\u00ed el clima que ya se dio medio siglo atr\u00e1s, durante el Concilio Vaticano II, en donde se debatieron los mismos principios: el apego a la tradici\u00f3n o la adaptaci\u00f3n a un mundo con grandes transformaciones.<br \/>\nDe todas maneras primaron normas diferentes, porque en la d\u00e9cada del \u201870 se evitaron cuestiones tab\u00fa y en esta ocasi\u00f3n el papa Francisco dio amplias libertades para considerar materias que en la Iglesia se han venido soslayando, como la homosexualidad y el divorcio. Se dice que con este s\u00ednodo se pasa del miedo de hablar al temor de callar.<br \/>\nHabr\u00eda que recordar que el s\u00ednodo de la Iglesia cat\u00f3lica fue creado durante el Concilio Vaticano II con el prop\u00f3sito de reunir peri\u00f3dicamente a m\u00e1s de un centenar de obispos de todo el mundo para evaluar algunos problemas eclesiales de actualidad y elevarlos a la consideraci\u00f3n del Papa, quien dar\u00eda o no una \u00faltima palabra sobre el tema considerado.<br \/>\nDesde 1967 a la fecha hubo 25 s\u00ednodos que se celebraron en un clima fraternal y cordial. Ninguno lleg\u00f3 a levantar tanta polvareda como el que tuvo lugar en octubre \u00faltimo sobre \u201cLos desaf\u00edos pastorales de la familia en el contexto de la evangelizaci\u00f3n\u201d. El documento final conocido como Relatio Synodi, al abordar la readmisi\u00f3n a los sacramentos de los divorciados, obtuvo 104 votos favorables y 74 en contra. El punto 55, que hace referencia a los homosexuales, obtuvo 118 consensos y 62 votos en contra. En ninguno de los dos casos se logr\u00f3 las dos terceras partes de los votos necesarios.<br \/>\nObtuvo la mayor\u00eda requerida del total de los votos (155 contra 19) el punto en el que se lee: \u201cTambi\u00e9n las situaciones de los divorciados que se han vuelto a casar exigen un atento discernimiento y un acompa\u00f1amiento de gran respeto, evitando un lenguaje y una actitud que los haga sentir discriminados y promoviendo su participaci\u00f3n en la vida de las comunidades\u201d.<br \/>\nEl nuevo texto de la Relatio sobre los homosexuales qued\u00f3 redactado de esta manera: \u201cAlgunas familias viven la experiencia de tener en su interior personas de orientaci\u00f3n homosexual. Al respecto nos hemos interrogado sobre cu\u00e1l atenci\u00f3n pastoral podr\u00eda ser oportuna frente a esta situaci\u00f3n, refiri\u00e9ndose a lo que ense\u00f1a la Iglesia: \u2018No existe fundamento ninguno para asimilar o establecer analog\u00edas, ni siquiera remotas, entre las uniones homosexuales y el plan de Dios sobre el matrimonio y la familia\u2019. Sin embargo, los hombres y las mujeres con tendencias homosexuales deben ser acogidos con respeto y delicadeza. \u2018En relaci\u00f3n con ellos se evitar\u00e1 cualquier marca de injusta discriminaci\u00f3n\u2019 (Congregaci\u00f3n para la Doctrina de la Fe)\u201d.<\/p>\n<p><strong>Tradici\u00f3n y actualizaci\u00f3n<\/strong><br \/>\nEn el fondo de la cuesti\u00f3n, las dos posiciones tienen distintas ra\u00edces: las Escrituras, por un lado, y la actitud pastoral ante quienes se considera que violan normas cristianas, por otro.<br \/>\nEn la Iglesia cat\u00f3lica la tradici\u00f3n occidental (romana) es casi un\u00e1nime en entender que la indisolubilidad del matrimonio no admite que, tras un fracaso de los esposos, puedan \u00e9stos volver a casarse y, en consecuencia, comulgar. Pero al mismo tiempo, en algunos pa\u00edses la distancia diagnosticada entre lo que la jerarqu\u00eda ense\u00f1a y lo que los cat\u00f3licos practican, es enorme. El magisterio, en este campo, est\u00e1 desacreditado. Los cat\u00f3licos en un alto n\u00famero no practican la moral sexual predicada por la Iglesia ni tampoco les parece razonable.<br \/>\nSin embargo, la tradici\u00f3n a este respecto conoce algunas variantes. Ya en la tradici\u00f3n b\u00edblica hay matices en la comprensi\u00f3n de la indisolubilidad y se habla del privilegio paulino y del petrino. Estos matices dieron lugar a interpretaciones diversas en la historia de la Iglesia. Or\u00edgenes, por ejemplo, acept\u00f3 un segundo matrimonio como un mal menor. Y en 1981, Juan Pablo II en Familiaris Consortio propuso a los divorciados vueltos a casar la abstinencia sexual como condici\u00f3n para poder comulgar. Es muy importante, adem\u00e1s, que la Iglesia cat\u00f3lica considere la pr\u00e1ctica de las iglesias orientales que aceptan o toleran una segunda y una tercera uni\u00f3n matrimonial. Es decir que interpretan de distinta manera las palabras de Jes\u00fas: \u201cLo que Dios ha unido que el hombre no lo separe\u201d.<\/p>\n<p><strong>Otros paradigmas de familia<\/strong><br \/>\nLos cambios producidos en el concepto tradicional de la familia son incuestionables en los pa\u00edses occidentales. Hay j\u00f3venes que se preguntan: \u00bfPor qu\u00e9 casarse? \u00bfCu\u00e1l es la raz\u00f3n de ser del matrimonio como instituci\u00f3n religiosa (y tambi\u00e9n civil)? \u00bfQu\u00e9 es mejor, el matrimonio sin amor o el amor sin matrimonio? \u00bfPor qu\u00e9 seguir una vida de pareja que ha perdido su sentido?<br \/>\nEl divorcio y el segundo matrimonio abren el camino a menudo a un proceso de alejamiento de la Iglesia o acrecientan la distancia existente. No son pocos los que piensan que la exclusi\u00f3n de los sacramentos como consecuencia de un nuevo matrimonio civil es una discriminaci\u00f3n injustificada y una crueldad.<br \/>\nEst\u00e1 el caso muy frecuente de las situaciones irreversibles, en las cuales la persona es considerada en estado de pecado porque se volvi\u00f3 a casar despu\u00e9s de haberse divorciado, pero cometer\u00eda otro pecado si abandonara a la nueva familia para intentar reconstruir la anterior, considerada la \u00fanica leg\u00edtima.<br \/>\nAntonio Spadaro, director de la revista jesuita La Civilta Cattolica, expresa: \u201cEl verdadero problema, la verdadera herida mortal de la humanidad de hoy es que las personas tienen cada vez m\u00e1s dificultades para salir de s\u00ed mismas y establecer pactos de fidelidad con otra persona, incluso con la persona amada. Es esta humanidad individualista que la Iglesia ve frente a s\u00ed. Y la primera preocupaci\u00f3n de la Iglesia debe ser la de no cerrar las puertas, sino abrirlas, ofrecer la luz que la habita, salir para ir al encuentro de un ser humano que, aunque crea no necesitar un mensaje de salvaci\u00f3n, se descubre a menudo atemorizado y herido por la vida\u201d.<br \/>\nEn el aula sinodal una pregunta fue planteada por algunos padres: \u00bfpuede existir \u201cuna econom\u00eda sacramental que prevea situaciones irrecuperables, que excluyan permanentemente la posibilidad de acceder al sacramento de la reconciliaci\u00f3n\u201d?<br \/>\nLa exclusi\u00f3n de los sacramentos, especialmente si tiene car\u00e1cter definitivo, como en el caso de los divorciados en nueva uni\u00f3n, est\u00e1, para una mayor\u00eda de los cat\u00f3licos, en contradicci\u00f3n con su creencia de que Dios perdona todos los pecados, abre la puerta al arrepentimiento y ofrece la oportunidad de comenzar de nuevo.<br \/>\nSi una doctrina no es apta para dar una respuesta satisfactoria a esta aspiraci\u00f3n, ser\u00eda un problema de la doctrina, no de las personas.<\/p>\n<p><strong>Los alemanes, protagonistas del diferendo<\/strong><br \/>\nEl pa\u00eds germano experimenta una divisi\u00f3n ostensible en la faz doctrinaria. As\u00ed, el cardenal Gerhard Ludwig M\u00fcller, prefecto de la Congregaci\u00f3n para la Doctrina de la Fe, asevera con \u00e9nfasis: \u201cNi siquiera un concilio ecum\u00e9nico puede cambiar la doctrina de la Iglesia porque su fundador, Jesucristo, ha confiado la custodia fiel de sus ense\u00f1anzas y de su doctrina a los ap\u00f3stoles y a sus sucesores\u2026 La absoluta indisolubilidad de un matrimonio v\u00e1lido no es una mera doctrina, sino un dogma divino y definido por la Iglesia. Frente a la ruptura de hecho de un matrimonio v\u00e1lido, no es admisible otro \u2018matrimonio\u2019 civil\u201d.<br \/>\nM\u00fcller alude tambi\u00e9n a una expresi\u00f3n del cardenal Antonio Quarracino (+1998), prelado que sac\u00f3 a Bergoglio del anonimato para promoverlo como obispo auxiliar. El entonces arzobispo de Buenos Aires se preguntaba hasta qu\u00e9 punto pod\u00edan considerarse v\u00e1lidos algunos matrimonios que se hab\u00edan unido sacramentalmente. El cardenal alem\u00e1n expres\u00f3: \u201cTodos hemos participado en bodas en las que no se sab\u00eda bien si los contrayentes del matrimonio estaban realmente dispuestos a \u2018hacer lo que hace la Iglesia\u2019 en el rito del matrimonio. &#8230; En consecuencia, la Congregaci\u00f3n para la Doctrina de la Fe ha comprendido la preocupaci\u00f3n del Papa y un gran n\u00famero de te\u00f3logos y otros colaboradores est\u00e1n trabajando para resolver el problema de la relaci\u00f3n entre fe expl\u00edcita y fe impl\u00edcita\u201d. Y agreg\u00f3: \u201cEn todo caso, deseo repetir que cuando nos encontramos en presencia de un matrimonio v\u00e1lido, de ning\u00fan modo es posible disolver ese v\u00ednculo: ni el Papa ni ning\u00fan otro obispo tienen autoridad para hacerlo, porque se trata de una realidad que pertenece a Dios, no a ellos\u201d.<br \/>\nEn respuesta a las consideraciones del papa Francisco sobre las normas m\u00e1s permisivas que exist\u00edan en la Iglesia ortodoxa, dijo M\u00fcller: \u201cCiertamente, en el Oriente cristiano ha tenido lugar una cierta confusi\u00f3n entre la legislaci\u00f3n civil del emperador y las leyes de la Iglesia, lo que ha producido una pr\u00e1ctica distinta que en determinados casos ha llegado a admitir el divorcio. Pero bajo la gu\u00eda del Papa, la Iglesia cat\u00f3lica ha desarrollado en el curso de los siglos otra tradici\u00f3n, recogida en el c\u00f3digo de derecho can\u00f3nico actual y en el resto de la normativa eclesi\u00e1stica, claramente contraria a cualquier intento de secularizar el matrimonio. Lo mismo ha sucedido en varios ambientes cristianos de Oriente\u201d.<br \/>\nOtro cardenal alem\u00e1n, Walter Kasper, que es presidente em\u00e9rito del Pontificio Consejo para la Promoci\u00f3n de la Unidad de los Cristianos, propuso que los divorciados vueltos a casar puedan recibir la comuni\u00f3n, despu\u00e9s de un camino penitencial, bajo la supervisi\u00f3n de un sacerdote. Luego de su absoluci\u00f3n, \u00e9stos podr\u00edan ser readmitidos a la comuni\u00f3n. El Evangelio \u201cno es un c\u00f3digo de doctrinas y mandamientos \u2013expres\u00f3\u2013. No podemos simplemente tomar una frase del Evangelio de Jes\u00fas y de ah\u00ed deducirlo todo. Hace falta una hermen\u00e9utica para entender todo el mensaje del Evangelio y luego diferenciar qu\u00e9 es doctrina y qu\u00e9 disciplina. La disciplina puede cambiar. Por eso me parece que ac\u00e1 tenemos un fundamentalismo teol\u00f3gico que no es cat\u00f3lico\u201d. Y m\u00e1s adelante: \u201cCuando debatimos sobre matrimonio y familia, debemos escuchar a la gente que vive esta realidad. Hay un sensus fidelium [el sentido de los fieles]. No puede ser decidido s\u00f3lo desde arriba, desde la jerarqu\u00eda de la Iglesia, y especialmente no se pueden citar viejos textos del \u00faltimo siglo, hay que observar la situaci\u00f3n de hoy, hacer un discernimiento del esp\u00edritu y llegar a resultados concretos\u201d.<\/p>\n<p><strong>La posici\u00f3n del episcopado germano<\/strong><br \/>\nPero al margen de estas dos importantes figuras de la Iglesia alemana, el consejo permanente de la conferencia episcopal de ese pa\u00eds emiti\u00f3 un documento el 24 de junio de 2014 titulado \u201cCaminos teol\u00f3gicamente responsables y pastoralmente adecuados para el acompa\u00f1amiento pastoral de divorciados vueltos a casar\u201d. All\u00ed sostienen: \u201cEn nuestra resoluci\u00f3n hemos propuesto permitir el acceso de los divorciados vueltos a casar al sacramento de la penitencia y a la comuni\u00f3n, si la vida com\u00fan en el matrimonio reconocido can\u00f3nicamente ha fracasado de manera definitiva, se han aclarado las obligaciones del primer matrimonio, hay arrepentimiento por haber fracasado en ese matrimonio y voluntad genuina de vivir el segundo en la fe y educar a los hijos de acuerdo con la fe\u201d.<br \/>\nOtro cardenal, Reinhard Marx, presidente del episcopado alem\u00e1n, expres\u00f3 en el s\u00ednodo pasado: \u201cCuando un divorciado vuelto a casar se arrepiente de haber fallado en su primer matrimonio; cuando aclaradas las obligaciones del primer matrimonio es definitivamente imposible que regrese a \u00e9l; cuando no puede abandonar sin mayores perjuicios los compromisos asumidos con el nuevo compromiso civil; cuando se esfuerza por vivir el segundo matrimonio seg\u00fan la fe y educa en ella a sus ni\u00f1os; cuando desea los sacramentos como fuente de gracia en su situaci\u00f3n, \u00bfdebemos y podemos negarle, despu\u00e9s de un periodo de reorientaci\u00f3n, el acceso a los sacramentos de la penitencia y la comuni\u00f3n?\u201d.<br \/>\n\u201cUna pastoral orientada por estos principios fundamentales \u2013agreg\u00f3\u2013 no puede eludir la pregunta acerca de una posible admisi\u00f3n de divorciados vueltos a casar al sacramento de la penitencia y a la comuni\u00f3n sacramental. Si el matrimonio eclesi\u00e1stico no puede ser anulado, seg\u00fan normas can\u00f3nicas actualmente vigentes, ellos pueden ser admitidos a la comuni\u00f3n s\u00f3lo bajo dos condiciones: si vuelven a formar pareja con su primer c\u00f3nyuge, o si renuncian a la consumaci\u00f3n sexual en la nueva relaci\u00f3n. Ambas recomendaciones son, sin embargo, problem\u00e1ticas. Al entrar en una nueva relaci\u00f3n, y con mayor raz\u00f3n al contraer matrimonio civil, los c\u00f3nyuges han asumido obligaciones morales frente a la nueva pareja y, dado el caso, frente a los hijos; obligaciones que no pueden ser desatendidas. La terminaci\u00f3n o recisi\u00f3n de ese matrimonio destruir\u00eda en muchos casos una realidad moral y causar\u00eda graves da\u00f1os. La recomendaci\u00f3n eclesi\u00e1stica de una convivencia conyugal sin intimidad sexual aparece a muchos afectados como moralmente cuestionable, porque a\u00edsla lo sexual y lo desintegra del pleno amor mutuo del hombre y la mujer. Esta recomendaci\u00f3n sobreexige a los afectados en la regla y se parece a la elecci\u00f3n de una forma de vida celibataria a la que, empero, ellos no est\u00e1n llamados. No pocos pastores admiten por eso a la comuni\u00f3n tambi\u00e9n a divorciados vueltos a casar\u201d. En casi todas las di\u00f3cesis de Alemania ya se dan la absoluci\u00f3n sacramental y la comuni\u00f3n eucar\u00edstica a divorciados que se han vuelto a casar.<br \/>\nLos obispos alemanes no s\u00f3lo aprueban estos cambios sino que tambi\u00e9n aspiran a que se bendigan en las iglesias las segundas nupcias civiles, que se d\u00e9 la comuni\u00f3n eucar\u00edstica tambi\u00e9n a los c\u00f3nyuges no cat\u00f3licos, que se reconozca la bondad de las relaciones homosexuales y de las uniones entre personas del mismo sexo.<br \/>\nMarx manifest\u00f3 el pasado 25 de febrero: \u201cNo somos una filial de Roma. Cada conferencia episcopal es responsable del cuidado pastoral en su contexto cultural y debe predicar el Evangelio en el propio modo original. No podemos esperar que un s\u00ednodo nos diga c\u00f3mo debemos modelar aqu\u00ed el cuidado pastoral del matrimonio y de la familia\u201d.<br \/>\nA juicio del M\u00fcller, \u201cla idea de que las conferencias episcopales sean un magisterio adem\u00e1s del Magisterio, sin el Papa y sin la comuni\u00f3n con todos los obispos, es una idea profundamente anticat\u00f3lica que no respeta la catolicidad de la Iglesia\u201d.<br \/>\nOtro cardenal alem\u00e1n, Paul Cordes, presidente em\u00e9rito de Cor Unum, cuestion\u00f3 este criterio y se\u00f1al\u00f3:\u201cPretenden dar lecci\u00f3n al mundo a pesar de estar a la cabeza de una Iglesia en ruinas, en la que numerosos sacerdotes no rezan ni se confiesan, dos tercios de los fieles no creen en la resurrecci\u00f3n de Jes\u00fas y s\u00f3lo el 16% de los cat\u00f3licos tienen fe en un Dios que es persona y no una vaga entidad\u201d.<\/p>\n<p>Los africanos defienden la tradici\u00f3n<br \/>\nCuando el presidente estadounidense Barack Obama lleg\u00f3 a \u00c1frica en 2008 y expres\u00f3 su apoyo a la legalizaci\u00f3n del matrimonio homosexual, el arzobispo de Nairobi, John Njue, le espet\u00f3: \u201cNo podemos dejar que aquellas personas que ya han arruinado su sociedad se conviertan en nuestros maestros y nos digan a d\u00f3nde ir \u2013dijo\u2013. Creo que tenemos que actuar de acuerdo a nuestras propias tradiciones y nuestras creencias\u201d.<br \/>\nLa de \u00c1frica es una Iglesia cat\u00f3lica que aspira a un papel de liderazgo en todo el continente, en la pol\u00edtica, en la resoluci\u00f3n de conflictos y en la protecci\u00f3n del medio ambiente. En el s\u00ednodo del a\u00f1o pasado los prelados africanos jugaron un papel protag\u00f3nico en los debates sobre estos temas y mayoritariamente a se volcaron por la defensa de las posiciones tradicionales.<br \/>\nEn efecto, los l\u00edderes cat\u00f3licos africanos mantienen una firme postura tradicional en cuestiones como la homosexualidad y el aborto, basada no s\u00f3lo en la doctrina cat\u00f3lica sino tambi\u00e9n sus propias costumbres culturales, en donde el ejercicio de la poligamia es un ingrediente que refuerza esta actitud.<br \/>\nPero adem\u00e1s es importante destacar los grandes cambios experimentados en ese continente. La poblaci\u00f3n cat\u00f3lica pas\u00f3 de dos millones en 1900 a 140 millones en 2000. El seminario Bigard Memorial, en el sureste de Nigeria, con una matr\u00edcula de 1225 personas, es el m\u00e1s grande en el mundo, y muchos de sus graduados van a servir como misioneros en pa\u00edses extranjeros. Pero la escasez de sacerdotes sigue siendo un problema muy grave en el continente.<\/p>\n<p><strong>Hacia una postura conciliatoria<\/strong><br \/>\nAlemania y \u00c1frica son las dos caras de este grave problema que afronta el s\u00ednodo.<br \/>\nCon todo, siempre surgen alternativas que buscan conciliar posiciones. El australiano Paul-Anthony McGavin, de 70 a\u00f1os, sacerdote de la arquidi\u00f3cesis de Canberra y Goulburn y asistente eclesi\u00e1stico en la Universidad de esa ciudad \u2013que no particip\u00f3 en el s\u00ednodo\u2013 es favorable a un cambio, pero ha buscado conciliar posiciones. En un art\u00edculo, se\u00f1ala: \u201cEn el curso de los a\u00f1os, el derecho can\u00f3nico de la Iglesia ha sabido dar varias respuestas no convencionales a las anomal\u00edas pastorales. Por citar s\u00f3lo algunas: los votos religiosos solemnes a Dios pueden ser dispensados; los que han recibido las \u00f3rdenes sagradas pueden pasar al estado laico y contraer matrimonio v\u00e1lido; los cat\u00f3licos que han contra\u00eddo matrimonios no v\u00e1lidos pueden obtener su convalidaci\u00f3n retroactiva y los que han contra\u00eddo matrimonios civiles con irregularidades can\u00f3nicas pueden, despu\u00e9s del divorcio civil, contraer otro matrimonio con validez eclesial. Decir sencillamente \u2018no pienso que sea posible\u2019 parece excesivamente determinativo, excluyendo ulteriores desarrollos en toda la gama de las consideraciones implicadas. Mi experiencia en el curso de los a\u00f1os me lleva a observar que quienes siguen practicando la fe despu\u00e9s de un divorcio civil y un nuevo matrimonio civil no son normalmente personas del tipo \u2018monogamia en serie\u2019, sino que son personas que, en t\u00e9rminos fenomenol\u00f3gicos, han experimentado la muerte de un matrimonio. El compa\u00f1ero del matrimonio puede a\u00fan estar en vida, pero el matrimonio ya no. No basta considerar el problema s\u00f3lo desde el punto de vista y la perspectiva de la Iglesia como instituci\u00f3n sacramental. Necesitamos un cambio de paradigma y tenemos que considerar la situaci\u00f3n tambi\u00e9n desde el punto de vista de quienes sufren y piden ayuda\u201d.<br \/>\nTodo hace prever que la pr\u00f3xima sesi\u00f3n sinodal, en octubre de este a\u00f1o, est\u00e9 lejos de provocar una divisi\u00f3n como la protagonizada en el Concilio por el obispo franc\u00e9s Marcel Lefebvre.<br \/>\nSemanas atr\u00e1s, el papa Francisco invit\u00f3 a los obispos a no sentirse due\u00f1os del dep\u00f3sito de la fe y record\u00f3 que la evaluaci\u00f3n final le compete a \u00e9l como pont\u00edfice.<\/p>\n<p class=\"Pedro\" style=\"text-indent: 0cm; line-height: normal;\"><em><span lang=\"ES-TRAD\" style=\"font-size: 12.0pt; font-family: 'Times New Roman','serif';\">El autor es periodista especializado en temas religiosos<\/span><\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Algunas consideraciones importantes en el marco de la proximidad del S\u00ednodo de la Familia, que se realizar\u00e1 del 4 al 25 de octubre de este&#8230;<\/p>\n","protected":false},"author":5,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_jetpack_newsletter_access":"","_jetpack_dont_email_post_to_subs":false,"_jetpack_newsletter_tier_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paywalled_content":false,"_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":""},"categories":[945,8],"tags":[14,916],"class_list":["post-11413","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-fe-2","category-iglesia","tag-iglesia","tag-sinodo-de-la-familia"],"acf":[],"jetpack_featured_media_url":"","jetpack_sharing_enabled":true,"jetpack_shortlink":"https:\/\/wp.me\/p6FC4i-2Y5","_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/11413","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/5"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=11413"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/11413\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":11414,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/11413\/revisions\/11414"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=11413"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=11413"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=11413"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}