{"id":11447,"date":"2015-09-02T15:55:29","date_gmt":"2015-09-02T18:55:29","guid":{"rendered":"http:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/?p=11447"},"modified":"2015-09-02T15:55:35","modified_gmt":"2015-09-02T18:55:35","slug":"recuerdo-de-juana-bignozzi-poeta","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/?p=11447","title":{"rendered":"Recuerdo de Juana Bignozzi, poeta"},"content":{"rendered":"<p>Hab\u00eda nacido en 1937 en el barrio porte\u00f1o de Saavedra, que describ\u00eda como una periferia muy alejada del centro. Sus padres, ambos obreros, eran anarquistas apasionados. Ella fue alumna ejemplar y muy aplicada. Recordaba a menudo que eran pobres pero que no faltaban en su casa los libros y que frecuentaban el Teatro Col\u00f3n. La \u00f3pera, que su padre amaba, fue tambi\u00e9n un inter\u00e9s para Juanita, como la conoc\u00edan amigos y lectores: la voz de Renata Tebaldi aparece en sus versos. La Universidad la decepcionar\u00eda, como tantas otras realidades, incluso el Partido Comunista. Particip\u00f3 desde joven de publicaciones e iniciativas literarias de vanguardia y de profundo compromiso social. Integr\u00f3, con Juan Gelman y otros, el m\u00edtico grupo Pan Duro. La poes\u00eda, las artes pl\u00e1sticas y la pol\u00edtica siempre la cautivaron.<br \/>\nLectora voraz de \u00e1nimo independiente, mente curiosa y fina sensibilidad, vivi\u00f3 durante 30 a\u00f1os en Barcelona con su marido, donde ejerc\u00eda de traductora (del franc\u00e9s y del italiano) y donde nunca lleg\u00f3 a simpatizar con los catalanes. \u00abNosotros nos fuimos porque pensamos que iban a gobernar los montoneros -confes\u00f3 alguna vez Juana-. Nos fuimos para volver en unos a\u00f1os, pero no pudimos. Por eso yo no acepto la palabra exiliada, acepto la palabra desterrada, ap\u00e1trida. Nosotros dijimos esta fiebre montonera va a pasar, y en dos a\u00f1os o tres volvemos\u00bb.<br \/>\nSu poes\u00eda tiene un tono hondamente existencial y a la vez de amable uso coloquial, como lo expresa en \u00abSoy una mujer sin problemas\u00bb de <em>Mujer de cierto orden<\/em> (1967):<br \/>\nTodos lo saben<br \/>\ny entonces buscan mi compa\u00f1\u00eda para charlar por las noches.<br \/>\nSin embargo yo conozco a alguien que quiere morir en paz consigo mismo<br \/>\ny me produce estremecimientos, insomnio, soledad,<br \/>\nporque la paz conmigo misma ser\u00eda una guerra sin fin,<br \/>\ndos o tres asesinatos inevitables y alguna entrega desmedida<br \/>\nque no entra en mis planes.<br \/>\nSin embargo yo sue\u00f1o por las noches<br \/>\ncon un jard\u00edn inmenso donde los muertos se levantan para saludarme;<br \/>\nyo sue\u00f1o con un hombre que me inquieta y como lo ignora<br \/>\nme habla amigablemente del resto del mundo<br \/>\ny de mis m\u00faltiples amores, tan simp\u00e1ticos,<br \/>\ntan apropiados como tema de conversaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Su voz, junto a las de Olga Orozco y Alejandra Pizarnik, es una de las m\u00e1s genuinas y asombrosas de la poes\u00eda argentina. Algunos de sus libros fueron rese\u00f1ados en esta revista. CRITERIO tambi\u00e9n public\u00f3 el discurso de Beatriz Sarlo en la Biblioteca Nacional cuando Juanita fue distinguida con la Rosa de Cobre. As\u00ed comenzaba Sarlo en exacta s\u00edntesis: \u00abDos palabras vienen casi juntas para evocar el temperamento de Juana Bignozzi: melancol\u00eda e indignaci\u00f3n. Ambas pertenecen a la gran tradici\u00f3n po\u00e9tica\u00bb.<br \/>\nSu \u00faltimo libro, exigente y maravilloso, lleva por t\u00edtulo <em>Las poetas visitan a Andrea del Sarto<\/em>. En sus largas estancias en la ciudad de Florencia, Bignozzi admir\u00f3 la pintura manierista del artista y comparti\u00f3 esos sentimientos con la memoria de la poeta inglesa Elizabeth Barret Browning, cuyos restos descansan en los jardines del cementerio ingl\u00e9s de la capital toscana. En la obra se entrecruzan las voces del pintor y de la poeta, las referencias a la ciudad del Arno y a la calle Corrientes o al barrio de Saavedra.\u00a0En <em>Regreso a la patria<\/em> (1989) hab\u00eda escrito estos versos premonitorios:<br \/>\nYo que morir\u00e9 vendiendo las joyas<br \/>\nque nunca tuve<br \/>\nextiendo esta mano como si blandiera guante de encaje<br \/>\nque no conoci\u00f3<br \/>\nporque hizo dom\u00e9sticas tareas<br \/>\ncon sentido hist\u00f3rico hartazgo y cierta dignidad<br \/>\nyo que morir\u00e9<br \/>\nespero limpia y perfumada y es probable con olor a decencia<br \/>\nno olvidar\u00e9 el escenario inaugural<br \/>\ndonde se encendieron y apagaron las luces<br \/>\ndonde creci\u00f3 mi adolescencia y muri\u00f3 mi juventud.<br \/>\nJuanita ha muerto, queda su conmovedora poes\u00eda para hacernos menos triste su ausencia.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Hab\u00eda nacido en 1937 en el barrio porte\u00f1o de Saavedra, que describ\u00eda como una periferia muy alejada del centro. 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