{"id":11449,"date":"2015-09-02T15:06:57","date_gmt":"2015-09-02T18:06:57","guid":{"rendered":"http:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/?p=11449"},"modified":"2015-09-02T15:37:20","modified_gmt":"2015-09-02T18:37:20","slug":"dos-films-italianos","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/?p=11449","title":{"rendered":"Dos films italianos"},"content":{"rendered":"<p>En <em>Mia madre<\/em>, reciente film de Nanni Moretti (recordado director e int\u00e9rprete de<em> Caro diario<\/em>, <em>La habitaci\u00f3n del hijo<\/em> y <em>Habemus papam<\/em>), su cine recurre una vez m\u00e1s a las vivencias del autor, con el obsesivo tono autorreferencial que lo hizo famoso. Esta vez, y gracias a la estupenda actuaci\u00f3n de Margherita Buy (que es como la sombra de Moretti, ya que ocupa el papel del cineasta dirigiendo una filmaci\u00f3n mientras enferma y muere su madre), Nanni aparece s\u00f3lo como el hermano atento de la protagonista y el hijo tierno de la antigua profesora de lat\u00edn de un prestigioso liceo de Roma, donde realmente hab\u00eda ense\u00f1ado su madre. A ella, a la verdadera, la hab\u00edamos conocido en algunas escenas de <em>Aprile<\/em>, cuando se narra el nacimiento del hijo de Moretti y estaba por caer el gobierno de su odiado Berlusconi.<\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/wp-content\/uploads\/2015\/09\/mia-madre.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignnone  wp-image-11451\" src=\"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/wp-content\/uploads\/2015\/09\/mia-madre.jpg\" alt=\"mia-madre\" width=\"572\" height=\"314\" srcset=\"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/wp-content\/uploads\/2015\/09\/mia-madre.jpg 1212w, https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/wp-content\/uploads\/2015\/09\/mia-madre-300x165.jpg 300w, https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/wp-content\/uploads\/2015\/09\/mia-madre-1024x562.jpg 1024w\" sizes=\"auto, (max-width: 572px) 100vw, 572px\" \/><\/a><br \/>\nLa pel\u00edcula es la lenta narraci\u00f3n de una despedida final y dolorosa en momentos en que Margherita est\u00e1 muy ocupada atendiendo su nuevo film, el estudio de su hija adolescente y las dificultades con su ex pareja. Ella misma dir\u00e1 que el problema lo tiene consigo misma y, de alguna manera, reconoce que ha estado siempre concentrada en su propia persona.<br \/>\nJohn Turturro, el conocido actor \u00edtalo-americano nacido en Brooklyn, es la figura invitada en la pel\u00edcula que est\u00e1 rodando Margherita; y que filma, en realidad, Moretti. Aunque la realidad es un tema que angustia al actor como reflejo de las preocupaciones del director. Sin embargo, Turturro le aporta todo el humor y la cordialidad que necesita el momento.<br \/>\nUna vez m\u00e1s Roma es el escenario ideal para esta pel\u00edcula. Nunca la ciudad convencional de las vistas tur\u00edsticas sino la de un verdadero romano como Nanni Moretti, siempre cr\u00edtico y sarc\u00e1stico, que vive en el tradicional barrio de Monteverde y tiene sus estudios de producci\u00f3n en el popular Trastevere.<br \/>\nPor su parte, el film <em>El capital humano,<\/em> de Paolo Virz\u00ed, presenta otro enfoque de la sociedad italiana y del actuar humano. Durante una noche de invierno un coche que corre peligrosamente atropella a un ciclista y no se detiene. Estamos en una peque\u00f1a y rica ciudad del norte de Italia (en la provincia de Brianza). Aparecen especulaciones inmobiliarias, el desenfrenado af\u00e1n por el dinero y la vida placentera, las intrigas y la ausencia de valores. Se entrev\u00e9, una vez m\u00e1s, la nefasta pol\u00edtica de los a\u00f1os de Berlusconi (no ingenuamente el acaudalado e inescrupuloso protagonista se apellida Bernaschi).<br \/>\nLa pel\u00edcula se compone de un pr\u00f3logo y tres cap\u00edtulos: distintas maneras de mirar lo mismo pero con detalles y perspectivas que van descifrando la historia.<\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/wp-content\/uploads\/2015\/09\/capital-humano-culturabadajoz.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignnone  wp-image-11450\" src=\"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/wp-content\/uploads\/2015\/09\/capital-humano-culturabadajoz.jpg\" alt=\"capital-humano-culturabadajoz\" width=\"676\" height=\"283\" srcset=\"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/wp-content\/uploads\/2015\/09\/capital-humano-culturabadajoz.jpg 1589w, https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/wp-content\/uploads\/2015\/09\/capital-humano-culturabadajoz-300x126.jpg 300w, https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/wp-content\/uploads\/2015\/09\/capital-humano-culturabadajoz-1024x429.jpg 1024w\" sizes=\"auto, (max-width: 676px) 100vw, 676px\" \/><\/a><br \/>\nEl director es un reconocido cineasta, amante de la comedia. Ciertamente la virtud mayor de la obra radica en la bella Valeria Bruni Tedeschi, que interpreta a una esposa adinerada e insatisfecha, actriz frustrada que se refugia en la conservaci\u00f3n del viejo teatro de su ciudad y en las compras. Valeria es, adem\u00e1s de una encantadora actriz, una original directora (poco antes de este estreno se hab\u00eda presentado en nuestro medio su film<em> Un castillo en Italia<\/em>).<br \/>\nEl gui\u00f3n de El capital humano es en rigor la adaptaci\u00f3n de una novela norteamericana (Stephen Amidon), pero refleja de manera mucho m\u00e1s amplia la condici\u00f3n humana, sus incoherencias y traiciones.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>En Mia madre, reciente film de Nanni Moretti (recordado director e int\u00e9rprete de Caro diario, La habitaci\u00f3n del hijo y Habemus papam), su cine recurre&#8230;<\/p>\n","protected":false},"author":5,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_jetpack_newsletter_access":"","_jetpack_dont_email_post_to_subs":false,"_jetpack_newsletter_tier_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paywalled_content":false,"_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":""},"categories":[4],"tags":[32],"class_list":["post-11449","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-cultura","tag-cine"],"acf":[],"jetpack_featured_media_url":"","jetpack_sharing_enabled":true,"jetpack_shortlink":"https:\/\/wp.me\/p6FC4i-2YF","_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/11449","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/5"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=11449"}],"version-history":[{"count":3,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/11449\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":11468,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/11449\/revisions\/11468"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=11449"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=11449"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=11449"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}