{"id":11459,"date":"2015-09-02T15:25:26","date_gmt":"2015-09-02T18:25:26","guid":{"rendered":"http:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/?p=11459"},"modified":"2015-09-02T15:25:27","modified_gmt":"2015-09-02T18:25:27","slug":"un-policial-nacional","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/?p=11459","title":{"rendered":"Un policial nacional"},"content":{"rendered":"<p><strong>En E<em>l clan<\/em>, la \u00faltima pel\u00edcula del director argentino Pablo Trapero, se narra la vida de quienes hicieron del secuestro extorsivo un negocio de familia<\/strong>.<\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/wp-content\/uploads\/2015\/09\/el_clan.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignnone  wp-image-11460\" src=\"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/wp-content\/uploads\/2015\/09\/el_clan.jpg\" alt=\"el_clan\" width=\"307\" height=\"257\" srcset=\"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/wp-content\/uploads\/2015\/09\/el_clan.jpg 960w, https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/wp-content\/uploads\/2015\/09\/el_clan-300x251.jpg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 307px) 100vw, 307px\" \/><\/a><br \/>\nHasta ahora, casi todas las pel\u00edculas de Pablo Trapero han presentado grupos familiares a veces incompletos pero siempre de buen coraz\u00f3n. Recordemos, por ejemplo, la frescura de <em>Mundo gr\u00faa<\/em> y <em>Familia rodante<\/em>, donde participan sus propios parientes, o los cortos<em> Negocios<\/em> (precioso retrato de su padre al frente de un local de repuestos con un \u00fanico empleado) y <em>Jam Session<\/em> (un m\u00fasico taxista en La Habana), o la c\u00e9lula germinal de <em>Leonera<\/em>, donde una mujer tomaba fuerza para luchar por su hijo. Parad\u00f3jicamente, ahora film\u00f3 la historia de una familia casi completa (s\u00f3lo falta la abuela), y muy unida. Pero criminal como pocas: la familia Puccio.<br \/>\nSeguramente el lector recuerda ese apellido. Hace 30 a\u00f1os, el 23 de agosto de 1985, Arqu\u00edmedes Puccio y sus hijos Alejandro y Maguila fueron arrestados bajo acusaci\u00f3n de \u201csecuestro y extorsi\u00f3n de persona\u201d en cuatro casos, seguido de \u201casesinato\u201d en tres de ellos. Cosa incre\u00edble, a las v\u00edctimas las encerraban en un rinc\u00f3n de la mism\u00edsima casa donde viv\u00edan. M\u00e1s incre\u00edble a\u00fan, la esposa y la hija mayor lograron evitar la acusaci\u00f3n de c\u00f3mplices.<br \/>\nEn la pel\u00edcula, y tal como sucedi\u00f3 en la vida real, cada noche el hombre acompa\u00f1a sol\u00edcitamente a la hija menor en los deberes. Controla que los hijos varones se sienten derechos y ayuden a la madre, que se lo pasa cocinando y adem\u00e1s trabaja como docente. El le masajea el cuello, muy atento. La hija mayor tambi\u00e9n es docente, muy seria. Cenan todos juntos. El padre se sienta a la cabecera. Y en el ba\u00f1o de arriba tienen a un infeliz encadenado. Perturba un poco esa uni\u00f3n hogare\u00f1a regida por un <em>pater familias<\/em> que impone h\u00e1bilmente su pensamiento patol\u00f3gico a los dem\u00e1s miembros. Ayudado por la esposa, queda bien claro. Una escena antol\u00f3gica: el hombre est\u00e1 con sus c\u00f3mplices en el s\u00f3tano, la mujer les acerca un tentempi\u00e9 y se disculpa por no servirles m\u00e1s porque debe ir a una reuni\u00f3n en el colegio. \u201cEra la Goebbels de la familia\u201d, bromea Pablo Trapero en una charla informal con quien esto escribe.<br \/>\nEn otra escena, cuando est\u00e1n todos detenidos, la hija mayor afirma: \u201cPap\u00e1 lo hizo por nosotros\u201d. \u201cEsa frase me dej\u00f3 helado\u201d, comenta Trapero. \u201cSe la dijo a los medios, y despu\u00e9s fue el t\u00edtulo de un libro que sali\u00f3 en 1986. No dijo \u2018Pap\u00e1 es inocente\u2019\u201d. Es una pel\u00edcula policial. Tiene intriga, escenas de acci\u00f3n y suspenso, canciones que acompa\u00f1an la \u00e9poca y las situaciones, a veces con una alegr\u00eda que suena a iron\u00eda. Tiene momentos fuertes, por suerte breves. Pero lo que m\u00e1s impresiona es la manera absolutamente normal con que esa gente viv\u00eda y dejaba que el padre decidiera sobre sus vidas y las vidas ajenas. Entonces, es m\u00e1s que una pel\u00edcula policial. Es una exposici\u00f3n sobre la familia, la relaci\u00f3n de padres e hijos, el deber filial, la maldici\u00f3n de los padres sobre los hijos hasta qui\u00e9n sabe qu\u00e9 generaci\u00f3n, y la destrucci\u00f3n m\u00e1s o menos simb\u00f3lica del padre. Tremendo: quien lleva esto a cabo es el hijo modelo, el que m\u00e1s sufri\u00f3 las consecuencias de haber sido tan bueno y obediente. En cambio, el m\u00e1s d\u00e9bil de la familia tuvo la fortaleza de saber apartarse a tiempo (y la hija menor, cuando pudo, se cambi\u00f3 el apellido).<\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/wp-content\/uploads\/2015\/09\/NUEVO-trailer-CLAN-Pablo-Trapero_CLAVID20150603_0029_35.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignnone  wp-image-11461\" src=\"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/wp-content\/uploads\/2015\/09\/NUEVO-trailer-CLAN-Pablo-Trapero_CLAVID20150603_0029_35.jpg\" alt=\"NUEVO-trailer-CLAN-Pablo-Trapero_CLAVID20150603_0029_35\" width=\"357\" height=\"201\" srcset=\"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/wp-content\/uploads\/2015\/09\/NUEVO-trailer-CLAN-Pablo-Trapero_CLAVID20150603_0029_35.jpg 850w, https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/wp-content\/uploads\/2015\/09\/NUEVO-trailer-CLAN-Pablo-Trapero_CLAVID20150603_0029_35-300x169.jpg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 357px) 100vw, 357px\" \/><\/a><br \/>\nOtra cosa. Adem\u00e1s de policial, esta historia es pol\u00edtica. Cuadro de Tacuara, la Triple A, Inteligencia de Aeron\u00e1utica y la SIDE, en 1973 Arqu\u00edmedes Puccio estuvo implicado en el secuestro de un empresario, y es probable que entre 1974 y 1982 haya cometido otros \u201cal servicio de la Patria\u201d. Por lo que pudo confirmar, dice Trapero: \u201c \u00e9l trabajaba para los Servicios de Inteligencia, que le permit\u00edan delinquir de manera privada. Eran \u2018curritos\u2019 permitidos, pero deb\u00edan tener autorizaci\u00f3n. Las cosas empezaron a cambiar en 1982. De a poco le fueron soltando la mano, pero, a juzgar por las grabaciones que conserva la Justicia, se desprende que alguien de Inteligencia del Estado estaba al tanto de sus pasos. Probablemente Puccio le rend\u00eda cuentas a alg\u00fan superior. \u00bf Y ad\u00f3nde habr\u00e1 ido a parar toda esa plata de los secuestros?\u201d.<br \/>\nPreguntado por detalles, Puccio siempre dio explicaciones confusas. Para peor, se declaraba montonero, de izquierda, y en los \u00faltimos a\u00f1os kirchnerista, v\u00edctima de un abogado traidor y de \u201cla arbitrariedad de los gorilas que me han condenado\u201d (as\u00ed se le escuch\u00f3 decir en un reportaje cuando ya pasaba los 83 a\u00f1os). Por su parte, la esposa vive en un departamento y no atiende el timbre. Hay pocas historias tan argentinas como \u00e9sta. Y por suerte son pocas.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>En El clan, la \u00faltima pel\u00edcula del director argentino Pablo Trapero, se narra la vida de quienes hicieron del secuestro extorsivo un negocio de familia&#8230;.<\/p>\n","protected":false},"author":5,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_jetpack_newsletter_access":"","_jetpack_dont_email_post_to_subs":false,"_jetpack_newsletter_tier_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paywalled_content":false,"_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":""},"categories":[4],"tags":[32],"class_list":["post-11459","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-cultura","tag-cine"],"acf":[],"jetpack_featured_media_url":"","jetpack_sharing_enabled":true,"jetpack_shortlink":"https:\/\/wp.me\/p6FC4i-2YP","_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/11459","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/5"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=11459"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/11459\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":11462,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/11459\/revisions\/11462"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=11459"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=11459"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=11459"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}