{"id":11543,"date":"2015-10-02T15:49:54","date_gmt":"2015-10-02T18:49:54","guid":{"rendered":"http:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/?p=11543"},"modified":"2015-10-02T15:49:54","modified_gmt":"2015-10-02T18:49:54","slug":"teologos-hacia-las-fronteras","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/?p=11543","title":{"rendered":"Te\u00f3logos hacia las fronteras"},"content":{"rendered":"<p><strong>En septiembre se realiz\u00f3 en Buenos Aires un Congreso Internacional de Teolog\u00eda para conmemorar los cien a\u00f1os de la creaci\u00f3n de la Facultad de Teolog\u00eda. Nos preguntamos hoy si durante este siglo ha habido un progreso o un estancamiento de esa disciplina en la Argentina.<\/strong><\/p>\n<p>La teolog\u00eda es un quehacer creativo, una hermen\u00e9utica del mundo comprendido desde la fe, dice Jos\u00e9 Carlos Caama\u00f1o, presidente de nuestra Sociedad Argentina de Teolog\u00eda. Es buscar a Dios para descubrir su presencia invisible en la sociedad. Constituye un servicio a toda la comunidad, ya que la mayor\u00eda de los creyentes y no creyentes no disponen de los medios ni del tiempo necesario para realizar esa b\u00fasqueda. Como dice el papa Francisco en una carta enviada para esta ocasi\u00f3n, \u201clos buenos te\u00f3logos, como los buenos pastores, huelen a pueblo y a calle\u201d, conviven con la gente buscando curar sus heridas, como el Buen Samaritano.<br \/>\nPero los te\u00f3logos y te\u00f3logas de hoy no comienzan desde cero. Se apoyan en una comunidad teologal que los precedi\u00f3 desde hace m\u00e1s de un siglo, incluso desde la \u00e9poca colonial, cuando ya se reflexionaba sobre el m\u00e1s all\u00e1. Ahora bien, \u201cvolver la mirada hacia atr\u00e1s no significa retroceder, sino dilatar el horizonte, para volver sobre las preocupaciones del presente y proyectar perspectivas de futuro\u201d, aclar\u00f3 Santiago Madrigal, otro de los expositores llegado de Espa\u00f1a.<br \/>\nEl simple mantener la continuidad del pasado nos transformar\u00eda en \u201cte\u00f3logos de museo\u201d o en \u201cbalconeros de la historia\u201d, nos advierte Francisco. Los \u201cbalconeros\u201d contemplan los sucesos desde arriba sin comprometerse en ellos, algo as\u00ed como los comentadores de la pol\u00edtica argentina residentes en el exterior. Repetir lo proclamado por el Concilio Vaticano II nos har\u00eda perder el \u201cesp\u00edritu prof\u00e9tico\u201d, se\u00f1al\u00f3 el cardenal Walter Kasper en su exposici\u00f3n. Ser\u00eda conformarnos con una \u201cteolog\u00eda de despacho\u201d, dijo el Papa.<br \/>\nCreo que la teolog\u00eda en la Argentina, durante este \u00faltimo siglo, no se ha quedado en un \u201cdespacho\u201d, atendiendo consultas de los que se acercan. Ha ido a las fronteras, como en el caso de la Teolog\u00eda de la Liberaci\u00f3n en su versi\u00f3n argentina, es decir, en la Teolog\u00eda del Pueblo. La primera, la m\u00e1s difundida en Am\u00e9rica latina, ten\u00eda como trasfondo aspectos econ\u00f3micos, considerando a los pobres en funci\u00f3n de los ricos, a los explotados en relaci\u00f3n con los explotadores. Despu\u00e9s evolucion\u00f3. La Teolog\u00eda del Pueblo, sin negar la realidad de los explotadores, se apoya en el tema de la cultura, para partir de la identidad de cada pueblo pobre. Son matices que nos muestran el avance teol\u00f3gico en nuestro pa\u00eds. Otro aspecto que conviene destacar es el desarrollo de la relaci\u00f3n Fe y Cultura, a trav\u00e9s de cantidad de iniciativas, como la de nuestra revista CRITERIO.<\/p>\n<p><strong>Conciencia y di\u00e1logo<\/strong><br \/>\nUn binomio muy extendido para interpretar el Concilio, el de Iglesia ad intra, Iglesia ad extra, podr\u00eda prestarse a confusi\u00f3n. Temas como la liturgia o la catequesis parecieran corresponder a la Iglesia ad intra, hacia adentro. Sin embargo, cuando en la liturgia del Viernes Santo or\u00e1bamos por la \u201cconversi\u00f3n\u201d de los jud\u00edos, est\u00e1bamos aterrizando plenamente en la Iglesia \u201chacia afuera\u201d. Y con la catequesis sobre la autoridad absoluta del Papa est\u00e1bamos empujando cada vez m\u00e1s lejos a los de la Iglesia Ortodoxa. Por eso, se\u00f1ala Madrigal, ha sido un acierto de Pablo VI retraducir el binomio \u201chacia adentro, hacia afuera\u201d como \u201cconciencia de la Iglesia\u201d y \u201cdi\u00e1logo\u201d, categor\u00edas m\u00e1s existenciales que espaciales y que se implican mutuamente, ya que el di\u00e1logo ecum\u00e9nico e interreligioso es una prolongaci\u00f3n del di\u00e1logo interno a la Iglesia. No puede ser sincero nuestro di\u00e1logo con \u201clos de afuera\u201d si no sabemos dialogar entre nosotros, \u201clos de adentro\u201d. La Iglesia no naci\u00f3 primero y se organiz\u00f3 luego, para salir despu\u00e9s hacia afuera a misionar. Ya naci\u00f3 como comunidad misionera, en Pentecost\u00e9s, con el don de lenguas para comunicarse con todos. Las pastorales de los obispos argentinos, cada vez m\u00e1s, miran a los que no van a misa, tocando temas como la droga, el juego, el alcoholismo y tantos otros, ayud\u00e1ndonos a revivir la Iglesia de Pentecost\u00e9s.<br \/>\nSan Juan XXIII deseaba un Concilio m\u00e1s pastoral que dogm\u00e1tico, dimensiones ambas que est\u00e1n presentes en todos los concilios. Si hubiera sido m\u00e1s bien doctrinal, se hubiera concentrado en precisar el significado de las verdades de fe. En cambio, un concilio pastoral se propone brindar \u201cun estilo de vida\u201d a los cristianos. Hace medio siglo nuestro estilo de vida cat\u00f3lica era un tanto multitudinario, como los congresos eucar\u00edsticos. Hoy, nuestro estilo de vida cristiana se manifiesta en los grupos misioneros, donde los j\u00f3venes realizan una experiencia que los marca, en nuevas formas de voluntariado, como la construcci\u00f3n de un techo para mi hermano, o en los grupos que acompa\u00f1an a los que viven en la calle. Y un congreso eucar\u00edstico, como el que tendremos en Tucum\u00e1n para el bicentenario, ser\u00e1 con otro estilo, es decir, con mayor participaci\u00f3n de los fieles.<br \/>\nEl Vaticano II, como todo concilio, es un punto de llegada y un punto de partida. En algunos documentos se percibe m\u00e1s el punto de llegada, como en Lumen gentium y en Gaudium et spes, que ofrecen una visi\u00f3n completa de los temas. En otros documentos, se advierte m\u00e1s el punto de partida, como en Nostra aetate, sobre las religiones no cristianas. Es una cuesti\u00f3n abierta a la investigaci\u00f3n de los te\u00f3logos. Porque el Concilio pondera la fe y diversas virtudes de los creyentes de otras religiones, pero no abre juicio sobre esas religiones en s\u00ed mismas, y menos sobre sus fundadores. Los musulmanes contin\u00faan pregunt\u00e1ndonos qu\u00e9 piensa la Iglesia cat\u00f3lica sobre la figura de Mahoma. No diremos que era un impostor o un promotor de la guerra santa, aunque algunos lo vean as\u00ed, pero \u00bfera un falso profeta o un aut\u00e9ntico profeta? Y Buda, en Oriente, \u00bffue un hombre enviado por la Providencia para conducir a millones de personas por un camino de liberaci\u00f3n interior o fue un hombre que renunci\u00f3 a todo, incluso al deseo de ser feliz, para remontarse a una Nada espiritual? \u00bfGuarda esta actitud semejanza con alguna virtud cristiana, para poder ponderarla?<\/p>\n<p><strong>El rol de la mujer<\/strong><br \/>\nLas cuestiones sobre la misi\u00f3n religiosa de Mahoma o de Buda pueden resultar un tanto \u201cte\u00f3ricas\u201d y m\u00e1s propias de otros continentes. Aqu\u00ed se plantean otras preguntas m\u00e1s bien \u201cpr\u00e1cticas\u201d, por ejemplo sobre la obligaci\u00f3n de la misa dominical. Para cantidad de fieles ha dejado de ser una falta grave. No ven inconveniente en comulgar despu\u00e9s de muchos domingos sin pisar la iglesia. A los que vienen a misa les decimos que estamos aqu\u00ed por el gusto de orar, cantar y meditar juntos, no porque nos sintamos obligados o amenazados. Pero a los que no vienen, no sabemos con precisi\u00f3n qu\u00e9 discurso hacerles.<br \/>\nEntre las cuestiones que el Concilio dej\u00f3 abiertas a la investigaci\u00f3n de los te\u00f3logos, y que no son propias de un continente o de un sector de la sociedad, figura la del rol de la mujer en la Iglesia. El piso ha subido pero con el sentimiento de que hay un techo infranqueable, el de la ordenaci\u00f3n de mujeres. El piso se ha elevado en el \u00e1rea del magisterio. Antes del Concilio hab\u00eda 30 \u201cDoctores\u201d de la Iglesia, todos varones. Hoy son 36, entre ellos cuatro mujeres: santa Teresa de \u00c1vila (Espa\u00f1a), santa Catalina de Siena (Italia), santa Teresita del Ni\u00f1o Jes\u00fas (Francia) y la m\u00e1s reciente santa Hildegarda de Bingen (Alemania). Ha sido un avance significativo. Para todos los fieles, comenzando por los obispos, esas Doctoras constituyen faros orientadores.<br \/>\nEn nuestro pa\u00eds, hace medio siglo se contaba s\u00ed con mujeres catequistas, pero no con te\u00f3logas o profesoras de Teolog\u00eda. La situaci\u00f3n ha cambiado notablemente. En este Congreso hubo muchas te\u00f3logas participando, cada d\u00eda una entre los panelistas: Sandra Arenas (Chile), Virginia Azcuy (Argentina), Margit Eckholt (Alemania), Cecilia Avenatti (SAT) y Marcela Mazzini (pr\u00f3xima auditora en el S\u00ednodo sobre la Familia). El arzobispo de Buenos Aires, cardenal Mario Poli, en la misa de cierre, se refiri\u00f3 a \u201cestudiantes, te\u00f3logos y teologandas\u201d, como se\u00f1al inclusiva de nuestro continente. Trabajemos para que el piso contin\u00fae subiendo y eso har\u00e1 que tambi\u00e9n el techo algo se eleve. En los primeros siglos algunas mujeres fueron ordenadas diaconisas. Quiz\u00e1s vuelva a restablecerse ese rito, con una funci\u00f3n adecuada a las necesidades actuales.<\/p>\n<p><strong>El S\u00ednodo de la Familia<\/strong><br \/>\nHubo cuestiones que el Concilio dej\u00f3 abiertas o entreabiertas, como las referentes a la familia. No se pronunci\u00f3 sobre el tema del control de natalidad, que estaba a estudio del Papa. Pablo VI public\u00f3 la enc\u00edclica Humanae vitae (1968), que podr\u00eda ser reinterpretada hoy en el contexto de las declaraciones de diversos episcopados. Al tema del uso de medios \u201cartificiales\u201d para el control de la natalidad se fueron sumando muchos otros, como el alquiler de vientres en base al desarrollo tecnol\u00f3gico. El papa Francisco ha convocado un S\u00ednodo, que tiene lugar estos d\u00edas, para lograr algunos criterios orientadores, sin modificar la doctrina tradicional. En esta materia, la opini\u00f3n de la mujer y la del hombre poseen valores equivalentes. Aqu\u00ed el piso de las te\u00f3logas ha pegado un salto.<br \/>\nKarl Rahner, al comenzar el Concilio, recordaba la expresi\u00f3n de san Pablo: \u201cNo apagu\u00e9is al Esp\u00edritu\u201d, cita retomada ahora por Madrigal. Y creo que en el S\u00ednodo sobre la Familia, el papa Francisco nos advierte lo mismo. Antes de discutir y votar, escuchemos al Esp\u00edritu, que se manifestar\u00e1 mediante todos los participantes, obispos y te\u00f3logos, hombres y mujeres. \u201cEl Papa argentino ha perdido poco tiempo en especulaciones sesudas sobre la recepci\u00f3n y la hermen\u00e9utica del Vaticano II\u201d, opina Madrigal. Ya antes de ser obispo, como profesor de Teolog\u00eda en San Miguel, percib\u00edamos su inclinaci\u00f3n a la pastoral m\u00e1s que a la especulaci\u00f3n, su discernimiento de los carismas m\u00e1s que proyectos de gobierno.<\/p>\n<p><em>El autor es\u00a0profesor en la Facultad de Teolog\u00eda de San Miguel.<\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>En septiembre se realiz\u00f3 en Buenos Aires un Congreso Internacional de Teolog\u00eda para conmemorar los cien a\u00f1os de la creaci\u00f3n de la Facultad de Teolog\u00eda&#8230;.<\/p>\n","protected":false},"author":5,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_jetpack_newsletter_access":"","_jetpack_dont_email_post_to_subs":false,"_jetpack_newsletter_tier_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paywalled_content":false,"_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":""},"categories":[945],"tags":[171],"class_list":["post-11543","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-fe-2","tag-teologia"],"acf":[],"jetpack_featured_media_url":"","jetpack_sharing_enabled":true,"jetpack_shortlink":"https:\/\/wp.me\/p6FC4i-30b","_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/11543","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/5"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=11543"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/11543\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":11544,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/11543\/revisions\/11544"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=11543"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=11543"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=11543"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}