{"id":11555,"date":"2015-10-02T16:19:19","date_gmt":"2015-10-02T19:19:19","guid":{"rendered":"http:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/?p=11555"},"modified":"2015-10-02T16:19:19","modified_gmt":"2015-10-02T19:19:19","slug":"reflexiones-sobre-la-propia-historia","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/?p=11555","title":{"rendered":"Reflexiones sobre la propia historia"},"content":{"rendered":"<p>La representante al Oscar exhibida en el Festival de Cine Alem\u00e1n y una exposici\u00f3n sobre el Instituto Luce de Italia vuelven a poner en el centro del debate el veros\u00edmil cinematogr\u00e1fico y los pliegues y repliegues del cine como resguardo de la historia.<\/p>\n<p>A pocos meses de los 70 a\u00f1os del fin de la Segunda Guerra Mundial a\u00fan se a\u00f1aden miradas a los contornos de la \u00faltima gran tragedia de la humanidad del siglo XX. El cine \u2013con diversos fines y objetivos\u2013 abarc\u00f3 como ninguna otra expresi\u00f3n art\u00edstica los alcances del drama colectivo y nutri\u00f3 de manera desmesurada al g\u00e9nero b\u00e9lico con films referidos a la contienda. Con todo, en el horizonte quedaba la zona poco explorada de la posguerra en Alemania y las consecuencias que tuvo en su poblaci\u00f3n civil el terror\u00edfico plan del nazismo: \u201cSin el triunfo de Hitler en Alemania no se habr\u00eda desarrollado la idea del fascismo como movimiento universal, como una suerte de equivalente en la derecha del comunismo internacional, con Berl\u00edn como su Mosc\u00fa\u201d, consider\u00f3 Eric Hobsbawm\u2026 y, mal que nos pese, quienes utilizaron de manera indubitable al cine como herramienta de propaganda fueron los totalitarismos.<\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/wp-content\/uploads\/2015\/10\/Nueva-imagen-57.bmp\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignnone  wp-image-11556\" src=\"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/wp-content\/uploads\/2015\/10\/Nueva-imagen-57.bmp\" alt=\"Nueva imagen (57)\" width=\"411\" height=\"275\" srcset=\"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/wp-content\/uploads\/2015\/10\/Nueva-imagen-57.bmp 721w, https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/wp-content\/uploads\/2015\/10\/Nueva-imagen-57-300x201.bmp 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 411px) 100vw, 411px\" \/><\/a><br \/>\nEl fascismo italiano y el nazismo alem\u00e1n (tambi\u00e9n el comunismo, pero con otras variables) comprendieron r\u00e1pidamente la necesidad de recurrir al cine como elemento de difusi\u00f3n de su doctrina y tambi\u00e9n como modo de insertar un imaginario con respecto a sus ideolog\u00edas, tan consustanciadas con la representaci\u00f3n. De tal forma, los \u201cdocumentales\u201d sirvieron de manera decisiva para ampliar las fronteras de la escenificaci\u00f3n de sus postulados y, progresivamente, el cine de ficci\u00f3n tambi\u00e9n abrev\u00f3 en sus fuentes. La propaganda institucional reforzaba as\u00ed los ademanes y los discursos, las aclamaciones y los escenarios; en definitiva, una sumatoria de rituales que la pantalla de cine agigantaba. En la muestra Luce-El imaginario italiano, que se exhibe hasta mediados de noviembre en la Usina del Arte, se celebran los 90 a\u00f1os del Istituto Nazionale Luce, bautizado as\u00ed por Mussolini. Luego de tantas d\u00e9cadas reflejando la historia moderna italiana, algo sucede con la muestra: las rocambolescas poses de Il Duce resultan perversamente magn\u00e9ticas. Como si su elemental patr\u00f3n discursivo reforzara la idea que se explica desde el extraordinario cat\u00e1logo, en tanto el fascismo se nutri\u00f3 \u201cde la representatividad a la representaci\u00f3n\u201d, la sentencia de Gustave Le Bon: \u201cConocer el arte de impresionar la imaginaci\u00f3n de las masas significa conocer el arte de gobernar\u201d, resulta actualizadamente inquietante en tiempos de mass-media afines al poder y decadencias educativa y cultural. La muestra abarca diversos perfiles de Italia reflejados en una serie de oposiciones como campo\/ciudad, vencedores\/vencidos, modernidad\/atraso y contornos especiales al cine italiano y al viaje de Eva Per\u00f3n a Italia. La multiplicidad de miradas refuerza la Italia republicana que domina el tiempo hist\u00f3rico de Luce y el archivo testimonia el paso de la propaganda de adoctrinamiento a la publicidad consumista junto a las diversas aristas de una sociedad democr\u00e1tica construida, no sin esfuerzo, sobre las ruinas del totalitarismo.<br \/>\nEn el cine alem\u00e1n, en oposici\u00f3n a lo que se supuso siempre, fue muy tard\u00eda la reflexi\u00f3n sobre la gran tragedia y la responsabilidad de la guerra: \u201cDespu\u00e9s de la guerra la cinematograf\u00eda alemana trat\u00f3 de hacer pel\u00edculas ingenuas con la aspiraci\u00f3n de mirar hacia el futuro y no hacia atr\u00e1s. El juicio de Auschwitz era un tema olvidado en Alemania pero es un hecho hist\u00f3rico importante porque en Nuremberg el juicio lo hicieron los norteamericanos, no los alemanes\u201d, nos confi\u00f3 Giulio Ricciarelli, director de Laberinto de mentiras (que representa a Alemania en los Oscar 2016), al momento de arribar a Buenos Aires para presentar la pel\u00edcula como apertura de la 15\u00b0 edici\u00f3n del Festival de Cine Alem\u00e1n de Buenos Aires.<br \/>\nLaberinto de mentiras relata los proleg\u00f3menos de ese juicio centrando su narrativa en la figura de un joven fiscal (que en la historia real nunca existi\u00f3 y resulta la sumatoria de los tres que intervinieron en el caso), y el fiscal general Fritz Bauer, figura de jerarqu\u00eda en su pa\u00eds que promovi\u00f3 y respald\u00f3 esa investigaci\u00f3n, que juzg\u00f3 a los responsables intermedios de Auschwitz y que incluy\u00f3 la pista de Eichmann y Mengele hasta la Argentina donde, como es sabido, arribaron gracias a la protecci\u00f3n brindada por el peronismo. Por necesidades narratol\u00f3gicas, el film omite referencias a la ascendencia jud\u00eda de Bauer, su filiaci\u00f3n socialdem\u00f3crata y su exilio en los pa\u00edses n\u00f3rdicos en tiempos del nazismo, que quiz\u00e1s hubiesen permitido conocer m\u00e1s los perfiles de un hombre cuya muerte a\u00fan es un c\u00famulo de sospechas y, empero, refuerza el v\u00ednculo con el pasado del joven protagonista. Una manera de metaforizar la construcci\u00f3n de la identidad de la nueva Alemania con el riesgo latente de cualquier biograf\u00eda: terminar reemplazando la historia real por aquella ficcionalizada en la pantalla. Laberinto de mentiras se integra a otros recientes (An\u00f3nima, una mujer en Berl\u00edn, de Max F\u00e4rberb\u00f6ck; El lector, de Stephen Daldry; o Ave F\u00e9nix, de Christian Petzold), y a cl\u00e1sicos como El puente, de Bernhard Wicki; Yo ten\u00eda 19 a\u00f1os, de Konrad Wolf; o Los asesinos est\u00e1n entre nosotros, de Wolfgang Staudte, que refieren a los \u00faltimos d\u00edas o a la posguerra alemana. En todos los casos, suma a la barbarie de la guerra lo dif\u00edcil que resulta liberarse de las ataduras del pasado. Un cine que permite pensar sobre los alcances de su propia industria en tiempos del discurso \u00fanico.<\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/wp-content\/uploads\/2015\/10\/Nueva-imagen-58.bmp\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignnone  wp-image-11557\" src=\"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/wp-content\/uploads\/2015\/10\/Nueva-imagen-58.bmp\" alt=\"Nueva imagen (58)\" width=\"226\" height=\"247\" srcset=\"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/wp-content\/uploads\/2015\/10\/Nueva-imagen-58.bmp 442w, https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/wp-content\/uploads\/2015\/10\/Nueva-imagen-58-274x300.bmp 274w\" sizes=\"auto, (max-width: 226px) 100vw, 226px\" \/><\/a><br \/>\nProbablemente el mayor triunfo de los totalitarismos con relaci\u00f3n al mundo de la imagen es que no la han dejado libre, la han tornado una necesidad social fundamental, y los gobiernos deben mantener la equidistancia para no convertirse en \u201cdemocracias electr\u00f3nicas\u201d, pero responder a su demanda en tiempos de crisis de la representaci\u00f3n social. Por fortuna, las sociedades han mutado en una multiplicidad de perfiles que dificultan la instauraci\u00f3n de un discurso \u00fanico. Estas indagatorias al pasado nos permiten reflexionar sobre los v\u00ednculos entre la construcci\u00f3n del discurso y el modelo democr\u00e1tico occidental con vistas a la sociedad del ma\u00f1ana.<\/p>\n<p><em>El autor es miembro de n\u00famero de la Sociedad Espa\u00f1ola de Estudios de la Comunicaci\u00f3n Iberoamericana y de la Asociaci\u00f3n espa\u00f1ola de la Prensa Cinematogr\u00e1fica (secci\u00f3n Madrid de la F\u00e9d\u00e9ration Internationale de la Presse Cin\u00e9matographique). <\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La representante al Oscar exhibida en el Festival de Cine Alem\u00e1n y una exposici\u00f3n sobre el Instituto Luce de Italia vuelven a poner en el&#8230;<\/p>\n","protected":false},"author":5,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_jetpack_newsletter_access":"","_jetpack_dont_email_post_to_subs":false,"_jetpack_newsletter_tier_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paywalled_content":false,"_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":""},"categories":[4],"tags":[32],"class_list":["post-11555","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-cultura","tag-cine"],"acf":[],"jetpack_featured_media_url":"","jetpack_sharing_enabled":true,"jetpack_shortlink":"https:\/\/wp.me\/p6FC4i-30n","_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/11555","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/5"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=11555"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/11555\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":11560,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/11555\/revisions\/11560"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=11555"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=11555"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=11555"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}