{"id":11661,"date":"2015-10-27T22:17:48","date_gmt":"2015-10-28T01:17:48","guid":{"rendered":"http:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/?p=11661"},"modified":"2015-10-29T13:36:18","modified_gmt":"2015-10-29T16:36:18","slug":"el-papa-obispo-de-roma","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/?p=11661","title":{"rendered":"El Papa, obispo de Roma"},"content":{"rendered":"<p>En aquella tarde inolvidable en que\u00a0fue elegido Sumo Pont\u00edfice, Francisco,\u00a0asom\u00e1ndose al Balc\u00f3n de las\u00a0Bendiciones, sorprendi\u00f3 a todos al\u00a0presentarse como \u201cobispo de Roma\u201d,\u00a0toda una se\u00f1al de su prop\u00f3sito de\u00a0enfatizar la fraternidad y la colegialidad\u00a0con los dem\u00e1s obispos de la\u00a0Iglesia, y de dar a su primado el sentido\u00a0aut\u00e9ntico de un \u201cprimado en la\u00a0caridad\u201d y en el servicio.<\/p>\n<p>Sin embargo, si fuera posible hacer\u00a0una encuesta entre los fieles cat\u00f3licos\u00a0de todo el mundo sobre el modo\u00a0como entienden la relaci\u00f3n entre el\u00a0Papa y los obispos, probablemente\u00a0la mayor\u00eda dir\u00eda de una forma u\u00a0otra que los obispos son delegados,\u00a0o representantes o subordinados del\u00a0Papa, y las Iglesias locales son algo\u00a0as\u00ed como sucursales o filiales de la\u00a0Iglesia de Roma. Por otro lado, hasta\u00a0hace no mucho tiempo, no era\u00a0infrecuente escuchar a obispos que\u00a0en comentarios reservados se quejaban\u00a0por el modo como se sent\u00edan\u00a0tratados por funcionarios de la Santa\u00a0Sede cuando por diversos motivos\u00a0eran convocados. Pero no era necesario\u00a0que atravesaran esas situaciones\u00a0para hacerlos tomar conciencia\u00a0del modo en que la curia romana\u00a0limitaba su autoridad y autonom\u00eda.<\/p>\n<p>Sorprendentemente, esto sigue sucediendo\u00a0a 50 a\u00f1os del Concilio Vaticano\u00a0II, que busc\u00f3 dar a la Iglesia un\u00a0perfil muy distinto: no el de una instituci\u00f3n\u00a0vertical y centralista sino el\u00a0de una comuni\u00f3n de iglesias locales,\u00a0en las cuales se \u201cencarna\u201d y se hace\u00a0visible la \u00fanica Iglesia universal. Por\u00a0eso ha sido tan oportuna la menci\u00f3n\u00a0que hizo Francisco, en <em>Evangelii gaudium<\/em>,\u00a0de la necesidad, ya se\u00f1alada\u00a0por Juan Pablo II, de encontrar \u201cuna\u00a0forma del ejercicio del primado que,\u00a0sin renunciar de ning\u00fan modo a lo\u00a0esencial de su misi\u00f3n, se abra a una\u00a0situaci\u00f3n nueva\u201d. Y reconoce con\u00a0franqueza que en este tema \u201chemos\u00a0avanzado poco\u201d. Por lo tanto, se\u00f1ala,\u00a0\u201ctambi\u00e9n el papado y las estructuras\u00a0centrales de la Iglesia universal necesitan escuchar el llamado a una conversi\u00f3n pastoral\u201d.<\/p>\n<p>Un aspecto que debe ser revisado es el de las Conferencias Episcopales, a las cuales el Concilio Vaticano II conceb\u00eda como expresiones concretas de la colegialidad episcopal, pero cuyo rol, con posterioridad, se ha desdibujado. Es necesario, por lo tanto, explicitar el estatuto de estas estructuras de modo que se conviertan en \u201csujetos de atribuciones concretas, incluyendo tambi\u00e9n alguna aut\u00e9ntica autoridad doctrinal\u201d. Y una raz\u00f3n muy importante para ello es que \u201cuna excesiva centralizaci\u00f3n, m\u00e1s que ayudar, complica la vida de la Iglesia y su din\u00e1mica misionera\u201d. En los documentos de Francisco, las declaraciones de conferencias episcopales locales son citadas abundantemente. Y pone como ejemplo a los \u201chermanos ortodoxos\u201d de los cuales \u201clos cat\u00f3licos tenemos la posibilidad de aprender algo m\u00e1s sobre el sentido de la colegialidad episcopal y sobre su experiencia de la <em>sinodalidad<\/em>\u201d (literalmente, de \u201ccaminar juntos\u201d).<\/p>\n<p>Tanto el S\u00ednodo extraordinario sobre la Familia en octubre del 2014, como el S\u00ednodo ordinario de octubre pasado mostraron un fruto concreto de esta nueva actitud. Hasta ese momento, los s\u00ednodos de obispos convocados por la Santa Sede se limitaban a refrendar en t\u00e9rminos generales los documentos preparados de antemano. Luego, el Papa promulgaba una exhortaci\u00f3n apost\u00f3lica en la cual confirmaba o rechazaba sus conclusiones. En una palabra, los s\u00ednodos se hab\u00edan convertido en estructuras d\u00e9biles y sin ning\u00fan peso propio. En ambos S\u00ednodos sobre la Familia, en cambio, hubo un verdadero (y a veces, acalorado) debate; el Papa dio libertad para que las diferentes visiones de los temas, incluso los m\u00e1s espinosos y controvertidos, se ventilaran sin censura previa. El resultado se puede considerar globalmente saludable, sobre todo si se piensa lo\u00a0contraproducente que es la alternativa de no permitir que ciertas posturas puedan expresarse.<\/p>\n<p>En resumen, en ciertos aspectos se est\u00e1 iniciando un movimiento hacia una mayor descentralizaci\u00f3n y participaci\u00f3n, que revierte en buena medida lo sucedido en las d\u00e9cadas precedentes, y refleja m\u00e1s fielmente la idea del Concilio de concebir a la Iglesia como \u201cmisterio de comuni\u00f3n\u201d, dotada de estructuras de comuni\u00f3n y participaci\u00f3n, como ense- \u00f1aran los obispos latinoamericanos en los Documento de <em>Puebla<\/em> (1978) y <em>Aparecida<\/em> (2007).<\/p>\n<p>Cabe preguntarse, sin embargo, si este proceso es favorecido o no por la enorme visibilidad y la casi omnipresencia que ha adquirido la figura del Sumo Pont\u00edfice. El viaje de Francisco a Cuba y a los Estados Unidos ha sido un \u00e9xito clamoroso. Ha abierto horizontes insospechados para la presencia y la labor misionera de la Iglesia en ambos pa\u00edses. El mensaje del cual el Papa ha sido portador, con un estilo claro, humilde y directo, ha resonado no s\u00f3lo en el coraz\u00f3n de los cat\u00f3licos, sino en el de muchos creyentes de otras confesiones y personas de buena voluntad.<\/p>\n<p>Pero este \u00e9xito tiene su costo. Los obispos de los Estados Unidos han optado en los \u00faltimos a\u00f1os por posiciones muy firmes en el campo de la sexualidad, la \u00e9tica de la vida y la libertad religiosa, frente a una actual administraci\u00f3n que en estos campos se ha mostrado desaprensiva, cuando no autoritaria. Dif\u00edcilmente hayan quedado satisfechos con este aspecto de la visita, que no refuerza por cierto la autoridad de su pr\u00e9dica. El encuentro con Fidel Castro puede ser un gesto de misericordia, y tambi\u00e9n una condici\u00f3n para alcanzar un objetivo de vital importancia como es la apertura de Cuba al mundo. Pero deja en la penumbra el hecho de que Castro ha sido un dictador despiadado, y que muchos\u00a0presos pol\u00edticos todav\u00eda languidecen en las c\u00e1rceles cubanas sin ninguna garant\u00eda legal. \u00bfQu\u00e9 pensar\u00e1n los obispos cubanos? La calurosa cordialidad con Evo Morales o con Correa en su viaje anterior produjo una indisimulable incomodidad en los respectivos episcopados, que vieron erosionada la firmeza de su posici\u00f3n frente al autoritarismo de ambos presidentes. Y a principios de a\u00f1o, en su viaje a Filipinas, la diferencia de enfoque en ciertas cuestiones respecto del episcopado local fue manifiesta y embarazosa.<\/p>\n<p>Si no nos dejamos deslumbrar por los resultados de corto plazo, ejemplos como \u00e9stos testimonian una dificultad. No bastan las buenas intenciones, y los prop\u00f3sitos de llevar adelante eventuales cambios de estructuras. Hay que reflexionar tambi\u00e9n sobre las consecuencias de un hecho, cuya magnitud y relevancia era dif\u00edcil de prever algunas d\u00e9cadas atr\u00e1s: las posibilidades que dan las comunicaciones modernas para que el Sumo Pont\u00edfice se desplace en cuesti\u00f3n de horas a cualquier rinc\u00f3n de la tierra, y para que su imagen penetre en tiempo real en todos los hogares y sus palabras resuenen en todos los o\u00eddos, le reportan un protagonismo que puede tornarse excluyente, y que es capaz erosionar la autonom\u00eda de las iglesias locales as\u00ed como la autoridad de sus pastores.<\/p>\n<p>Por supuesto que las respuestas a este problema no son f\u00e1ciles. Lo importante es que, a\u00fan valorando la gracia del tiempo presente, no caigamos en el exitismo, sino que nos esforcemos en la b\u00fasqueda de nuevos equilibrios. Que los obispos no tengan que mirar a Roma a cada paso para saber lo que tienen que decir. Que haya instancias de aut\u00e9ntico ejercicio de la colegialidad episcopal. Que las iglesias locales puedan ser protagonistas de su propia vida. En una palabra, que logremos hacer de la Iglesia una comunidad de comunidades, que aun amando al Sumo Pont\u00edfice, necesite hablar de \u00e9l relativamente poco<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>En aquella tarde inolvidable en que\u00a0fue elegido Sumo Pont\u00edfice, Francisco,\u00a0asom\u00e1ndose al Balc\u00f3n de las\u00a0Bendiciones, sorprendi\u00f3 a todos al\u00a0presentarse como \u201cobispo de Roma\u201d,\u00a0toda una se\u00f1al de&#8230;<\/p>\n","protected":false},"author":5,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_jetpack_newsletter_access":"","_jetpack_dont_email_post_to_subs":false,"_jetpack_newsletter_tier_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paywalled_content":false,"_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":""},"categories":[965],"tags":[954],"class_list":["post-11661","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-opinion-2","tag-comentarios"],"acf":[],"jetpack_featured_media_url":"","jetpack_sharing_enabled":true,"jetpack_shortlink":"https:\/\/wp.me\/p6FC4i-325","_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/11661","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/5"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=11661"}],"version-history":[{"count":4,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/11661\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":11667,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/11661\/revisions\/11667"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=11661"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=11661"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=11661"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}