{"id":11684,"date":"2015-11-02T21:00:50","date_gmt":"2015-11-03T00:00:50","guid":{"rendered":"http:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/?p=11684"},"modified":"2015-11-02T23:01:26","modified_gmt":"2015-11-03T02:01:26","slug":"una-mirada-desde-la-isla","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/?p=11684","title":{"rendered":"Una mirada desde la isla"},"content":{"rendered":"<p><strong>La visita del papa Francisco a Cuba desde la perspectiva local de uno de los testigos<\/strong>.<\/p>\n<p>Si algo se puede afirmar rotundamente del papa Francisco es que no deja a nadie indiferente. Su radical vivencia de la humildad evang\u00e9lica, su accesibilidad y cercan\u00eda, su lenguaje claro y directo, han representado un cambio radical de estilo en relaci\u00f3n con sus antecesores y han sorprendido a sus habituales audiencias que, acostumbradas a un lenguaje elaborado y cuidadoso, escuchan ahora a alguien que habla sin temor a ser mal interpretado, porque no teme dar explicaciones, reconocer que no us\u00f3 la expresi\u00f3n m\u00e1s feliz, y aun pedir disculpas.<\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/wp-content\/uploads\/2015\/11\/Nueva-imagen-5.bmp\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignnone size-full wp-image-11685\" src=\"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/wp-content\/uploads\/2015\/11\/Nueva-imagen-5.bmp\" alt=\"Nueva imagen (5)\" width=\"348\" height=\"379\" srcset=\"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/wp-content\/uploads\/2015\/11\/Nueva-imagen-5.bmp 348w, https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/wp-content\/uploads\/2015\/11\/Nueva-imagen-5-275x300.bmp 275w\" sizes=\"auto, (max-width: 348px) 100vw, 348px\" \/><\/a><br \/>\nSu reciente visita a Cuba, signada \u2013\u00bfc\u00f3mo podr\u00eda no estarlo?\u2013 con la impronta personal\u00edsima del Papa, ha sido objeto de numerosos an\u00e1lisis. Presento aqu\u00ed mi enfoque muy personal, vivido y pensado desde Cuba, y lo hago desde la perspectiva de algunos sectores de la sociedad cubana.<br \/>\n<strong>El pueblo<\/strong><br \/>\nEl pueblo cubano lleg\u00f3 a la visita con una imagen favorable del papa Francisco. Los medios cubanos, todos propiedad del Estado y bajo la f\u00e9rrea gu\u00eda del Departamento Ideol\u00f3gico del Partido Comunista, han dado una cobertura generalmente muy positiva al Papa argentino desde su elecci\u00f3n, yendo sin dudas m\u00e1s all\u00e1 de la habitualmente amigable cobertura noticiosa que se da a los asuntos vaticanos, en sinton\u00eda con el reconocido empe\u00f1o del gobierno por mantener las relaciones diplom\u00e1ticas con la Santa Sede a un nivel muy alto.<br \/>\nEn su primer contacto directo despu\u00e9s del recibimiento protocolar, es decir, con la llegada del Papa a la Plaza de la Revoluci\u00f3n de La Habana, los cubanos fueron decididamente conquistados por este hombre que quiso tocarlos, abrazarlos, que descendi\u00f3 de su veh\u00edculo especialmente para besar y consolar a los m\u00e1s pobres entre los pobres, resaltando la tantas veces ignorada pero esencial, irreductible, dignidad personal de cada ser humano. Ya cerca del final de la visita, su di\u00e1logo con las embarazadas durante el encuentro con las familias en la Catedral de Santiago de Cuba, pidi\u00e9ndoles que se tocaran el vientre (\u201cla pancita\u201d, les dijo) para que \u201cacaricien al hijo que est\u00e1n esperando\u201d mientras las bendec\u00eda, fue un hermoso y potente alegato pro-vida que, en un pa\u00eds donde nacen cada vez menos ni\u00f1os, toc\u00f3 el coraz\u00f3n de much\u00edsimas mujeres para ayudarlas a abrirse al milagro de la existencia.<\/p>\n<p>El enorme bien que hicieron las visitas de Juan Pablo II y Benedicto XVI ya hab\u00eda demostrado que el pueblo cubano es muy receptivo hacia el mensaje de paz, justicia y reconciliaci\u00f3n que trae el sucesor de Pedro. La visita de Francisco a Cuba como \u201cmisionero de la misericordia\u201d result\u00f3 ideal, porque nuestro pueblo, capaz de dar generosamente de lo poco que tiene ante el dolor del necesitado, entiende el lenguaje de la misericordia y reconoce en \u00e9l el mismo lenguaje de perd\u00f3n y reconciliaci\u00f3n que tanto necesitamos todos.<\/p>\n<p>Una menci\u00f3n especial merece la alocuci\u00f3n a los j\u00f3venes reunidos ante el Centro Cultural Padre F\u00e9lix Varela. En una sociedad cansada y desilusionada, muchos de cuyos j\u00f3venes tienen como principal aspiraci\u00f3n irse del pa\u00eds, el Papa les habl\u00f3 de la capacidad de so\u00f1ar. Fue un discurso poderoso, que parte de una opci\u00f3n de fe pero puede sustentarse incluso para aquellos que no creen. El Papa les habl\u00f3 tambi\u00e9n de la capacidad de trabajar para construir lo que se sue\u00f1a, lo que se espera, y los ret\u00f3 a ser capaces de dar vida alentando una esperanza. Fue impactante para quienes est\u00e1bamos all\u00ed el modo en que los j\u00f3venes presentes vibraron con este mensaje.<\/p>\n<p><strong>La Iglesia<\/strong><br \/>\nPara la Iglesia en Cuba la visita represent\u00f3, en primer lugar, una oportunidad excepcional para evangelizar. Primero, durante la preparaci\u00f3n, con la impresi\u00f3n y distribuci\u00f3n de carteles, plegables informativos y toda la acostumbrada gama de materiales publicitarios. Cuba es un pa\u00eds muy mayoritariamente creyente, con una fe de indudables ra\u00edces cat\u00f3licas, pero decenios de educaci\u00f3n y propaganda ate\u00edsta han dejado un triste legado de ignorancia religiosa que se tuvo muy en cuenta al preparar los materiales de divulgaci\u00f3n, concebidos para que tuvieran tambi\u00e9n el mayor valor catequ\u00e9tico posible. Despu\u00e9s, ya inmediatamente antes de y durante la visita, la Iglesia pudo evangelizar directamente a trav\u00e9s de los medios, el acceso a los cuales le est\u00e1 sumamente restringido. Durante la semana anterior a la visita, la TV nacional transmiti\u00f3, a solicitud de la Iglesia, varios documentales sobre el papa Francisco, uno de los cuales debi\u00f3 ser retransmitido por demanda de la audiencia.<\/p>\n<p>La visita fue cubierta en su totalidad por la televisi\u00f3n, y durante esos d\u00edas la poblaci\u00f3n sigui\u00f3 atentamente cada celebraci\u00f3n, cada encuentro, cada alocuci\u00f3n.<\/p>\n<p>Las transmisiones contaron con los comentarios del padre Rolando Montes de Oca, un joven sacerdote diocesano misionero en Mais\u00ed, una muy pobre y apartada regi\u00f3n de la di\u00f3cesis de Guant\u00e1namo, en el extremo m\u00e1s oriental de la isla. El padre Rolando se revel\u00f3 como un comunicador extraordinario, que cautiv\u00f3 a la audiencia \u2013y a los locutores y comentaristas de la televisi\u00f3n que compartieron con \u00e9l las transmisiones\u2013 con sus l\u00facidos comentarios, siempre informativos y formativos, llenos de sensatez y sabidur\u00eda, y hechos adem\u00e1s con delicadeza exquisita. Su participaci\u00f3n dej\u00f3 a muchos con deseo de m\u00e1s, pregunt\u00e1ndose por qu\u00e9 la Iglesia no podr\u00eda tener espacios en los medios donde se trataran los temas que el padre Montes de Oca aprovech\u00f3 para abordar en sus comentarios: el valor insustituible de la familia, la importancia de una vida vivida en la verdad y para el bien, la dignidad de la persona humana y su primac\u00eda en todo ordenamiento social.<\/p>\n<p><strong>El gobierno<\/strong><br \/>\nDesde la misma ceremonia protocolar de recibimiento en el aeropuerto, el Papa dej\u00f3 en claro sus prioridades: en su discurso incluy\u00f3 un saludo a Fidel Castro, pero lo hizo pidi\u00e9ndole al presidente Ra\u00fal Castro \u201cque trasmita mis sentimientos de especial consideraci\u00f3n y respeto a su hermano Fidel\u201d. La menci\u00f3n del v\u00ednculo familiar enfatiza la relaci\u00f3n con la persona antes que con el hombre p\u00fablico. M\u00e1s tarde, en la visita que realizara a Fidel, le regalar\u00eda documentos y grabaciones del padre Amando Llorente, sacerdote jesuita que fuera mentor de Fidel cuando \u00e9ste hac\u00eda sus estudios secundarios en el Colegio de Bel\u00e9n. De nuevo hay un esfuerzo por llegar a la persona, ahora mediante la referencia a su etapa juvenil, anterior a su transformaci\u00f3n en el l\u00edder guerrillero enfrentado al imperio. El Papa sabe que la persona es siempre redimible, y a ella se dirige.<\/p>\n<p>Es significativo que en la ceremonia de bienvenida, inmediatamente despu\u00e9s de enviar su saludo a Fidel, el Papa saludara tambi\u00e9n \u201ca todas aquellas personas que, por diversos motivos, no podr\u00e9 encontrar y a todos los cubanos dispersos por el mundo\u201d. En Cuba \u00e9sta es siempre una referencia ambivalente, porque \u201clos cubanos dispersos por el mundo\u201d se ubican en todas las zonas del espectro pol\u00edtico cubano. La expresi\u00f3n fue empleada por el Papa, a mi entender, con toda intenci\u00f3n, y fue una temprana manifestaci\u00f3n del esp\u00edritu conciliador que impregn\u00f3 la visita.<br \/>\nEs cierto que el Papa evit\u00f3 tocar temas sensibles de la realidad pol\u00edtica cubana, como las limitaciones existentes al derecho a la libre expresi\u00f3n y a la libre asociaci\u00f3n, pero la visita debe entenderse en un contexto internacional complejo, lo m\u00e1s inmediato del cual es el dif\u00edcil proceso de normalizaci\u00f3n de relaciones entre Cuba y los Estados Unidos. La Iglesia ha desempe\u00f1ado un activo papel en ese proceso, a\u00fan inconcluso, y debe continuar haci\u00e9ndolo.<\/p>\n<p>Por otra parte, una caracter\u00edstica del papado de Francisco es que mientras usa a menudo un lenguaje duro para con los pastores de la Iglesia y al referirse a problemas globales, como las migraciones, el tr\u00e1fico de armas y el deterioro de la naturaleza, cuando se refiere a gobiernos espec\u00edficos es generalmente muy prudente, en especial cuando existen situaciones de crisis que podr\u00edan complicarse a\u00fan m\u00e1s.<\/p>\n<p><strong>Los opositores<\/strong><br \/>\nLa prensa internacional gener\u00f3 grandes expectativas sobre la actitud del Papa hacia los opositores al gobierno cubano. En el programa de la visita no se hab\u00eda previsto ning\u00fan encuentro del Papa con representantes de la oposici\u00f3n como tales. La nunciatura, no obstante, invit\u00f3 personalmente a algunos de ellos, pero agentes de la Seguridad del Estado los interceptaron cuando se dirig\u00edan a la cita, los mantuvieron bajo arresto hasta que pas\u00f3 la hora prevista para el encuentro (concebido como una audiencia con un amplio grupo de personas diversas) y los liberaron posteriormente, en una modalidad de arresto preventivo que las autoridades emplean con frecuencia para desarticular acciones opositoras.<\/p>\n<p>Los grupos opositores en Cuba, por otra parte, carecen de una base social y no parecen tener forma alguna de lograr una presencia significativa en la sociedad, ante la cual el gobierno los desacredita como asalariados de gobiernos extranjeros, en especial de los Estados Unidos. Hay quienes quisieran que la Iglesia los apoyara expl\u00edcitamente, pero eso ser\u00eda ajeno a su misi\u00f3n. En una reciente entrevista, el cardenal Jaime Ortega, arzobispo de La Habana, relat\u00f3 una conversaci\u00f3n que tuvo con el entonces cardenal Bergoglio durante el c\u00f3nclave en el que \u00e9ste fue elegido Papa. Ortega le coment\u00f3 a Bergoglio que el papa Benedicto XVI le hab\u00eda dicho en una ocasi\u00f3n: \u201cLa Iglesia no est\u00e1 para cambiar gobiernos, sino para cambiar el coraz\u00f3n de los hombres. Ellos se encargar\u00e1n entonces de establecer gobiernos justos\u201d. El cardenal Bergoglio le respondi\u00f3, entusiasmado: \u201cEsa cita habr\u00eda que ponerla en grandes pancartas a la entrada de todas las ciudades del mundo\u201d.<\/p>\n<p>En su trato con el gobierno cubano, el Papa obr\u00f3 en consonancia con el estilo discreto, sin estridencias, que ha mantenido la Iglesia en Cuba, y al hacerlo, manifest\u00f3 su aprecio y apoyo por ese estilo que, a diferencia de todos los empe\u00f1os por presionar al gobierno cubano, ha mostrado un grado nada despreciable de eficacia.<\/p>\n<p><em>El autor es presidente de la Asociaci\u00f3n Cat\u00f3lica Mundial para la Comunicaci\u00f3n (SIGNIS). Director del Centro Cultural Padre F\u00e9lix Varela de la Arquidi\u00f3cesis de La Habana y de la revista Espacio Laical.<\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La visita del papa Francisco a Cuba desde la perspectiva local de uno de los testigos. 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