{"id":11711,"date":"2015-11-02T13:00:37","date_gmt":"2015-11-02T16:00:37","guid":{"rendered":"http:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/?p=11711"},"modified":"2015-11-02T18:24:34","modified_gmt":"2015-11-02T21:24:34","slug":"el-dios-de-israel-tenia-una-esposa","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/?p=11711","title":{"rendered":"\u00bfEl Dios de Israel ten\u00eda una esposa?"},"content":{"rendered":"<p><strong>\u00bfQui\u00e9n fue la diosa Asher\u00e1, venerada durante siglos por los israelitas como a Yahv\u00e9?<\/strong><\/p>\n<p>Todos los dioses de la antig\u00fcedad ten\u00edan una esposa. En Egipto se adoraba a Am\u00f3n y a su con-sorte Mut. En Babilonia, a Marduk y a Sarpanitu. En Sumeria, a Enlil y a Ningal. En Grecia, a Zeus y a Hera. Y en Roma, a J\u00fapiter y a Juno. El \u00fanico Dios al que siempre se consider\u00f3 c\u00e9libe y soltero fue Yahv\u00e9, el Dios del pueblo de Israel.<br \/>\nSeg\u00fan la Biblia, la adoraci\u00f3n exclusiva de Yahv\u00e9 se remonta a Abraham, en el siglo XVIII a.C (G\u00e9nesis 12). Los 10 mandamientos de Mois\u00e9s refuerzan esta idea, ya que ordenan: \u201cNo tendr\u00e1s otros dioses fuera de m\u00ed; porque yo, Yahv\u00e9, soy un Dios celoso\u201d (Deuteronomio 5,7-9).<br \/>\nSin embargo, esta convicci\u00f3n hoy se ha desmoronado. Los nuevos estudios b\u00edblicos, apoyados por la arqueolog\u00eda, han comprobado que durante siglos Yahv\u00e9 tuvo una esposa. Se llamaba As-her\u00e1. Y los israelitas la veneraron tanto como a Yahv\u00e9. Pero en el siglo VII a.C. el culto a la dio-sa empez\u00f3 a verse como un mal, se lo prohibi\u00f3 y se autoriz\u00f3 s\u00f3lo el culto a Yahv\u00e9.<br \/>\n\u00bfQui\u00e9n era la diosa perdida de los hebreos? \u00bfPor qu\u00e9 la desalojaron del pante\u00f3n israelita?<\/p>\n<p><strong>Por una vieja tumba<\/strong><br \/>\nEl nombre de la diosa Asher\u00e1 aparece 40 veces en el texto hebreo de la Biblia, pero hasta el si-glo pasado no se sab\u00eda casi nada de ella. Se pensaba que \u201casher\u00e1\u201d era un objeto sagrado, y la Bi-blia lo traduc\u00eda por \u201ccipo\u201d, \u201cposte\u201d, \u201cestela\u201d, \u201c\u00e1rbol\u201d. Pero en 1928 un campesino \u00e1rabe descu-bri\u00f3 por casualidad la entrada a un viejo cementerio, en la localidad de Ras Shamra, al norte de Siria. Cuando los arque\u00f3logos realizaron las primeras excavaciones descubrieron que el sitio co-rrespond\u00eda a la antigua ciudad de Ugarit, un important\u00edsimo puerto de Oriente, conocido por re-ferencias pero que nunca hab\u00eda sido encontrado.<br \/>\nEntre sus ruinas se hallaron cinco grandes bibliotecas, con textos escritos sobre tabletas de arci-lla, que se remontan al siglo XIV a.C. En ellos nos enteramos que la misteriosa palabra \u201cAs-her\u00e1\u201d de la Biblia no se refer\u00eda a un objeto sino a una diosa: la diosa madre de los cananeos. Y all\u00ed conocimos qui\u00e9n era, las funciones que desempe\u00f1aba y el culto que se le tributaba como di-vinidad principal de la regi\u00f3n.<br \/>\nUn segundo descubrimiento sensacional se produjo en 1967, en la antigua ciudad b\u00edblica de Ma-ked\u00e1 (hoy Khirbet-el-Qom), 50 kil\u00f3metros al sudoeste de Jerusal\u00e9n. Los arque\u00f3logos localizaron un grupo de tumbas con inscripciones hebreas en las paredes. Entre ellas sobresal\u00eda una, fechada hacia el a\u00f1o 750 a.C. Ten\u00eda s\u00f3lo seis l\u00edneas, y se pod\u00eda leer: \u201cUr\u00edas el rico escribi\u00f3 esto: \/ que Ur\u00edas sea bendecido por Yahv\u00e9, \/ pues \u00e9l lo ha librado de sus enemigos, por su Asher\u00e1\u201d.<\/p>\n<p><strong>El grafito del pilar<\/strong><br \/>\nLos investigadores quedaron at\u00f3nitos. Las frases \u201cpor Yahv\u00e9\u201d y \u201cpor su Asher\u00e1\u201d estaban en pa-ralelismo, lo cual significa que ambas divinidades ten\u00edan el mismo nivel de importancia. La ins-cripci\u00f3n revelaba que la diosa Asher\u00e1, descubierta en Ras Shamra, era venerada en el siglo VIII a.C. entre los israelitas, y recib\u00eda el mismo culto que Yahv\u00e9.<br \/>\nPero la arqueolog\u00eda revel\u00f3 otra sorpresa. En 1976, en Kuntillet Ajrud, en la pen\u00ednsula del Sina\u00ed, aparecieron los restos de una antigua posada. Los peregrinos pod\u00edan all\u00ed descansar, encontrar agua y comida, y pasar la noche. Afortunadamente, muchos de ellos dejaron oraciones escritas sobre tinajas, o en las paredes recubiertas de yeso, implorando a sus dioses la protecci\u00f3n para el viaje.<br \/>\nEl descubrimiento m\u00e1s espectacular es el de dos grandes tinajas para guardar l\u00edquidos o granos, de unos 90 cent\u00edmetros de alto, con dibujos e inscripciones hebreas fechadas en torno al a\u00f1o 770 a.C. En una estaba escrito: \u201cYo los bendigo por Yahv\u00e9 de Samaria y por su Asher\u00e1\u201d. En la otra dec\u00eda: \u201cTe bendigo por Yahv\u00e9 de Tem\u00e1n y por su Asher\u00e1; que \u00e9l te bendiga y te guarde, y est\u00e9 con mi se\u00f1or\u201d.<br \/>\nEsas antiguas oraciones revelaron que los israelitas sol\u00edan venerar tanto a Yahv\u00e9 como a su es-posa Asher\u00e1.<\/p>\n<p><strong>El silencio de los grandes<\/strong><br \/>\nLos hallazgos arqueol\u00f3gicos llevaron a los estudiosos a releer la Biblia, y descubrieron que mu-chos pasajes revelaban signos de un culto a la diosa Asher\u00e1 aprobado por toda la sociedad israe-lita: reyes, profetas, sacerdotes y por el pueblo entero, tanto en el reino del Norte (de Israel) co-mo en el del Sur (de Jud\u00e1). Veamos algunos ejemplos.<br \/>\nEn el Reino del Norte, leemos que durante el siglo IX a.C. el rey Ajab (874-853 a.C.) \u201cse hab\u00eda fabricado una Asher\u00e1\u201d, es decir, una imagen de la diosa, para adorarla junto a Yahv\u00e9, en la capi-tal del pa\u00eds, Samaria (1 Reyes 16,33).<br \/>\nEn esa misma \u00e9poca vemos que el profeta El\u00edas, defensor del yahvismo, se enfrent\u00f3 a los profe-tas de los dioses cananeos para extirparlos del pa\u00eds. Subi\u00f3 al monte Carmelo y all\u00ed convoc\u00f3 \u201ca los 450 profetas del dios Baal y a los 400 profetas de la diosa Asher\u00e1\u201d (1 Reyes 18,19). Pero curiosamente, al empezar la disputa, El\u00edas se enfrenta \u00fanicamente con los profetas de Baal (1 Reyes 18, 22,25,40). Lo cual da a entender que el conflicto era \u00fanicamente con ellos, y no con los profetas de Asher\u00e1, que parecen asistir al debate s\u00f3lo como espectadores. Y al terminar la disputa, El\u00edas extermina s\u00f3lo a los profetas de Baal, permitiendo que el culto a la diosa Asher\u00e1 siga vigente en el pa\u00eds (1 Reyes 18,40). Cu\u00e1n importante habr\u00e1 sido la diosa, como para tener 400 profetas propios.<br \/>\nCincuenta a\u00f1os m\u00e1s tarde, en tiempos del rey Joacaz de Israel (814-798 a.C.), el historiador b\u00ed-blico vuelve a subrayar que la devoci\u00f3n a la diosa Asher\u00e1 segu\u00eda fuertemente arraigada en Sa-maria (2 Reyes 13,6).<br \/>\nY cuando en el a\u00f1o 721 a.C., durante el gobierno del rey Oseas, el pa\u00eds es invadido y destruido por los asirios, la Biblia afirma que en todo el reino se veneraba la imagen de la diosa Asher\u00e1 (2 Reyes 17,13), y se le daba culto postr\u00e1ndose ante ella (2 Reyes 17,16), algo que se ven\u00eda hacien-do desde varias generaciones atr\u00e1s (2 Reyes 17,14).<br \/>\nUn argumento aparte es el silencio de los grandes profetas de aquel tiempo. Ninguno de los que predicaron durante aquellos a\u00f1os (El\u00edas, Eliseo, Am\u00f3s y Oseas) protesta ni levanta la voz contra la diosa. Al parecer, era una pr\u00e1ctica normalmente aceptada.<\/p>\n<p><strong>El error de un horror<\/strong><br \/>\nSi analizamos la situaci\u00f3n del Reino del Sur, nos encontramos con id\u00e9ntico panorama. Cuando el rey As\u00e1 gobernaba Jerusal\u00e9n (911-870 a.C.), se enoj\u00f3 con su madre, la reina Maak\u00e1, \u201cy le qui-t\u00f3 el t\u00edtulo de Gran Dama porque hab\u00eda hecho algo horroroso para Asher\u00e1; As\u00e1 arranc\u00f3 ese horror y lo quem\u00f3 en el torrente Cedr\u00f3n\u201d (1 Reyes 15,13). No sabemos qu\u00e9 hizo la reina Maa-k\u00e1. Quiz\u00e1s fabric\u00f3 un objeto de culto, o una imagen de la diosa que molest\u00f3 al monarca, y \u00e9ste orden\u00f3 cortarla y quemarla. Este texto revela que la diosa Asher\u00e1 era venerada en la residencia real, y recib\u00eda el culto oficial del rey de Jerusal\u00e9n. M\u00e1s importante a\u00fan: aunque el rey destruy\u00f3 el objeto hecho por su madre, no se dice que elimin\u00f3 el culto a Asher\u00e1, el cual sigui\u00f3 vigente en el palacio. Semejante devoci\u00f3n por la diosa no parece haber constituido un problema moral, ya que el autor b\u00edblico alaba a As\u00e1 como hombre religioso y ejemplar (1 Reyes 15,14).<\/p>\n<p>Poco despu\u00e9s, en tiempos del rey Ajaz (736-716 a.C.), el historiador b\u00edblico vuelve a contar que en Jerusal\u00e9n se daba culto a la diosa Asher\u00e1 como algo aceptado por la sociedad entera (2 Reyes 17,13.16).<\/p>\n<p>Vemos entonces que, a lo largo de toda la historia, los reyes de Israel y de Jud\u00e1 veneraron como algo normal a Yahv\u00e9 y a su esposa.<\/p>\n<p><strong>Reformar las reformas<\/strong><br \/>\nCuando el rey Ezequ\u00edas subi\u00f3 al trono de Jerusal\u00e9n (716-687 a.C.), se produjo el primer intento serio y profundo de reforma religiosa en el pa\u00eds. Ezequ\u00edas \u201cdestruy\u00f3 los lugares altos (es decir, los santuarios de los otros dioses), arranc\u00f3 las im\u00e1genes, y rompi\u00f3 la Asher\u00e1\u201d, o sea, la imagen de la diosa que estaba en el Templo de Jerusal\u00e9n (2 Reyes 18,4).<\/p>\n<p>Con ello los ritos a la diosa quedaron suprimidos, y durante algunas d\u00e9cadas dejaron de o\u00edrse en Jerusal\u00e9n las plegarias de sus devotos. Pero la prohibici\u00f3n no dur\u00f3 mucho, porque cuando Eze-qu\u00edas muri\u00f3 y le sucedi\u00f3 su hijo Manas\u00e9s (687-642 a.C.), volvi\u00f3 a autorizar lo que su padre hab-\u00eda proscrito. As\u00ed lo afirma la Biblia: \u201c(Manas\u00e9s) construy\u00f3 altares a Baal, se fabric\u00f3 una As-her\u00e1&#8230; y coloc\u00f3 su imagen en el Templo\u201d (2 Re 21,3.7). Cabe aclarar que Manas\u00e9s no introdujo ninguna pr\u00e1ctica desviada. S\u00f3lo volv\u00eda a lo que hab\u00eda sido el culto oficial de los reyes y el pue-blo durante siglos. En todo caso su padre Ezequ\u00edas fue quien se hab\u00eda desviado de la religi\u00f3n tradicional, al prohibirla.<br \/>\nFinalmente en el a\u00f1o 622 a.C. lleg\u00f3 la desaparici\u00f3n definitiva de la diosa. El rey Jos\u00edas empren-di\u00f3 una nueva reforma religiosa, esta vez irreversible. Deseaba unir pol\u00edticamente el pa\u00eds, y para ello le era imprescindible unificar tambi\u00e9n el Dios al que se adoraba. Decidi\u00f3, pues, dejar a Yahv\u00e9 como divinidad \u00fanica y descartar para siempre a Asher\u00e1.<\/p>\n<p><strong>Adi\u00f3s a la diosa<\/strong><br \/>\nEl texto b\u00edblico que lo narra es impresionante (2 Reyes 23,4-20) porque muestra el fastuoso cul-to que recib\u00eda la diosa hasta ese momento en el pa\u00eds: \u201c(Jos\u00edas) orden\u00f3 sacar del Templo de Yah-v\u00e9 todos los objetos que hab\u00edan fabricado para Baal, para Asher\u00e1, y para el ej\u00e9rcito de los cie-los, y los quem\u00f3 fuera de Jerusal\u00e9n\u201d (v.4). Luego \u201csac\u00f3 la Asher\u00e1 de la Casa de Yahv\u00e9, fuera de Jerusal\u00e9n, al torrente Cedr\u00f3n; all\u00ed la quem\u00f3, la pulveriz\u00f3, y arroj\u00f3 las cenizas sobre las tumbas del pueblo\u201d (v.6). A continuaci\u00f3n \u201cderrib\u00f3 las casas&#8230; donde las mujeres tej\u00edan velos para As-her\u00e1\u201d (v.7). \u201cRompi\u00f3 las estelas sagradas, arranc\u00f3 las Asher\u00e1 (que hab\u00eda en otras ciudades) y contamin\u00f3 con huesos humanos los lugares donde estaban\u201d (v.14). Finalmente \u201cderrib\u00f3 el altar que hab\u00eda en Betel&#8230; quem\u00f3 el lugar sagrado, lo redujo a polvo y quem\u00f3 la Asher\u00e1\u201d (v.16).<\/p>\n<p>El texto nos permite deducir varias cosas: que Asher\u00e1 era adorada en el templo mismo de Jeru-sal\u00e9n junto a Yahv\u00e9; que en otras ciudades del pa\u00eds tambi\u00e9n se le dedicaba altares; que un grupo de mujeres le tej\u00eda velos; y que ten\u00eda una estatua que se revest\u00eda. De hecho en Palestina los ar-que\u00f3logos han descubierto, a partir de 1920, numerosas estatuillas de la diosa, de entre los siglos IX a VI a.C., quiz\u00e1s copias en miniatura de la Asher\u00e1 que hab\u00eda en el Templo de Jerusal\u00e9n.<br \/>\nLa revoluci\u00f3n monote\u00edsta de Jos\u00edas convirti\u00f3 a Yahv\u00e9 en un Dios \u00fanico y sin pareja. La diosa desapareci\u00f3 para siempre de la historia de Israel, y jam\u00e1s volver\u00e1 a ser nombrada en la Biblia.<\/p>\n<p><strong>Un culto oculto<\/strong><br \/>\nA\u00f1os m\u00e1s tarde, los autores b\u00edblicos decidieron escribir la historia de Israel (es decir, los libros de Josu\u00e9, Jueces, Samuel y Reyes). El culto a Yahv\u00e9 ya estaba afianzado y firmemente estable-cido. Entonces dijeron que desde el principio los hebreos adoraron a un solo y \u00fanico Dios: Yah-v\u00e9. Agregaron que el pueblo hab\u00eda hecho una alianza con \u00e9l, para servirlo con exclusividad, por-que Yahv\u00e9 era un Dios celoso que no admit\u00eda otros dioses a su lado. Eliminaron del pasado casi todas las menciones a la diosa, y las pocas que quedaron fueron presentadas como un culto oca-sional y desviado de alg\u00fan rey imp\u00edo, o de peque\u00f1os sectores descarriados de la poblaci\u00f3n. Es decir, pintaron como una excepci\u00f3n lo que hab\u00eda sido la regla.<br \/>\nEn otras palabras: los historiadores b\u00edblicos (llamados deuteronomistas), en vez de contar la re-novaci\u00f3n religiosa de Jos\u00edas como un acto innovador, la contaron como una vuelta al monote\u00eds-mo primitivo y tradicional del que nunca tendr\u00edan que haber salido. Proyectaron hacia el pasado una situaci\u00f3n que se acababa de inaugurar. Y para que no quedaran dudas, le hicieron decir a Mois\u00e9s (que vivi\u00f3 en el siglo XIII a.C.): \u201cNo plantar\u00e1s una Asher\u00e1, ni ninguna clase de \u00e1rbol, junto al altar de Yahv\u00e9 que construyas, porque es algo que Yahv\u00e9 detesta\u201d (Deuteronomio 16,21). Estas palabras jam\u00e1s podr\u00eda haberlas dicho Mois\u00e9s. \u00c9l no habr\u00eda podido adivinar que si-glos m\u00e1s tarde se iba a plantar una estatua de la diosa \u201cjunto al altar de Yahv\u00e9\u201d. Son palabras de los historiadores reformistas, para atribuirle a Mois\u00e9s el monote\u00edsmo creado por Jos\u00edas.<\/p>\n<p><strong>Jadeando en medio del parto<\/strong><br \/>\nLa erradicaci\u00f3n de Asher\u00e1 dej\u00f3 a los israelitas sin divinidad femenina. S\u00f3lo qued\u00f3 el Dios mas-culino Yahv\u00e9. La carencia de una diosa hizo que, a partir de esta \u00e9poca, comenzaran a aplicarle a Yahv\u00e9 ciertas im\u00e1genes maternales y expresiones femeninas, algo que nunca antes se hab\u00eda hecho.<br \/>\nAs\u00ed, leemos que durante la marcha por el desierto Mois\u00e9s se queja a Dios por tener que cargar con el pueblo: \u201c\u00bfAcaso he concebido yo a este pueblo? \u00bfYo lo di a luz, para que me digas: \u00abll\u00e9-valo en tu seno, como la que amamanta lleva al ni\u00f1o que mama?\u00bb\u201d (Nm 11,11-12). Mois\u00e9s le recuerda a Dios que \u00e9l es la madre del pueblo, y que lo ha dado a luz. M\u00e1s adelante, el mismo Mois\u00e9s recrimina al pueblo: \u201cDesprecias a la Roca que te dio el ser, olvidas al Dios que te en-gendr\u00f3\u201d (Dteuteronomio 32,18), claras im\u00e1genes femeninas de Dios.<br \/>\nEn el libro de Job, Dios le pregunta a \u00e9ste: \u201c\u00bfQui\u00e9n engendra las gotas de roc\u00edo? \u00bfQui\u00e9n ha pa-rido el hielo? \u00bfQui\u00e9n da a luz la escarcha del cielo?\u201d (Job 38,28-29), sobreentiendo que es Yahv\u00e9 quien, como una mujer, engendra constantemente al mundo. Tambi\u00e9n el profeta Oseas describe a Dios con conductas maternales: \u201cCuando Israel era ni\u00f1o, yo le ense\u00f1\u00e9 a caminar, y lo llev\u00e9 en mis brazos. Yo era para ellos como quien alza a un ni\u00f1o hasta sus mejillas, y me aga-chaba para darle de comer\u201d (Oseas 11,1-4). Pero es el Segundo Isa\u00edas quien contiene los ejem-plos m\u00e1s osados de femineidad divina. Le hace decir a Dios: \u201cYo estaba mudo&#8230; pero ahora gri-to como una parturienta, resoplo y jadeo entrecortadamente\u201d (Is 42,14), conmovedora imagen tomada de una escena del parto. M\u00e1s adelante, describe a Dios pregunt\u00e1ndose: \u201c\u00bfAcaso olvida una mujer a su hijo de pecho, o al hijo de sus entra\u00f1as? Pues aunque ella se olvide, yo no te ol-vidar\u00e9\u201d (Is 49,15). Y tambi\u00e9n: \u201cComo una madre consuela a un hijo, as\u00ed yo los consolar\u00e9 a us-tedes\u201d (Is 66,13).<br \/>\nEstas im\u00e1genes, antes atribuidas a la diosa, hubo que atribuirlas a Yahv\u00e9. La nostalgia de Asher\u00e1 termin\u00f3 aflorando por todas partes.<\/p>\n<p><strong>M\u00e1s que un padre, es una madre<\/strong><br \/>\nDurante siglos los israelitas veneraron a la diosa Asher\u00e1. Su estatua de madera pod\u00eda admirarse en el Templo de Jerusal\u00e9n. Las sacerdotisas le tej\u00edan vestidos. En los hogares hab\u00eda copias de su imagen. Y las madres hebreas le ped\u00edan ayuda para la concepci\u00f3n y el parto. Pero en el siglo VII a.C. el rey Jos\u00edas promovi\u00f3 una revoluci\u00f3n monote\u00edsta, suprimi\u00f3 su culto y dej\u00f3 a Yahv\u00e9 como divinidad exclusiva. Fue una buena decisi\u00f3n, pues ayud\u00f3 a subrayar la unidad y trascendencia divina. Pero a su vez dej\u00f3 un enorme vac\u00edo, pues elimin\u00f3 los rasgos femeninos de Dios. Es cier-to que Dios no es var\u00f3n ni mujer, y que est\u00e1 m\u00e1s all\u00e1 de la sexualidad. Pero el tener que dirigir-nos siempre hacia \u00e9l como \u201cPadre\u201d ha condicionado nuestro modo de imaginarlo, de creer y de rezar, exaltando su masculinidad en detrimento de sus valores femeninos.<br \/>\nQuiz\u00e1s por eso nuestros pa\u00edses occidentales, adoradores de un Dios masculino y guerrero, no tengan reparos en gastar dinero para la guerra, mientras dejan que millones de ni\u00f1os vivan en la pobreza. Quiz\u00e1s por eso nuestras iglesias, adoradoras de un Dios Rey del cielo, se desvivan por gestionar la salvaci\u00f3n eterna, mientras en el presente muchos llevan una existencia miserable, aferrados a la madre tierra. Quiz\u00e1s por eso nuestras religiones, adoradoras de un Dios justiciero, hayan priorizado el Derecho Can\u00f3nico por encima del amor, la ternura y la compasi\u00f3n.<br \/>\nYa Jes\u00fas, consciente de esa limitaci\u00f3n, se aplic\u00f3 una imagen curiosamente materna, cuando se lament\u00f3 sobre Jerusal\u00e9n diciendo: \u201cJerusal\u00e9n, Jerusal\u00e9n&#8230; cu\u00e1ntas veces he querido reunir a tus hijos, como una gallina re\u00fane a sus pollitos bajo las alas\u201d (Mateo 23,37). Y en una par\u00e1bola lleg\u00f3 a hacer algo que ning\u00fan rabino se habr\u00eda atrevido jam\u00e1s: compar\u00f3 a Dios con una mujer (Lucas 15,8-10). Tambi\u00e9n el Papa Juan Pablo I, en uno de los pocos discursos que alcanz\u00f3 a pronunciar en 1978, dijo algo inaudito para su \u00e9poca: \u201cDios, m\u00e1s que Padre es una Madre\u201d. Y muchos te\u00f3logos han empezado hoy a hablar del \u201cDios padre-madre\u201d.<br \/>\nSer\u00eda bueno comenzar a ver a Dios con rasgos femeninos. A sentirlo de vez en cuando como mujer que nos abraza con ternura, o como una madre que nos contiene y consuela con cari\u00f1o. Tal vez as\u00ed Dios, cuya ternura alguna vez fue adorada como Asher\u00e1, sonr\u00eda complacido. O com-placida.<\/p>\n<p><em>El autor es te\u00f3logo y biblista.<\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00bfQui\u00e9n fue la diosa Asher\u00e1, venerada durante siglos por los israelitas como a Yahv\u00e9? Todos los dioses de la antig\u00fcedad ten\u00edan una esposa. 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