{"id":11725,"date":"2015-11-02T19:37:39","date_gmt":"2015-11-02T22:37:39","guid":{"rendered":"http:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/?p=11725"},"modified":"2015-11-02T19:37:39","modified_gmt":"2015-11-02T22:37:39","slug":"camaraderia","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/?p=11725","title":{"rendered":"Camarader\u00eda"},"content":{"rendered":"<p><strong>La obra Camarader\u00eda, de Anal\u00eda F. Garc\u00eda, basada en Los camaradas del dramaturgo sueco August Strindberg, se presenta en el teatro El port\u00f3n de S\u00e1nchez.<\/strong><\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/wp-content\/uploads\/2015\/11\/camaraderia-t_21354ch.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignnone size-full wp-image-11726\" src=\"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/wp-content\/uploads\/2015\/11\/camaraderia-t_21354ch.jpg\" alt=\"camaraderia-t_21354ch\" width=\"300\" height=\"300\" srcset=\"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/wp-content\/uploads\/2015\/11\/camaraderia-t_21354ch.jpg 300w, https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/wp-content\/uploads\/2015\/11\/camaraderia-t_21354ch-150x150.jpg 150w\" sizes=\"auto, (max-width: 300px) 100vw, 300px\" \/><\/a><\/p>\n<p>Nuevamente August Strindberg nos interpela desde un escenario porte\u00f1o con la adaptaci\u00f3n realizada por Anal\u00eda Fedra Garc\u00eda, actriz y directora de s\u00f3lida y reconocida trayectoria, cuya versi\u00f3n de Greek de Steven Berkoff fue galardonada en el 2012 con tres premios ACE, uno de ellos a la puesta en escena.<br \/>\nLos camaradas, nunca estrenada en Buenos Aires, fue escrita en 1886 con el t\u00edtulo Merodeadoras, revisada dos a\u00f1os m\u00e1s tarde, pero estrenada reci\u00e9n en 1910 con poco \u00e9xito. Su autor la consideraba el primero de sus dramas \u201cde nuestro tiempo\u201d y el segundo de una trilog\u00eda inacabada que abarcar\u00eda distintos momentos de la vida de Berta, su protagonista femenina. Es precisamente El padre, escrita dos a\u00f1os despu\u00e9s, el texto que se remonta a la ni\u00f1ez de la joven pintora, que aparece ya casada e instalada en Par\u00eds en el texto que nos ocupa. La pieza fue pensada inicialmente como comedia, pero a Strindberg le result\u00f3 imposible compatibilizar el tono ameno y ligero con las cuestiones en discusi\u00f3n que generan el desarrollo del conflicto y con los principios del naturalismo que procuraba comenzar a aplicar en su teatro.<br \/>\nEn plena controversia con el feminismo, el autor pretende examinar el rol de la mujer en un matrimonio de artistas, indagando sin tapujos la intimidad de los personajes. El texto, modificado como resultado de sus incidencias matrimoniales, termina resultando una parodia de los principios feministas y, en particular, del planteo de Casa de mu\u00f1ecas de su contempor\u00e1neo Henrik Ibsen. La indudable actualidad de muchos de sus planteos y cuestionamientos, m\u00e1s all\u00e1 de la misoginia que trasluce, es lo que atrajo a Anal\u00eda Garc\u00eda para encarar su adaptaci\u00f3n.<br \/>\nLa dramaturga elige, muy certeramente, un fragmento de Casados \u2013volumen de cuentos del propio autor que gener\u00f3 gran pol\u00e9mica\u2013 para enunciar \u2013desde la voz del marido que lo lee\u2013 el modelo de matrimonio que se han propuesto forjar ambos: una relaci\u00f3n de \u201ccamaradas\u201d que le permitir\u00e1 a ella ser independiente econ\u00f3micamente y desarrollar sus propias inquietudes a la par de las de \u00e9l, porque han convenido ambos en que \u201cla amistad es m\u00e1s duradera que el amor\u201d. A poco andar la acci\u00f3n va desnudando, sin embargo, la fragilidad y complejidad de ese v\u00ednculo y tambi\u00e9n de los roles que cada uno acepta desempe\u00f1ar. Los camaradas pasar\u00e1n a ser enemigos: Axel descubrir\u00e1 sus ocultas inseguridades cuando se ve superado profesionalmente por Berta y ella, que pugna por su independencia pero apelando a su apoyo y tambi\u00e9n a su sometimiento, terminar\u00e1 necesitando ser doblegada f\u00edsicamente por \u00e9l para poder volver a amarlo, precisamente cuando \u00e9l ya solo ve en ella a una camarada y no a una esposa, porque ambos roles se le presentan como incompatibles.<br \/>\nGarc\u00eda, adem\u00e1s de modificar una circunstancia argumental que debilitar\u00eda la figura de Berta, suprime los personajes secundarios para concentrar el conflicto en la pareja y en un par de amigos \u2013Abel y Gag\u00e1, mujer y hombre respectivamente\u2013 a trav\u00e9s de los cuales potencia una de las ideas formuladas en la obra y m\u00e1s novedosas para la \u00e9poca: la coexistencia de lo masculino y lo femenino en el ser humano.<br \/>\nPara privilegiar el trabajo de los actores, la puesta en escena opta por una escenograf\u00eda y utiler\u00eda muy despojadas y en clave simb\u00f3lica, en contraste con el vestuario que ancla la acci\u00f3n en el siglo XIX. Yanina Gruden logra transmitir con solidez la duplicidad de su personaje que oscila entre la dureza y la fragilidad, entre la ingenuidad y la madurez. Juan Pablo Sierra y, especialmente, Tamara Garz\u00f3n construyen s\u00f3lidamente personajes sinuosos marcados por la ambig\u00fcedad. A Walter Quiroz se lo ve menos consolidado en su rol de Axel pero se va afianzando con el correr del texto. El lirismo \u00edntimo de los preludios de Schopin pauta las transiciones entre cada acto. En s\u00edntesis, una propuesta que rescata las preocupaciones del autor y las configura esc\u00e9nicamente con fuerza y rigor t\u00e9cnico.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La obra Camarader\u00eda, de Anal\u00eda F. Garc\u00eda, basada en Los camaradas del dramaturgo sueco August Strindberg, se presenta en el teatro El port\u00f3n de S\u00e1nchez&#8230;.<\/p>\n","protected":false},"author":5,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_jetpack_newsletter_access":"","_jetpack_dont_email_post_to_subs":false,"_jetpack_newsletter_tier_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paywalled_content":false,"_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":""},"categories":[4],"tags":[24],"class_list":["post-11725","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-cultura","tag-teatro"],"acf":[],"jetpack_featured_media_url":"","jetpack_sharing_enabled":true,"jetpack_shortlink":"https:\/\/wp.me\/p6FC4i-337","_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/11725","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/5"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=11725"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/11725\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":11727,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/11725\/revisions\/11727"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=11725"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=11725"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=11725"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}