{"id":11789,"date":"2015-12-01T16:00:58","date_gmt":"2015-12-01T19:00:58","guid":{"rendered":"http:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/?p=11789"},"modified":"2015-12-01T16:13:21","modified_gmt":"2015-12-01T19:13:21","slug":"hannah-arendt-y-la-banalidad-del-mal","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/?p=11789","title":{"rendered":"Hannah Arendt y la \u201cbanalidad del mal\u00bb"},"content":{"rendered":"<p><strong>A partir de la pel\u00edcula <em>Hannah Arendt<\/em> de la directora alemana Margarethe Von Trotta, es posible recuperar las ideas de la fil\u00f3sofa jud\u00eda en torno a la \u201cbanalidad del mal\u201d, el \u201cmal radical\u201d y el \u201cmal absoluto\u201d.<\/strong><\/p>\n<p>En 2011 la cineasta Margarethe von Trotta film\u00f3 una pel\u00edcula titulada Hannah Arendt que recrea cuatro a\u00f1os de la vida de la c\u00e9lebre fil\u00f3sofa alemana: los relacionados con el juicio a Adolf Eichmann, que ella cubri\u00f3 como corresponsal de la revista The New Yorker y deriv\u00f3 en el pol\u00e9mico libro <em>Eichmann en Jerusal\u00e9n.<\/em> <em>Un informe sobre la banalidad del mal.<\/em><br \/>\nHannah Arendt naci\u00f3 el 14 de octubre de 1906 en Linden, Alemania, en el seno de una familia jud\u00eda, \u201cculta, amante de la buena m\u00fasica, la literatura cl\u00e1sica y un fuerte compromiso con las ideas socialdem\u00f3cratas en expansi\u00f3n en la Alemania de comienzos del siglo XX\u201d.1 Y falleci\u00f3 el 4 de diciembre de 1975 en Nueva York. Impulsada por su curiosidad intelectual, se convirti\u00f3 desde temprana edad en una lectora voraz. Antes de ingresar a la universidad ya hab\u00eda le\u00eddo <em>Cr\u00edtica de la raz\u00f3n pura<\/em>, de Emmanuel Kant, y <em>Psicolog\u00eda de las concepciones del mundo<\/em>, de Karl Jaspers.<\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/wp-content\/uploads\/2015\/12\/4.bmp\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignnone size-full wp-image-11832\" src=\"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/wp-content\/uploads\/2015\/12\/4.bmp\" alt=\"4\" width=\"402\" height=\"260\" srcset=\"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/wp-content\/uploads\/2015\/12\/4.bmp 402w, https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/wp-content\/uploads\/2015\/12\/4-300x194.bmp 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 402px) 100vw, 402px\" \/><\/a><br \/>\nEn 1924 asisti\u00f3 en Berl\u00edn a los seminarios sobre teolog\u00eda cristiana dictados por Romano Guardini y luego comenz\u00f3 sus estudios en la universidad de Marburgo. All\u00ed curs\u00f3 Teolog\u00eda protestante con Rudolf Bultmann y Filosof\u00eda con Nicolai Hartmann y Martin Heidegger, con quien vivi\u00f3 una extra\u00f1a historia de amor. En 1926 se inscribi\u00f3 en la universidad de Friburgo para estudiar con Edmund Husserl y con posterioridad en la universidad de Heidelberg, donde en 1928 obtuvo el doctorado con una tesis sobre <em>El concepto de amor en San Agust\u00edn<\/em>, bajo la tutor\u00eda acad\u00e9mica del fil\u00f3sofo existencialista Karl Jaspers.<br \/>\nEn julio de 1933 fue detenida durante ocho d\u00edas por la Gestapo. Contrariamente a muchos intelectuales alemanes e inclusive jud\u00edos que propon\u00edan convivir con el r\u00e9gimen nacional socialista, ella rechaz\u00f3 la \u201cadaptaci\u00f3n\u201d y postul\u00f3 una lucha m\u00e1s frontal. Pero esa detenci\u00f3n la convenci\u00f3 de que deb\u00eda emigrar, y recal\u00f3 en Par\u00eds.<br \/>\nEn abril de 1936 conoci\u00f3 a Heinrich Bl\u00fccher (1899-1970), con quien se cas\u00f3 el 16 de enero de 1940. En Par\u00eds trab\u00f3 amistad con refugiados alemanes como Walter Benjamin, Bertolt Brecht y Erich Cohn-Bendit, cuyo hijo tendr\u00eda un resonante protagonismo en 1968. El 5 de mayo de 1940 trece mil jud\u00edos residentes en Par\u00eds fueron detenidos para su deportaci\u00f3n. Arendt fue conducida al campo de internaci\u00f3n de Gurs, donde permaneci\u00f3 cinco semanas, hasta julio de 1940, cuando logr\u00f3 fugar. En Montauban se reencontr\u00f3 con Bl\u00fccher y por intervenci\u00f3n del periodista norteamericano Varian Fry, obtuvieron visas para viajar a Nueva York.<br \/>\nArendt y Bl\u00fccher arribaron a Nueva York en mayo de 1941. Inicialmente se alojaron en la casa de una familia radicada en Winchester, estado de Massachussets. En 1951, cuando mejoraron sus ingresos, se mudaron a un departamento en el n\u00famero 95 de Morningside Drive, decorado con una enorme fotograf\u00eda de Franz Kafka. Sobre su escritorio, Hannah coloc\u00f3 otras dos fotograf\u00edas: una de Bl\u00fccher y la otra de Heidegger.<br \/>\nEn 1951 Hannah obtuvo la ciudadan\u00eda estadounidense y en 1953 le ofrecieron una c\u00e1tedra temporal en el Brooklyn College de Nueva York. Para esa fecha ya hab\u00eda publicado su pol\u00e9mico libro sobre <em>Los or\u00edgenes del totalitarismo<\/em>. En abril de 1959 obtuvo una c\u00e1tedra como profesora invitada en la universidad de Princeton y fue la primera mujer en ense\u00f1ar en esa casa de estudios. Entre 1963 y 1967 dict\u00f3 clases en la Universidad de Chicago y de 1967 hasta 1975 en la New School for Social Research de Nueva York. Su producci\u00f3n bibliogr\u00e1fica incluye, entre otros, estos t\u00edtulos: <em>Visita en Alemania. Las consecuencias del r\u00e9gimen nazi<\/em> (1950), <em>La condici\u00f3n humana<\/em> (1958), <em>Sobre la revoluci\u00f3n<\/em> (1963) y<em> Hombres en tiempos de oscuridad<\/em> (1968).<br \/>\nEn <em>Los or\u00edgenes del totalitarismo<\/em> (1951) expuso sus ideas pol\u00edticas. El libro es una obra de \u201cantropolog\u00eda pol\u00edtica\u201d y se divide en tres partes: <em>Antisemitismo, Imperialismo y Totalitarismo<\/em>, en las que investiga las modalidades del dominio del Estado sobre los ciudadanos, cuando ejerce un abuso del poder. Para Arendt, una caracter\u00edstica de los totalitarismos es la lealtad incondicional de sus adeptos, que pueden ser por igual las masas o ciertos exponentes de la \u00e9lite intelectual y art\u00edstica.<\/p>\n<p><strong>Arendt y la \u201cbanalidad del mal\u201d<\/strong><br \/>\nRefieri\u00e9ndose a<em> Eichmann en Jerusal\u00e9n<\/em>, Arendt escribi\u00f3: \u201cEste libro no se ocupa de la historia del mayor desastre sufrido por el pueblo jud\u00edo, ni tampoco es una cr\u00f3nica del totalitarismo, ni la historia del pueblo alem\u00e1n en tiempos del Tercer Reich, ni por \u00faltimo tampoco, ni mucho menos, un tratado sobre la naturaleza del mal\u201d.2<br \/>\nPero a pesar de esta afirmaci\u00f3n tan contundente, el libro es todo eso y mucho m\u00e1s. En realidad fueron tres los temas propuestos en ese libro, que tambi\u00e9n son los principales reproches que le formularon sus detractores. El primero fue la duda respecto del derecho que le asist\u00eda a Israel para enjuiciar a Eichmann por haber cometido \u201ccr\u00edmenes de lesa humanidad\u201d. En coincidencia con esta postura, se cuela la acusaci\u00f3n que la autora formul\u00f3 al gobierno de David Ben Guri\u00f3n y al fiscal Gideon Hausner de haber montado un proceso de tinte teatral y propagand\u00edstico. El segundo tema es la cr\u00edtica a los consejos jud\u00edos de haber participado en la deportaci\u00f3n y asesinato de jud\u00edos en los campos de concentraci\u00f3n y de exterminio, y el tercero es el concepto de la \u201cbanalidad del mal\u201d.<br \/>\nComprendo \u2013escribi\u00f3\u2013 que el subt\u00edtulo de la presente obra (<em>Un informe sobre la banalidad del mal<\/em>) puede dar lugar a una aut\u00e9ntica controversia, ya que cuando hablo de la banalidad del mal lo hago solamente a un nivel estrictamente objetivo, y me limito a se\u00f1alar un fen\u00f3meno que, en el curso del juicio, result\u00f3 evidente. Eichmann no era un Yago ni era un Macbeth, y nada pudo estar m\u00e1s lejos de sus intenciones que \u2018resultar un villano\u2019. Eichmann carec\u00eda de motivos, salvo aquellos demostrados por su extraordinaria diligencia en orden a su personal progreso\u201d.3<br \/>\nEichmann, culpable de cr\u00edmenes ominosos, era un hombre com\u00fan, cuya \u201cnormalidad es mucho m\u00e1s aterradora que todas las atrocidades reunidas\u201d, como subraya Arendt. La autora sostiene que eran muchos los \u201cterriblemente normales\u201d y que los cr\u00edmenes cometidos por Eichmann no fueron consecuencia de una mente diab\u00f3lica y enferma, o la pintoresca encarnaci\u00f3n del mal sobre la tierra, sino de algo m\u00e1s rutinario y banal: la mediocridad absoluta de un bur\u00f3crata incapaz de desobedecer las \u00f3rdenes de sus superiores.<br \/>\nCon precisi\u00f3n, \u00c1lvaro Ab\u00f3s propone esta reflexi\u00f3n sobre el concepto de \u201cbanalidad del mal\u201d: sean cuales fuesen las cr\u00edticas que se formulen a Hannah Arendt, hay que reconocer que este pensamiento de la autora de<em> La condici\u00f3n humana<\/em>, se ha inscripto como central en nuestra \u00e9poca. <em>La banalidad<\/em> de Eichmann ilumina la contradicci\u00f3n entre el inmenso poder que la tecnolog\u00eda ha puesto en quienes ocupan el poder, y la insignificancia de los hombres que lo detentan.4<br \/>\nEn <em>Los or\u00edgenes del totalitarismo<\/em>, Arendt propuso el concepto de \u201cmal radical\u201d. La autora lo asocia con el \u201cmal absoluto\u201d, que a su vez remite a Emmanuel Kant, quien lo introdujo en su libro <em>La religi\u00f3n dentro de los l\u00edmites de la mera raz\u00f3n<\/em> para plantear la tendencia del ser humano de provocar da\u00f1o y hacer o\u00eddos sordos a los imperativos morales. En cambio, Arendt utiliza la expresi\u00f3n \u201cmal radical\u201d para aludir a las matanzas ejecutadas por los nazis en los campos de concentraci\u00f3n y de exterminio, y a la aparici\u00f3n, en esos contextos, de un criminal con caracter\u00edsticas distintas y hasta se podr\u00eda decir de \u201cnuevo cu\u00f1o\u201d. Pero despu\u00e9s de observar a Eichmann en Jerusal\u00e9n, Arendt rectific\u00f3 el concepto de \u201cmal radical\u201d por el de \u201cbanalidad del mal\u201d, que le habr\u00eda sido sugerido por su esposo Heinrich Bl\u00fccher.<br \/>\nEntonces, \u00bfqu\u00e9 es la \u201cbanalidad del mal? Refiri\u00e9ndose a la pel\u00edcula de Margarthe von Trotta, el sacerdote jesuita mexicano Luis Garc\u00eda Orso expres\u00f3: \u201cLa \u2018banalidad del mal\u2019 es lo que realizamos cuando rehusamos comportarnos como seres humanos, con inteligencia, discernimiento, juicio; cuando justificamos nuestros actos diciendo que s\u00f3lo tenemos que obedecer, cumplir, seguir lo que otros nos dicen, y aceptamos actuar como piezas sin juicio moral de una estructura que en la pr\u00e1ctica se revela monstruosa\u201d.5<br \/>\nEl error de Eichmann \u2013afirma Tom\u00e1s Moratalla\u2013 fue no \u201cpensar\u201d, que es distinto de \u201cconocer\u201d. Ausencia de pensamiento significa incapacidad de juzgar. Aqu\u00ed Arendt sigue los an\u00e1lisis kantianos y define esta incapacidad de pensar como: 1) incapacidad de pensar por uno mismo, en el sentido de la m\u00e1xima kantiana del<em> sapere aude<\/em>, divisa de la ilustraci\u00f3n, es decir, tener el valor de usar el propio entendimiento; 2) imposibilidad de ponerse en el lugar de otro, en el punto de vista del otro, y as\u00ed considerar las consecuencias de los propios actos; e 3) incapacidad de un pensamiento coherente y consecuente, que tiene mucho que ver con el di\u00e1logo de uno mismo con su propia conciencia.6<br \/>\nLa renuncia del pensamiento \u2013a\u00f1ade Moratalla\u2013 es lo que abre la v\u00eda al totalitarismo. Si renunciamos a pensar nos convertimos en piezas de un engranaje, de una gran maquinaria \u2013que tan bien ilustra la pel\u00edcula <em>Tiempos modernos<\/em> de Chaplin\u2013, donde los hombres, cada uno de nosotros, nos convertimos en superfluos. El mundo moderno corre el riesgo de convertir a los seres humanos en superfluos. El pensamiento de Arendt es una llamada de atenci\u00f3n contra esta producci\u00f3n de superfluidad. Dejar de pensar supone tambi\u00e9n negar nuestra responsabilidad, es decir, el alcance de lo que hacemos, los motivos de nuestra acci\u00f3n.<br \/>\nFrente a tantas maldades, \u00bfpor qu\u00e9 Dios las permite? Pues quienes las padecen son sus propias criaturas. Una respuesta podr\u00eda ser que Dios respeta la libertad de los hombres para hacer el bien y el mal. Alain Resnais coment\u00f3 en ocasi\u00f3n de filmar <em>Noche y niebla<\/em>, que un sobreviviente de un campo de concentraci\u00f3n le dijo que, en cierta ocasi\u00f3n, observando a un hombre colgado de una horca, le pregunt\u00f3 a otro prisionero \u201c\u00bfD\u00f3nde est\u00e1 Dios?\u201d, y \u00e9ste, se\u00f1alando a la v\u00edctima, le respondi\u00f3: \u201cDios est\u00e1 colgado all\u00ed\u201d.<br \/>\n\u201cLo que yo quiero es comprender\u201d, afirma Hannah Arendt en el filme de Von Trotta. Ella tuvo el talento de entender y el coraje de exponer lo que hab\u00eda comprendido. Su principal \u201cpecado\u201d fue la \u201cinsumisi\u00f3n\u201d a la \u201cidentidad nacional jud\u00eda\u201d. Cuando las comunidades jud\u00edas de Nueva York y de Europa esperaban de Arendt, por sus antecedentes y su propia condici\u00f3n de jud\u00eda, una total adhesi\u00f3n a la causa del sionismo, ella les ofreci\u00f3 una respuesta racional. \u00bfPor qu\u00e9? Porque la obligaci\u00f3n moral del escritor es decir siempre la verdad. Sin verdad no hay realidad.<br \/>\nEstos y otros temas aparecen expuestos en un libro de mi autor\u00eda titulado <em>Arendt, Von Trotta y la banalidad del mal<\/em>, de pr\u00f3xima edici\u00f3n, donde me propuse entender la relatividad de las verdades absolutas; por qu\u00e9 un pa\u00eds de grandes cient\u00edficos, fil\u00f3sofos y artistas como Alemania pudo ser dominado por un hombre mediocre; por qu\u00e9 eximios intelectuales europeos adhirieron casi ciegamente al estalinismo; por qu\u00e9 en muchos casos los oprimidos tienden a introyectar la imagen del d\u00e9spota; por qu\u00e9 esa persistencia de los seres humanos en cometer actos de crueldad inaudita, como los deg\u00fcellos ejecutados por miembros del Estados Isl\u00e1mico. Y responder la pregunta que se formul\u00f3 el historiador Gershon Scholem: \u201c\u00bfC\u00f3mo pudo suceder?\u201d. Sholem se refer\u00eda al genocidio del pueblo jud\u00edo, ese \u201cdesgarro de la civilizaci\u00f3n\u201d, como lo calific\u00f3 el historiador Enzo Traverso.<br \/>\nLa coherencia ideol\u00f3gica fue una de las bazas intelectuales de Hannah Arendt. Nunca vendi\u00f3 esa postura por ning\u00fan precio, lo que molest\u00f3 a muchos intelectuales de su tiempo. Y busc\u00f3 denodadamente la verdad. Del m\u00e9dico napolitano Giuseppe Moscati (1880-1927), canonizado por Juan Pablo II en 1987, se recuerda una frase que constituye una emblem\u00e1tica declaraci\u00f3n, tambi\u00e9n aplicable a la fil\u00f3sofa alemana. Dice as\u00ed: \u201cAma la verdad, mu\u00e9strate tal como eres, sin fingimientos, sin falsos respetos humanos. Si la verdad te cuesta la persecuci\u00f3n, ac\u00e9ptala; si te cuesta el tormento, sop\u00f3rtalo; y si por la verdad tuvieras que sacrificar tu propia vida, s\u00e9 fuerte en el sacrificio\u201d.<\/p>\n<p>Notas<br \/>\n1. Daverio, Andrea, en Hannah Arendt. El amor y la libertad, Buenos Aires, Capital Intelectual, 2008.<br \/>\n2. Arendt, Hannah, Eichmann en Jerusal\u00e9n, Barcelona, DeBolsillo, 2004.<br \/>\n3. Arendt, Hannah, obra citada.<br \/>\n4. Ab\u00f3s, \u00c1lvaro, Eichmann en Argentina, Buenos Aires, Edhasa, 2007.<br \/>\n5. Garc\u00eda Orso, Luis, \u201cHannah Arendt\u201d, comentario in\u00e9dito, Roma, 28 de noviembre de 2013.<br \/>\n6. Moratalla, Tom\u00e1s, \u201cHannah Arendt: de la obediencia a la responsabilidad\u201d, en Eidon N\u00ba 40, Universidad Complutense de Madrid, diciembre de 2013.<\/p>\n<p><em>El autor es cr\u00edtico de cine, miembro de la Asociaci\u00f3n de Cronistas Cinematogr\u00e1ficos de Argentina.<\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>A partir de la pel\u00edcula Hannah Arendt de la directora alemana Margarethe Von Trotta, es posible recuperar las ideas de la fil\u00f3sofa jud\u00eda en torno&#8230;<\/p>\n","protected":false},"author":5,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_jetpack_newsletter_access":"","_jetpack_dont_email_post_to_subs":false,"_jetpack_newsletter_tier_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paywalled_content":false,"_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":""},"categories":[4],"tags":[355],"class_list":["post-11789","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-cultura","tag-filosofia"],"acf":[],"jetpack_featured_media_url":"","jetpack_sharing_enabled":true,"jetpack_shortlink":"https:\/\/wp.me\/p6FC4i-349","_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/11789","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/5"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=11789"}],"version-history":[{"count":3,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/11789\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":11836,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/11789\/revisions\/11836"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=11789"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=11789"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=11789"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}