{"id":11791,"date":"2015-12-01T13:23:21","date_gmt":"2015-12-01T16:23:21","guid":{"rendered":"http:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/?p=11791"},"modified":"2015-12-01T15:35:51","modified_gmt":"2015-12-01T18:35:51","slug":"la-noche-de-los-cristales-rotos","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/?p=11791","title":{"rendered":"La Noche de los cristales rotos"},"content":{"rendered":"<p><strong>El 9 de noviembre de 1938 fueron rotas las vidrieras de los negocios jud\u00edos en Alemania, comenzando as\u00ed el Holocausto. Ese evento fue rememorado ahora en la iglesia de la Sagrada Eucarist\u00eda, de Buenos Aires, con exposiciones del rabino Alejandro Avruj y del autor de la presente nota, s\u00edntesis del texto all\u00ed le\u00eddo.<\/strong><\/p>\n<p>Al mencionar la Kristallnacht, nos estamos refiriendo a vidrieras de jud\u00edos que eran ciudadanos alemanes. En realidad, esa noche no se rompieron cosas sino personas. Cuando se rompen objetos, las personas pueden mantenerse \u00edntegras, como las de nuestros hermanos chilenos ante un sismo, y reparar en poco tiempo lo destrozado. Ahora bien, \u00bfqu\u00e9 personas se rompieron aquella noche en Alemania? \u00bfLos due\u00f1os de los negocios? Hubo un n\u00famero importante de v\u00edctimas, un centenar de muertos y unos 30 mil privados de su libertad. Pero esas personas no se quebraron. Incluso algunos murieron por defender sus bienes. Si hubieran sido agredidos por revoltosos, habr\u00edan reparado las vidrieras en pocos d\u00edas y la vida habr\u00eda continuado como antes. Aquella vez, en cambio, la vida no pudo continuar como antes.<br \/>\nVolvamos a la pregunta, \u00bfqu\u00e9 personas se quebraron aquella noche? Los atacantes, en realidad, ya estaban quebrados. Hab\u00edan roto el respeto por la ley. No hubieran podido hacer un destrozo tan general sin una orden de arriba. Hoy sabemos que Hitler hab\u00eda aprobado el ataque, lo que entonces se ocult\u00f3 para evitar cr\u00edticas en el extranjero. Pero los Estados Unidos retiraron a su embajador en Alemania. Los dirigentes nazis ya estaban quebrados antes de la Kristallnacht, como se ve en la cantidad de leyes antisemitas de los a\u00f1os precedentes. M\u00e1s que quebrarse individuos, se fracturaron comunidades, integradas por personas. Y ello fue posible porque se hab\u00edan destrozado valores. El gobierno nazi ven\u00eda rearmando al pa\u00eds no para defenderse sino para atacar. Estaba quebrada la paz, antes de declarar la guerra. Y en vez de indemnizar a las v\u00edctimas de la Kristallnacht, el gobierno le impuso una severa multa a la colectividad jud\u00eda, por promover des\u00f3rdenes. Se hab\u00eda fracturado la verdad como valor, mediante el Ministerio de Propaganda, dirigido por Goebbels.<\/p>\n<p>Decimos la \u201cNoche\u201d de los cristales rotos, porque fue una noche del esp\u00edritu. El autor del Cuarto Evangelio, al narrar la salida de Judas del Cen\u00e1culo, en la \u00daltima Cena, consigna que era de noche. No ten\u00eda para qu\u00e9 indicarlo, ya que, por ser una cena, estar\u00eda oscuro. Pero el evangelista se refer\u00eda a la noche del alma. Todo el que va a morir siente que se va haciendo de noche. El que se aleja de la luz de la verdad va ingresando tambi\u00e9n en la noche, aunque no lo advierta. Y el d\u00eda de los Cristales rotos no todos advirtieron que era de noche. Esa indiferencia aument\u00f3 la oscuridad de la Kristallnacht. La luz, encendida por Dios en el esp\u00edritu humano, se estaba apagando en muchos corazones.<\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/wp-content\/uploads\/2015\/12\/5.bmp\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignnone  wp-image-11840\" src=\"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/wp-content\/uploads\/2015\/12\/5.bmp\" alt=\"5\" width=\"310\" height=\"261\" srcset=\"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/wp-content\/uploads\/2015\/12\/5.bmp 741w, https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/wp-content\/uploads\/2015\/12\/5-300x253.bmp 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 310px) 100vw, 310px\" \/><\/a><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>Vidrios rotos, memoria fracturada<\/strong><\/p>\n<p>Alemania perdi\u00f3 la guerra pero se recuper\u00f3 y es hoy una potencia mundial. El pueblo jud\u00edo constituy\u00f3 el Estado de Israel, como garant\u00eda de seguridad. Dar\u00eda la impresi\u00f3n de que la oscuridad de aquella noche se hubiera disipado. Sin embargo, permanece. El deg\u00fcello de prisioneros en Siria, filmado por los verdugos, es la oscuridad de lo inhumano, el abismo de la crueldad. En la Noche de los Cristales Rotos se produjo el despe\u00f1adero hacia lo inhumano, hacia la Sho\u00e1. El fascismo de Mussolini, en Italia, era tambi\u00e9n una ca\u00edda, aunque no alcanz\u00f3 tal profundidad. Pero el descenso hacia el abismo, de la Kristallnacht, fue diferente al de muchos otros. Era un genocidio, es decir, la eliminaci\u00f3n de una etnia como tal. Las bombas at\u00f3micas sobre Jap\u00f3n fueron algo horrible, pero diferente del genocidio. Si el gobierno japon\u00e9s se hubiera rendido despu\u00e9s de la primera bomba, no habr\u00eda muerto un japon\u00e9s m\u00e1s. En cambio, los nazis no buscaban la \u201crendici\u00f3n\u201d de los jud\u00edos sino su esclavitud primero y su exterminio despu\u00e9s.<br \/>\nEn la Argentina tuvimos al obispo Williamson, lefebvrista, que era negador del Holocausto, por lo cual fue expulsado de nuestro pa\u00eds en 2009. El Vaticano le exigi\u00f3 una aclaraci\u00f3n para poder continuar el di\u00e1logo. El obispo admiti\u00f3 que hab\u00edan muerto muchos jud\u00edos durante la guerra. En realidad, hab\u00edan muerto m\u00e1s de treinta millones de personas, pero no por pertenecer a una etnia, como en el caso del pueblo jud\u00edo. Ante esa respuesta evasiva, el Vaticano dej\u00f3 de dialogar con \u00e9l. Y existen a\u00fan \u201cnegacionistas\u201d no tan extremos como ese obispo, lo que nos mueve a continuar recordando la Sho\u00e1. No aceptamos una memoria fracturada y barrida de la historia junto con los vidrios rotos.<br \/>\nHubo varios genocidios en los \u00faltimos tiempos, como el de los armenios hace un siglo, el de los gitanos y otros perpetrados por Stalin. Se puede decir que el genocidio jud\u00edo fue el m\u00e1s importante en el siglo XX. Respetando esta expresi\u00f3n, prefiero no comparar un genocidio con otro. Cada uno de ellos debe ser analizado en profundidad y relacionado con el desarrollo general de la historia. Hace pocos d\u00edas el primer ministro de Israel, Netanyahu, sorprendi\u00f3 a todo el mundo al afirmar que \u201cAdolf Hitler no quer\u00eda exterminar a los jud\u00edos\u201d, sino s\u00f3lo expulsarlos; que fue el mufti de Jerusal\u00e9n, l\u00edder palestino int\u00e9rprete de la ley isl\u00e1mica, quien lo convenci\u00f3 del genocidio, cuando lo visit\u00f3 en noviembre de 1941. Esa irresponsable declaraci\u00f3n ha sido criticada desde todos los sectores y refutada por historiadores, ya que, antes de esa visita de noviembre de 1941, el genocidio estaba en marcha por orden de Hitler en varios campos de concentraci\u00f3n.<\/p>\n<p><strong>\u00bfEl Se\u00f1or nos salvar\u00e1?<\/strong><br \/>\nEn la Sho\u00e1 se manifiesta el odio contra la religi\u00f3n jud\u00eda. Aquella noche de 1938 fueron incendiadas o da\u00f1adas todas las sinagogas de Alemania. Las ra\u00edces de nuestra fe cristiana se encuentran en la fe jud\u00eda. Por ello, quien corta las ra\u00edces pretende derribar el \u00e1rbol. El nazismo iba construyendo una religi\u00f3n \u201cpagana\u201d, con celebraciones cuasi religiosas, como las manifestaciones nocturnas con antorchas. Los genocidios no eliminan la fe y la bondad del hombre, como la de quienes ocultaron a jud\u00edos a riesgo de su vida. Pero nos recuerdan tambi\u00e9n las inclinaciones perversas que anidan en la naturaleza humana. Los hechos violentos seguir\u00e1n ocurriendo, como los de francotiradores que disparan contra alumnos. \u00bfDebemos resignarnos entonces a que los genocidios contin\u00faen? No, no nos resignamos y nuestra acci\u00f3n se dirige a impedirlos. No podremos evitar los ataques puntuales de sujetos alienados, pero s\u00ed las agresiones colectivas perpetradas por un Estado o por un grupo terrorista.<br \/>\nEs posible impedir los genocidios mediante la defensa armada. Ahora bien, admitiendo la legitimidad de ese principio, pregunt\u00e9monos si no hay caminos alternativos y muy eficaces. Los creyentes pensamos en la oraci\u00f3n para librarnos de nuestros males. La Biblia est\u00e1 impregnada de tales s\u00faplicas. El Se\u00f1or es el que nos puede salvar. Sin embargo, de los trenes que conduc\u00edan a hombres, mujeres y ni\u00f1os a los campos de exterminio se elevaban s\u00faplicas que no parec\u00edan conmover al Alt\u00edsimo.<br \/>\nLa oraci\u00f3n aut\u00e9ntica es la de toda la comunidad, que puede reunirse en un templo. Y no la de una comunidad aislada, sino la de todo el Pueblo de Dios. Ahora bien, todo el Pueblo jud\u00edo or\u00f3 para escapar de las desgracias que lo amenazaban y tampoco esa oraci\u00f3n conmovi\u00f3 al Alt\u00edsimo. Creo, modestamente, que aquella oraci\u00f3n no fue de todo el Pueblo de Dios. Faltaban all\u00ed las voces de los cristianos. Algunos s\u00ed oraron fervientemente, como el papa P\u00edo XI quien, el a\u00f1o anterior a la Kristallnacht, hab\u00eda publicado la enc\u00edclica Mit brennender Sorge (Con apremiante preocupaci\u00f3n), denunciando los aspectos inhumanos del nacionalsocialismo. Tambi\u00e9n dijo: \u201cLos cristianos somos espiritualmente semitas\u201d, pero no arrastr\u00f3 a toda la Iglesia. Muchos cristianos oraron y protegieron a jud\u00edos, pero cuando ya hab\u00eda estallado la tormenta.<\/p>\n<p><strong>El actual Pueblo de Dios<\/strong><br \/>\nPor eso estamos aqu\u00ed reunidos no s\u00f3lo para recordar el pasado sino tambi\u00e9n para construir el futuro, en base a la esperanza. Deseamos trabajar por la paz, la justicia y la libertad, con una oraci\u00f3n que incluya a todos los fieles de la Familia de Abraham, como en el triple abrazo del papa Francisco ante el Muro de los Lamentos. Hace un mes en Buenos Aires, referentes de los credos monote\u00edstas inauguraron, en el Museo Jud\u00edo, la muestra \u201cLa Casa de Abraham\u201d, en la que se exhiben textos sagrados del cristianismo, del juda\u00edsmo y de la fe musulmana. En la medida en que aumenten esos actos se alejar\u00e1 cada vez m\u00e1s el riesgo de un nuevo genocidio. La \u201cCasa de Abraham\u201d, como el arca de No\u00e9, simboliza la protecci\u00f3n que el Se\u00f1or nos conceder\u00e1. Una protecci\u00f3n que no caer\u00e1 del cielo, como un milagro, sino que nacer\u00e1 del sentimiento fraternal.<br \/>\nPara concluir, los jesuitas de Par\u00eds acaban de dedicar un voluminoso n\u00famero de su revista, Recherches de science religieuse (Tome 103\/3), al tema \u201cCristianismo y Juda\u00edsmo despu\u00e9s de Nostra aetate\u201d, al cumplirse 50 a\u00f1os de la promulgaci\u00f3n de ese documento conciliar. Respecto del paradigma del \u201cPueblo de Dios\u201d, nos recuerdan que, antes del Concilio, predominaba entre los cat\u00f3licos la idea de la sustituci\u00f3n. Al rechazar al Mes\u00edas, Israel hab\u00eda dejado de ser el verdadero Pueblo de Dios para ser reemplazado por la Iglesia, nuevo Pueblo de Dios. Gracias al Concilio reconocemos hoy al pueblo jud\u00edo actual como \u201cPueblo de Dios\u201d, portador de la Alianza. El trabajo actual de los te\u00f3logos consiste en explicar c\u00f3mo no existen dos Pueblos de Dios paralelos y una doble Alianza mesi\u00e1nica. En realidad, el Pueblo de Dios est\u00e1 integrado por todos los miembros de la familia humana, desde Ad\u00e1n hasta el fin de los tiempos. Al interior de ese \u00fanico Pueblo, cada persona, cada comunidad, cada pueblo particular, peregrina seg\u00fan la vocaci\u00f3n que ha recibido. Y todos tenemos la misi\u00f3n de trabajar como hermanos para que se cumplan las Promesas divinas de justicia, paz y libertad.<\/p>\n<p><em>El autor es profesor en la Facultad de Teolog\u00eda de San Miguel.<\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El 9 de noviembre de 1938 fueron rotas las vidrieras de los negocios jud\u00edos en Alemania, comenzando as\u00ed el Holocausto. 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