{"id":11800,"date":"2015-12-01T13:36:09","date_gmt":"2015-12-01T16:36:09","guid":{"rendered":"http:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/?p=11800"},"modified":"2015-12-01T16:15:36","modified_gmt":"2015-12-01T19:15:36","slug":"la-misericordia-una-propuesta-para-recomenzar","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/?p=11800","title":{"rendered":"La misericordia, una propuesta para recomenzar"},"content":{"rendered":"<p><em>\u201cNo son los sanos los que tienen necesidad del m\u00e9dico, sino los enfermos. Vayan y aprenda qu\u00e9 significa: Yo quiero misericordia y no sacrificios\u201d Mt 9,12-13<\/em><\/p>\n<p>Cada uno de nosotros habr\u00e1 experimentado haberse equivocado algunas veces en la vida, haber herido o hecho da\u00f1o a alguien, y haber sufrido luego las consecuencias de esas acciones, palabras o gestos. Sin embargo podemos arrepentirnos, pedir perd\u00f3n y reconciliarnos para reparar el da\u00f1o que causamos. Otras veces, el da\u00f1o es tan grande que no se puede volver atr\u00e1s. Cuando tomamos conciencia de nuestra miseria, del dolor que podemos provocar sin una intenci\u00f3n premeditada, nos alegramos si nos perdonan. Este acto de misericordia nos anima a levantarnos y a volver a empezar. A tratar de ser mejores cada d\u00eda.<br \/>\nEn los \u00faltimos meses tienen lugar en el mundo actos salvajes de violencia. El terrorismo causa miles de muertes de gente inocente. Muchas personas mueren tratando de huir de sus ciudades, donde corre peligro su vida. Quienes realizan el da\u00f1o, pueden creer que lo que hacen es heroico y positivo para los ideales de su grupo. En esta situaci\u00f3n, donde los que matan no se arrepienten, \u00bfqu\u00e9 lugar hay para el perd\u00f3n, la reconciliaci\u00f3n y la misericordia?<br \/>\nEl 8 de diciembre comenzamos el A\u00f1o Santo proclamado por el papa Francisco, con foco en la Misericordia. Se han dicho muchas cosas sobre ella y se dir\u00e1n muchas m\u00e1s a lo largo del a\u00f1o. Estas l\u00edneas tienen como objetivo acercarnos la pr\u00e1ctica de la misericordia a la vida diaria, abordando los pasajes b\u00edblicos del buen samaritano y el hijo pr\u00f3digo, y el ejemplo de la madre Teresa de Calcuta. La misericordia est\u00e1 en concordancia con el \u00faltimo mandamiento de Jes\u00fas: \u201cEste es mi mandamiento: \u00c1mense los unos a los otros, como yo los he amado\u201d (Juan 15,12). Como sabemos, Jes\u00fas nos am\u00f3 hasta dar su vida, muriendo injustamente en la cruz.<br \/>\nLa misericordia se pone en pr\u00e1ctica con el pr\u00f3jimo. Ante la pregunta de un doctor de la Ley: \u00bfQui\u00e9n es mi pr\u00f3jimo?, Jes\u00fas cuenta una historia en el evangelio de Lucas. Un hombre es asaltado, golpeado y dejado medio muerto por unos ladrones. Tanto un sacerdote como un levita que pasaban por ese camino, lo vieron ah\u00ed tendido, pero dieron un rodeo y no se detuvieron. Siguieron su camino. Un samaritano \u201cal pasar junto a \u00e9l, lo vio y se conmovi\u00f3\u201d.<br \/>\nA partir de ese momento, comienza una seguidilla de acciones: se acerca, le venda las heridas y las cubre con aceite y vino. Mont\u00f3 luego al herido en su propia cabalgadura. Lo llev\u00f3 a una posada y lo cuid\u00f3. Le pag\u00f3 al posadero. Y a los pocos d\u00edas volvi\u00f3 para ver c\u00f3mo estaba la persona y pagar lo necesario que restaba. Cuando Jes\u00fas le pregunta a su interlocutor qui\u00e9n se comport\u00f3 como pr\u00f3jimo del herido, \u00e9l contesta: <em>\u201cEl que practic\u00f3 la misericordia con \u00e9l\u201d. Ante lo cual Jes\u00fas responde: \u201cVe, y procede t\u00fa la misma manera\u201d<\/em> (Lucas 10,37).<br \/>\nJes\u00fas nos dir\u00eda hoy esas mismas palabras. La misericordia, el compadecerse de las miserias de otra persona, es algo concreto y pr\u00e1ctico. El samaritano realiz\u00f3 todas las acciones necesarias para remediar el dolor del herido y abandonado. Jes\u00fas utiliza la iron\u00eda ya que se supon\u00eda que un sacerdote o un levita eran las personas indicadas para ayudar al necesitado. Sin embargo, nos pone como ejemplo a un samaritano, quienes en aquella \u00e9poca no gozaban de buena fama entre los jud\u00edos, dando as\u00ed por tierra todos los prejuicios.<br \/>\nLa misericordia se puede manifestar de diversas maneras: a trav\u00e9s de la asistencia al m\u00e1s necesitado, o del perd\u00f3n y la reconciliaci\u00f3n. Esto \u00faltimo se da en la par\u00e1bola del hijo pr\u00f3digo. Alguien que \u201cmalgast\u00f3 sus bienes en una vida licenciosa\u201d (Lucas 15,13). Luego pasa hambre, recapacita, se levanta y regresa a la casa paterna. Su padre se conmueve al verlo y lo perdona, restituy\u00e9ndole su dignidad de hijo. Pero su hermano mayor \u201coy\u00f3 la m\u00fasica y los coros que acompa\u00f1aban la danza\u2026se enoj\u00f3 y no quiso entrar\u201d (Lucas 15,25-28). Su comportamiento legalista y su coraz\u00f3n cerrado impidieron que se alegrara ante el acto misericordioso de su padre.<br \/>\nLa madre Teresa de Calcuta vivi\u00f3 de un modo paradigm\u00e1tico la misericordia en acci\u00f3n con su asistencia a las personas m\u00e1s necesitadas. Su amor trascendi\u00f3 las barreras de las tradiciones religiosas y de las ideolog\u00edas. Al principio algunos grupos fundamentalistas de la India quer\u00edan matarla ya que la ve\u00edan como una amenaza a su tradici\u00f3n. Luego, al ver su respeto por la dignidad de cada ser humano y sus creencias particulares, la aceptaron.<br \/>\nEn este A\u00f1o Santo dedicado a la misericordia, \u00bfqu\u00e9 podemos hacer para aportar nuestro grano de arena? Una gota en el oc\u00e9ano de nuestra miseria. Una luz en medio de tanta oscuridad. Nuestra esperanza est\u00e1 puesta en Jesucristo. En la gracia y la fuerza del Esp\u00edritu Santo, que act\u00faa junto con nuestros esfuerzos cotidianos. Se realiza una transformaci\u00f3n interior: cambiando nuestros pensamientos, emociones y acciones. Nada es m\u00e1gico, caemos y nos levantamos mil veces. Y como dice un dicho alem\u00e1n: \u201cLa santidad consiste en el coraje de empezar cada d\u00eda de nuevo\u201d.<br \/>\nVolvemos a las palabras tan sabias del Padrenuestro: Perdona nuestras ofensas como tambi\u00e9n nosotros perdonamos a los que nos ofenden. Nadie esta exento de herir a los dem\u00e1s de una u otra manera. Estamos llamados a comenzar cada d\u00eda con la intenci\u00f3n de ejercer la misericordia hacia nosotros mismos y hacia los dem\u00e1s. Aprovechemos este A\u00f1o Santo para focalizarnos en ella y as\u00ed tambi\u00e9n construir juntos una Argentina m\u00e1s reconciliada que mira hacia adelante, un mundo m\u00e1s unido por el anhelo de entregar a la generaci\u00f3n que viene un tejido social m\u00e1s sano y vigoroso.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u201cNo son los sanos los que tienen necesidad del m\u00e9dico, sino los enfermos. Vayan y aprenda qu\u00e9 significa: Yo quiero misericordia y no sacrificios\u201d Mt&#8230;<\/p>\n","protected":false},"author":5,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_jetpack_newsletter_access":"","_jetpack_dont_email_post_to_subs":false,"_jetpack_newsletter_tier_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paywalled_content":false,"_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":""},"categories":[945],"tags":[14],"class_list":["post-11800","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-fe-2","tag-iglesia"],"acf":[],"jetpack_featured_media_url":"","jetpack_sharing_enabled":true,"jetpack_shortlink":"https:\/\/wp.me\/p6FC4i-34k","_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/11800","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/5"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=11800"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/11800\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":11801,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/11800\/revisions\/11801"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=11800"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=11800"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistacriterio.com.ar\/bloginst_new\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=11800"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}